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sábado, 14 de enero de 2023

Romance del Rey que ganó Toledo, Santa Olalla en un romance medieval

 

            La reconquista o "toma a moros", por decirlo con un lenguaje medieval, de Santa Olalla se produjo en el año 1083 por el rey Alfonso VI, conjuntamente con las villas de Escalona y Maqueda, siendo estas las primeras villas reconquistadas en la zona dos años antes que la ciudad de Toledo. Encontramos un romance castellano de autor anónimo que hace mención a este suceso, “El Romance del Rey que ganó Toledo”.[1]

La versión más antigua que se conoce es un pliego poético impreso en el siglo XVI conservado en la Universidad Nacional de Praga. No se conocen versiones manuscritas, existen dos posibilidades sobre su origen pudo ser tomado de la tradición oral con las evidentes correcciones o fue compuesto por algún romancista del siglo XVI con material tomado de las crónicas. Como impreso circulo en pliegos sueltos e incluido en varios romanceros.[2]

El texto tiene un doble argumento primero describe las conquistas del rey Alfonso VI en el área geográfica del Tajo y segundo el incidente protagonizado por la Reina Constanza y el arzobispo don Bernardo para cristianizar la mezquita de Toledo a espaldas del rey.

A continuación reproducimos el facsímil de la primera parte del romance y la transcripción completa de todas las estrofas del romance. Por último un curioso plano en el que se sitúan todas las poblaciones que aparecen mencionadas en el romance.

Ese buen rey don Alfonso

el de la mano horadada,

después que gano a Toledo

en él puso su morada.

 

De do gano los lugares

de moros que ende fincaban:

Montalbán y Talavera,

Oropesa y Mejorada.

Y la villa de Escalona,

a Maqueda y Santa Olalla.

 

Gano a Canales y a Illescas,

Madrid y Guadalajara,

Alcalá y Tordelaguna,

A Uceda y a Salamanca.

 

Gano a Buitrago y Atienza,

a Sigüenza y a Berlanga,

y gano á Medinaceli,

y gano toda la Alcarria.

 

Esto fue aquende el río

que ahora Tajo se llama,

sin otros muchos lugares

que allende el rió ganara.

 

Luego enganando el lugar

de cristianos le poblaba,

luego le hace su iglesia

luego le pone campanas;

Dexólos fortalecidos

y a Toledo se tornara.

 

Elegido a un arzobispo,

don Bernardo se llamaba,

hombre de muy santa vida

de letras y buena fama.

 

Y de que lo hubo elegido

por nombre le intitulaba,

Arzobispo de Toledo,

Primado de las Españas;

Todo cuanto el rey le diera

se lo confirmara el Papa.

 

Desque ya tuvo el buen rey

esta tierra sosegada,

a la reina su mujer

en gobernación la daba;

Fuese a visitar su reino,

fue a Galicia y su comarca.

 

Después de partido el rey,

la reina doña Constanza

viendo su marido ausente

pensamientos le aquejaban,

no de regalos de cuerpo,

mas de salvación del alma.

 

Estando así pensativa

el arzobispo llegara,

en llegando el arzobispo

desta manera le habla:

- Don Bernardo, ¿qué haremos,

Que la conciencia me agrava

de ver mezquita de moros

la que fue iglesia santa;

Donde la reina del cielo

solía ser bien honrada?

 

¿Qué modo dice, tenemos

que torne a ser consagrada,

que el rey no quiebre la fe

que a los moros tiene dada?

 

Cuando esto oyó el arzobispo

de rodillas se hincaba,

alzó los ojos al cielo

las manos puestas hablaba:

- Gracias doy a Jesucristo

y a su Madre Virgen santa,

que salís, reina, al camino

de lo que yo deseaba.

 

Quitémosela a los moros

antes hoy que no mañana,

no dejéis el bien eterno

por la temporal palabra.

 

Ya que el rey se ensañe tanto

que venga a tomar venganza,

perdamos, reina, los cuerpos,

pues que se ganan las almas.

 

Luego aquella misma noche

dentro en la mezquita entraba,

limpiando los falsos ritos

a Dios la reedificaba;

Diciendo misa este día

el arzobispo cantada.

 

Cuando los moros lo vieron

quejas al rey le enviaban,

mas el rey cuando lo supo

gravemente se ensañaba.

 

A la reina y al prelado

malamente amenazaba,

sin esperar más consejo

a Toledo caminaba.

 

Los moros que lo supieron

luego consejo tomaban,

sálenselo a recibir

hasta Olías y Cabañas.

 

Llegados delante el rey

de rodillas se hincaban:

- Mercedes, buen rey, mercedes.

Dicen, las manos cruzadas,

mas el rey que así los vio

uno á uno levantaba:

- Calledes, buenos amigos

que este hecho me tocaba,

quien a vos ha hecho tuerto

A mi quebró la palabra;

Mas yo haré tal castigo

Que aina habreis la venganza.

 

Los moros cuando esto oyeron

en altas voces clamaban:

- Merced, buen señor, merced,

la vuestra merced nos valga:

si tomáis venganza de esto

a nos costará bien cara,

quien matare hoy a la reina

arrepentirse ha mañana.

 

La mezquita ya es iglesia,

no nos puede ser tornada,

perdonedes a la reina

y a los que nos la quitaran;

Que nosotros desde ahora

os alzamos la palabra.

 

El buen rey cuando esto oyera

grandemente se holgara,

dándoles gracias por ello

perdido ha toda la saña.



[1] OCHOA, Eugenio: Tesoro de los romanceros y cancioneros españoles, (Librería de los SS. Pons. Barcelona, 1840). Pág. 213.

DURÁN, Agustín: Romancero General o colección de Romances castellanos, (M. Rivadenerira. Madrid, 1854). Pág. 575.

[2] GONZALEZ CUENCA, Joaquín: Edición facsímil, con transcripción y estudio del Romance del rey don Alonso que ganó a Toledo, (Instituto Provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos. Diputación Provincial de Toledo. Toledo, 1982).

jueves, 14 de mayo de 2020

El ataque de Miramamolín; los almohades atacan Santa Olalla y Escalona, combaten en Maqueda y llegan hasta Toledo

Consecuencia de las ofensivas almohades que tuvieron lugar en 1195, fue la batalla de Alarcos. El rey Alfonso VIII, entró en batalla sin esperar los refuerzos prometidos por el resto de reinos peninsulares, estuvo a punto de fallecer y tuvo que retirarse a Toledo por lo que quedó al mando don Diego López de Haro, personaje vinculado a la casa señorial de Santa Olalla. La derrota fue inevitable, pero algunos acusaron a don Diego de permitir la derrota por ciertos recelos con el rey.


Tras la derrota de Alarcos, la frontera castellano-andalusí paso de Sierra Morena a los Montes de Toledo, quedando expuestas al ataque musulmán estas tierras toledanas. Así sucedió en el verano de 1196 cuando el célebre caudillo almohade Muhammád ben-Yacúb, conocido en las crónicas cristianas como Miramamolín, va desde Andalucía a Toledo tomando diversos lugares a su paso. Atacó Santa Olalla, protegida en aquellos siglos de una cerca o muralla. Combatió en Maqueda y llegó a las inmediaciones de Toledo, no obteniendo ningún resultado.

La crónica cristiana decía "Priso el rey de Marruecos a Montánchez, e Santa Cruz, e Trugiello, e Placencia, e vinieron por Talavera, e cortaron el Olivar, e Olmos, Santa Olalla, e Escalona e lidiaron Maqueda, e no la prisieron, e vinieron cercar Toledo, e cortaron las viñas, e los árboles, e duraron y X días en el mes de junio".[1]

“Miramamolín entró por tierra de cristianos destruyendo pueblos y cautivando gentes. Ganó a Montánchez, Santa Cruz, Trujillo, Plasencia y Escalona con todos los lugares que topaba sin dejar cosa con vida. Combatió vigorosamente a Talavera, a Santa Olalla, a Maqueda y por fin a Toledo misma pero no pudo rendirla por la valerosa defensa de sus moradores. Con todo regresó a las Andalucías cargado de riquezas, ganados y cautivos”.[2]

Al año siguiente, los musulmanes repitieron las acciones bélicas, pero el resultado fue el mismo, firmando además en ese año 1197 unas treguas de paz, que acabarían con el peligro constante que habían supuesto para Santa Olalla y su entornos estas incursiones almohades.


Definitivamente en peligro árabe terminó para estas tierras el 16 de julio de 1212 con la victoria de las Navas de Tolosa. Al tenerse noticia de la preparación de una nueva ofensiva almohade, Alfonso VIII, después de haber fraguado diferentes alianzas con la mayoría de los reinos cristianos peninsulares, con la mediación del Papa, y tras finalizar las distintas treguas mantenidas con los musulmanes, decide preparar un gran encuentro con las tropas almohades que venían dirigidas por el califa Miramamolín. El rey buscaba desde hacía tiempo este encuentro para desquitarse de la grave derrota de Alarcos.[3]



[1] BERGANZA, Francisco de: Antigüedades de España propugnadas en las noticias de sus reyes, Volumen 2. (Imp. Francisco del Hierro. Madrid, 1721). Pág. 572.

[2] ORTIZ Y SANZ, José: Historia general de España, Volumen 3. Tercera edición. (Imprenta de don Alejandro Gómez Fuentenebro. Madrid, 1846). Pág. 316.

[3] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Dieciséis de Julio: Orígenes, historia, leyenda, tradición y devoción del Santísimo Cristo de la Caridad de Santa Olalla, en el Octavo Centenario de la Fiesta del 16 de julio (1212–1598–2012). (Ediciones Andante. Santa Olalla, 2012). Pág. 8.

viernes, 26 de octubre de 2018

1083 La Reconquista de Santa Olalla

El Rey Alfonso VI en un manuscrito de BNE

La reconquista cristina o dicho en lenguaje medieval "toma a moros" de Santa Olalla se produjo en el año 1083 por el rey Alfonso VI «el Bravo» (1040​-Toledo, 1109),  conjuntamente con las villas de Escalona y Maqueda.
Según los cronistas castellanos, especialmente el arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada, Santa Olalla, Escalona y Maqueda fueron conquistadas militarmente, en el transcurso de las operaciones militares que tuvieron su fin dos años después, en 1085, con la entrega pactada, que no conquista, de la ciudad de Toledo.[1]
            Existe una segunda hipótesis que plantea Julio González por la que Santa Olalla, Maqueda, Talavera, Alamín, Olmos, Madrid, Talamanca, Uceda, Guadalajara, Alcalá, Riba de Santiuste, Consuegra y Mora estarían incluidas en el pacto de 1085.
Una crónica de la captura dice: "cepit Talaveram, Sancta Eulaliam, Maquedam...",[2] lo que nos sirve para severar que con la reconquista Santa Olalla recupera su nombre cristiano-visigodo llamándola de nuevo Santa Eulalia.
La reconquista de Santa Olalla provoca nuestra anexión, -en un horizonte más amplio la anexión del reino de Toledo-, a la monarquía castellano-leonesa de Alfonso VI, y por consiguiente nuestra anexión al mundo cristiano-feudal.
Esta nueva Santa Olalla nacía con una estructura económica profundamente resentida como consecuencia de las expediciones cristianas. La población que permaneció en la villa, tanto musulmana como mozárabe, no debió ser muy numerosa. Partiendo de esto, era fundamental reactivar la economía y favorecer la llegada de nuevos pobladores. Para ello se organizó el territorio basándose primero en la organización territorial musulmana. Se creó entonces, por concesión real, un común de villa y tierra, la jurisdicción de Santa Olalla, entorno a un concejo de realengo con cabeza en nuestro pueblo.


[1] MIRANDA CALVO, José: La Conquista de Toledo por Alfonso VI. Toletum nº 7 (Boletín de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Toledo, 1976). Págs. 101-151.
[2] JIMENEZ DE GREGORIO, Fernando: En torno a la geografía e historia de Santa Olalla. (BERESIT. Cofradía Internacional de Investigadores. Toledo, 1992). Pág. 129.

martes, 25 de septiembre de 2018

Salidas Extraordinarias de la Virgen de la Piedad

La imagen de la Virgen de la Piedad ha salido fuera de su villa de Santa Olalla en muy contadas ocasiones. La primera salida tuvo lugar en 1943 para su restauración. Pero de manera solemne solo ha salido tres veces: dos veces en 1954 a Torrijos y Toledo, con motivo del Año Mariano; y una vez más en 2013 a Toledo con motivo del Año de la Fe, participando en un Encuentro Mariano de Coronadas. En estos momentos se está preparando una cuarta salida solemne de la Patrona de Santa Olalla para el 20 de octubre de 2018 a la Puebla de Montalbán donde actuará como Madrina en la Coronación Canónica de la Virgen de la Soledad.
Como hemos dicho la primera salida se produjo después de la Guerra Civil para su restauración, la imagen de la Virgen de la Piedad fue trasladada al taller de Mariano Benlliure en la calle José Abascal de Madrid en 1943. En 2010 la imagen fue nuevamente restaurada, pero todos los trabajos se realizaron dentro de su propia capilla en la iglesia de San Pedro.
Primera Salida de la Virgen de la Piedad en 1954
Las dos siguientes salidas y las primeras que tuvieron un carácter solemne fueron en 1954 con motivo del Año Mariano. En 1854 el Papa Pío IX proclama el dogma de la Inmaculada Concepción y en 1954, al cumplirse el primer centenario, Pío XII promulga ese año como “Año Mariano Universal”. El cardenal Enrique Pla y Deniel, Arzobispo de Toledo, convoco varios actos con este motivo.
En Torrijos se celebró una Concentración Mariana el 7 de octubre de 1954, festividad de Ntra. Sra. del Rosario. Por la mañana, el obispo auxiliar Francisco Miranda Vicente celebró una misa en la Colegiata de Torrijos y a continuación en la Plaza de Toros tuvo lugar un acto de confirmación de la fe mariana al que asistieron 6.000 personas. Por la tarde tuvo lugar la procesión con treinta imágenes de la Virgen de toda la Comarca, entre ellas la Virgen de la Piedad de Santa Olalla, arropada por cientos de santaolalleros que se desplazaron hasta la localidad vecina. Desde la Plaza de Toros a la Colegiata donde se colocaron las imágenes delante de su fachada. Acudieron 8.000 personas.
El 31 de octubre de 1954 el acto se repetía en Toledo, con 143 patronas de los pueblos de la Archidiócesis, más 21 imágenes de la capital, con 800 estandartes, 24 bandas de música y con la asistencia de más de 40.000 fieles, aunque según el boletín del arzobispado de Santa Olalla solo se desplazaron cincuenta personas.[1] Por la mañana comenzaron a llegar las imágenes desde el Hospital Tavera a la puerta llana de la Catedral en un recorrido que se alargó hasta tres horas y media. Cada imagen era recibida por el canónigo de ceremonias y conducida hasta un lugar designado teniendo en cuenta el orden de salida en la tarde. La Magna Procesión recorrió un Toledo engalanado como si del Corpus se tratara. Tras la Guardia Civil a Caballo y los timbaleros del ayuntamiento, La imagen que abrió el desfile procesional era la de la Virgen de los Dados de Maqueda escoltada por sus “Moros y Cristianos”, a continuación las restantes imágenes por orden alfabético de arciprestazgos y dentro de estos los pueblos también por orden alfabético. Cerrando cada tramo, la imagen del pueblo arciprestal. Finalmente cerraban el cortejo 20 imágenes de las parroquias de la capital y en último lugar la patrona de la capital, la Virgen del Sagrario. El arciprestazgo de Torrijos, en esta ocasión aunado al de Escalona, desfilo en el 12º lugar y por orden alfabético Santa Olalla estuvo en el 26º lugar detrás de Santa Cruz de Retamar y delante de Val de Santo Domingo. La procesión discurrió desde la Catedral a la Vega Baja, estuvieron cuatro horas saliendo imágenes por la puerta de la catedral. Terminado el acto todos los párrocos impusieron a sus imágenes una medalla conmemorativa. A las 11 de la noche se cerraba el acto y cada imagen emprendía su regreso a sus lugares de origen.
La tercera y última salida, hasta el momento, fue el 29 de junio de 2013 con motivo del Año de la Fe,[2] participando en Toledo en un encuentro Mariano de Imágenes coronadas en el que estuvieron presentes las diez imágenes coronadas hasta esa fecha en la provincia de Toledo.[3] Participaron en el encuentro la Virgen del Sagrario de la Catedral Toledo, coronada el 30 de mayo de 1926; la Virgen de la Esperanza de San Cipriano de Toledo, coronada el 8 de junio de 1952; la Virgen de la Caridad de Illescas, coronada el 12 de octubre de 1955; la Virgen del Prado de Talavera, coronada el 30 de mayo de 1957; la Virgen de los Remedios de Ocaña, coronada el 11 de junio 1961; la Virgen de la Salud de Santa Leocadia de Toledo, coronada el 31 de mayo de 1965; la Virgen de la Piedad de Santa Olalla, coronada el 4 de mayo de 1986; la Virgen de la Piedad de Villanueva de Alcardete, coronada el 21 de septiembre de 1986; la Virgen de la Muela de Corral de Almaguer, coronada el 18 de mayo de 2013; y la Virgen de la Antigua de Mora, coronada el 31 de mayo de 2013.[4]
Por ultimo en estos momentos se prepara la que será la cuarta salida para el próximo 20 de octubre de 2018, en La Puebla de Montalbán con motivo de la Coronación Canónica de su venerada Virgen de la Soledad.[5] En este acto la Virgen de la Piedad de Santa Olalla como primera Coronada de esta comarca actuará como madrina junto a la Virgen Inmaculada, patrona de Escalona, que fue coronada la última de la comarca el 6 de junio de 2015.




[1] ARZOBISPADO DE TOLEDO: Crónica del Año Mariano en la Archidiócesis de Toledo, (Editorial Católica Toledana. Toledo, 1954). Pág. 194.
[2] Toledo, con sus diez Vírgenes coronadas. (ABC, edic. Toledo. Domingo, 30 de junio de 2013). https://www.abc.es/toledo/ciudad/20130629/abci-toledo-diez-virgenes-coronadas-201306291449.html
[3] El emotivo encuentro de las 'Madres'. (La Tribuna de Toledo. Domingo, 30 de junio de 2013). http://www.latribunadetoledo.es/noticia/ZAC252259-D6B3-8CD7-9F4EDF0114712DF7/20130630/emotivo/encuentro/madres
[5] Boletín Oficial del Arzobispado de Toledo, Año CLXXII Nº 6. (Toledo, junio de 2018). Pág. 223.

miércoles, 9 de octubre de 2013

La Primera Guerra Carlista en los partidos judiciales de Escalona y Torrijos

Portada del libro

Hace unos días se publicaba el libro "La Primera Guerra Carlista en los partidos judiciales de Escalona y Torrijos. Castilla La Nueva 1833-1840", de Adolfo Delgado Agudo y Roberto Félix García. Aunque se ha editado en papel, también ha aparecido su edición digital de acceso libre y gratuito, esta disponible en la Biblioteca Virtual de la Comarca de Torrijos www.bibliotecacomarcatorrijos.com


Tuve la suerte de acompañar a Roberto Félix, académico de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, en su visita a los archivos de Santa Olalla y Domingo Pérez. Le agradezco la mención en su libro. Este libro ademas de ser un riguroso relato de la todavía desconocida guerra carlista, recoge multitud de sucesos de cada uno de nuestros pueblos.