domingo, 1 de marzo de 2026

«De Rebus Gestis» de Francisco Jiménez de Cisneros - La primera biografía del Cardenal Cisneros escrita por Alvar Gómez de Castro y breve biografía del autor

 

De Rebus Gestis de Francisco Jiménez de Cisneros
Portada de la edicción princeps de 1569

El humanista Alvar Gómez de Castro (Santa Olalla, 1515 – Toledo, 1580) conocido por sus contemporáneos como “El Eulaliense”[1], fue un humanista, historiador, profesor y escritor del Renacimiento. Nacido en Santa Olalla el 6 de diciembre de 1515, procedía de una familia de origen judeoconverso, hijo del médico Diego Gómez y nieto de Álvaro de Castro[2], médico del primer conde de Orgaz y hermano de Gómez Diego Gómez de Toledo, llamado antes de su conversión Samuel Abolafia. Tuvo tres hermanos: María, Ana y Tomás de Castro. La prematura desaparición de sus padres marcó su infancia y adolescencia, que vivió junto a su abuelo Álvaro en Santa Olalla. Desde los dieciséis años se educó en la Universidad Complutense de Alcalá, donde adquirió su extensa formación humanística y en la que recibió los grados de bachiller, el 2 de junio de 1537, y licenciado en Artes, el 3 de septiembre de 1538.

Retrato de Alvar Gómez de Castro
Biblioteca de Castilla-La Mancha

Vinculado al ambiente académico de Alcalá y Toledo[3], su formación se especializó en Artes, Teología y estudios clásicos, especialmente griego. Fue catedrático de griego en la Universidad Complutense de Alcalá de Henares y fundador del Colegio de Santa Catalina de Toledo[4]. También desarrolló actividades como clérigo y capellán, aunque su vocación principal fue académica e intelectual. Mantuvo contacto con importantes figuras del humanismo y con círculos intelectuales ligados a la corte y a la Iglesia.

Fue uno de los primeros contactos, incluso amigo, que el Greco tuvo en Toledo, no olvidemos que era catedrático de griego, y tuvo en entre sus posesiones una obra del pintor cretense.[5]

Retrato de Alvar Gómez de Castro

Su producción combina poesía, erudición histórica y trabajos editoriales[6]. Entre sus aportaciones destacan: Poemas humanistas escritos entre 1553 y 1556, con temas amorosos, religiosos y académicos; Ediciones y compilaciones de obras de autores contemporáneos y clásicos, como San Isidoro y San Ambrosio, revisión y estudio de manuscritos antiguos; Intervenciones en proyectos culturales promovidos por la monarquía y la Iglesia, como la asesoría a Felipe II en la selección de libros para la Biblioteca de El Escorial; Aficionado a la arqueología[7] y la numismática, fue el primero que en 1572 estudió los restos romanos de Talavera la Vieja (Cáceres).[8]

Su obra más importante es la biografía latina del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, titulada De rebus gestis a Francisco Ximenio Cisnerio, este libro fue escrito por encargo de la Universidad de Alcalá entre marzo y junio de 1566 e impreso en 1569. Es considerada la biografía más completa y documentada sobre Cisneros y una de las obras más destacadas de la historiografía latina española del Renacimiento.

En sus últimos años continuó enseñando y participando en proyectos académicos en Toledo. También redactó inscripciones y textos vinculados a monumentos religiosos importantes de la ciudad, como el epitafio sobre el Señor de Orgaz en la iglesia de Santo Tomé.

Murió el 16 de septiembre de 1580 en Toledo y fue enterrado en la catedral, en la capilla de Reyes Nuevos.

Mencionado como "eulaliense" en una
edición de su poesia de 1558

Los manuscritos originales de Gómez de Castro se conservan en bibliotecas como: Biblioteca de El Escorial, Biblioteca Nacional de España, Real Academia de la Historia, Universidad Complutense o la Biblioteca de Castilla-La Mancha.

El académico Francisco de Borja San Román decía en 1928: «De los humanistas españoles del siglo XVI es, acaso, Alvar Gómez de Castro, sino de los más olvidados, si de los menos conocidos. Copiosas referencias a su saber y erudición se encuentran en los escritos de sus contemporáneos, y también menudean las citas y los elogios a tan ilustre toledano en las monografías modernas tocantes a la cultura en aquel siglo»[9].

Además de hacer una reseña biográfica básica de nuestro autor eulaliense, Alvar Gómez de Castro, en este artículo queremos ensalzar y conocer la que hemos dicho es su obra más destacada «De rebus gestis a Francisco Ximenio, Cisnerio, Archiepiscopo Toletano».[10] Publicada en Alcalá de Henares en 1569, recopilaba la vida y obra del cardenal Cisneros siendo su primera biografía. En el centenario de Cisneros se dijo: “Pocos personajes históricos han originado a lo largo de los siglos tanta literatura biográfica como Fray Francisco Ximénez de Cisneros, desde la primera e insustituible obra de Alvar Gómez de Castro, De rebus gestis, publicada en Alcalá en 1569”. 

Retrato de Cisneros en la edición princeps de 1569

Rótulo y capitular en la edición princeps de 1569

Es una biografía histórica escrita en latín que narra la vida y las acciones del cardenal y reformador español Francisco Jiménez de Cisneros. Se trata de un texto fundamental para el estudio del humanismo español y de la historia eclesiástica y política de finales del siglo XV y comienzos del XVI.

El libro ofrece un relato detallado de la trayectoria del cardenal, su labor como arzobispo de Toledo, su papel en la reforma religiosa de Castilla, su participación en la política de la monarquía hispánica y su impulso a proyectos culturales como la fundación de la Universidad de Alcalá y la promoción de la Biblia Políglota Complutense. La obra destaca por su enfoque erudito y por la perspectiva humanista con la que se analiza la figura histórica.

La formación de Alvar Gómez de Castro dentro del ambiente académico y eclesiástico le permitió redactar una obra rigurosa basada en fuentes documentales y testimonios cercanos a los hechos. La obra fue utilizada como referencia fundamental en estudios posteriores sobre el cardenal Cisneros y la historia religiosa de España. Las reediciones contemporáneas han facilitado el acceso a la obra dentro de los estudios sobre el humanismo español y la historia del Renacimiento en la península ibérica.

La primera edición impresa de la obra, de 1569, redactada en latín y publicada poco después de terminada, está actualmente digitalizada bajo dominio público y varios ejemplares antiguos se conservan en bibliotecas europeas. Y se ha reditado como facsímil en varias ocasiones.

De Rebus Gestis de Francisco Jiménez de Cisneros
Edición de Fráncfort de 1581

Conocemos también una edición alemana de la obra, impresa en Fráncfort en 1581.[11]

La obra fue traducida al español y publicada por José Oroz Reta[12] en 1984 con el título De las hazañas de Francisco Jiménez de Cisneros. Esta traducción facilita el estudio y permite acceder al contenido sin conocer latín clásico.



[1] Así aparece en la portada de su libro: «Aluari Gomecii Eulaliensis Edyllia aliquot siue Poematia». Impreso por Gasparum Trechsel. Lugduni (Lyon), 1558).

[2] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla. (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023). Pág. 213.

[3] VAQUERO SERRANO, Carmen: En el entorno del maestro Alvar Gómez, Pedro del Campo, María de Mendoza y los Guevara. (Oretania ediciones. Toledo, 1996).

[4] MARTÍN LÓPEZ, David: Orígenes y evolución dela Universidad de Toledo (1485-1625). (Ediciones Parlamentarias de Castilla-La Mancha. Toledo, 2006). Pág. 176.

[5] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Greco y Santa Olalla: El Maestro, su hijo, sus discípulos y sus vínculos con Santa Olalla, residencia de los Condes de Orgaz. (Ediciones Andante. Santa Olalla, 2014). Pág. 24.

[6] ALVAR EZQUERRA, Antonio: Acercamiento a la poesía de Alvar Gómez de Castro – Ensayo de una biografía y edición de su poesía latina. (Tesis doctoral de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la dirección del profesor Dr. D. Lisardo Rubio Fernández. Madrid, 1979). Dos tomos, 744 páginas mecanografiadas. Colección personal de Josué López Muñoz.

[7] GARCÍA SÁNCHEZ, Justo: Las vestales romanas – tratado de Alvar Gómez de Castro año 1562. (Servicio de publicaciones de la Universidad de Oviedo. Oviedo, 1993).

[8] VAQUERO SERRANO, Carmen: El maestro Alvar Gómez: biografía y prosa inédita. (Caja de Ahorros de Toledo. Toledo, 1993).

[9] SAN ROMAN FERNANDEZ, Francisco de Borja: El testamento del humanista Alvar Gómez de Castro. (Tipografía de Archivos. Madrid, 1928).

[10] GÓMEZ DE CASTRO, Alvar: De rebus gestis a Francisco Ximenio, Cisnerio, Archiepiscopo Toletano. (Impresor Andrés de Angulo. Alcalá de Henares, 1569). Descripción 240 hojas, formato folio.

[11] GÓMEZ DE CASTRO, Alvar: De rebus gestis a Francisco Ximenio, Cisnerio, Archiepiscopo Toletano. (Impresor Andream Wechelum. Fráncfort, 1581). Descripción 271 hojas, formato folio.

[12] OROZ RETA, José: Alvar Gómez de Castro - De las hazañas de Francisco Jiménez de Cisneros, (Fundación Universitaria Española. Madrid, 1984).

Manuscrito de Alvar Gomez de Castro
Archivo Vaticano

Vitrina Cero - Cuchillo romano


Cuchillo romano

Hoja de cuchillo triangular, forjada en hierro. Conserva completa la espiga de enmangue, con la parte trasera remachada.

Número de inventario: SO/22/A

Datación: Siglo I

Contexto histórico: Etapa romana

Materia: Hierro

Técnica: Forjado

Origen: Colección González-Castrejón

Bibliografía: Josué López Muñoz y Francisco Javier de Fuentes Fernández http://ceres.mcu

sábado, 28 de febrero de 2026

Hidalguía de Luis Félix del Hierro (Ejecutoria de 1721)

 

Encabezamiento de la Ejecutoria de Hidalguia - 1721

Conserva el Archivo Parroquial de Santa Olalla un hermoso documento de carácter civil, se trata de la ejecutoria de confirmación de hidalguía de Luis Félix del Hierro, fechados en 1721. [1]

Este documento está lujosamente encuadernado, con tapas rígidas en piel marrón y cierres de bronce, y presenta decoración gofrada dorada y tintada en negro.

Este tipo de documentos estaba destinado a conservarse como prueba jurídica permanente y como exhibición de la nobleza de una familia. Está expedido por la Real Chancillería de Valladolid, que reconoce oficialmente la condición de hidalgo de una persona y de su linaje.

Aunque no todos los hidalgos eran ricos, gozaban de privilegios legales y fiscales, como la exención de ciertos impuestos (pechos), el derecho a portar armas, el acceso a cargos municipales y militares, y una consideración social superior. Se necesitaban estas ejecutorias porque, en muchas ocasiones, el estatus de hidalgo era cuestionado por las autoridades locales —sobre todo para obligar al pago de impuestos—. Entonces, la persona iniciaba un pleito de hidalguía, en el que debía demostrar, mediante testigos y documentos, que descendía de antepasados nobles. Si el tribunal fallaba a su favor, emitía la ejecutoria de hidalguía, que constituía la sentencia firme reconociendo su nobleza.

Escrito con hermosa caligrafía, el encabezado rotulado comienza con «Don Phelipe por la gracia de Dios…», en referencia al rey Felipe V. A continuación, transcribimos las primeras páginas del documento.

Don Phelipe por la Gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Aragón, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, señor de Vizcaya y de Molina. A vos la justicia regimiento y estado de hombres buenos del lugar de Pueblanueva jurisdicción de la villa de Talavera. Y más a quien tocare la jurisdicción y cumplimento de los que se hará mención, salud y gracia. Sabed que ante los nuestros Alcaldes de los Hijosdalgo de la nuestra Audiencia y Chancillería se presentó la petición siguiente:

M. P. Sr. Juan de Cabañas en nombre de don Luis Félix del Hierro Zereceda y Olarte, originario de la villa de Maqueda, y vecino del lugar de La Pueblanueva, jurisdicción de la villa de Talavera; hijo legítimo de don Manuel del Yerro Zereceda y de doña Sebastiana Hipólita de Olarte su mujer. Nieto legítimo de don Pedro de Yerro y de doña Isabel de Bustamante su mujer; bisnieto legítimo de don Pedro del Yerro y doña Ángela de Liano su mujer, vecinos que fueron todos de la misma villa de Maqueda.

Dijo que por ser como es mi parte Hijosdalgo notorio de sangre, de su padre y abuelo y demás antepasados por línea recta de barón y que Pedro Yerro de Zereceda cuarto abuelo de mi parte obtuvo una real carta de ejecutoria de hidalguía en propiedad en el año pasado de 1573 en contradicho juicio con el ilustrísimo fiscal y el consejo de estado de hombres buenos de dicha villa de Maqueda […].



[1] Archivo Parroquial de Santa Olalla: Autos de confirmación de Hidalguía a Luis Félix del Hierro. APSO/93 (1721).

Cubierta de piel gofrada y dorada - 1721

martes, 24 de febrero de 2026

Noticia de unas Maniobras en Santa Olalla en 1906

 

El rey Alfonso XIII supervisando unas maniobras en 1906

El diario ABC, del lunes 29 de octubre de 1906, recoge una curiosa noticia de unas intensas maniobras militares que se llevaron a cabo en la zona de Santa Olalla.[1]

Transcribimos integra la noticia de aquellas jornadas de entrenamientos de nuestras fuerzas armadas a principios del siglo XX.

 

MANIOBRAS MILITARES

716 PALABRAS POR TELÉGRAFO

DE NUESTRO CORRESPONSAL ESPECIAL

Comienza el avance.

Santa Olalla, 28, 2 m. (Recibido con retraso.) Ha dado principio el movimiento de avance de la tropa, con arreglo al plan de operaciones previamente convenido. Según dicho plan, ayer suponíase que el bando Oeste tenía noticias de que algunas fuerzas enemigas dirigíanse a Talavera. Para cerciorarse y obrar sobre seguro, el jefe de la división dispuso que las tropas a sus órdenes vadeasen el río Alberche, practicando reconocimiento ofensivo en la zona comprendida entre los ríos Alberche y Guadarrama, avanzando con precauciones, y dejando custodiados los puentes que existen sobre el Alberche, frente a Talavera y pasos inmediatos, con instrucciones de inutilizarlos en caso necesario.

Al amanecer de hoy, supónese que el jefe del bando Oeste tuvo noticia de que algunas parejas de Caballería, que se ven a gran distancia, sean exploradoras del bando enemigo de fuerzas destacadas de Madrid, con objeto de hostilizar y dificultar la marcha de la división Oeste. El general dispone que se practique urgentemente un minucioso reconocimiento en el terreno ocupado por las tropas a sus órdenes, tomando posiciones que permitan dificultar el avance del bando enemigo, teniendo presente la retirada de aquéllas y continuar la misión que se le ha confiado de flanquear la marcha del ejército o unirse a él, si las circunstancias lo hicieran necesario.

Las fuerzas de la división Oeste avanzaron por la carretera general y río Alberche con dirección a Escalona y Santa Olalla. La vanguardia, constituida por el regimiento de Asturias, llegó a Hormigos a las siete y media de la tarde, después de una penosísima marcha de 40 kilómetros por terreno quebrado, durante la cual tuvieron que vadear un arroyo con agua hasta media pierna.

El plan de operaciones.

El plan de operaciones es el siguiente: La Caballería, que forma parte de la división Oeste, hizo una brillante marcha exploradora, llegando hasta Almorox y Escalona, donde hoy pernocta, Torre de Esteban Hambrán y Santa Cruz de Retamar. A la una de la tarde estaba la Caballería en Escalona. Su servicio de exploración ha merecido unánimes elogios.

En Almorox descubrió la Caballería enemiga en exploración, la que, al verse descubierta, huyó, dejando algunos húsares prisioneros de los lanceros del general Aznar.

El vecindario de Santa Olalla obsequió espléndidamente a los alojados, repitiéndose las atenciones que se tributaron a los Lanceros del Príncipe cuando pernoctaron en este pueblo.

Hoy, domingo, pasando por Quismondo, irá de Hormigos la columna de flanqueo al mando del coronel Moltó. La marcha de la división Aznar, total y parcialmente, ha sido una de las más brillantes que se han realizado desde hace mucho tiempo. Tal es la opinión de los técnicos.—César Martínez.

La noche.

Santa Olalla, 28, 3 m. (Recibido con retraso.) En los salones del Ayuntamiento se celebró anoche un baile en honor de la oficialidad del cuartel general y de la brigada de San Martín.

El pueblo en masa ha agasajado con inusitada esplendidez a las tropas, y la banda municipal amenizó la fiesta ejecutando lo más selecto de su repertorio.—Liban.

Misa de campaña.

Santa Olalla, 28, 7 m. En las afueras del pueblo se ha celebrado misa de campaña, a la que ha concurrido todo el vecindario. Ofició el capellán del regimiento de Wad Ras, asistido por el párroco del pueblo, D. Mariano Run y D. Julián Arroyo, coadjutor.[2] Terminado el acto religioso, desfilaron las tropas ante el jefe de la brigada, emprendiendo la marcha hacia Santa Cruz de Retamar.—Liban.

Situación de la tropa.

Santa Olalla, 28, 8 m. La división Oeste pernoctará en Santa Cruz de Retamar; el regimiento de Asturias en Quismondo destacará una compañía á Escalona. La Caballería se concentrará en Torre de Esteban Hambrán.—César Martínez.

Salida del cuartel general.

Santa Olalla, 28, 9 m. A las siete de la mañana salió el cuartel general en dirección á Santa Cruz de Retamar. El general Aznar se muestra sumamente agradecido por las infinitas atenciones de que han sido objeto las tropas á sus órdenes.—Liban.



[1] ABC, lunes 29 de octubre de 1906, Pág. 97; edición 1ª.

[2] Se refiere al párroco de Santa Olalla don Mariano Ruiz García y el coadjutor don Julián Arroyo Torralba.

domingo, 15 de febrero de 2026

Colección de grabados de toreros antiguos (Siglo XIX)

Comparto con vosotros esta interesante colección de grabados del siglo XIX que retratan a toreros de la época. Una colección que ha llegado recientemente a mis manos y que he digitalizado con el objetivo de preservar y difundir este valioso testimonio histórico. Muchos de estos grabados son obra del xilógrafo y grabador Arturo Carretero y Sánchez (Santiago de Compostela, mediados del siglo XIX - Madrid, 1903).

José Romero Martínez
(Ronda (Málaga), 1745 - 1826). Torero

Juan Molina Sánchez
(Córdoba, 1851 - 1932). Banderillero

José Ruiz “Joseito”
(Madrid, 1855). Torero

Juan Ruiz Vargas “Lagartija”
(Murcia, 1855 – Madrid, 1926). Torero

Antonio Pérez “Ostión”
(Laguardia (Álava), 1847 – Madrid, 1894). Torero

Ángel Fernández "Valdemoro"
(Valdemoro, 1840 - Madrid, 1915). Torero y banderillero

Hipólito Sánchez Arjona
(Sevilla, 1850 – 1920). Torero

Manuel Martínez Riesgo “Agujetas”
(Madrid, 1855 – 1937). Picador

lunes, 9 de febrero de 2026

Una jarrita que aporta nuevos datos sobre la cerámica de Talavera a principios del siglo XX

 

La exposición «La Sociedad Cerámica Henche–Montemayor (1925-1927)» permanece abierta desde el pasado mes de diciembre en el Museo Ruiz de Luna de Talavera. Durante estos meses, y hasta su clausura prevista en marzo, la muestra está generando un notable interés entre los visitantes.

Recientemente, uno de ellos ha contactado con la Asociación de Amigos del Museo. Fue atendido por uno de los promotores de la exposición, el coleccionista y académico de la RABACHT Josué López Muñoz, quien ha cedido cinco piezas de su colección para la muestra. Este visitante dio a conocer una pequeña jarra que ha venido a modificar algunos de los datos que hasta ahora se consideraban ciertos sobre estos ceramistas talaveranos de hace un siglo.

La jarra resulta especialmente interesante por presentar dos firmas. En la base aparece el escudete de un monte con la palabra «Mayor», generalmente atribuido a Julián Montemayor, aunque algunos especialistas apuntan que podría corresponder a su hermano Francisco Montemayor. Por otra parte, en el interior del cuello, en un lugar claramente visible, se puede leer la inscripción: «F. A. Henche – Talavera – 7-XII-1918», en referencia al médico y ceramista Francisco Andrés Henche.

Hasta ahora se consideraba que Henche comenzó a elaborar cerámica a finales de 1919 o en torno a 1920. Sin embargo, esta pieza aporta una fecha anterior, lo que indica que el doctor ya realizaba sus primeras incursiones y experimentaciones en el arte cerámico al menos en 1918.

Por otro lado, la Sociedad Henche–Montemayor se estableció oficialmente en 1925, momento a partir del cual sus piezas se marcaron con una firma conjunta. La aparición de esta doble autoría en una obra fechada en 1918 fija el vínculo entre ambos ceramistas siete años antes de la constitución formal de la sociedad, lo que sugiere la existencia previa de relaciones comerciales y artísticas.

Este hallazgo pone de manifiesto cómo una exposición cultural puede aportar nuevos datos que permiten seguir profundizando en el conocimiento de la cerámica talaverana de comienzos del siglo XX.




Josué López Muñoz con la jarrita en sus manos

La Tribuna de Toledo - 9 de febrero de 2026

Tribuna de Talavera - 11 de febrero de 2026

domingo, 8 de febrero de 2026

Traje típico eulaliense

Representación de los Trajes Típicos Eulalienses
por Eva Gómez Aguilar

El Ayuntamiento de Santa Olalla ha expuesto de manera permanente el traje típico eulaliense en la Casa de Cultura. Concretamente el primer traje típico de Santa Olalla, diseñado y confeccionado en 2002 y que serviría de modelo para todos los demás, se expone ya de forma permanente en una vitrina de la Casa de Cultura.

Este mismo traje fue lucido por Angélica García, Miss Toledo 2003, durante la Gala de Miss España.[1]

La iniciativa para la elaboración del traje regional surgió en 2002 en el seno de la Asociación de Mujeres Flor de Lis, presidida entonces por la actual concejala Mª Carmen Garrido, y el Taller de Corte y Confección de la asociación dirigido por Mercedes Salamanca.

Ambas describieron el traje típico en un artículo publicado en la Revista Barbacana, nº 2,[2] texto que ha sido reproducido en la cartela que acompaña a esta nueva vitrina.

Transcribimos aquella primera descripción de nuestro traje típico:

“En la primavera de 2002 la Asociación de Mujeres “Flor de Lis” recogió la idea de crear un Traje regional para Santa Olalla. La directiva anterior de esta Asociación, junto con el Taller de Corte y Confección, nos encargamos de confeccionar lo que actualmente es el traje propuesto.

Está compuesto por ocho piezas: falda negra brocada, chaleco rojo agranatado, camisa blanca, delantal y faltriquera negros, enaguas blancas, medias caladas blancas y un tocado con mantilla y lazo para la cabeza.

Como no se tenía conocimiento de la existencia anteriormente de un traje hemos escogido los colores según un criterio poco ortodoxo:

El color rojo del chaleco por el manto de La Virgen de la Piedad. La falda negra porque antiguamente algunas novias se casaban de negro, y por ser un color elegante. La camisa blanca porque evoca la de Dulcinea del Toboso…

El traje estuvo expuesto un mes en el escaparate de una tienda de modas para que todo el pueblo lo pudiera conocer.

Un grupo de mujeres participaremos en la ofrenda floral, de las ya cercanas fiestas de la Virgen de la Piedad, ataviadas con este traje.”

Posteriormente se añadió el mantón granate con bordados de flores doradas, que sustituyendo al chaleco se usa solo para las fiestas del Cristo de la Caridad.

También se elaboró un Traje típico masculino. Camisa blanca con pliegues, chaleco corto granate con unos ramos bordados, pantalón estrecho, corto y de paño negro, medias caladas y zapatillas blancas con suela de esparto.



[1] SÁNCHEZ, Inmaculada y ARANGO, Rebeca: Dos toledanas se disputan la corona de Miss España. Revista Ecos. (Toledo, 21 de febrero de 2003). Pág. 44 y 45.

[2] GARRIDO GONZÁLEZ, María del Carmen y SALAMANCA SÁNCHEZ, Mercedes: Traje típico. Revista Barbacana, nº 2. (Fundación Condes de Orgaz en Santa Olalla. Santa Olalla, marzo de 2003).


Vitrina con el primer Traje Típico Eulaliense
Casa de Cultura Santa Olalla

Cartela de la vitrina
Casa de Cultura Santa Olalla