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sábado, 28 de febrero de 2026

Hidalguía de Luis Félix del Hierro (Ejecutoria de 1721)

 

Encabezamiento de la Ejecutoria de Hidalguia - 1721

Conserva el Archivo Parroquial de Santa Olalla un hermoso documento de carácter civil, se trata de la ejecutoria de confirmación de hidalguía de Luis Félix del Hierro, fechados en 1721. [1]

Este documento está lujosamente encuadernado, con tapas rígidas en piel marrón y cierres de bronce, y presenta decoración gofrada dorada y tintada en negro.

Este tipo de documentos estaba destinado a conservarse como prueba jurídica permanente y como exhibición de la nobleza de una familia. Está expedido por la Real Chancillería de Valladolid, que reconoce oficialmente la condición de hidalgo de una persona y de su linaje.

Aunque no todos los hidalgos eran ricos, gozaban de privilegios legales y fiscales, como la exención de ciertos impuestos (pechos), el derecho a portar armas, el acceso a cargos municipales y militares, y una consideración social superior. Se necesitaban estas ejecutorias porque, en muchas ocasiones, el estatus de hidalgo era cuestionado por las autoridades locales —sobre todo para obligar al pago de impuestos—. Entonces, la persona iniciaba un pleito de hidalguía, en el que debía demostrar, mediante testigos y documentos, que descendía de antepasados nobles. Si el tribunal fallaba a su favor, emitía la ejecutoria de hidalguía, que constituía la sentencia firme reconociendo su nobleza.

Escrito con hermosa caligrafía, el encabezado rotulado comienza con «Don Phelipe por la gracia de Dios…», en referencia al rey Felipe V. A continuación, transcribimos las primeras páginas del documento.

Don Phelipe por la Gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Aragón, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, señor de Vizcaya y de Molina. A vos la justicia regimiento y estado de hombres buenos del lugar de Pueblanueva jurisdicción de la villa de Talavera. Y más a quien tocare la jurisdicción y cumplimento de los que se hará mención, salud y gracia. Sabed que ante los nuestros Alcaldes de los Hijosdalgo de la nuestra Audiencia y Chancillería se presentó la petición siguiente:

M. P. Sr. Juan de Cabañas en nombre de don Luis Félix del Hierro Zereceda y Olarte, originario de la villa de Maqueda, y vecino del lugar de La Pueblanueva, jurisdicción de la villa de Talavera; hijo legítimo de don Manuel del Yerro Zereceda y de doña Sebastiana Hipólita de Olarte su mujer. Nieto legítimo de don Pedro de Yerro y de doña Isabel de Bustamante su mujer; bisnieto legítimo de don Pedro del Yerro y doña Ángela de Liano su mujer, vecinos que fueron todos de la misma villa de Maqueda.

Dijo que por ser como es mi parte Hijosdalgo notorio de sangre, de su padre y abuelo y demás antepasados por línea recta de barón y que Pedro Yerro de Zereceda cuarto abuelo de mi parte obtuvo una real carta de ejecutoria de hidalguía en propiedad en el año pasado de 1573 en contradicho juicio con el ilustrísimo fiscal y el consejo de estado de hombres buenos de dicha villa de Maqueda […].



[1] Archivo Parroquial de Santa Olalla: Autos de confirmación de Hidalguía a Luis Félix del Hierro. APSO/93 (1721).

Cubierta de piel gofrada y dorada - 1721

jueves, 13 de noviembre de 2025

Luis Cosón, breves apuntes biográficos de un pintor flamenco en el área entre Toledo y Talavera

 

Detalle de un personaje del Catafalco
de la Torre de Esteban Hambrán
Luis Cosón - 1753

Poco se conoce sobre la figura del pintor Luis Cosón, cuya vida y obra han sido parcialmente reconstruidas gracias a las investigaciones del historiador y académico Jesús Gómez Jara,[1] fallecido en agosto de 2025. A partir de sus trabajos, y de los aportes que hemos hecho otros muchos investigadores locales, ha sido posible elaborar una breve biografía del artista, así como documentar con mayor amplitud el ámbito geográfico en el que desarrolló su actividad.

Ninguna de las obras conservadas atribuidas a Luis Cosón se encuentra firmada, por lo que su autoría se ha establecido a partir de documentos parroquiales —como los libros de fábrica—, contratos notariales, y análisis estilísticos comparativos.

La primera obra documentada de Cosón data de 1736 en Santa Olalla, la cúpula de la Capilla del Cristo de la Caridad,[2] localidad a la que regresó en 1746 para elaborar otras tres obras; su obra muchas veces pintura mural, decorativa y de gran tamaño va a ser de un claro estilo barroco-rococó.

En todas las referencias aparece mencionado como “maestro pintor y dorador de Cebolla”, aunque en esta villa no se ha encontrado su nombre en ninguna fuente documental.

Su actividad se ha localizado en diversas poblaciones toledanas, la mayoría cercanas a la villa donde habitaba; encontramos obra suya en Cebolla, Santa Olalla (1736), Almorox, Carriches, Domingo Pérez (1746), Erustes, La Mata, Méntrida, Torre de Esteban Hambran (1753) y La Puebla de Montalbán (1757).

Asimismo, en 1747, un contrato conservado en la parroquia de Gavilanes (Ávila) menciona a Luis Cosón, “de nación flamenca”,[3] encargado de realizar un retablo, lo que ofrece una valiosa pista sobre su posible origen o ascendencia. Ya Gómez Jara, sospechaba que fuera francés, y se llamase “Louis Cousín”, que su nombre hubiera sido castellanizado, cosa que sigue resultando probable como flamenco francófono.

En años posteriores aparece otro artista del mismo apellido, Antonio Cosón, que podría ser hijo del maestro. En 1778 trabaja en un altar en Cebolla, figurando ya como vecino de La Pueblanueva, y en 1780 realiza un plano de heredades en el entorno de Talavera.

El apellido Cosón, muy poco frecuente, vuelve a encontrarse en las mismas décadas finales del siglo XVIII en Carriches, asociado a personas procedentes del despoblado de Mañosa, en el término de Cebolla.



[1] GÓMEZ JARA, Jesús: El ciclo de la Navidad en las pinturas murales de la ermita de Ntra. Sra. de la Antigua y San Illán de Cebolla (Toledo). (Diputación de Toledo. Toledo, 2008).

[2] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla. (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023). Pág. 217.  

[3] El primer apunte a esta importante aportación lo hizo el investigador Roberto Félix García.

Plano de heredades en el entorno de Talavera
Antonio Cosón - 1780

domingo, 25 de mayo de 2025

Carraca de San Julián, un instrumento propio de la Semana Santa

 

Un elemento curioso, de los muchos que guarda la iglesia de San Julián de Santa Olalla, es una carraca de madera que se utilizaba antiguamente durante la Semana Santa.

En los días de Semana Santa en los que no se pueden tocar las campanas, durante el Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo hasta la Vigilia Pascual, en señal de duelo por la muerte de Jesús, se hacían sonar por las calles carracas o matracas para avisar de los oficios religiosos y de las procesiones. En otros lugares de España también en el ámbito de la Semana Santa, algunas cofradías penitenciales hacen sonar carracas durante su desfile procesional, y en otros se usa para simular un terremoto durante el Oficio de Tinieblas.

Se trata simplemente de una caja de madera, con una manivela que al hacerla girar mueve dos piñones que golpean a dos lengüetas o tablillas, produciendo un sonido estruendoso.

Una variante de la carraca es la matraca; instrumento de madera compuesto por un tablero y un par de aldabas, que al sacudirlo, produce un ruido desapacible; por lo repetitivo e incluso molesto de su sonido nació el dicho de «dar la matraca».

La carraca que conserva la iglesia de San Julián de Santa Olalla fue recuperada en el año 2012 por la Cofradía de Jesús Nazareno de Medinaceli y expuesta en su vitrina.[1]



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: La Capilla de Jesús de Medinaceli en San Julián, (Cofradía de Jesús Nazareno de Medinaceli de Santa Olalla. Santa Olalla, 2012). Pág. 27.

jueves, 30 de mayo de 2024

El Coche-Forlón del Conde de Orgaz


El testamento otorgado en Santa Olalla en 1733 por el último conde de Orgaz que vivió en nuestro pueblo, don Pedro Tomas Osorio Vega y Menchaca, entre las múltiples curiosidades que nos deja, pues hace inventario de todos los enseres del ajuar domestico del Palacio de los Condes en Santa Olalla, nos habla del coche de caballos que tenía para sus desplazamientos. Se trata de un forlón, un coche de caballos de cuatro asientos, sin estribos, cerrado con puertas, colgada la caja sobre correones y puesta entre dos varas de madera.

En el testamento se lo lega a su sobrino Antonio Osorio de Vega Guzmán y Espinosa, «con su vestido de invierno y de verano, el avío de tres pares de mulas con sus guarniciones nuevas, para que pueda más cómodamente servir a su majestad Felipe V en cuya milicia se haya, con la grandeza y decencia que corresponde a su persona y dichas mulas y forlón se le remitan por mis herederos a la villa de Madrid donde reside».[1]



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos de nuestra historia - Para conocer un poco más sobre la historia de Santa Olalla, sus anécdotas y sus personajes-. Libro de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2024. (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 2024).

miércoles, 29 de mayo de 2024

Un enorme golpe en los testículos

 

De las cosas más estridentes que podemos encontrar escritas sobre Santa Olalla está el suceso que Juan Alonso Maldonado recoge en 1731, nos cuenta como don Gonzalo de Cepeda y Castro, presbítero de la Puebla de Montalbán, «se hallaba en la Villa de Santa Olalla, en una heredad propia de olivas, al tiempo que se cogía el fruto de ellas y yendo a montar en su caballo para restituirse a su casa, se dio un golpe en sus testículos contra el arzón de la silla». Relata cómo fue tal el dolor que pensó estar al borde de la muerte «afligíale, además de sus dolores, lo poco aparente de aquel sitio para las medicinas».

Nos cuenta el autor como la única solución que vio posible fue encomendarse a San German, patrón de Escalonilla, que al parecer realizó en Santa Olalla el más curioso de sus milagros, librando a nuestro amigo de tan insoportables dolores.[1]



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos de nuestra historia - Para conocer un poco más sobre la historia de Santa Olalla, sus anécdotas y sus personajes-. Libro de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2024. (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 2024).


sábado, 30 de marzo de 2024

El otro «Entierro del Señor de Orgaz», la versión de la iglesia de San Julián de Santa Olalla

 

Entierro del Señor de Orgaz
Parroquia de San Julián - Santa Olalla

La iglesia de San Julián de Santa Olalla como fundación de los Condes de Orgaz fue durante los siglos XVII y XVIII panteón funerario de esta familia noble, propietarios del señorío de Santa Olalla. Pese a que Santa Olalla no era la cabeza nominal del mayorazgo del condado de Orgaz, se había convertido en la cabeza oficiosa y lugar de residencia de los condes al ser el lugar donde tenían mayores propiedades e intereses.[1]

Como protectores de la iglesia de San Julián influyeron decisivamente en la decoración de esta parroquia, siendo muchas de las advocaciones representadas en esta iglesia, advocaciones de especial devoción para los condes. Encontramos en el altar mayor la representación de Santo Domingo de Guzmán a quien los condes consideran antepasado de su linaje, San Agustín, San Juan Bautista, la Inmaculada, etc.[2]

Según la documentación del archivo parroquial de Santa Olalla los condes tenían una bóveda bajo el altar mayor de San Julián donde se efectuaban sus enterramientos, el primero que tenemos documentado fue el 3 de diciembre de 1604 del heredero del condado don Esteban Hurtado de Mendoza y Mendoza (Santa Olalla, 1561- Santa Olalla, 1604)[3] que murió dos años antes que su padre, Juan Hurtado de Mendoza Guzmán y Rojas (Antoniana (Álava), 1536 - Santa Olalla, 1606) también enterrado en San Julián el 4 de octubre de 1606. Sobre esa bóveda, en los laterales del altar mayor, e incluso en su interior se añadió decoración alusiva a los enterramientos que allí había. Destacan especialmente los dos escudos labrados en madera, dorados y policromados con águilas bicéfalas de los Condes de Orgaz. Y también destacamos dos pequeños cuadros que representan “La imposición de la casulla a San Ildefonso” y “El entierro del señor de Orgaz”.

La representación del entierro del Señor de Orgaz, erróneamente llamada tantas veces del Conde de Orgaz, es poco común al tratarse de un tema legendario, exclusivamente toledano y vinculado a los Condes de Orgaz. Por este motivo solo se conocen unos cuantos cuadros con esta representación. 

·        En primer lugar, la obra maestra de El Greco de 1587, para la iglesia de Santo Tomé de Toledo donde está enterrado su protagonista don Gonzalo Ruiz de Toledo.

·        El hijo del Greco, Jorge Manuel Theotocópuli, también pintó una versión del cuadro de su padre, aunque solo reproduce la parte baja o terrenal de este cuadro. Lo hizo para la casa profesa de la Compañía de Jesús de Toledo y desde 1901 está en el Museo del Prado.

·        La versión de Miguel Jacinto Meléndez, se quedó en un boceto preparatorio, un óleo sobre lienzo con la técnica de grisalla. Conservado en el Museo Casa Natal de Jovellanos de Gijón. Se trata de un boceto para uno de dos lienzos que le fueron encargados en 1734 y destinados al convento agustino de San Felipe el Real de Madrid. Por fallecimiento del artista, los cuadros definitivos fueron realizados por su discípulo Andrés de la Calleja.

·        Sobre el boceto de Meléndez, Andrés de la Calleja pinto el lienzo definitivo conservado hoy en el Museo del Prado.

·        Un cuadro anónimo de la colección de los Condes de Orgaz y que actualmente conservan en su casa de Ávila.

·        Otro pequeño cuadro anónimo del Museo de Santa Cruz de Toledo.

·        También encontraremos dos versiones de este tema en conventos agustinos de Hispanoamérica. El primero de ellos en la iglesia del convento de San Agustín en Quito (Ecuador).

·        El segundo en el Convento de San Agustín de la Visitación de Nuestra Señora de las Mercedes de Cuzco (Perú).

·        Y para terminar el cuadro de la iglesia de San Julián de Santa Olalla al que hacíamos referencia, y en el que centramos nuestro estudio.

·        Ya en la época contemporánea, el tema ha sido tratado o recreado por muchos artistas, destacándose entre todos Picasso que realizó entre 1957 y 1959 el libro “El entierro del Conde de Orgaz” y varios grabados y aguafuertes inspirados en la obra del Greco para la “serie 347”.[4]


Como hemos dicho vamos a centrar nuestro estudio en la curiosísima representación anónima que se conserva en la iglesia de San Julián de Santa Olalla y que sabemos que perteneció a los propios condes de Orgaz. Se trata de un óleo sobre lienzo, de autor anónimo, de estilo historicista de finales del siglo XVII o principios del siglo XVIII. Sus medidas son 76 por 61 centímetros.

Representa la leyenda del entierro de don Gonzalo Ruiz de Toledo, Señor de Orgaz, una leyenda que cuenta como cuando estaban enterrando a este caballero, que murió en Toledo en 1323 con fama de santo, fueron San Agustín y San Esteban los que bajaron a sepultarle. El autor, evidentemente toledano y conocedor de la obra del Greco, versiona y adapta al formato rectangular y al pequeño tamaño de nuestro óleo la composición que el Greco hizo para la iglesia de Santo Tomé en Toledo. Si bien es cierto que coloca el cadáver de don Gonzalo sobre un ataúd, e invierte el orden de San Agustín y San Esteban, siguen apareciendo la procesión de clérigos con la cruz procesional, el párroco con sobrepelliz, los caballeros en el fondo de la composición e incluso el monaguillo en un primer plano. La corte celestial que magistralmente reflejo El Greco, en nuestro cuadro queda reducida a un cielo que se abre y a unas cabezas de angelotes. Como curiosidad destacar que en el capillo de la capa pluvial del sacerdote que esta de espaldas a la izquierda, están representadas, con la minuciosidad de una miniatura, las imágenes de la Virgen Dolorosa y Cristo Resucitado.


Este cuadro fue propiedad de los condes de Orgaz y como tal estuvo en su palacio de Santa Olalla. Hasta que la Condesa de Orgaz, doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, refleja en su testamento que lo dona para que se coloque sobre su sepulcro en la bóveda de la iglesia de San Julián. Gracias a la partida de defunción de la condesa y a la de su marido, conservadas en el archivo parroquial de Santa Olalla y a los testamentos de éstos, recogidos entre los protocolos del archivo histórico provincial de Toledo, podemos conocer la historia completa de este cuadro del entierro y de su compañero “La imposición de la casulla a San Ildefonso” en esta última obra la tradición ha querido ver a la propia condesa Doña María de Mendoza representada entre las santas asistentes al milagro de San Ildefonso.[5]

En su testamento fechado en Santa Olalla el 21 de enero de 1732 ante el escribano Isidoro Rey podemos leer: “Que los dos cuadros que tengo, pinturas de San Ildefonso y milagro de San Agustín y San Esteban con el Señor de la Casa se Orgaz, se pongan cuando fuere del agrado de mi esposo sobre los referidos sepulcros en dicha iglesia de San Julián, por ser mejores que los que tienen y que estos se quiten por trocados. Presumiendo que si durante la vida de mi esposo no se pudieran quitar, después de su fallecimiento se cumpla, así se lo pido por ser mi voluntad”.[6]

Desde esa fecha de su testamento la condesa se encontraba enferma y en cama, por lo que falleció poco después, el 3 de marzo de 1732, siendo enterrada según su deseo en la iglesia de San Julián con el hábito de San Agustín. Al morir sin descendencia heredó el mayorazgo su sobrino José Crespí de Valldaura y Mendoza, conde de Sumacarcel y residente en Valencia por lo que desde este momento Santa Olalla deja de ser lugar de residencia de los condes de Orgaz. El acta de defunción viene a corroborar todo lo dicho anteriormente.[7]

“La Excma. Sra. Doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, Condesa de Orgaz, mujer que fue del Excmo. Sr. don Pedro Tomas Osorio.

En tres de marzo de mil setecientos treinta y dos, fue sepultada en la parroquia de San Julián de esta villa de Santa Olalla la Excma. Sra. doña María Bernarda de Mendoza Rojas y Sandoval, condesa de Orgaz mujer que fue el Excmo. Sr. don Pedro Tomas Osorio, murió después de haber recibido los santo sacramentos de penitencia, eucaristía y extrema unción. Otorgó su testamentos en veintiuno de enero de dicho año ante Isidoro Rey escribano del ayuntamiento de esta villa por ausencia del escribano de número de esta villa. Y en él dispuso lo siguiente, entierro en San Julián, acompañamiento de Cruz, cura y sacristán, de que se dijesen por su alma y devociones trecientas misas tocan de cuenta a la iglesia setenta y cinco misas. Dejo por heredero del mayorazgo de Orgaz, al Excmo. Sr. don Joseph Crespi y Mendoza conde de Sumacarcel, su sobrino, como hijo mayor y legítimo de la Excma. Sra. doña Josepha de Mendoza Rojas y Sandoval, su hermana. Y en el remanente que queda de todos sus bienes muebles y raíces fuera del expresado mayorazgo deja por su universal heredero al dicho sr. don Pedro Tomas Osorio, su marido. Mando también su excelencia a dicha parroquia de San Julián dos cuadros de san Ildefonso y de San Agustín y San Esteban para que se pongan sobre los sepulcros de dichos señores y se entiende han de ser trocados por los que antes allí estaban y cuando fuera la voluntad de su esposo, y si muerto dicho esposo no se hubieran trocado luego que muera se truequen sin dilación alguna. Dejo por albacea al dicho Pedro Tomas Osorio su marido. No pago rompimiento por tener bóveda propia y para que conste lo firmé ut supra. -Licenciado Luna-”.

En el margen aparece la siguiente anotación: “Hasta aquí están cobradas las mandas forzosas por la redención de cautivos de la Santísima Trinidad de Calzados de la ciudad de Toledo y lo firme fray Francisco de la Peña y Zurbano.”

Un año después su marido, don Pedro Tomas Osorio Vega Menchaca Borja y Guzmán, también se encontraba enfermo y hacia su testamento el 3 de enero de 1733 ante el escribano de Santa Olalla Marcelo Antonio de Celis y Dosal.[8] En relación al cuadro solo añade los siguiente: “que sea sepultado en la iglesia parroquial de San Julián de esta villa, en la bóveda de los condes de Orgaz en el sepulcro de San Ildefonso que se encuentra enfrente del que se enterró mi esposa y prima. Con la asistencia de las comunidades de religiosos de Nuestro Padre San Agustín del convento de Ntra. Sra. de los Dados, extramuros de la villa de Maqueda; de los franciscanos descalzos de Santa Olalla; lleven mi cuerpo cuatro religiosos de esta comunidad de San Agustín; con cera de todas las cofradías y se den velas y papelillos como es costumbre en esta villa”.[9]

Cuatro días después de haber hecho testamento, el 7 de enero de 1733, fallecía Pedro Tomas Osorio y también contamos con su partida de defunción.[10]

“En siete de enero de mil setecientos y treinta y tres años, fue sepultado en la parroquia de San Julián de esta villa de Santa Olalla don Pedro Tomas Osorio conde que fue de Orgaz y viudo de la Excma. Sra. doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, condesa de Orgaz, murió después de haber recibido los santos sacramentos de penitencia, eucaristía y extrema unción. Otorgo su testamento en tres de enero de dicho año ante Marcelo de Zelis escribano de número de esta villa. Y en el dispuso lo siguiente. Entierro en San Julián en el sepulcro de San Ildefonso, acompañamiento de cruz, cura y sacristán y se le digan misa de cuerpo presente con vigilia y diáconos que se digan por su alma y devociones trescientas misas y no más, tocan de cuarenta a la iglesia, setenta y cinco misas a las mandas forzosas y cuatro a los agustinos. Herederos a don Fernando Bajo e Isabel de la Peña, por albaceas al Excmo. Señor conde de Torrejón, fray Placido de Villegas y don Fernando Bajo. No pagó rompimiento por tener bóveda propia y para que conste lo firmé ut supra -licenciado Luna-”.[11]

Durante el “Año Greco”, del 3 de junio al 3 de septiembre de 2014, esta versión del entierro y uno de los escudos de los condes de Orgaz de la Parroquia de Santa Olalla participaron en la exposición “La estela del milagro” que organizó la Parroquia de Santo Tomé de Toledo. Durante ese verano pudieron verse juntos “El entierro del Señor de Orgaz” santaolallero y su hermano mayor el entierro pintado por El Greco.

 



[1] FRANCO SILVA, Alfonso: La fortuna y el poder: estudios sobre las bases económicas de la aristocracia castellana (siglos XIV-XV), (Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz. Cádiz, 1996). Pág. 437.

[2] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Greco y Santa Olalla: El Maestro, su hijo, sus discípulos y sus vínculos con Santa Olalla, residencia de los Condes de Orgaz. (Ediciones Andante. Santa Olalla, 2014). Pág. 46.

[3] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 1º de defunciones de la Parroquia de San Julián, 6/APSO; (de 1582 a 1647). Folio 83.

[4] GOMEZ FERNANDEZ-CABRERA, Jesús: La Villa de Orgaz, textos e imágenes, (Ayuntamiento de Orgaz. Orgaz, 2017). Pág. 339. Se puede ampliar información en la web de este mismo autor: www.villadeorgaz.es

[5] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla.  (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023). Pág. 341.

[6] Archivo Histórico Provincial de Toledo (AHPTO): Protocolos de Santa Olalla de 1732 a 1741, notario Isidro Rey. AHPTO 18093 (P-05799), Folio 1.

[7] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 4º de defunciones de la Parroquia de San Julián, 8/APSO; (de 1724 a 1750). Folio 34.

[8] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla.  (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023). Pág. 329.

[9] Archivo Histórico Provincial de Toledo (AHPTO): Protocolos de Santa Olalla de 1732 a 1737, notario Marcelo Antonio de Celis y Dosal. AHPTO 18098 (P-05804), Folio 198.

[10] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 4º de defunciones de la Parroquia de San Julián, 8/APSO; (de 1724 a 1750). Folio 42.

[11] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Otro entierro del Señor de Orgaz. Tabora Magazine, nº 22. (Talavera de la Reina, mayo de 2014).