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| Imagen de un aeroplano en 1915, en algún lugar de Castilla |
El 9 de
marzo de 1915 quedó grabado en la memoria de los habitantes de Santa Olalla de
los inicios del siglo XX. En una época en la que la aviación apenas daba sus
primeros pasos y los aeroplanos eran una rareza incluso en las grandes
ciudades, los vecinos de esta localidad presenciaron por primera vez el paso de
una aeronave sobre su cielo.
Al día
siguiente, el miércoles 10 de marzo de 1915, el periódico El Eco Toledano
recogía la noticia en su sección «Desde Santa Olalla», dejando un valioso
testimonio de cómo vivieron los santaolalleros aquel momento histórico.
La crónica
refleja con enorme naturalidad el desconcierto y la fascinación que produjo
aquel aparato volante. El ruido del motor alertó a los vecinos, que salieron
apresuradamente de sus casas para descubrir un «enorme pajarraco» cruzando el cielo a considerable altura. Poco a
poco comprendieron que estaban contemplando un invento del que seguramente solo
habían oído hablar.
El
corresponsal señala que el aeroplano parecía ir tripulado por dos oficiales de
Infantería y que atravesó el pueblo siguiendo una trayectoria de norte a sur.
Mientras estuvo relativamente cerca pudieron distinguirse sus ocupantes, aunque
al alejarse fue ganando altura hasta confundirse con las nubes.
La impresión
causada fue enorme. El cronista destaca que durante toda la jornada no se habló
de otra cosa y que el acontecimiento dio pie a innumerables comentarios y
conjeturas entre los vecinos. Aquella breve aparición supuso el primer contacto
directo de muchos santaolalleros con la aviación, apenas doce años después del
histórico vuelo de los hermanos Wright y cuando los aeroplanos seguían siendo
una auténtica novedad en España.
Más de un
siglo después, esta pequeña noticia periodística constituye un curioso documento
para conocer cómo la llegada de la aviación transformó el imaginario colectivo
de los pueblos españoles. Lo que hoy resulta cotidiano fue entonces un
espectáculo insólito que despertó sorpresa, curiosidad y admiración.
Transcribimos
íntegramente el artículo publicado en El Eco Toledano, el miércoles, 10 de
marzo de 1915.[1]
DESDE SANTA OLALLA - Paso de un aeroplano
(De nuestros corresponsales)
Santa
Olalla, 9. — Ayer pasó por este pueblo un aeroplano que al parecer venía
tripulado por dos oficiales de Infantería.
Al ruido del
motor, creyendo que era una cosa extraña, los vecinos salieron de sus casas
precipitadamente, descubriendo en seguida al enorme pajarraco que volaba a
bastante altura.
La gente al
principio no se hizo cargo de lo que era aquello hasta que más tarde se fue
dando cuenta.
Resultó un
espectáculo bonito y de el que se habló durante todo el día, pues nunca vio el pueblo
un aparato de tal clase.
Vino por el
Norte y siguió la ruta del Sur, ignorándose de dónde venía ni hacia dónde se
encaminaba.
Cuando pasó
por el pueblo podía distinguirse perfectamente los que le tripulaban, pero a
medida que se iba alejando fue elevándose de tal manera que parecía confundirse
con las nubes.
El pueblo
está intrigado y sobre el aeroplano de referencia hace un sinnúmero de juicios.
Este
episodio puede considerarse, con la documentación actualmente conocida, la
primera referencia periodística al paso de un aeroplano sobre Santa Olalla y,
muy probablemente, la primera ocasión en que la mayoría de sus habitantes
contempló uno con sus propios ojos, convirtiéndose en una pequeña pero
significativa página de la historia local.






















