Mostrando entradas con la etiqueta Erustes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Erustes. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de noviembre de 2025

Luis Cosón, breves apuntes biográficos de un pintor flamenco en el área entre Toledo y Talavera

 

Detalle de un personaje del Catafalco
de la Torre de Esteban Hambrán
Luis Cosón - 1753

Poco se conoce sobre la figura del pintor Luis Cosón, cuya vida y obra han sido parcialmente reconstruidas gracias a las investigaciones del historiador y académico Jesús Gómez Jara,[1] fallecido en agosto de 2025. A partir de sus trabajos, y de los aportes que hemos hecho otros muchos investigadores locales, ha sido posible elaborar una breve biografía del artista, así como documentar con mayor amplitud el ámbito geográfico en el que desarrolló su actividad.

Ninguna de las obras conservadas atribuidas a Luis Cosón se encuentra firmada, por lo que su autoría se ha establecido a partir de documentos parroquiales —como los libros de fábrica—, contratos notariales, y análisis estilísticos comparativos.

La primera obra documentada de Cosón data de 1736 en Santa Olalla, la cúpula de la Capilla del Cristo de la Caridad,[2] localidad a la que regresó en 1746 para elaborar otras tres obras; su obra muchas veces pintura mural, decorativa y de gran tamaño va a ser de un claro estilo barroco-rococó.

En todas las referencias aparece mencionado como “maestro pintor y dorador de Cebolla”, aunque en esta villa no se ha encontrado su nombre en ninguna fuente documental.

Su actividad se ha localizado en diversas poblaciones toledanas, la mayoría cercanas a la villa donde habitaba; encontramos obra suya en Cebolla, Santa Olalla (1736), Almorox, Carriches, Domingo Pérez (1746), Erustes, La Mata, Méntrida, Torre de Esteban Hambran (1753) y La Puebla de Montalbán (1757).

Asimismo, en 1747, un contrato conservado en la parroquia de Gavilanes (Ávila) menciona a Luis Cosón, “de nación flamenca”,[3] encargado de realizar un retablo, lo que ofrece una valiosa pista sobre su posible origen o ascendencia. Ya Gómez Jara, sospechaba que fuera francés, y se llamase “Louis Cousín”, que su nombre hubiera sido castellanizado, cosa que sigue resultando probable como flamenco francófono.

En años posteriores aparece otro artista del mismo apellido, Antonio Cosón, que podría ser hijo del maestro. En 1778 trabaja en un altar en Cebolla, figurando ya como vecino de La Pueblanueva, y en 1780 realiza un plano de heredades en el entorno de Talavera.

El apellido Cosón, muy poco frecuente, vuelve a encontrarse en las mismas décadas finales del siglo XVIII en Carriches, asociado a personas procedentes del despoblado de Mañosa, en el término de Cebolla.



[1] GÓMEZ JARA, Jesús: El ciclo de la Navidad en las pinturas murales de la ermita de Ntra. Sra. de la Antigua y San Illán de Cebolla (Toledo). (Diputación de Toledo. Toledo, 2008).

[2] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla. (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023). Pág. 217.  

[3] El primer apunte a esta importante aportación lo hizo el investigador Roberto Félix García.

Plano de heredades en el entorno de Talavera
Antonio Cosón - 1780

martes, 9 de julio de 2024

Coplillas a los pueblos de las Antiguas Tierras de Santa Olalla

 

Coplillas recitadas por la Reina y Damas Infantiles durante el Encendido de Barreñones, en la víspera del día del Cristo de la Caridad en Santa Olalla, el 15 de julio de cada año. Compuestas por Josué López Muñoz y publicadas por primera vez en la Revista de las Fiestas del Cristo de la Caridad de 2024.[1]

 

A La Mata


Por San Juan voy a La Mata

cuando comienza el verano,

es el tiempo de la siega

es tiempo de paja y grano.

 

Fiestas de San Juan Bautista

repletas de diversión

de piñonates, de dulces,

de sangría y de limón.

 


A Erustes

 

A Erustes tengo que ir

en las fiestas de San Roque,

desde su torre mudéjar

la campana ya da el toque.

 

Es un pueblo acogedor

que da gusto visitarlo,

entraré a ver la iglesia

monumento destacado.

 


A Carriches

 

Cuando vaya por Carriches

subiré hasta la ermita,

que la Virgen de la Encina

recibe a quien la visita.

 

Si voy en el mes de agosto

la encontraré más hermosa,

los carrichanos te aclaman

como Madre poderosa.

 


A Domingo Pérez

 

Si voy a Domingo Pérez

me encontraré con su ermita,

la de la Virgen del Prado

la de la cara bonita.

 

Iré el ocho de septiembre

para quedarme a la fiesta,

para bailar en la plaza,

ver la pólvora y la orquesta.

 


A Otero

 

Al terminar el verano

no faltaré yo en Otero,

Cristo de la Misericordia

oterano compañero.

 

Desde ese cerro tan alto

se divisan verdes viñas,

tu Rollo marca el camino

que recorrimos de niñas.

 


A Santa Olalla

 

Tras recorrer los caminos

a mi casa en Santa Olalla,

que es casilla de salida

y es la meta que se halla.

 

Pues Piedad y Caridad

son las fiestas de esta villa,

junto a los pueblos vecinos

repetimos sus coplillas.



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Coplillas a los pueblos de las antiguas Tierras de Santa Olalla. Revista de las Fiestas de Verano de Santa Olalla en honor del Stmo. Cristo de la Caridad. (Ayuntamiento de Santa Olalla y Hermandad del Stmo. Cristo de la Caridad. Santa Olalla, julio de 2024). Pág. 29.

viernes, 5 de agosto de 2022

Población de la Tierra de Santa Olalla en el siglo XVI

 


A través de un estudio publicado en 1829 vamos a conocer la población de Santa Olalla y de su Tierra en el siglo XVI. Se trata del Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI, con varios apéndices para completar la del resto de la península en el mismo siglo y formar juicio comparativo con la del anterior y siguiente según resulta de los libros y registros que se custodian en el Real Archivo de Simancas, publicado en la Imprenta Real de Madrid en 1829.[1]

El documento nos habla de vecinos es decir solo considera a los cabezas de familia que pagan impuestos, los llamados pecheros. Para aproximar el número de habitantes deberíamos multiplicar esa cifra por cuatro.

En primer lugar nos dice que: Santa Olalla y sus arrabales, donde incluye Alanchete, Valverde y Pedrillana, supone 584 vecinos. Y la Tierra de Santa Olalla, con Techada, El Otero, Domingo Pérez, Erustes, Carriches, La Mata y Adovea, suponen 664 vecinos.

Más detalle nos da cuando nos habla de la villa de Santa Olalla con tres parroquias y 557 vecinos. Y de los lugares de su tierra, cada uno con una parroquia, Carriches (60 vecinos), Domingo Pérez (130), Erustes (65), La Mata (80), Otero (28), Techada (55).

Por último el documento incluye copia del repartimiento original que se hizo a las aljamas de judíos de la Corona de Castilla del servicio y medio servicio que habían de pagar en el año de 1474. La aljama de Santa Olalla, que siempre fue numerosa e importante, debía pagar 1500 maravedís.

Estos datos concuerdan con las relaciones de Felipe II de 1576, que dicen: “Al trigésimo nono se responde que esta villa tiene cuatrocientos vecinos pocos más y ciento cincuenta anexos”.[2]



[1] GONZÁLEZ HERNÁNDEZ, Tomás: Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI, con varios apéndices para completar la del resto de la península en el mismo siglo y formar juicio comparativo con la del anterior y siguiente según resulta de los libros y registros que se custodian en el Real Archivo de Simancas. (Imprenta Real. Madrid, 1829).

[2] VIÑAS MEY, Carmelo y PAZ, Ramón: Relaciones Histórico-geográfico-estadísticas de los pueblos de España, hechas por iniciativa de Felipe II. Reino de Toledo. (Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 1951). Págs. de 421 a 427.



domingo, 14 de febrero de 2021

Devoción a San Blas en el antiguo Señorío de Santa Olalla y sus representaciones en Carriches, Erustes, Otero, Domingo Pérez y Santa Olalla

            San Blas, médico, obispo y mártir es uno de esos santos antiguos y muy populares cuya devoción se extiende por infinidad de lugares.

Este es el caso de las poblaciones que componían el antiguo Señorío de Santa Olalla que en la mayoría de sus parroquias conservan antiguas representaciones del santo, excepto en Santa Olalla todas son tallas del siglo XVII. Y también conservan muchas de ellas cofradías y tradiciones unidas a su celebración el 3 de febrero.


San Blas en Carriches

El lugar de Adovea, despoblado hoy desaparecido, tenía en su parroquia de San Miguel una pequeña imagen de San Blas que actualmente se conserva en la parroquia de Carriches.


San Blas en Otero

Otero conserva una de las representaciones más curiosas, ya que a los pies del santo aparece el niño de la espina en alusión al más famoso de los milagros que se atribuyen a San Blas.


San Blas en Erustes

Erustes conserva la fiesta religiosa del santo y la venta de roscas de pan en ese día así como las pujas por gargantas de cera y otros lotes de productos típicos. En esta talla, San Blas aparece representado vestido con capa pluvial rosa, algo poco común ya que los ornamentos litúrgicos rosas solo se usan durante dos domingos al año, el domingo de Gaudete y el de Laetare.


San Blas en Domingo Pérez

Detalle de una de las varas de San Blas en Domingo Pérez


La imagen de San Blas de Domingo Pérez es especialmente bella con unos trabajados estofados que decoran sus vestiduras, no en vano su cofradía es muy antigua ya aparece mencionada en las relaciones de Felipe II en 1576: “las fiestas que este pueblo guarda por devoción son a San Gregorio Nacianceno, que este se guarda por el pulgón, a Santa Ana y el Triunfo de la Cruz por la piedra, a San Blas por las gargantas, y así habrá una cofradía”.[1] Se trata de una cofradía masculina compuesta por treinta y tres hermanos y tiene carácter hereditario. Conservan además unas curiosas varas de mando con pequeñas imágenes de San Blas en el extremo.


San Blas en Santa Olalla

También los lugares de Alanchete y Valverde celebraron desde antiguo la fiesta de San Blas con una romería a la que acudían gentes de Santa Olalla, Otero y El Casar de Escalona. Ya contamos en otro artículo los detalles de aquella fiesta y como la imagen terminó en Santa Olalla y se construyó una ermita en su honor junto a la carretera en 1905.[2] Desgraciadamente la talla antigua traída de Alanchete no se conserva ya que fue destruida en 1936, se repuso con una nueva imagen de pasta de los talleres de Olot, esta representación es la única de todas las mencionadas en la que San Blas aparece con barba.


San Blas de Mañosa en Cebolla

Por último mencionar otro lugar que aunque no pertenecía al Señorío de Santa Olalla estaba muy próximo a él. En el lugar de Mañosa se sigue celebrando con gran intensidad la fiesta de San Blas y antaño fue lugar de peregrinación de las gentes de todas estas tierras. Mañosa, despoblado hoy de Cebolla, conserva la iglesia de San Pedro antigua parroquia y hoy ermita de San Blas, y lugar que acoge cada 3 de febrero una gran romería.



[1] VIÑAS MEY, Carmelo y PAZ, Ramón: Relaciones Histórico-geográfico-estadísticas de los pueblos de España, hechas por iniciativa de Felipe II. Reino de Toledo. (Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 1951). Págs. De 352 a 359.

sábado, 23 de enero de 2021

La imposición de la casulla a San Ildefonso. Devoción a San Ildefonso en el antiguo Señorío de Santa Olalla y sus representaciones en La Mata, Erustes, Otero, Domingo Pérez y Santa Olalla

 

San Ildefonso de Toledo como patrón de la Archidiócesis es uno de los santos más representados en todas las parroquias y rincones de la diócesis de Toledo. La representación más común es el momento de la imposición de la casulla al santo arzobispo por parte de la Virgen María. Cuentan que la noche del 18 de diciembre de 665 San Ildefonso junto con sus clérigos fueron a la iglesia para cantar himnos en honor a la Virgen, encontraron la capilla con una luz tan deslumbrante que sintieron temor, todos huyeron excepto Ildefonso y sus dos diáconos. Ante ellos se encontraba la Virgen María sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de vírgenes que entonaban cantos celestiales; María hizo una seña con la cabeza para que se acercara, Ildefonso obedeció, la Virgen dijo: "Tú eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería." Habiendo dicho esto, la Virgen misma lo invistió, y le dio instrucciones de usarla solamente en los días festivos designados en su honor.

El Señorío de Santa Olalla contó con la única parroquia dedicada a este Santo en Toledo, San Ildefonso fue titular de la parroquia de Alanchete y Valverde,[1] exclusividad que tuvo hasta su supresión a principios del siglo XX.

También tenía dedicado el desaparecido Oratorio de la finca La Higueruela, como hemos tenido constancia gracias a la visita que el 10 de junio de 1845 realiza a la finca el visitador del Arzobispado de Toledo para inspeccionar este humilde lugar de culto, mostrándoselo su propietario don Pedro del Hierro.[2]

Entre los pueblos que conformaban el antiguo señorío de Santa Olalla, destaca La Mata que celebra en su honor sus tradicionales fiestas de los Mayordomos de San Ildefonso y San Sebastián. En La Mata, al tenerle como uno de sus patrones, se venera un conjunto procesional compuesto por tres imágenes: San Ildefonso y la Virgen que impone la casulla ayudada por un ángel. Son tallas de madera esculpidas en 1943.

San Ildefonso en La Mata

Erustes, Otero, Domingo Pérez y Santa Olalla conservan importantes representaciones artísticas de San Ildefonso.

Erustes conserva la representación de San Ildefonso en el ático de su retablo mayor,[3] se trata de un óleo sobre lienzo de 1620 del pintor Luis Fernández.[4]

San Ildefonso en Erustes

Otero también conserva una representación de este tipo en su retablo mayor, una pintura de principios del siglo XVII. 

San Ildefonso en Otero

Domingo Pérez tiene la representación de San Ildefonso en un pequeño relieve en el retablo del Resucitado, una talla de 1596 del pintor y escultor toledano Pablo de Cisneros.[5]

San Ildefonso en Domingo Pérez

La parroquia de Santa Olalla tiene una única representación de San Ildefonso, un pequeño óleo sobre lienzo del siglo XVIII, representación de la imposición de la casulla, que estuvo en el palacio de los Condes de Orgaz y que fue cedido a la iglesia de San Julián para colocarlo sobre uno de los sepulcros de los condes. El cuadro hace pareja con el “Entierro del Señor de Orgaz” que también tuvo el mismo periplo.

San Ildefonso en Santa Olalla

Estos dos cuadros fueron propiedad de los condes de Orgaz y como tal estuvieron en su palacio de Santa Olalla, hasta que la Condesa de Orgaz, doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, refleja en su testamento que los dona para que se coloquen sobre sus sepulcros en la bóveda de la iglesia de San Julián. Gracias a la partida de defunción de la condesa y a la de su marido, conservadas en el archivo parroquial de Santa Olalla y a los testamentos de éstos, recogidos entre los protocolos del archivo histórico provincial de Toledo, podemos conocer la historia completa de estos dos cuadros: “La imposición de la casulla a San Ildefonso” y “El entierro del Señor de Orgaz”.[6]

En su testamento fechado en Santa Olalla el 21 de enero de 1732 ante el escribano Isidoro Rey podemos leer: “Que los dos cuadros que tengo, pinturas de San Ildefonso y milagro de San Agustín y San Esteban con el Señor de la Casa de Orgaz, se pongan cuando fuere del agrado de mi esposo sobre los referidos sepulcros en dicha iglesia de San Julián, por ser mejores que los que tienen y que estos se quiten por trocados. Presumiendo que si durante la vida de mi esposo no se pudieran quitar, después de su fallecimiento se cumpla, así se lo pido por ser mi voluntad”.[7]

Desde esa fecha de su testamento la condesa se encontraba enferma y en cama, por lo que falleció poco después, el 3 de marzo de 1732, siendo enterrada según su deseo en la iglesia de San Julián con el hábito de San Agustín. Al morir sin descendencia heredó el mayorazgo su sobrino José Crespi de Valldaura y Mendoza, conde de Sumacarcel y residente en Valencia por lo que desde este momento Santa Olalla deja de ser lugar de residencia de los condes de Orgaz. El acta de defunción viene a corroborar todo lo dicho anteriormente.[8]

“La Excma. Sra. Doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, Condesa de Orgaz, mujer que fue del Excmo. Sr. don Pedro Tomas Osorio.

En tres de marzo de mil setecientos treinta y dos, fue sepultada en la parroquia de San Julián de esta villa de Santa Olalla la Excma. Sra. doña María Bernarda de Mendoza Rojas y Sandoval, condesa de Orgaz mujer que fue el Excmo. Sr. don Pedro Tomas Osorio, murió después de haber recibido los santo sacramentos de penitencia, eucaristía y extrema unción. Otorgó su testamentos en veintiuno de enero de dicho año ante Isidoro Rey escribano del ayuntamiento de esta villa por ausencia del escribano de número de esta villa. Y en él dispuso lo siguiente, entierro en San Julián, acompañamiento de Cruz, cura y sacristán, de que se dijesen por su alma y devociones trecientas misas tocan de cuenta a la iglesia setenta y cinco misas. Dejo por heredero del mayorazgo de Orgaz, al Excmo. Sr. don Joseph Crespi y Mendoza conde de Sumacarcel, su sobrino, como hijo mayor y legítimo de la Excma. Sra. doña Josepha de Mendoza Rojas y Sandoval, su hermana. Y en el remanente que queda de todos sus bienes muebles y raíces fuera del expresado mayorazgo deja por su universal heredero al dicho sr. don Pedro Tomas Osorio, su marido. Mando también su excelencia a dicha parroquia de San Julián dos cuadros de san Ildefonso y de San Agustín y San Esteban para que se pongan sobre los sepulcros de dichos señores y se entiende han de ser trocados por los que antes allí estaban y cuando fuera la voluntad de su esposo, y si muerto dicho esposo no se hubieran trocado luego que muera se truequen sin dilación alguna. Dejo por albacea al dicho Pedro Tomas Osorio su marido. No pago rompimiento por tener bóveda propia y para que conste lo firmé ut supra. -Licenciado Luna-”.

Un año después su marido, don Pedro Tomas Osorio Vega Menchaca Borja y Guzmán, también se encontraba enfermo y hacia su testamento el 3 de enero de 1733 ante el escribano de Santa Olalla Marcelo Antonio de Celis y Dosal. En relación al cuadro solo añade los siguiente: “que sea sepultado en la iglesia parroquial de San Julián de esta villa, en la bóveda de los condes de Orgaz en el sepulcro de San Ildefonso que se encuentra enfrente del que se enterró mi esposa y prima. Con la asistencia de las comunidades de religiosos de Nuestro Padre San Agustín del convento de Ntra. Sra. de los Dados, extramuros de la villa de Maqueda; de los franciscanos descalzos de Santa Olalla; lleven mi cuerpo cuatro religiosos de esta comunidad de San Agustín; con cera de todas las cofradías y se den velas y papelillos como es costumbre en esta villa”.[9]

Cuatro días después de haber hecho testamento, el 7 de enero de 1733, fallecía Pedro Tomas Osorio y también contamos con su partida de defunción.[10]

“En siete de enero de mil setecientos y treinta y tres años, fue sepultado en la parroquia de San Julián de esta villa de Santa Olalla don Pedro Tomas Osorio conde que fue de Orgaz y viudo de la Excma. Sra. doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, condesa de Orgaz, murió después de haber recibido los santos sacramentos de penitencia, eucaristía y extrema unción. Otorgo su testamento en tres de enero de dicho año ante Marcelo de Zelis escribano de número de esta villa. Y en el dispuso lo siguiente. Entierro en San Julián en el sepulcro de San Ildefonso, acompañamiento de cruz, cura y sacristán y se le digan misa de cuerpo presente con vigilia y diáconos que se digan por su alma y devociones trescientas misas y no más, tocan de cuarenta a la iglesia, setenta y cinco misas a las mandas forzosas y cuatro a los agustinos. Herederos a don Fernando Bajo e Isabel de la Peña, por albaceas al Excmo. Señor conde de Torrejón, fray Placido de Villegas y don Fernando Bajo. No pagó rompimiento por tener bóveda propia y para que conste lo firmé ut supra -licenciado Luna-”.[11]

Toda esta documentación nos deja claro que los cuadros se colocaron sobre los sepulcros de ambos condes y que incluso pasaron a llamar al sepulcro en el que había de sepultarse el conde “sepulcro de San Ildefonso”.

La pintura que se conserva en Santa Olalla pese a su pequeño tamaño es ciertamente interesante por su historia que ya hemos relatado, su calidad y por el gran número de personajes que en ella se representan. En el centro y en primer plano, la escena principal, la Virgen sentada en su trono coloca con ayuda de un ángel la casulla a San Ildefonso revestido con una capa roja, en el suelo junto al santo un libro y un birrete, es curioso que aparezca un birrete y no la mitra que sería más habitual e identificativa de la dignidad arzobispal. Otro ángel contempla la escena de rodillas en actitud orante, el cielo se rompe con multitud de cabezas de angelotes y un coro de ángeles músicos que tocan diversos instrumentos. La Virgen esta acompañada de un cortejo de doncellas y santas, por sus atributos podemos identificar a algunas de ellas: a la derecha Santa Bárbara, a la izquierda de la Virgen y tras ella: Santa Clara, Santa Águeda, Santa Apolonia, Santa Inés y Santa Lucia. La tradición ha querido ver a la propia condesa Doña María de Mendoza representada de forma anacrónica entre estas santas y doncellas asistentes al milagro de San Ildefonso, se trata del segundo personaje por la izquierda, ricamente vestida de rojo.

Como la intención inicial del artículo era darle un enfoque comarcal, lo termino con un fragmento de las coplillas populares que se cantan en La Mata durante sus fiestas.

 

Glorioso San Ildefonso

y también San Sebastián,

fiesta en que los Mayordomos

alegramos nuestras calles al pasar.



[1] GUERRERO VENTAS, Pedro: La piedad popular en la Diócesis de Toledo; ensayo para la investigación. (Instituto teológico San Ildefonso. Toledo, 2004). Pág. 11.

[2] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 3º de fábrica de San Julián, 15/APSO; (de 1803 a 1851).

[3] BALLESTEROS GALLARDO, Ángel y LÓPEZ GAYARRA, Pedro Antonio: Gaspar de Cuéllar y Luis Fernández, el Retablo de Erustes (Toledo). (Alcalibe, Revista del Centro Asociado a la UNED “Ciudad de la Cerámica”, nº 4. Talavera de la Reina, 2004). Págs. 119-140.

[4]Sánchez de Haro, Jesús: El retablo mayor de Erustes, Retablos en la Comarca de Torrijos, (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, 2013). Pág. 38.

[5] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El retablo del Resucitado de Domingo Pérez, Retablos en la Comarca de Torrijos, (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, 2013). Pág. 35.

[6] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Greco y Santa Olalla, (Ediciones Andante. Santa Olalla, 2014). Pág. 52.

[7] AHPTO 18093 (P-05799), Folio 1. Protocolos de Santa Olalla de 1732 a 1741, notario Isidro Rey.

[8] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 4º de defunciones de la Parroquia de San Julián, 8/APSO; (de 1724 a 1750). Folio 34.

[9] AHPTO 18098 (P-05804), Folio 198. Protocolos de Santa Olalla de 1732 a 1737, notario Marcelo Antonio de Celis y Dosal.

[10] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 4º de defunciones de la Parroquia de San Julián, 8/APSO; (de 1724 a 1750). Folio 42.

[11] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Otro entierro del Señor de Orgaz. Tabora Magazine, nº 22. (Talavera de la Reina, mayo de 2014).