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jueves, 5 de septiembre de 2024

Alcabón una larga historia, el gran libro de un pueblo vecino

 

Cuando se escribe un libro de historia local, que en nuestros pueblos es algo que se da muy de cuando en cuando, se abre una nueva ventana para conocer la historia de ese municipio.

Y viéndolo desde un pueblo vecino, esa ventana también se abre para nuestra propia historia, pues nos da una visión diferente y nos permite conocer documentos que siendo suyos en muchos casos también hablan o nos influyen a nosotros.

Este es el caso del libro «Alcabón, una larga historia» que han escrito Mariano Maroto Garrido y Esperanza Martín Montes. Un gran libro y no solo por su volumen, 660 páginas de gran formato, sino sobre todo por la enorme investigación que lleva detrás.

Tengo la suerte de conocer a sus autores y se la pasión que han puesto en esta obra. Para Mariano es el gran libro de su pueblo, su obra más querida y mimada, para la que no ha escatimado esfuerzos. Esperanza, compañera de tantas otras publicaciones de Mariano, también se ha visto contagiada de esa misma ilusión y se ha hecho alcabonera en sus páginas.

Casi desde los inicios supe del encargo de este libro por parte del ayuntamiento que preside otro amigo, José Congosto, y he podido aportarles mis consideraciones en aquellos aspectos que nos afectaban como pueblos vecinos, y casi siempre pueblos amigos. Esa ayuda me ha venido devuelta en forma de citas que se reparten por diversos capítulos del libro.

Este es uno de esos libros que no es necesario comenzar de manera ordenada, por eso os recomendaría especialmente capítulos como “El pleito con Santa Olalla. La Cespedosa”, las descripciones de su hermosa iglesia y de su ermita de la Virgen de la Aurora, o las biografías de algunos personajes como “Petra Corral, la doncella de Alcabón” o “Lucio Dueñas, el cura carlista de Alcabón”.

El libro, que recomiendo sin duda, se puede adquirir a un módico precio en el Ayuntamiento de Alcabón.

lunes, 21 de noviembre de 2022

Petra Corral, la Doncella de Alcabón

 

Petra Corral por Guerrero Malagón

Petra Corral, conocida como la Doncella de Alcabón, fue una joven soltera, nacida en Alcabón en 1786. Vivía con sus padres en su localidad natal, su padre era un humilde labrador llamado Manuel Corral y su madre se llamaba Manuela Rodríguez Arevalillo.

Dentro de la Guerra de la Independencia contra los franceses, el 26 de julio de 1809 se produce una batalla entre Santa Olalla y Alcabón, prolegómeno de la famosa Batalla de Talavera.[1] La villa de Alcabón quedó desamparada, las huestes del general Lapisse que tenían su campamento en Santa Olalla, saquearon Alcabón y cometieron toda clase de tropelías. La mayor parte de su población huyó a otros pueblos cercanos, al campo o a las labranzas de la zona, ese fue el caso de la familia de Petra Corral que se refugió en la labranza de Villaseca, en el término municipal de Maqueda.

Pero los hombres de Lapisse ya sabían de la belleza de la joven alcabonera de veintitrés años, la memoria colectiva local recuerda que “era tan hermosa como un sol y más rubia que unas candelas” y muchos de los soldados franceses hablaban de ella como de un trofeo más de la guerra.[2]

Tras la derrota de Talavera, el rey José Bonaparte se retira con su guardia y con el cuarto cuerpo de su ejército a Santa Olalla en la tarde del 28 de julio y allí estuvo también todo el día 29 de julio. Fue en ese día, cuando unos pérfidos soldados franceses localizaron a Petra Corral en la labranza en la que se refugiaba, la instigaron para que accediera a sus deseos e intentaron forzarla vilmente. Petra no accedió a sus intenciones sexuales, se defendió, intentando salvar su vida y su castidad, pero finalmente murió como mártir, acribillada a balazos a la puerta del caserío el 29 de julio de 1809, siendo considerada por sus vecinos mártir y virgen. La fama de su virtud se extendió rápidamente por toda la comarca y pronto la apodaron como “La Doncella de Alcabón”.

Fusilamiento de Petra Corral por Jose Aguado

Pero las circunstancias no permitieron que su cuerpo fuera enterrado hasta el 1 de agosto, lo hizo su propio padre, junto a un vecino, en las inmediaciones de la labranza de Villaseca y cuentan que colocó en sus manos una azucena blanca.

La historia de Petra Corral quedó cubierta por la leyenda; la tradición oral más difundida recuerda que cada año, justo en el espacio de tierra donde se encontraba enterrado su cuerpo, brotaban azucenas blancas, sin que nadie las plantara, sin riegos y aun cortándolas. Los vecinos fueron testigos de este extraño suceso, que la comunidad religiosa llegó a considerar como un auténtico milagro.

El 16 de noviembre de 1814, terminada ya la Guerra de la Independencia, a propuesta del párroco de Alcabón don Cipriano Sánchez Roldán con el beneplácito de sus padres, los restos de Petra Corral fueron exhumados, trasladados hasta Alcabón y enterrados en el presbiterio de su iglesia.

Lápida de Petra Corral en la iglesia de Alcabón

Posteriormente, ya en el siglo XX fueron trasladados a una capilla lateral, conservándose la placa funeraria original de cerámica cuyo epitafio dice: “Aquí yacen los huesos de Petra Corral, que en defensa de su castidad, entregó su espíritu en manos de su criador, martirizada por los pérfidos franceses, en 29 de julio de 1809”.

No se conservan retratos suyos, pero en el siglo XX se hicieron varias representaciones alegóricas, como un dibujo para una estampa pintado por el ceramista toledano José Aguado Villalba (Toledo, 1919 – Ídem, 2007); una representación de su martirio a manos de los franceses, del mismo pintor, que debe ser boceto de un grupo de cerámicas con representaciones Petra Corral que están en manos privadas; o un magnifico cuadro que se conserva en la iglesia de Alcabón de Mariano Cecilio Guerrero Malagón (Urda, 1909 – Toledo, 1996).



[1] VV.AA.: La Comarca de Torrijos durante del Guerra de la Independencia. (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, 2009). Págs. 141-143 y 393-397.

[2] MADOZ IBAÑEZ, Pascual: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. (Madrid, 1845). Tomo 1. Pág. 351.

Estampa de Petra Corral por José Aguado

Estampa de Petra Corral - oración

Calle de Petra Corral en el pueblo de Alcabón

miércoles, 29 de junio de 2022

El patrimonio de la ermita de la Virgen de la Aurora de Alcabón

Virgen de la Aurora, patrona de Alcabón

Ayer pude conocer en profundidad la ermita de la Virgen de la Aurora de Alcabón, de la mano del historiador alcabonero Mariano Maroto Garrido, a quien agradezco su invitacion y acogida.
En la ermita de la Virgen de la Aurora, además de la Virgen, con Santo Domingo de Guzmán a quien entrega el Rosario (el Rosario de la Aurora), encontramos preciosas y muy curiosas imágenes que completan una de las ermitas más populares de esta comarca.
Otra rareza, la cerámica de la puerta no es de Talavera, es de Manises (Valencia).

San Sebastián

San Roque, primitivo titular de la ermita

La Familia de la Virgen. San Joaquín y Santa Ana con la Virgen como Inmaculada

Santa Bárbara

San Antón, curiosa imagen de cartón-piedra

Altar de la ermita de la Virgen de la Aurora


Virgen de la Aurora con Santo Domingo de Guzmán



Ceramica de Manises a la entrada de la ermita

jueves, 18 de junio de 2020

Santa Rita en Alcabón, una devoción compartida con Santa Olalla

Pocas noticias escritas nos llegan de la celebración de Santa Rita en la villa de Alcabón. Solo he encontrado que la cita como “fiesta de especial devoción” el canónigo Pedro Guerrero Ventas.[1]

Y así ha debido ser durante todo el siglo XX, tengamos en cuenta que Santa Rita fue canonizada el 24 de mayo de 1900, pese a que era beata desde 1627. La fiesta, eminentemente religiosa, se celebra en el domingo más cercano a la celebración de Santa Rita de Casia, el 22 de mayo. Consta de misa y procesión; y al finalizar, reparto de panecillos y de las flores que ha llevado la santa en sus andas, las rosas son uno de los símbolos de la santa. Nos cuentan que antaño tres alcaboneras se disfrazaban de joven soltera, mujer casada y de monja, en recuerdo de los tres estados de la vida de Santa Rita.

Era tradición que algunos grupos de alcaboneras acudieran a los pueblos vecinos a pedir limosna para hacer la fiesta de Santa Rita. Tal vez las vecinas de estos pueblos acudieran luego hasta Alcabón, tradición que se ha mantenido solo entre las santaolalleras.

Por testimonios orales[2] sabemos que es tradición que muchas santaolalleras, hoy lo sigue haciendo un pequeño grupo, se acerquen andando por el camino, la salida se hace desde la ermita de San Sebastián, hasta la iglesia de Alcabón para escuchar allí la misa. También nos cuentan que se sigue manteniendo la deferencia, por parte de las mujeres de Alcabón, de ceder sacar a la santa de la iglesia para la procesión a las santaolalleras que hayan acudido.

La santa agustina es abogada de las causas imposibles y protectora en los problemas maritales y de familia.

Curiosamente la iglesia de San Pedro Apóstol de Santa Olalla también conserva una imagen de Santa Rita.



[1] GUERRERO VENTAS, Pedro: La piedad popular en la Diócesis de Toledo; ensayo para la investigación. (Instituto teológico San Ildefonso. Toledo, 2004). Pág. 12.

[2] Mis informantes han sido principalmente: Belén García López (Santa Olalla-Alcabón) y Mariano Maroto Garrido (Alcabón).



Imagen de Santa Rita en Alcabón
Parroquia de Santo Tomas Cantauriense

Estampa de Santa Rita de Alcabón

Imagen de Santa Rita en Santa Olalla
Parroquia de San Pedro Apóstol