Mostrando entradas con la etiqueta El Casar de Escalona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Casar de Escalona. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de enero de 2026

Los orígenes de la Romería de San Blas, de Alanchete y Valverde a Santa Olalla


Comparto el artículo que me ha publicado la Hermandad de San Blas de Santa Olalla en su programa de fiestas anual. Un artículo que estudia el origen de la romería de San Blas en Santa Olalla.


La romería de San Blas en Santa Olalla se inició pocos años antes de 1905 con la construcción su ermita junto a la carretera, pero procede de otra más antigua de carácter comarcal que se celebraba en el despoblado de Alanchete y Valverde, paraje que hoy conocemos como Los Lugares, anejo del actual termino de Otero.[1]

Esta fiesta popular estaba llena de anécdotas y tradiciones festivas en las que participaban los vecinos de Santa Olalla, El Casar de Escalona, Otero y los pocos lugareños de Alanchete y Valverde. La importancia de las tradiciones populares que se desarrollaban en aquel evento provocó que fueran recogidas en 1932 en una publicación por el experto en folclore toledano Ismael del Pan (1889-1968)[2] y lo hacía gracias a uno de sus informantes, su amigo y antiguo discípulo, el abogado natural de Santa Olalla Félix Sánchez-Caro. A continuación transcribo el texto recogido en 1932.

 “Cerca de Santa Olalla existieron dos lugares, desaparecidos hará unos ochenta años, que poseían un pozo denominado de “La Porra”. Un chopo frondoso, viejo y austero, daba su sobra bienhechora al pozo, y allí precisamente, se celebraba una típica fiesta: -la conquistas del árbol-.

La competencia por la posesión de aquel gigante arbóreo, se establecía anualmente entre los pueblos de El Casar de Escalona y Santa Olalla; y con tal ardimiento se lo disputaban los pueblerinos de ambos, que la referida conquista degeneraba siempre en sangrienta batalla campal, que costaba la vida a alguno de aquellos pretéritos habitantes, y aumentaba los rencores familiares.

Por fortuna para dichos pueblos, al desaparecer aquellos lugares, desapareció también -la conquista del árbol-, que hubieran podido realizar con menos ardimiento y menos sangre.”[3]

Esta fiesta de la conquista del árbol entre los vecinos de Santa Olalla y el Casar de Escalona tenía lugar en la mañana de la romería de San Blas y es que los ganadores eran los encargados en ese año de organizar y protagonizar la romería. El final de aquella historia fue que los santaolalleros, no sabemos con qué autorización, decidieron traerse la imagen de San Blas a nuestro pueblo y para tal efecto construyeron en 1905 la nueva ermita, aunque se sabe que la decisión tardo al menos tres años, y durante ese tiempo la imagen se guardó en la iglesia de San Pedro y la fiesta se celebró en una explanada a la entrada del pueblo, en la zona donde hoy está la ermita de San Cristóbal.

Como hemos dicho en 1905 se construyó la ermita en unos terrenos baldíos, conocidos como Prados de la Villa. Estos terrenos no se escrituraron a nombre de la Hermandad de San Blas hasta el 19 de febrero de 1999.

Desgraciadamente la imagen original de San Blas que se trajo a Santa Olalla fue destruida en la Guerra Civil. La parroquia de Otero guarda otra imagen que tiene las mismas características y que llama la atención por la curiosa representación del niño con la espina clavada en la garganta, uno de los milagros más famosos de San Blas.

Adjuntamos también el documento de 1773 donde se da cuenta de un listado de las cofradías de Alanchete y Valverde y de las rentas que se destinaban a su famosa Función de San Blas.[4]

            Actualmente la fiesta y romería de San Blas es la más popular de las tres fiestas de invierno que celebra Santa Olalla: San Antón, San Sebastián y San Blas. Una semana antes de la romería se baja a recoger el Santo y llevarle a la iglesia donde se le dice un septenario. En la víspera tienen lugar fuegos artificiales y el retablo de pólvora. Ya en su día la imagen vuelve a bajar a la pradera donde tiene lugar la misa campestre, se bendicen y venden las roscas del santo y la hermandad regala huevos cocidos y naranjas. La tradición marca comer en la pradera, bien la paella que ofrece la hermandad o bien la tortilla que cada uno lleve de casa. Por la tarde tiene lugar la tradicional subasta, procesión y traca de fin de fiesta.  

 

Pasadas estas fiestas se iniciará la cuaresma y estaremos a un paso de la Semana Santa Eulaliense, y es que ya nos advierte uno de los muchos refranes que citan a San Blas: "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más".

Y para no dejar nada en el tintero, recojo algunos de esos refranes populares:

- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la ves mal año es"

- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves"

- "Por San Blas una hora más"

- "Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval"

- "Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"

- "Si hiela por San Blas, treinta días más"

- "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más"



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué y RODRÍGUEZ SALAMANCA, Jaime: La Romería de San Blas en Santa Olalla 1905-2005. Entre-Ríos nº 1. (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, abril de 2005). Pág. 26.

[2] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. XI del prólogo al lector.

[3] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. 62.

[4] Archivo Histórico Nacional: Expediente de remisión de Alberto de Suelves, intendente de la provincia de Toledo al conde de Aranda del estado de las congregaciones, cofradías y hermandades que hay en los pueblos de dicha jurisdicción. Año 1773. Signatura: CONSEJOS, 7098, Exp. 26.


 

domingo, 14 de febrero de 2021

Devoción a San Blas en el antiguo Señorío de Santa Olalla y sus representaciones en Carriches, Erustes, Otero, Domingo Pérez y Santa Olalla

            San Blas, médico, obispo y mártir es uno de esos santos antiguos y muy populares cuya devoción se extiende por infinidad de lugares.

Este es el caso de las poblaciones que componían el antiguo Señorío de Santa Olalla que en la mayoría de sus parroquias conservan antiguas representaciones del santo, excepto en Santa Olalla todas son tallas del siglo XVII. Y también conservan muchas de ellas cofradías y tradiciones unidas a su celebración el 3 de febrero.


San Blas en Carriches

El lugar de Adovea, despoblado hoy desaparecido, tenía en su parroquia de San Miguel una pequeña imagen de San Blas que actualmente se conserva en la parroquia de Carriches.


San Blas en Otero

Otero conserva una de las representaciones más curiosas, ya que a los pies del santo aparece el niño de la espina en alusión al más famoso de los milagros que se atribuyen a San Blas.


San Blas en Erustes

Erustes conserva la fiesta religiosa del santo y la venta de roscas de pan en ese día así como las pujas por gargantas de cera y otros lotes de productos típicos. En esta talla, San Blas aparece representado vestido con capa pluvial rosa, algo poco común ya que los ornamentos litúrgicos rosas solo se usan durante dos domingos al año, el domingo de Gaudete y el de Laetare.


San Blas en Domingo Pérez

Detalle de una de las varas de San Blas en Domingo Pérez


La imagen de San Blas de Domingo Pérez es especialmente bella con unos trabajados estofados que decoran sus vestiduras, no en vano su cofradía es muy antigua ya aparece mencionada en las relaciones de Felipe II en 1576: “las fiestas que este pueblo guarda por devoción son a San Gregorio Nacianceno, que este se guarda por el pulgón, a Santa Ana y el Triunfo de la Cruz por la piedra, a San Blas por las gargantas, y así habrá una cofradía”.[1] Se trata de una cofradía masculina compuesta por treinta y tres hermanos y tiene carácter hereditario. Conservan además unas curiosas varas de mando con pequeñas imágenes de San Blas en el extremo.


San Blas en Santa Olalla

También los lugares de Alanchete y Valverde celebraron desde antiguo la fiesta de San Blas con una romería a la que acudían gentes de Santa Olalla, Otero y El Casar de Escalona. Ya contamos en otro artículo los detalles de aquella fiesta y como la imagen terminó en Santa Olalla y se construyó una ermita en su honor junto a la carretera en 1905.[2] Desgraciadamente la talla antigua traída de Alanchete no se conserva ya que fue destruida en 1936, se repuso con una nueva imagen de pasta de los talleres de Olot, esta representación es la única de todas las mencionadas en la que San Blas aparece con barba.


San Blas de Mañosa en Cebolla

Por último mencionar otro lugar que aunque no pertenecía al Señorío de Santa Olalla estaba muy próximo a él. En el lugar de Mañosa se sigue celebrando con gran intensidad la fiesta de San Blas y antaño fue lugar de peregrinación de las gentes de todas estas tierras. Mañosa, despoblado hoy de Cebolla, conserva la iglesia de San Pedro antigua parroquia y hoy ermita de San Blas, y lugar que acoge cada 3 de febrero una gran romería.



[1] VIÑAS MEY, Carmelo y PAZ, Ramón: Relaciones Histórico-geográfico-estadísticas de los pueblos de España, hechas por iniciativa de Felipe II. Reino de Toledo. (Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 1951). Págs. De 352 a 359.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Alanchete y Valverde, el último de los despoblados de Santa Olalla

Mapa topográfico de 1883

Los lugares de Alanchete y Valverde, que paradojas de la vida terminaron despoblados pero con el honor de haber sido reconocidos como villa, fueron el último de los núcleos que se quedó despoblado de todos los pertenecientes al Señorío de Santa Olalla.

Fundadas como dos poblaciones independientes, distantes la una de la otra unos 500 metros. Sabemos que Valverde fue donada a la Orden de Calatrava en 1318 por el aragonés Guillen de Rocafull. En 1650 se unificaron ambos núcleos en un solo concejo que obtuvo el título de villa por el rey Felipe IV. Pese a este título de villa en el acervo popular siempre ha sido conocido como Los Lugares. En 1807 una gran tormenta arruino la mayor parte de las casas de Alanchete, trasladándose sus vecinos a vivir a Valverde y otros al Casar de Escalona.[1]

En lo religioso sabemos que fue titular de su parroquia San Ildefonso, era la única hasta su supresión dedicada al Santo Patrono de la Archidiócesis.[2] En 1773 sabemos que existen en Alanchete y Valverde las cofradías de la Vera Cruz y de las Ánimas y también disponen de rentas las funciones que se celebran para San Blas y San Antonio de Padua.[3] Ya en el momento de la disolución oficial de su parroquia se dice que en 1959 las obras pías de las Ánimas y del Santísimo Cristo de la Cruz a Cuestas pasaron a Domingo Pérez. 

Transcribimos algunos documentos que nos aportan información directa cobre este despoblado, el primero de ellos la carta que el teniente de cura responsable de la parroquia de Alanchete y Valverde remite al geógrafo Tomas López.[4]

A don Tomas López que Dios me guarde, geógrafo de los dominios de su majestad y residente en la villa y corte de Madrid.

Valverde y Lanchete, 8 de octubre de 1788.

Muy señor la falta de salud me ha tenido imposibilitado para haberle complacido con darle las pocas noticias que le doy de esta población, y aunque con pocas fuerzas, le digo:

Que es villa del estado del Conde de Orgaz, del Arzobispado de Toledo y su vicaria. No hay más que una iglesia. Se compone esta villa de dos barrios que el uno se llama Lanchete y el otro Valverde, distan uno del otro como 800 pasos, tienen por medio para su división un reguero que nace de un prado y un olivar. Componen entre los dos lugares como 50 vecinos y la iglesia está en el barrio de Valverde.

Esta circuncidado de todos estos lugares: por solano esta la villa de Santa Olalla, que dista una legua; por cierzo la villa de Hormigos, que dista otra legua; por gallego la villa de El Casar de Escalona, que dista media legua; por ábrego el lugar de El Bravo, la villa de Techada y la de Otero, que cada una distan también una legua.

Aquí no hay otro modo de vivir que de un poco de labranza, para cuyo fin no es la mejor tierra, es muy ocasionada esta situación a terciarias y cuartanas y todo género de males y con especialidad afectos de pecho e hidropesías, que a mi ver vienen todos los dichos males de resultas de las continuas terciarias y que su causa juzgo también será de nacer un arroyo de la fuente del barrio de Lanchete la que regularmente no se seca en todo el año y viene a pasar cerca del barrio de Valverde, cubierta casi con una alameda nueva al lado del solano.

En cuanto a las demás noticias no puedo responder por no estar ni aun para el cumplimiento de mi obligación, solo le digo que es aneja a esta parroquia a las dos de San Pedro y San Julián de la villa de Santa Olalla. Es cuanto puedo complacer a vuestra merced cuya vida pido a Dios prospere me guarde y mande a este su humilde capellán Juan Antonio Sánchez Carretero [Rubricado], teniente de cura.

El segundo documento que transcribimos es el texto íntegro que incorpora el Diccionario de Madoz sobre Alanchete y Valverde.[5] Una obra de gran envergadura publicada por el político Pascual Madoz (Pamplona, 1806 - Génova, 1870).

ALANCHETE Y VALVERDE - Lugar con ayuntamiento de la provincia, administración de rentas y diócesis de Toledo; partido judicial de Escalona, audiencia territorial de Madrid.

Situado en una colina y a lo largo de un arroyo que desciende de ella; está dominado al este por una altura bastante grande, sin embargo su clima es sano, porque los aires del norte, sur y oeste purifican su atmósfera. Todo el pueblo está compuesto de treinta y cinco casas, de las cuales tres solamente son de construcción regular, siendo las restantes muy inferiores; distribuidas sin orden en una calle a lo largo, limpia, aunque no empedrada. Tiene su iglesia parroquial que anteriormente fue aneja de la de Santa Olalla, cuyo párroco nombraba un teniente que la sirviera y que pagaba de las rentas de su curato; en el día de hoy le nombra el vicario o gobernador del arzobispado.

No hay otros establecimientos públicos que una posada propia del pueblo y común de vecindad. Confina el termino por el norte con el de Hormigos, al este y sur con Santa Olalla y al oeste con El Casar de Escalona y el despoblado de Techada; comprende en toda su extensión 2.000 fanegas de tierra, de las cuales solo se hallan incultas por imposibilidad de labrarse 500, y las restantes 1.500 están divididas en 1º, 2ª, 3ª y 4ª clase; de ellas se han desamortizado 500 fanegas. Hay además 20 fanegas de prado de secano pertenecientes a los propios; una huerta con su noria; arboleda y 160 árboles frutales; 500 olivos y 12.000 cepas de viña: existe también una alameda inmediata a la población al margen del arroyo que corre al pie de la misma, cuyas maderas en nada se aprovechan, en razón de que a los pocos años se envejecen, cocán y pudren: otro arroyo hay en el término llamado de Salamanquilla, que baja de la villa de Santa Olalla.

El terreno participa de cerros y valles, y aunque flojo en su mayor parte, es fértil sogún su clase. Los caminos son de travesía de pueblo a pueblo; la correspondencia se recibe por medio de un encargado que concurre por ella a Santa Olalla los miércoles, viernes y domingos de cada semana, y se remite a dicho punto los mismos días.

Produce trigo, cebada, avena, algarrobas, garbanzos, vino, aceite y lana. Hay además 8 pares de bueyes, 2 mulas de labor, 7 jumentos, 700 cabezas de ganado lanar y 50 de cerda. No hay más ingresos que la agricultura y el comercio consiste en la exportación de sus granos a los pueblos de Santa Olalla, El Casar de Escalona, La Mata y Carmena. Y la venta en el pueblo de los artículos de taberna y abacería.

Población de 29 vecinos, 100 almas. Capital que produce 735.538 reales. Impuestos 39.773 reales, contribuciones 7.831 reales. El presupuesto municipal asciende a 3.200 reales, se cubren 1.100 con el fondo de propios, que se compone de la renta de 18 fanegas de tierra labrantía y Hierbas de 90 fanegas de prados y del arriendo de la casa posada los 2.100 restantes, se eligen por repartimiento vecinal.

Este pueblo era formado hasta el año de 1803 por dos barrios, distantes mil pasos entre sí, llamados el uno Alanchete y el otro Valverde y componían 56 vecinos; después con motivo de una tempestad que sufrieron en 1807 que inundó las casas de los de Alanchete, se trasladaron algunos al barrio de Valverde y otros marcharon al Casar de Escalona; de suerte que el primer barrio dejó de existir, quedando tan salo el segundo, aunque el pueblo conserva la denominación de ambos. Estos barrios estaban sujetos a la jurisdicción de Santa Olalla; se hicieron villa en 1650, bajo el reinado de Felipe IV, después correspondieron al conde de Orgaz: pero las alcabalas se pagaban a la corona y los diezmos al párroco de Santa Olalla.

Boceto del término de Alanchete y Valverde
Catastro de Ensenada 1751

El término municipal de Alanchete y Valverde, tras muchas discusiones, se anexiono a mediados del siglo XIX al de Otero. En 1866 los pocos vecinos que quedaban pidieron su segregación de Otero y su anexión a Santa Olalla, “las miras que los citados vecinos de Alanchete puedan tener para pedir la segregación del Otero y la agregación a esta villa, son las de producirles la última mayores ventajas morales y materiales que las que hoy disfrutan”.[6] Este objetivo no se logró y a principios del siglo XX Alanchete y Valverde quedó totalmente despoblado.



[1] SÁNCHEZ DE HARO, Jesús: Aproximaciones a las Villas, Lugares y despoblados del Señorío de Santa Olalla. Revista Adovea, nº 54; (Patrimonio Cultural Villa de Carriches. Carriches, agosto de 2019). Pág. 33.

[2] GUERRERO VENTAS, Pedro: La piedad popular en la Diócesis de Toledo; ensayo para la investigación. (Instituto teológico San Ildefonso. Toledo, 2004). Pág. 11.

[3] Archivo Histórico Nacional: Expediente de remisión de Alberto de Suelves, intendente de la provincia de Toledo al conde de Aranda del estado de las congregaciones, cofradías y hermandades que hay en los

pueblos de dicha jurisdicción. Año 1773. Signatura: CONSEJOS, 7098, Exp. 26.

[4] Biblioteca Nacional de España: Descripción de Alanchete y Valverde (Toledo). (Alanchete y Valverde, 1788). MSS/7306 (H.264-264BIS).

[5] MADOZ IBAÑEZ, Pascual: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, (Madrid, 1846-1850).

[6] Archivo Municipal de Santa Olalla: Actas Municipales del Ayuntamiento de Santa Olalla

(1854-1866). AMSO/6. Informe sobre la agregación de Alanchete y Valverde a esta villa (1866).

Colección de sellos de tinta de Otero con Alanchete y Valverde
Archivo Histórico Nacional - 1876


domingo, 4 de febrero de 2018

Los orígenes de la Romería de San Blas, de Alanchete y Valverde a Santa Olalla

Como muchos sabréis nuestra romería de San Blas se inició pocos años antes de 1905 con la construcción su ermita en Santa Olalla, pero procede de otra más antigua de carácter comarcal que se celebraba en el despoblado de Alanchete y Valverde, paraje que hoy conocemos como Los Lugares, anejo del actual termino de Otero.[1]
Esta fiesta popular estaba llena de anécdotas y tradiciones festivas en las que participaban los vecinos de Santa Olalla, El Casar de Escalona, Otero y los pocos lugareños de Alanchete y Valverde. La importancia de las tradiciones populares que se desarrollaban en aquel evento provocó que fueran recogidas en 1932 en una publicación por el experto en folclore toledano Ismael del Pan (1889-1968)[2] y lo hacía gracias a uno de sus informantes, su amigo y antiguo discípulo, el abogado natural de Santa Olalla Félix Sánchez-Caro. A continuación transcribo el texto recogido en 1932.
 “Cerca de Santa Olalla existieron dos lugares, desaparecidos hará unos ochenta años, que poseían un pozo denominado de “La Porra”. Un chopo frondoso, viejo y austero, daba su sobra bienhechora al pozo, y allí precisamente, se celebraba una típica fiesta: -la conquistas del árbol-.
La competencia por la posesión de aquel gigante arbóreo, se establecía anualmente entre los pueblos de El Casar de Escalona y Santa Olalla; y con tal ardimiento se lo disputaban los pueblerinos de ambos, que la referida conquista degeneraba siempre en sangrienta batalla campal, que costaba la vida a alguno de aquellos pretéritos habitantes, y aumentaba los rencores familiares.
Por fortuna para dichos pueblos, al desaparecer aquellos lugares, desapareció también -la conquista del árbol-, que hubieran podido realizar con menos ardimiento y menos sangre.”[3]
Esta fiesta de la conquista del árbol entre los vecinos de Santa Olalla y el Casar de Escalona tenía lugar en la mañana de la romería de San Blas y es que los ganadores eran los encargados en ese año de organizar y protagonizar la romería. El final de aquella historia fue que los santaolalleros, no sabemos con qué autorización, decidieron traerse la imagen de San Blas a nuestro pueblo y para tal efecto construyeron en 1905 la nueva ermita, aunque se sabe que la decisión tardo al menos tres años, y durante ese tiempo la imagen se guardó en la iglesia de San Pedro y la fiesta se celebró en una explanada a la entrada del pueblo, en la zona donde hoy está la ermita de San Cristóbal.
Como hemos dicho en 1905 se construyó la ermita en unos terrenos baldíos, conocidos como Prados de la Villa. Estos terrenos no se escrituraron a nombre de la Hermandad de San Blas hasta el 19 de febrero de 1999.
Desgraciadamente la imagen original de San Blas que se trajo a Santa Olalla fue destruida en la Guerra Civil. La parroquia de Otero guarda otra imagen que tiene las mismas características y que llama la atención por la curiosa representación del niño con la espina clavada en la garganta, uno de los milagros más famosos de San Blas.
Adjuntamos también el documento de 1773 donde se da cuenta de un listado de las cofradías de Alanchete y Valverde y de las rentas que se destinaban a su famosa Función de San Blas.[4]
            Actualmente la fiesta y romería de San Blas es la más popular de las tres fiestas de invierno que celebra Santa Olalla: San Antón, San Sebastián y San Blas. Una semana antes de la romería se baja a recoger el Santo y llevarle a la iglesia donde se le dice un septenario. En la víspera tienen lugar fuegos artificiales y el retablo de pólvora. Ya en su día la imagen vuelve a bajar a la pradera donde tiene lugar la misa campestre, se bendicen y venden las roscas del santo y la hermandad regala  huevos cocidos y naranjas. La tradición marca comer en la pradera, bien la paella que ofrece la hermandad o bien la tortilla que cada uno lleve de casa. Por la tarde tiene lugar la tradicional subasta, procesión y traca de fin de fiesta.
Pasadas estas fiestas se iniciará la cuaresma y estaremos a un paso de la Semana Santa Eulaliense, y es que ya nos advierte uno de los muchos refranes que citan a San Blas: "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más".
Y para no dejar nada en el tintero, recojo algunos de esos refranes populares:
- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la ves mal año es"
- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves"
- "Por San Blas una hora más"
- "Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval"
- "Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"
- "Si hiela por San Blas, treinta días más"
- "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más"




[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué y RODRÍGUEZ SALAMANCA, Jaime: La Romería de San Blas en Santa Olalla 1905-2005. Entre-Ríos nº 1. (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, abril de 2005). Pág. 26.
[2] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. XI del prólogo al lector.
[3] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. 62.
[4] Archivo Histórico Nacional: Expediente de remisión de Alberto de Suelves, intendente de la provincia de Toledo al conde de Aranda del estado de las congregaciones, cofradías y hermandades que hay en los pueblos de dicha jurisdicción. Año 1773. Signatura: CONSEJOS, 7098, Exp. 26.

martes, 2 de febrero de 2016

Los orígenes de la Romería de San Blas - De Alanchete y Valverde a Santa Olalla -

Imagen de San Blas en su ermita de Santa Olalla
Como muchos sabréis nuestra romería de San Blas se inició pocos años antes de 1905 con la construcción su ermita en Santa Olalla, pero procede de otra más antigua de carácter comarcal que se celebraba en el despoblado de Alanchete y Valverde, paraje que hoy conocemos como Los Lugares, anejo del actual termino de Otero.

Esta fiesta popular estaba llena de anécdotas y tradiciones festivas en las que participaban los vecinos de Santa Olalla, El Casar de Escalona, Otero y los pocos lugareños de Alanchete y Valverde. La importancia de las tradiciones populares que se desarrollaban en aquel evento provocó que fueran recogidas en 1932 en una publicación por el experto en folclore toledano Ismael del Pan (1889-1968) y lo hacía gracias a uno de sus informantes, su amigo y antiguo discípulo, el abogado natural de Santa Olalla Félix Sánchez-Caro. 

A continuación transcribo el texto recogido en 1932:

“Cerca de Santa Olalla existieron dos lugares, desaparecidos hará unos ochenta años, que poseían un pozo denominado de “La Porra”. Un chopo frondoso, viejo y austero, daba su sobra bienhechora al pozo, y allí precisamente, se celebraba una típica fiesta: -la conquistas del árbol-.
La competencia por la posesión de aquel gigante arbóreo, se establecía anualmente entre los pueblos de El Casar de Escalona y Santa Olalla; y con tal ardimiento se lo disputaban los pueblerinos de ambos, que la referida conquista degeneraba siempre en sangrienta batalla campal, que costaba la vida a alguno de aquellos pretéritos habitantes, y aumentaba los rencores familiares.
Por fortuna para dichos pueblos, al desaparecer aquellos lugares, desapareció también -la conquista del árbol-, que hubieran podido realizar con menos ardimiento y menos sangre.” 

Imagen de San Blas en Otero
Esta fiesta de la conquista del árbol entre los vecinos de Santa Olalla y el Casar de Escalona tenía lugar en la mañana de la romería de San Blas y es que los ganadores eran los encargados en ese año de organizar y protagonizar la romería. El final de aquella historia fue que los santaolalleros, no sabemos con qué autorización, decidieron traerse la imagen de San Blas a nuestro pueblo y para tal efecto construyeron en 1905 la nueva ermita, aunque se sabe que la decisión tardo al menos tres años, y durante ese tiempo la imagen se guardó en la iglesia de San Pedro y la fiesta se celebró en una explanada a la entrada del pueblo, en la zona donde hoy está la ermita de San Cristóbal.

Como hemos dicho en 1905 se construyó la ermita en unos terrenos baldíos, conocidos como Prados de la Villa. Estos terrenos no se escrituraron a nombre de la Hermandad de San Blas hasta el 19 de febrero de 1999.


Desgraciadamente la imagen original de San Blas que se trajo a Santa Olalla fue destruida en la Guerra Civil. La parroquia de Otero guarda otra imagen que tiene las mismas características y que llama la atención por la curiosa representación del niño con la espina clavada en la garganta, uno de los milagros más famosos de San Blas. Adjuntamos también el documento de 1773 donde se da cuenta de un listado de las cofradías de Alanchete y Valverde y de las rentas que se destinaban a su famosa Función de San Blas.

Documento de 1773 con el listado de cofradías de Alanchete y Valverde

Actualmente la fiesta y romería de San Blas es la más popular de las tres fiestas de invierno que celebra Santa Olalla: San Antón, San Sebastián y San Blas. Una semana antes de la romería se baja a recoger el Santo y llevarle a la iglesia donde se le dice un septenario. En la víspera tienen lugar fuegos artificiales y el retablo de pólvora. Ya en su día la imagen vuelve a bajar a la pradera donde tiene lugar la misa campestre, se bendicen y venden las roscas del santo y la hermandad regala huevos cocidos y naranjas. La tradición marca comer en la pradera, bien la paella que ofrece la hermandad o bien la tortilla que cada uno lleve de casa. Por la tarde tiene lugar la tradicional subasta, procesión y traca de fin de fiesta.

Pasadas estas fiestas se iniciará la cuaresma y estaremos a un paso de la Semana Santa Eulaliense, y es que ya nos advierte uno de los muchos refranes que citan a San Blas: "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más".

Y para no dejar nada en el tintero, recojo algunos de esos refranes populares:

- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la ves mal año es"
- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves"
- "Por San Blas una hora más"
- "Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval"
- "Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"
- "Si hiela por San Blas, treinta días más"
- "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más"


San Blas saliendo de su ermita