El periodista Javier Moreno ha recogido en el diario La Tribuna de Toledo del jueves, 16 de octubre de 2026 mi descubrimiento sobre una nueva versión del Entierro del Señor de Orgaz. Una versión del siglo XVI que amplía la corta lista de representaciones de esta escena, cuyo principal exponente es la que el Greco pintó para la iglesia de Santo Tomé de Toledo.
viernes, 16 de octubre de 2026
sábado, 10 de octubre de 2026
Entierro del Señor de Orgaz de José García Hidalgo, otra representación del entierro en el siglo XVII
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| Entierro del Señor de Orgaz por José García Hidalgo - 1674 |
La representación del entierro del Señor de
Orgaz, erróneamente llamada tantas veces del Conde de Orgaz, es poco común al
tratarse de un tema legendario, exclusivamente toledano y vinculado a los
Condes de Orgaz. Por este motivo solo se conocen una decena de cuadros con esta
representación.[1]
Lo que se ha tenido menos en cuenta es que
también es un tema agustino, al tener a San Agustín como uno de los personajes
protagonistas de la escena. Por este motivo algunos conventos agustinos de
Toledo, Madrid e incluso de Ecuador y Perú,[2]
completaron series de la vida del Santo fundador con esta escena.
Hoy podemos aportar el descubrimiento de un nuevo
cuadro con este tema que recientemente ha aparecido en el mercado del arte,[3] y que
ya forma parte de una colección particular toledana. Se suma esta nueva
identificación a una decena de obras que ya conocíamos: encabezadas por la obra
maestra del Greco para Santo Tomé en Toledo, donde está enterrado su
protagonista don Gonzalo Ruiz de Toledo, de 1587; la versión del cuadro de su
padre que pintó Jorge Manuel Theotocópuli, para la casa profesa de la Compañía
de Jesús de Toledo y que desde 1901 está en el Museo del Prado; el boceto
preparatorio de Miguel Jacinto Meléndez, conservado en el Museo Casa Natal de
Jovellanos de Gijón; la versión definitiva de éste que pintó sobre el boceto de
Meléndez, su discípulo Andrés de la Calleja conservado hoy en el Museo del
Prado; el conservado en iglesia de San Julián de Santa Olalla que perteneció a
los condes de Orgaz; otro cuadro anónimo de la colección de los Condes de Orgaz
y que actualmente conservan en su casa de Ávila; otro pequeño cuadro anónimo
del Museo de Santa Cruz de Toledo; y por último dos versiones de este tema en
conventos agustinos de Hispanoamérica, el convento de San Agustín en Quito
(Ecuador) y el Convento de San Agustín de la Visitación de Nuestra Señora de
las Mercedes de Cuzco (Perú).
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| Entierro del Señor de Orgaz con su marco |
Titulado en el catálogo como "Exequias
de un caballero", es sin duda una versión desconocida hasta hoy del
Entierro del Señor de Orgaz. Se trata de un óleo sobre lienzo de 24,5 x 33 cm.
con un antiguo número de colección «58» en el ángulo inferior izquierdo. La
obra es un pequeño boceto en forma de luneto cuyo estilo se corresponde
plenamente con el de José García Hidalgo, a quien se atribuye la obra. Su
remate en forma de medio punto indica que el lienzo definitivo, no sabemos si
se llegó a realizar, pudo ser concebido para una decoración claustral.
José García Hidalgo (Villena, Alicante, 1645
- Madrid, 28 de julio de 1717)[4] fue
un pintor, grabador y tratadista de pintura del barroco español. Muy activo
durante el reinado de Carlos II y los primeros años del siglo XVIII, desarrolló
una gran actividad en las ciudades de Valencia y Madrid.
Autor
del importante tratado de arte Principios para estudiar el
nobilisimo y real arte de la pintura de 1693.[5]
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| Portadas del Tratado de pintura de José García Hidalgo |
De su abundante obra pictórica, diecisiete de
sus lienzos se conservan en el Museo del Prado. Destaca en su producción series
para conventos agustinos y carmelitas, especialmente veinticuatro óleos
dispersos de la historia de San Agustín que pintó en 1674 para el claustro de
San Felipe el Real de Madrid.
En esta serie se encuadra nuestra pintura, de
factura muy abocetada. De formato apaisado y rematado en arco, concebida
probablemente como boceto para una pintura de mayor tamaño para una luneta.
En primer plano aparece el sepulcro abierto
y, sobre él, el cuerpo de don Gonzalo Ruiz de Toledo, que está siendo
depositado por San Agustín y San Esteban, tal como relata la tradición del
milagro. El primero sostiene al difunto por la cabeza y el segundo por los
pies. A la izquierda, de espaldas al espectador, aparece uno de los sacerdotes
que ofician las exequias, mientras que al fondo se dispone un cortejo de nobles
que asiste al entierro portando velas.
[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Greco y Santa Olalla: El Maestro,
su hijo, sus discípulos y sus vínculos con Santa Olalla, residencia de los
Condes de Orgaz. (Ediciones Andante. Santa Olalla, 2014). Pág. 46. Ampliado
en el Blog Eulaliense: https://eulaliense.blogspot.com/2024/03/el-otro-entierro-del-senor-de-orgaz-la.html
[2] GOMEZ FERNANDEZ-CABRERA, Jesús: La Villa de Orgaz, textos e imágenes, (Ayuntamiento
de Orgaz. Orgaz, 2017). Pág. 339. Se puede ampliar información en la web
de este mismo autor: www.villadeorgaz.es
[3] Ansorena: Catalogo de la Subasta 458,
(Madrid, 29 y 30 de septiembre de 2026). Pág. 158. Lote: 641.
[4] Urrea Fernández, Jesús: El pintor José García Hidalgo, Archivo
Español de Arte, XLVIII, n.º 190. (Madrid, 1975). Págs. 97-117.
[5] García Hidalgo, José: Principios para estudiar el nobilisimo y
real arte de la pintura [1693], (Instituto de España. Madrid, 1965).
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| Conversión de San Agustín por José Garcia Hidalgo Museo del Prado - Madrid |
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| Reina María Luisa de Orleans por José García Hidalgo Museo del Prado - Madrid |
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| Ordenación de San Agustín por Jose García Hidalgo Museo del Prado - Madrid |
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| San Agustín ante el emperador Honorio por José Garcia Hidalgo Museo del Prado - Madrid |
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| San Agustín discutiendo con el maniqueo Fortunato por José García Hidalgo Museo del Prado - Madrid |
domingo, 4 de octubre de 2026
Falso grabado de Ntra. Sra. de la Piedad
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| Falso grabado coloreado de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla por Rafael Alcoba |
La enorme devoción que Santa Olalla profesa a
su patrona, la Virgen de la Piedad, ha hecho que sean muchas las
representaciones que de ella se conservan y se siguen elaborando. Si contamos
con un primer grabado antiguo de 1741,[1] en
2026 se ha elaborado otro nuevo que vamos a describir en el siguiente artículo.
Con la técnica del falso grabado coloreado el
artista sevillano Rafael Alcoba Vasco ha concebido esta nueva estampa con una
estética historicista. Al modo de los "Verdaderos retratos" del siglo
XVIII. Pintado con bolígrafo, lápiz, grafito duro y oleo. Representa a la
Virgen de la Piedad en su trono, entre cortinajes barrocos y dos jarrones con
flores, en la parte baja una cartela para incluir un texto.
Esta representación se publicó y reprodujo
por primera vez como portada de los libros de las fiestas de mayo de 2026
editado por el Ayuntamiento de Santa Olalla.[2] En la
contraportada, acompañaba al grabado de la Virgen un querubín sosteniendo el
escudo de Santa Olalla, pintado a modo de falso grabado coloreado también por
Rafael Alcoba.
[1] Biblioteca Nacional de España: Nuestra Señora de la Piedad [Material
gráfico] Autor Juan Bernabé Palomino, 1741. Descripción física: estampa;
grabado calcográfico 282 x 162 milímetros. Signatura: INVENT/29975.
[2] Libro
de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2026. (Ayuntamiento de Santa
Olalla. Santa Olalla, 2026).
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| Querubín con el escudo de Santa Olalla por Rafael Alcoba |
viernes, 2 de octubre de 2026
Vitrina Cero - Punta de flecha palmela
Punta
de flecha palmela
Punta de flecha tipo palmela, de bronce fundido, de hoja triangular y alargada, con pedúnculo o espiga de enmangue. Superficie muy alterada por corrosión, con intensa pátina verde, tonalidades pardas y negruzcas, fisuras, picaduras y pérdidas de materia. Bordes irregulares y extremo distal apuntado.
Número de inventario: SO/49/B
Datación: Edad del Bronce
Contexto histórico: Pre-historia
Materia: Metal bronce
Técnica: Fundición y martillado
Origen: Colección González-Castrejón
Bibliografía: Josué López Muñoz y Francisco Javier de Fuentes Fernández
miércoles, 30 de septiembre de 2026
Etiquetas de Conservas La Piedad
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| Etiqueta de la Campaña de 1947 |
Recientemente han entrado en mi colección de
curiosidades vinculadas con Santa Olalla dos etiquetas de botes de conservas de
la marca “La Piedad” de la fábrica de Cirilo Calderón.
La primera corresponde a una etiqueta de
pimientos morrones de la campaña de 1947, de la Fábrica de Conservas Vegetales
Cirilo Calderón; la segunda, a una etiqueta de perdiz escabechada de la Fábrica
de Conservas Vegetales Sucesores de Cirilo Calderón.
La familia Calderón, aunque afincada en Torrijos,
era oriunda de Santa Olalla y especialmente devota de la Virgen de la Piedad. Esta
familia tenía montada en la finca Alcubillete de La Puebla de Montalbán, plantaciones
y una fábrica en la que envasaba los productos de las vegas del río Tajo, tales
como judías verdes, guisantes, pimientos, tomates, melocotones, membrillo, etc.
Para aprovechar el ferrocarril, deciden
trasladarla a Torrijos y Barcience hacia el año 1945, consiguiendo de RENFE una
vía apartadero para carga y descarga directa de sus productos. Y en esta nueva
ubicación, con la denominación de “La Piedad”, amplían su oferta de productos a
perdices, codornices, liebres y conejos además construyen un matadero en cuya
fachada lucía un retablo cerámico con la Virgen de la Piedad, patrona de Santa Olalla,
firmada por el talaverano alfar de Ruiz de Luna. Además también en cerámica de Ruiz
de Luna estaba el lema «Yo soy la
guardiana de esta casa».
Entre las curiosidades que se pueden observar
esta por ejemplo, que la lata de perdiz escabechada contenía una sola perdiz y
que además las perdices no eran de granja, sino de campo, habiendo sido cazadas
por disparos de armas de fuego, como demostraban el cartucho y la canana que
aparecía en su envase.
El matadero La Piedad de Barcience se mantuvo
en pie hasta su derribo en 2004.
| Fachada del Matadero La Piedad en Barcience Año 2000 |
viernes, 18 de septiembre de 2026
Cristóbal de Fonseca y San Alonso de Orozco, declaración en el proceso de beatificación
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| Retrato de Alonso de Orozco |
San Alonso de Orozco (Oropesa (Toledo),
17.X.1500 – Madrid, 19.IX.1591) fue un famoso agustino (OSA), escritor
espiritual, predicador real y fundador de conventos.
En 1566 cuando el santaolallero Cristóbal
de Fonseca profesaba en Toledo,[1] San
Alonso de Orozco estaba desarrollando precisamente su actividad fundadora en
Talavera, donde estableció el convento de San Agustín el Viejo ese mismo año de
1566 y años después en 1573 el Convento de San Ildefonso de las Madres
Agustinas. Es decir Fonseca entró en la Orden de San Agustín en un momento en
que Orozco era ya una de sus grandes figuras espirituales.
Fonseca pertenece, por tanto, a la generación
siguiente de la tradición agustiniana española. Pero ambos forman parte de una
misma tradición intelectual y espiritual agustiniana, especialmente importante
en Castilla durante el Siglo de Oro. La historiografía agustiniana ha estudiado
precisamente la continuidad de la corriente en torno al tema del “Amor de Dios”
en la que ambos autores se
inscriben.
Al morir en 1591 Alonso de Orozco gozaba de
fama de gran santidad, era conocido como “el Santo de San Felipe”, convento en
el que murió y pasó buena parte de su vida. Su muerte produjo una gran conmoción,
la documentación vaticana señala que después de su fallecimiento la ciudad de
Madrid acudió masivamente a venerarlo, hasta el punto de que se llegaron a
producir situaciones de gran aglomeración para conseguir reliquias u objetos
relacionados con él.
La Orden de San Agustín impulsó el proceso y
la causa diocesana se incoó en 1619, es decir, 28 años después de su muerte,
llegando a incluir la declaración de 401 testigos.
Entre ellos había personas de muy distinta
condición social, pero también personajes de relieve intelectual y
eclesiástico. Declararon en el proceso escritores como Francisco de Quevedo y
Lope de Vega, así como importantes nobles.
El Padre Fonseca fue uno de los agustinos testigos
en el proceso de beatificación. En su declaración ante el tribunal el día 9 del
mes de octubre de 1619 dice que es conventual de San Felipe el Real, había sido
anteriormente su prior, que “tiene 65 años,
poco más o menos” y que “conoció al
bendito Padre Alonso de Orozco por espacio de diez meses, poco más o menos”.[2] Respondió
únicamente a los artículos 8, 11, 15, 20, 21, 34 y 35 pero no aportó ningún
detalle de relieve, fuera de que, habiendo entrado una vez a ver su celda el
dominico fray Lorenzo Suárez de Figueroa y Córdoba, obispo de Sigüenza, salió
asombrado de la aspereza de su cama “y
por ser el dicho obispo muy devoto, mostró un linaje de envidia y de ternura en
los ojos de haberle visto”, añadiendo que suponía que había conseguido
verla un poco por la fuerza, “pues el
bendito Padre Orozco a nadie la dejaba ver”.[3]
En 1603, Cristóbal de Fonseca estuvo presente
en la traslación de los restos de Alonso de Orozco. Dieciséis años después, en
1619, cuando fue llamado a declarar en el proceso de beatificación, pudo
aportar su testimonio personal sobre el estado en que había encontrado el
cuerpo. Añade que presenció la exhumación de sus restos y puede testificar que,
“después de tocarle el pecho y los brazos
le halló tan entero como si estuviera vivo”.
En 1603 se trasladaron los restos de Orozco
desde la antigua ubicación a la nueva iglesia del Colegio de Doña María de
Aragón, y médicos de la Corte examinaron el cuerpo, declarando que se
encontraba incorrupto. Fueron testigos de ello los padres Hernando de Rojas,
rector del colegio, Agustín de la Mota, prior de San Felipe, Juan de Arenas,
prior en 1619 del convento de Valladolid, Cristóbal de Fonseca, Agustín
Fernández, “y otros Padres graves”.
Finalmente del padre Diego Ramírez se escribe
que era predicador y conventual de San Felipe y de 58 años de edad. Que hizo
declaración favorable sobre los padres Cristóbal de Fonseca, Diego Gutiérrez,
Bartolomé de Legarda, Juan Quijano, Luis de los Ríos, Andrés de Urosa, Juan de
los Santos, Alonso de Soto, Matías de Ontiveros y Juan de Medina. A algunos de
ellos los conocía de cuarenta años a esta parte, a otros menos hasta ocho, pero
de todos tenía un alto concepto por sus cualidades religiosas.
El proceso de beatificación se prolongó durante más de dos
siglos y San Alonso fue finalmente beatificado por el papa León XIII el 15 de
enero de 1882, y canonizado por Juan Pablo II el 19 de mayo de 2002.
[1] LÓPEZ
MUÑOZ, Josué: Cristóbal de Fonseca, su
biografía. La Ciudad de Dios – Revista Agustiniana Volumen 233 – nº 2.
CiuD-Ra 233-20 (2020) 473-498. (Editorial Agustiniana. Guadarrama, mayo-agosto
de 2020).
[2] ALONSO VAÑES, Carlos: Agustinos en el proceso de beatificación del
Beato Alonso de Orozco. Estudio agustiniano: Revista del Estudio Teológico
Agustiniano de Valladolid, Vol. 26, Fasc. 2-3. (Valladolid, 1991). Págs.
355-386
[3] Proceso original para la Beatificación de San
Alonso de Orozco. (Madrid, 1619). Declaración de Fonseca en las páginas de 796
a 800.
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| Grabado del todavía Beato Alonso de Orozco |
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| La Virgen inspira a San Alonso en su estudio: «escribe, escribe» |
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| San Alonso de Orozco con Santo Tomás de Villanueva |
lunes, 14 de septiembre de 2026
Grabado de la Purísima Concepción
Ha llegado a mis manos una estampa devocional
dedicada a la Inmaculada, titulada como Purísima Concepción de María Santísima,
con una iconografía muy interesante y una composición bastante elaborada. Por
su estilo, considero que corresponde con un grabado calcográfico de finales del
siglo XVIII sobre un papel anacarado en la zona donde no está grabado.
La Virgen aparece en el centro de pie, con el
pelo suelto y con las manos juntas en actitud de oración, viste una larga
túnica y un manto que cae a ambos lados de su cuerpo.
En la parte
superior se observa una composición celestial, la Santísima Trinidad la
coronan, Dios Padre y Cristo sostienen la corona y en el centro la paloma del Espíritu
Santo rodeada por una filacteria donde se lee: «Tota pulchra es amica mea et macula non est in te» (Toda hermosa
eres, amiga mía, y no hay mancha en ti).
A sus pies se distingue la media luna,
símbolo tradicional de la Inmaculada. Y la filacteria «Pulchra ut Luna» (Hermosa como la luna).
A los lados aparece rodeada de nubes, dos ángeles
y numerosos símbolos de las letanías acompados de un texto que los identifica. Se
encuentran representados los atributos: Porta
Coeli (Puerta del cielo), Eli. ut sol
(Como el sol), Plantatio Rosae (Plantación
de rosas), Fons Signatus (Fuente
sellada), Que cedrus (Como el cedro),
Qua palma (Como la palma), Civitas Dei (Ciudad de Dios), Turris David (Torre de David), Stella mar (Estrella del mar), Speculum sine Macula (Espejo sin mancha),
Sipres in Sion (Cipres en Sion), Sicut lilium (Como el lirio), Oliva speci (Olivo en belleza), Pute Aqua Vivent (Pozo de agua viva), y Hortus Conclusus (Jardín cerrado).
Finalmente bajo la estampa leemos el
texto: «LA PURISIMA CONCEPCION DE MARIA
SANTISIMA – Diciendo con devoción Ave María Purísima, y respondiendo con la
misma sin pecado concebida, se ganan 2580 días de indulgencia».
Sin duda se trata de una pequeña estampa de
unos 15 por 11 centímetros que tiene interés artístico, iconográfico, devocional,
tipográfico y documental.
sábado, 12 de septiembre de 2026
Un plano llamativo de Santa Olalla
martes, 1 de septiembre de 2026
Vitrina Cero - Trébedes de sartén
Trébedes de
sartén
Trébede de sartén de
hierro forjado, de carácter tradicional y fabricación artesanal. Dispone de un
aro circular de hierro, destinado a recibir y sostener la sartén. El aro se
apoya sobre tres patas, una de ellas se alarga y tiene una horquilla móvil para
apoyar el mango de la sartén.
Número de inventario: SO/64
Datación: Siglo XIX
Contexto histórico: Edad Contemporánea
Materia: Hierro forjado
Técnica: Artesanal
Origen: Donación Teresa Benayas Pérez
Bibliografía: Josué López Muñoz
martes, 18 de agosto de 2026
Una nueva publicación en la Revista Cultural Adovea 61 - 2025
Ya tengo entre mis manos el nuevo número de la Revista Cultural Adovea, editada por la Asociación Patrimonio Cultural Villa de Carriches. Un año más, tengo la satisfacción de participar en esta publicación, a la que he sido invitado nuevamente por su presidente, Sebastián Arrogante.
En este número público un nuevo artículo de carácter histórico: «El tren por Carriches – 150 años de la Línea Madrid-Lisboa», que podéis encontrar en las páginas 26 y 27.
La revista se edita en papel y se distribuye por Carriches, pero también podemos disfrutar de su edición digital a través del siguiente enlace.
[Enlace a Revista Adovea 2026]
La Revista es una magnífica iniciativa para conocer, conservar y divulgar el patrimonio y la historia del municipio de Carriches.





















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