lunes, 9 de febrero de 2026

Una jarrita que aporta nuevos datos sobre la cerámica de Talavera a principios del siglo XX

 

La exposición «La Sociedad Cerámica Henche–Montemayor (1925-1927)» permanece abierta desde el pasado mes de diciembre en el Museo Ruiz de Luna de Talavera. Durante estos meses, y hasta su clausura prevista en marzo, la muestra está generando un notable interés entre los visitantes.

Recientemente, uno de ellos ha contactado con la Asociación de Amigos del Museo. Fue atendido por uno de los promotores de la exposición, el coleccionista y académico de la RABACHT Josué López Muñoz, quien ha cedido cinco piezas de su colección para la muestra. Este visitante dio a conocer una pequeña jarra que ha venido a modificar algunos de los datos que hasta ahora se consideraban ciertos sobre estos ceramistas talaveranos de hace un siglo.

La jarra resulta especialmente interesante por presentar dos firmas. En la base aparece el escudete de un monte con la palabra «Mayor», generalmente atribuido a Julián Montemayor, aunque algunos especialistas apuntan que podría corresponder a su hermano Francisco Montemayor. Por otra parte, en el interior del cuello, en un lugar claramente visible, se puede leer la inscripción: «F. A. Henche – Talavera – 7-XII-1918», en referencia al médico y ceramista Francisco Andrés Henche.

Hasta ahora se consideraba que Henche comenzó a elaborar cerámica a finales de 1919 o en torno a 1920. Sin embargo, esta pieza aporta una fecha anterior, lo que indica que el doctor ya realizaba sus primeras incursiones y experimentaciones en el arte cerámico al menos en 1918.

Por otro lado, la Sociedad Henche–Montemayor se estableció oficialmente en 1925, momento a partir del cual sus piezas se marcaron con una firma conjunta. La aparición de esta doble autoría en una obra fechada en 1918 fija el vínculo entre ambos ceramistas siete años antes de la constitución formal de la sociedad, lo que sugiere la existencia previa de relaciones comerciales y artísticas.

Este hallazgo pone de manifiesto cómo una exposición cultural puede aportar nuevos datos que permiten seguir profundizando en el conocimiento de la cerámica talaverana de comienzos del siglo XX.




Josué López Muñoz con la jarrita en sus manos

La Tribuna de Toledo - 9 de marzo de 2026

domingo, 8 de febrero de 2026

Traje típico eulaliense

Representación de los Trajes Típicos Eulalienses
por Eva Gómez Aguilar

El Ayuntamiento de Santa Olalla ha expuesto de manera permanente el traje típico eulaliense en la Casa de Cultura. Concretamente el primer traje típico de Santa Olalla, diseñado y confeccionado en 2002 y que serviría de modelo para todos los demás, se expone ya de forma permanente en una vitrina de la Casa de Cultura.

Este mismo traje fue lucido por Angélica García, Miss Toledo 2003, durante la Gala de Miss España.[1]

La iniciativa para la elaboración del traje regional surgió en 2002 en el seno de la Asociación de Mujeres Flor de Lis, presidida entonces por la actual concejala Mª Carmen Garrido, y el Taller de Corte y Confección de la asociación dirigido por Mercedes Salamanca.

Ambas describieron el traje típico en un artículo publicado en la Revista Barbacana, nº 2,[2] texto que ha sido reproducido en la cartela que acompaña a esta nueva vitrina.

Transcribimos aquella primera descripción de nuestro traje típico:

“En la primavera de 2002 la Asociación de Mujeres “Flor de Lis” recogió la idea de crear un Traje regional para Santa Olalla. La directiva anterior de esta Asociación, junto con el Taller de Corte y Confección, nos encargamos de confeccionar lo que actualmente es el traje propuesto.

Está compuesto por ocho piezas: falda negra brocada, chaleco rojo agranatado, camisa blanca, delantal y faltriquera negros, enaguas blancas, medias caladas blancas y un tocado con mantilla y lazo para la cabeza.

Como no se tenía conocimiento de la existencia anteriormente de un traje hemos escogido los colores según un criterio poco ortodoxo:

El color rojo del chaleco por el manto de La Virgen de la Piedad. La falda negra porque antiguamente algunas novias se casaban de negro, y por ser un color elegante. La camisa blanca porque evoca la de Dulcinea del Toboso…

El traje estuvo expuesto un mes en el escaparate de una tienda de modas para que todo el pueblo lo pudiera conocer.

Un grupo de mujeres participaremos en la ofrenda floral, de las ya cercanas fiestas de la Virgen de la Piedad, ataviadas con este traje.”

Posteriormente se añadió el mantón granate con bordados de flores doradas, que sustituyendo al chaleco se usa solo para las fiestas del Cristo de la Caridad.

También se elaboró un Traje típico masculino. Camisa blanca con pliegues, chaleco corto granate con unos ramos bordados, pantalón estrecho, corto y de paño negro, medias caladas y zapatillas blancas con suela de esparto.



[1] SÁNCHEZ, Inmaculada y ARANGO, Rebeca: Dos toledanas se disputan la corona de Miss España. Revista Ecos. (Toledo, 21 de febrero de 2003). Pág. 44 y 45.

[2] GARRIDO GONZÁLEZ, María del Carmen y SALAMANCA SÁNCHEZ, Mercedes: Traje típico. Revista Barbacana, nº 2. (Fundación Condes de Orgaz en Santa Olalla. Santa Olalla, marzo de 2003).


Vitrina con el primer Traje Típico Eulaliense
Casa de Cultura Santa Olalla

Cartela de la vitrina
Casa de Cultura Santa Olalla

viernes, 6 de febrero de 2026

Vitrina Cero - Fragmento de cerámica islámica

Fragmento de cerámica islámica

Fragmento de cerámica medieval del periodo islámico. Vidriado en melado con decoracion en la parte interior cóncava de una espiral de manganeso. Datado en el siglo X, anterior al a reconquista de Santa Olalla en 1083.

Número de inventario: SO/46

Datación: Siglo X

Contexto histórico: Etapa islámica

Materia: Barro cocido

Técnica: Modelado y vidriado

Origen: Colección González-Castrejón

Bibliografía: Josué López Muñoz y Francisco Javier de Fuentes Fernández http://ceres.mcu

sábado, 31 de enero de 2026

Dovela-Salmer del Palacio de Santa Olalla

 


El Ayuntamiento de Santa Olalla ha recuperado recientemente una pieza arqueológica procedente del antiguo Palacio Señorial de los Condes de Orgaz en Santa Olalla. Esta recuperación, llevada a cabo en diciembre de 2025, supone poner en valor uno de los pocos restos conocidos de dicho palacio. Su colocación sobre un tótem de piedra sirve, además, para señalar el lugar que ocupó esta edificación.

Se trata de una dovela-salmer. Las dovelas son cada una de las piezas que forman un arco, y el salmer es la primera de ellas, la que asienta de plano sobre un machón o una columna; su parte superior presenta un corte inclinado para recibir la siguiente dovela.

La pieza reúne todas las características propias de un salmer y está decorada con una moldura en ambas caras. Pese a su sencillez, se trata de un elemento ampliamente documentado y constituye una buena muestra de la importancia de aquella edificación. La dovela ha sido, además, contextualizada mediante una placa de cerámica de Talavera, cuyo texto dice así: «Al poniente de la iglesia de San Julián, en el ángulo noroeste del recinto murado, se alzaba el Palacio de los Condes de Orgaz. Sobre el solar de la antigua Casa-Fuerte, en 1593, D. Juan Hurtado de Mendoza ordenó su construcción, con trazas del aparejador Francisco Cuevas y dirigidas las obras por el maestro de cantería Rodrigo de la Iglesia. Como recuerdo de aquel edificio se recuperó esta dovela-salmer, siendo alcalde D. Pedro Congosto y concejal de Cultura D. Josué López. Santa Olalla, 2025».


Este aporte arqueológico permite recuperar y reforzar la información que poseemos sobre el palacio señorial que antaño fue residencia de los Condes de Orgaz.

Junto al templo de San Julián, en su parte de poniente y en el ángulo noroeste del recinto amurallado, se alzaba el palacio señorial de Santa Olalla, conocido también como Palacio de los Condes de Orgaz o de los Guzmán, por pertenecer estos a dicha dinastía.

El palacio se ubicó principalmente sobre el solar de la antigua Casa-Fuerte, que sirvió de residencia a los señores de la Casa de Castro, a Martín Fernández y al resto de sus descendientes de la Casa de Orgaz. Las Relaciones de Felipe II nos aportan dos testimonios de aquella primitiva construcción: «Al trigésimo segundo se responde que está en tierra llana esta villa y cercada de una cerca de tierra y en las puertas de ella hay tres torres y la casa del señor es llana y fuerte»; y «El asiento del pueblo es llano, está bien cercado, tres puertas torreadas, y dentro de ella la casa del señor, de mediana labor y muy fuerte, y las demás de casas comunes».[1]

Sobre este solar se ordenó la construcción, en el siglo XVI, de un nuevo edificio acorde con el gusto renacentista de la época. Existen documentos contradictorios en cuanto a la fecha exacta de construcción del palacio, ya que algunos apuntan a que su promotor fue Alvar Pérez de Guzmán. Este primer conde de Orgaz explica, en una carta dirigida a Carlos V, la situación de endeudamiento que sufría a causa de los gastos de construcción del palacio, indicando textualmente «que tiene muchas fuentes de ninfas, sirenas y otras esculturas en mármol traído de Italia, así como jardines, estanques y una fuente de agua que ha venido desde una legua». Parece ser que dichas deudas le impedían incluso el mantenimiento de su finca de El Tapuelo. Tras las súplicas dirigidas a Carlos V, a quien recuerda su ayuda contra los comuneros y en la recuperación de Fuenterrabía, el rey le concede el bosque cercado y las huertas de Veragüe y Casas Albas, en el término de Escalonilla, varias rentas en Toledo y un corral en la Puerta del Sol de Madrid.

Otros documentos señalan que el palacio fue mandado construir por un sucesor de Alvar Pérez de Guzmán, Juan Hurtado de Mendoza y Guzmán, promotor también de la iglesia de San Julián. Esta hipótesis parece más acorde con los datos que poseemos sobre el arquitecto, ya que el edificio fue trazado por el aparejador toledano Francisco Cuevas (1505-1606) en 1593. El palacio debió de presentar un estilo herreriano, dado que Francisco Cuevas fue seguidor de Juan de Herrera, el célebre arquitecto del monasterio de El Escorial. Las obras fueron dirigidas por el maestro de cantería Rodrigo de la Iglesia, natural de la vecina villa de Escalona, contratado por el conde el 1 de julio de 1593.

El patio contaba con doce pilastras de piedra berroqueña, con basas y capiteles; cuatro de ellas correspondían a los pilares de las esquinas, unidos mediante arcos, también de piedra.

El palacio fue residencia de los condes durante los siglos XVI y XVII y el primer tercio del siglo XVIII, con carácter de residencia principal, como atestiguan los numerosos acontecimientos familiares allí celebrados y recogidos en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de la iglesia de San Julián. No obstante, esta residencia se compartía con otras casas que la familia poseía en Madrid, Toledo y Orgaz.

Uno de los episodios más trágicos fue el incendio que sufrió el palacio en 1680, que ocasionó el derrumbe de algunas zonas y acabó con la mayor parte de su rico mobiliario, así como con el archivo principal de la Casa de Guzmán y de sus linajes aliados.

Sus últimos moradores fueron los condes doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, fallecida el 3 de marzo de 1732 en Santa Olalla, y don Pedro Tomás Osorio Vega Menchaca Borja y Guzmán, fallecido el 7 de enero de 1733, también en esta localidad. Este matrimonio no tuvo descendencia, por lo que sus títulos y principales mayorazgos recayeron en su sobrino don José Crespí de Valldaura y Mendoza, conde de Sumacárcel y residente en Valencia.

El testamento de la condesa aporta información sobre los cuadros y enseres que salieron del palacio, pero es el testamento del conde, último morador del edificio, el que ofrece mayor detalle sobre los bienes de valor que albergó y sobre su posterior dispersión, consecuencia de las mandas otorgadas poco antes de su fallecimiento sin descendencia. Resulta especialmente interesante conocer el conjunto de bienes muebles que contenía el palacio, desde el forlón o coche de caballos hasta los enseres de barro de la cocina, pasando por cuadros y tallas religiosas, espejos, platería colonial, vestimentas y mobiliario. Asimismo, permite identificar a los beneficiarios de dichas mandas, entre los que se encontraban familiares, criados de la casa e instituciones religiosas, como la iglesia de San Julián —donde se conservan dos cuadros procedentes del palacio—, la Virgen del Sagrario de Toledo, los conventos de agustinas recoletas de León y Arenas de San Pedro, el convento de agustinos de Maqueda o, en menor medida, el convento de franciscanos de Santa Olalla.[2]

Aunque el nuevo conde valenciano y su descendencia visitaron Santa Olalla con cierta periodicidad, el palacio quedó al cuidado de los administradores. El deterioro se fue acelerando y poco debía de quedar en buen estado cuando se produjo la disolución de los señoríos, que dejó a los Condes de Orgaz con la extensa finca de El Tapuelo como única propiedad en Santa Olalla, hasta su venta en la década de 1970.



[1] VIÑAS MEY, Carmelo y PAZ, Ramón: Relaciones Histórico-geográfico-estadísticas de los pueblos de España, hechas por iniciativa de Felipe II. Reino de Toledo. (Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 1951). Págs. de 421 a 427.

[2] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla. (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023).  


jueves, 22 de enero de 2026

Los orígenes de la Romería de San Blas, de Alanchete y Valverde a Santa Olalla


Comparto el artículo que me ha publicado la Hermandad de San Blas de Santa Olalla en su programa de fiestas anual. Un artículo que estudia el origen de la romería de San Blas en Santa Olalla.


La romería de San Blas en Santa Olalla se inició pocos años antes de 1905 con la construcción su ermita junto a la carretera, pero procede de otra más antigua de carácter comarcal que se celebraba en el despoblado de Alanchete y Valverde, paraje que hoy conocemos como Los Lugares, anejo del actual termino de Otero.[1]

Esta fiesta popular estaba llena de anécdotas y tradiciones festivas en las que participaban los vecinos de Santa Olalla, El Casar de Escalona, Otero y los pocos lugareños de Alanchete y Valverde. La importancia de las tradiciones populares que se desarrollaban en aquel evento provocó que fueran recogidas en 1932 en una publicación por el experto en folclore toledano Ismael del Pan (1889-1968)[2] y lo hacía gracias a uno de sus informantes, su amigo y antiguo discípulo, el abogado natural de Santa Olalla Félix Sánchez-Caro. A continuación transcribo el texto recogido en 1932.

 “Cerca de Santa Olalla existieron dos lugares, desaparecidos hará unos ochenta años, que poseían un pozo denominado de “La Porra”. Un chopo frondoso, viejo y austero, daba su sobra bienhechora al pozo, y allí precisamente, se celebraba una típica fiesta: -la conquistas del árbol-.

La competencia por la posesión de aquel gigante arbóreo, se establecía anualmente entre los pueblos de El Casar de Escalona y Santa Olalla; y con tal ardimiento se lo disputaban los pueblerinos de ambos, que la referida conquista degeneraba siempre en sangrienta batalla campal, que costaba la vida a alguno de aquellos pretéritos habitantes, y aumentaba los rencores familiares.

Por fortuna para dichos pueblos, al desaparecer aquellos lugares, desapareció también -la conquista del árbol-, que hubieran podido realizar con menos ardimiento y menos sangre.”[3]

Esta fiesta de la conquista del árbol entre los vecinos de Santa Olalla y el Casar de Escalona tenía lugar en la mañana de la romería de San Blas y es que los ganadores eran los encargados en ese año de organizar y protagonizar la romería. El final de aquella historia fue que los santaolalleros, no sabemos con qué autorización, decidieron traerse la imagen de San Blas a nuestro pueblo y para tal efecto construyeron en 1905 la nueva ermita, aunque se sabe que la decisión tardo al menos tres años, y durante ese tiempo la imagen se guardó en la iglesia de San Pedro y la fiesta se celebró en una explanada a la entrada del pueblo, en la zona donde hoy está la ermita de San Cristóbal.

Como hemos dicho en 1905 se construyó la ermita en unos terrenos baldíos, conocidos como Prados de la Villa. Estos terrenos no se escrituraron a nombre de la Hermandad de San Blas hasta el 19 de febrero de 1999.

Desgraciadamente la imagen original de San Blas que se trajo a Santa Olalla fue destruida en la Guerra Civil. La parroquia de Otero guarda otra imagen que tiene las mismas características y que llama la atención por la curiosa representación del niño con la espina clavada en la garganta, uno de los milagros más famosos de San Blas.

Adjuntamos también el documento de 1773 donde se da cuenta de un listado de las cofradías de Alanchete y Valverde y de las rentas que se destinaban a su famosa Función de San Blas.[4]

            Actualmente la fiesta y romería de San Blas es la más popular de las tres fiestas de invierno que celebra Santa Olalla: San Antón, San Sebastián y San Blas. Una semana antes de la romería se baja a recoger el Santo y llevarle a la iglesia donde se le dice un septenario. En la víspera tienen lugar fuegos artificiales y el retablo de pólvora. Ya en su día la imagen vuelve a bajar a la pradera donde tiene lugar la misa campestre, se bendicen y venden las roscas del santo y la hermandad regala huevos cocidos y naranjas. La tradición marca comer en la pradera, bien la paella que ofrece la hermandad o bien la tortilla que cada uno lleve de casa. Por la tarde tiene lugar la tradicional subasta, procesión y traca de fin de fiesta.  

 

Pasadas estas fiestas se iniciará la cuaresma y estaremos a un paso de la Semana Santa Eulaliense, y es que ya nos advierte uno de los muchos refranes que citan a San Blas: "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más".

Y para no dejar nada en el tintero, recojo algunos de esos refranes populares:

- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la ves mal año es"

- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves"

- "Por San Blas una hora más"

- "Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval"

- "Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"

- "Si hiela por San Blas, treinta días más"

- "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más"



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué y RODRÍGUEZ SALAMANCA, Jaime: La Romería de San Blas en Santa Olalla 1905-2005. Entre-Ríos nº 1. (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, abril de 2005). Pág. 26.

[2] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. XI del prólogo al lector.

[3] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. 62.

[4] Archivo Histórico Nacional: Expediente de remisión de Alberto de Suelves, intendente de la provincia de Toledo al conde de Aranda del estado de las congregaciones, cofradías y hermandades que hay en los pueblos de dicha jurisdicción. Año 1773. Signatura: CONSEJOS, 7098, Exp. 26.


 

viernes, 2 de enero de 2026

Vitrina Cero - Hacha romana

Hacha romana

Hacha de doble filo de hierro forjado. Herramienta de época romana, formada por dos hojas de hierro de forma trapezoidal, con los filos ligeramente convexos y opuestos. En el centro de ambos se encuentra un orificio ovalado de engaste para el astil.

Número de inventario: SO/13/A

Datación: Siglo I-II

Contexto histórico: Etapa romana

Materia: Hierro

Técnica: Forjado

Origen: Colección González-Castrejón

Bibliografía: Josué López Muñoz y Francisco Javier de Fuentes Fernández http://ceres.mcu

 

jueves, 1 de enero de 2026

Cabecera del Blog Eulaliense en 2026

 

Cabecera 2026

Como cada año, al inicio de un nuevo ciclo renovamos la cabecera de nuestro Blog Eulaliense, eligiendo un detalle de una pintura perteneciente al patrimonio artístico de Santa Olalla.

Para este 2026, la imagen seleccionada corresponde a un detalle del tornavoz del púlpito de la iglesia de San Julián, una pintura realizada hacia 1738 por el pintor Luis Cosón.

En el centro de la composición domina la paloma del Espíritu Santo, representada con las alas abiertas, descendiendo entre nubes densas y luminosas. De su cuerpo parten rayos dorados que se expanden hacia los bordes de la escena, donde asoman las cabezas de varios querubines.

En conjunto, se trata de una cabecera que no solo introduce visualmente el blog, sino que declara su vocación: mirar al pasado de Santa Olalla y su comarca con respeto, sensibilidad estética y espíritu divulgativo.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Copia de la Inmaculada de Tristán en Yepes

El pasado 8 de diciembre de 2025, festividad de la Inmaculada Concepción, la parroquia de San Benito Abad de Yepes inauguró y bendijo una copia de la Inmaculada de Luis Tristán (Toledo, h. 1585-1624), que se conserva en la parroquia de San Julián de Santa Olalla.

Yepes, y de manera muy especial su parroquia, es conocida por el importante conjunto de obras de Luis Tristán que alberga, destacando su retablo mayor, realizado íntegramente por este reconocido pintor toledano.

Tras la exposición de 2024 dedicada a las pinturas de Tristán en el IV centenario de su muerte, celebrada en esta localidad y en la que estuvo presente la Inmaculada de Santa Olalla, un año después la parroquia ha querido encargar una copia de dicha obra. Esta ha sido colocada en un lugar de gran relevancia: en el interior de la capilla de su patrón, el Cristo de la Vera Cruz, espacio donde además se custodia la Santa Reliquia, lo que convierte este emplazamiento en uno de los más destacados del templo.

Esta copia es un nuevo símbolo de unión entre ambas poblaciones, dos “Pueblos Tristán”, que quedan ahora todavía más unidos por una de sus obras.

jueves, 25 de diciembre de 2025

Mi Belén


Me encanta poner el Belén en casa y recrearme en sus escenas. Os dejo algunas fotos de mi Belén familiar y artesanal. Las figuras son de resina, de las que podríamos llamar de bazar, pero tienen para mí grandes recuerdos. Si haces click sobre cada imagen las puedes ampliar.




sábado, 20 de diciembre de 2025

Imágenes de la Exposición «LA SOCIEDAD CERÁMICA HENCHE - J. MONTEMAYOR (1925-1927)»


Comparto algunas imágenes de la exposición «La Sociedad Cerámica Henche – J. Montemayor (1925-1927)», actualmente instalada en el Museo Ruiz de Luna de Talavera de la Reina, hasta febrero de 2026.

La muestra reúne piezas firmadas por los ceramistas Julián Montemayor Carreño (1872-1947) y el doctor Francisco Andrés Henche (1885-1951), correspondientes al periodo en el que ambos mantuvieron una sociedad artística y profesional, entre 1925 y 1927.

La exposición se completa con varios paneles explicativos que contextualizan la producción cerámica de este breve pero significativo episodio, y se acompaña de un folleto-catálogo que ofrece una amplia información sobre la sociedad, sus antecedentes y su disolución, así como las biografías de ambos ceramistas y las fichas catalográficas de las piezas expuestas.

Esta muestra permite redescubrir una etapa poco conocida del panorama cerámico talaverano del primer tercio del siglo XX, marcada por la convivencia entre tradición, iniciativa empresarial y competencia artística.