Mostrando entradas con la etiqueta Conventos Toledo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conventos Toledo. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de noviembre de 2024

Santa Olalla presente en el IV Centenario de Tristán


 El vínculo de Santa Olalla con el destacado pintor del Siglo de Oro Luis Tristán, que dejó en 1620 una de sus mejores obras en nuestro pueblo, ha condicionado que Santa Olalla esté participando en la celebración del IV Centenario de su muerte.

El sábado 9 de noviembre de 2024 se inauguró en el Antiguo Hospital de San Nicolás de Yepes una importante exposición: “Tristán, excelente pintor de historias”, que permanecerá hasta el 1 de diciembre.

A la inauguración asistieron en representación de Santa Olalla, como pueblo prestador de su magnífica Inmaculada, el concejal de Cultura y Patrimonio Josué López Muñoz y la concejala Vanesa Robles Peña. Participarón en el acto que había organizado el alcalde de Yepes y diputado provincial de Cultura, Tomas Arribas, junto a otros diputados provinciales y nacionales.

Nuestra Inmaculada, que está sorprendiendo a los visitantes por su calidad y la variedad iconográfica de su paisaje, se expone junto a otra versión de la misma Inmaculada pero de un tamaño inferior, estableciendo un dialogo inédito para nuestra obra. 

Se está organizando una excursión desde Santa Olalla para poder visitar la exposición y el municipio monumental de Yepes, en cuya colegiata se guarda un retablo completo con pinturas de Tristán.

Preparación de la obra para su transporte

Caja de madera a medida para el transporte de la obra




martes, 19 de septiembre de 2023

Alonso Palomino a Santa Teresa - El poeta eulaliense que cantó a Santa Teresa


Dentro de la obra del poeta eulaliense Alonso Palomino[1] (Santa Olalla, 1573 – Mentrida, 1637), destacan sus siete composiciones para la justa en honor a Santa Teresa de Jesús en 1614.[2] Que fueron publicadas por fray Diego de San José en su "Compendio de las Solemnes Fiestas que en toda España se hicieron en la Beatificación de N.B.M. Teresa de Jesús fundadora de la reformación de descalzos y descalzas de N. S. del Carmen"[3] impreso en Madrid en el año 1615.[4]

Además de en esta justa, Alonso Palomino había participado anteriormente en otras como las justas al nacimiento de Felipe IV, en 1604; al Santísimo Sacramento en San Nicolás, en el año 1608; y a San Ignacio en el Colegio de los Jesuitas, en 1609. Fue también autor de versos preliminares y encomiásticos en libros de amigos como el de Eugenio Robles, capellán de la catedral, "Compendio de la vida y hazañas del cardenal don fray Francisco Ximénez de Cisneros" impreso en Toledo en 1604.[5]

 


Canción de Alonso Palomino sobre el verso segundo de los Cantares, que dice: «Veni Columba mea, sponsa mea, amica mea, a nuestra Santa Madre Teresa de Jesús».

 

La enamorada palomilla hermosa

más del amor que de la flecha herida

tiernos arrullos con lealtad derrama,

no siente el despedirse de la vida,

que no es la vida con lo que más reposa,

quien en llamas de amor, de amor se inflama

a su consorte con gemidos llama,

y en la cavada piedra

como a su olmo hiedra

verse con él desea en nido, o rama,

mas faltándole ya el vital aliento

su espíritu abrasado

halla en solo su amado elemento.

 

La tierna esposa, a quien el rico amante

hermoso Adonis, abrasado y tierno

joyas trajo de Oriente soberanas

el que a la escarcha helada del invierno

y a sus rigores hecho de diamante,

hablaba por cancelas y ventanas,

ya con tiernas entrañas más humanas

por el suspira y llora

y a la región que mora

tiende los ojos noches y mañanas

y ansiosa por hallarse en su presencia

y gozar sus favores

muere de amores (lánguida dolencia).

 

Levantase del Líbano florido

la amiga del pastor enamorado,

por verse de sus manos coronada:

dilatase el contento deseado

como a Jacob el premio prometido

de su Raquel servida cuanto amada

la Zagala impaciente enamorada

en vez de risa y canto

todo es gemido y llanto

hasta ver su Corona deseada,

y dejando correr ojos y brazos

pensando que le enlaza

el aire abraza, y acumula abrazos.

 

La hermosa Sunamitide morena

espejo de Salem y de sus damas,

que engrandece a sus Reinas a porfía

la que en cabañas habitó de ramas

ahora de escogidas flores llena

a vistas sale (y a su vista el día)

de gloria coronada de alegría

por la dorada puerta

para su gloria abierta

sube el tálamo eterno, el curso guía

 a donde el Rey su esposo la recibe

en matrimonio santo,

y de su gloria manto le apercibe.

 

Teresa al fin paloma, tierna esposa,

amiga, amante, soberana,

querida del pastor Rey de los Cielos

libre del pecho y condición humana

en vida eterna, y tálamo gozosa

mira del móvil en quietud los vuelos

de estrellas, luna y sol hace escabeles

para sus pies desnudos,

y los sayales rudos

bordados ya sobre color de cielos

en trono de zafiros y esmeraldas

gloriosa, eternamente

Dios la ciñe su frente de guirnaldas.

 

Canción llena de amor, si puerto tomas

donde amor no se trata

lengua y estilo ata,

que son griegos allí de amor idiomas,

y cual Teresa enamorada y fuerte

ama constantemente,

pues es valiente amor hasta en la muerte.

  

 

Décimas de Alonso Palomino a Santa Teresa

 

Temor

 

Cuando el Paracleto Santo

fuego del pecho divino

abre en el alma camino;

le da el temor sacrosanto.

Este le defiende tanto

de pecados y ocasiones,

que en fáciles afecciones

antes morir apetece

como en Teresa parece,

con tal temor, y su dones.

 

Ciencia

 

En este sosiego el alma

conoce por experiencia

el santo don de la ciencia

que le promete la palma

y en su confusión, y calma,

cuando está más afligida

su inspiración la convida

a la virtud y al camino

de perfección peregrino

como a Teresa en su vida.

 

Piedad

 

De este Santo y justo miedo

el alma tanto se ablanda

que en ella cual cera blanda

escribe Dios con su dedo

a sus impresiones ledo

vive el espíritu humano

para con Dios y su hermano

con tal piedad y ternura

como se ve en la blandura

de Teresa y trato llano.

 

Fortaleza

 

Con esta luz soberana

la confirma en fortaleza

con que a descansar empieza

a morir de buena gana,

la Cruz le parece llana,

el padecer es su empleo,

el martirio es su trofeo

y morir por Dios profesa

como la Santa Teresa,

que fue mártir del deseo.

 

Consejo

 

Quinto don es el consejo

luz que en el alma derrama

a cuya luciente llama

se mira como en espejo

son su lucido reflejo

aún cuando Dios se le esconde

ve cuando, cómo y por donde

otra vez ha de buscarle

y sabe tomarle y darle

y cual Teresa responde.

 

Sabiduría y entendimiento

 

El saber y el entender

ricos dones soberanos,

son dos humildes hermanos

que a Dios se acercan a ver,

con ellos llega a saber

el alma las cosas raras,

que las Enigmas amaras,

menos rayos se las cubren,

como en Teresa descubren

sus revelaciones claras.



[1] MADROÑAL DURÁN, Abraham: Alonso Palomino y Juan Ruiz de Santa María, dos poetas toledanos del tiempo de Lope de Vega (con un vejamen inédito). Toletum, 35. (Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Toledo, 1998). Págs. de 153 a 187.

[2] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Alonso Palomino, biografía de un poeta eulaliense. (Santa Olalla, 2020). https://eulaliense.blogspot.com/2020/09/alonso-palomino-biografia-de-un-poeta.html

[3] SAN JOSE, Fray Diego de: Compendio de las solemnes fiestas que en toda España se hicieron en la Beatificación de N.M.S. Teresa de Jesús fundadora de la Reformación de Descalzos y Descalzas de N.S. del Carmen, en prosa y verso. (Imprenta de la Viuda de Alonso Martín. Madrid, 1615).

[4] MOYA GARCÍA, María: Análisis de la beatificación de Teresa de Jesús a través del «Compendio» de Diego de San José. ¿Relación de fiestas o propaganda religiosa? Hipogrifo, Revista de literatura y cultura del Siglo de Oro. (Instituto de Estudios Auriseculares. Universidad de Granada. Granada, 2021). Vol. 9, núm. 1, pp. 241-251.

El anuncio de la beatificación de Teresa de Jesús trajo consigo la organización de diversos festejos por todos los rincones de España. El Compendio de las solemnes fiestas que en toda España se hicieron en la beatificación de N. B. M. Teresa de Jesús, de Diego de San José, constituye un testimonio excepcional del fervor con el que el pueblo español celebró la noticia. En este artículo, trataremos de demostrar cómo el Compendio fue concebido como una obra que pretende ir más allá de mera relación de fiestas, de manera que, gracias a la inclusión de una serie de relatos sobre los milagros y prodigios que tuvieron lugar durante las fiestas, el padre carmelita construye un espacio literario propagandístico que busca claramente ofrecer una imagen de Teresa de Jesús cercana a la santidad, preparando así el camino a su futura canonización.

[5] ROBLES, Eugenio: Compendio de la vida y hazañas del Cardenal don fray Francisco Ximenéz de Cisneros y del Oficio y Misa Mozárabe. (Impresor Pedro Rodríguez. Toledo, 1604).


domingo, 13 de febrero de 2022

Dos atribuciones al pintor Antonio de Pereda en Santa Olalla: Cristo camino del Calvario y la Transverberación de Santa Teresa

            Entre las pinturas de caballete con las que cuenta la iglesia de San Julián de Santa Olalla, destacan dos obras de gran formato “Cristo Camino del Calvario” y “La Transverberación de Santa Teresa” que aparecen ya inventariadas en 1696.[1]

Cristo camino del Calvario
Atribuido a Antonio de Pereda
Iglesia de San Julián - Santa Olalla

Transverberación de Santa Teresa
Atribuido a Antonio de Pereda
Iglesia de San Julián - Santa Olalla

En el inventario elaborado por el visitador don Pedro Gracián el 5 de octubre de 1696, aparecen entre las pinturas “una Santa Teresa de Jesús grande con marco negro y Jesús con la cruz a cuestas (Caída), igual tamaño que la de Santa Teresa”.[2]

            Con este artículo queremos dar a conocer estas dos pinturas no documentadas, que deben unirse al catálogo de la producción del prolífico pintor de la escuela madrileña Antonio de Pereda. Se trata de dos interesantes cuadros de temática religiosa, plenamente característicos de su estilo; reproducciones fieles, casi idénticas, de otras obras que este pintor barroco elaboró en esos mismos años.

Antonio de Pereda y Salgado (Valladolid, 1611 - Madrid, 1678)[3] fue un pintor barroco español, formado en el naturalismo tenebrista. Era hijo de un modesto pintor del mismo nombre y tras la muerte de su padre cuando él tenía once años se traslada con un tío a Madrid, allí estudió en el taller de Pedro de las Cuevas, teniendo por compañeros a Juan Carreño de Miranda, Francisco Camilo y Jusepe Leonardo entre otros. Fue un gran pintor de bodegones independientes o incorporados a las composiciones de sus cuadros. Durante algún tiempo fue pintor habitual en la corte pero una vez fuera de esta el grueso de su obra es principalmente encargos de asunto religioso, de pequeño tamaño para oratorios privados y de gran tamaño obras de altar para las diferentes órdenes y parroquias. Pereda se desenvolvió mejor en obras de composición sencilla, con sólo una figura o un número reducido de ellas.[4]

Sus dos oleos sobre lienzo de la iglesia de San Julián de Santa Olalla son fiel reflejo, coincidiendo incluso en el tamaño, con los que pintó en 1640 para los retablos laterales de las carmelitas descalzas del Convento de San José de Toledo.

La primera de las obras “Cristo camino del Calvario” representa a Cristo cargando la cruz en una de sus caídas durante su camino hacia el Gólgota o Monte Calvario, una de las manos de Cristo abraza la Cruz y la otra se apoya sobre una piedra. Tras la cruz un personaje masculino, Simón el Cirineo, le ayuda a levantarse y cargar con su cruz, ambos personajes cruzan sus miradas. En el primer plano un suelo árido y rocoso con una escasa vegetación, al fondo se vislumbra el monte en el que se alza cruz y finalmente un cielo nuboso y oscuro. Esta composición de Pereda se inspira en la que Tiziano realizó para la primera de sus versiones de Cristo camino del Calvario ejecutada en torno a 1560 y conservada en el Museo del Prado y procedente del Escorial. Otra versión de esta obra, en formato horizontal, se conserva en la iglesia, sobre el acceso al coro, del Convento de San Antonio de Toledo.

Cristo camino del Calvario
Tiziano
Museo del Prado - Madrid
 
Cristo camino del Calvario
Convento de San Antonio - Toledo


Cristo camino del Calvario
En su retablo del Convento de San José - Toledo

Cristo camino del Calvario
Convento de San José - Toledo

La Segunda de las obras es “La Transverberación de Santa Teresa”, en el primer plano aparece la santa madre carmelita en éxtasis, sufriendo una experiencia mística, con una flecha clavada en su pecho, dos ángeles niños la sostienen y un tercer ángel coloca sobre su cabeza una corona de flores. Tras ella un cielo que se abre y de donde aparece un cuarto ángel con capa roja y apoyado sobre una esfera y que con un arco dispara sus flechas sobre la santa. El suelo que aparece en primer plano es muy similar al de Cristo camino del Calvario.

Transverberación de Santa Teresa
En su retablo del Convento de San José - Toledo

Transverberación de Santa Teresa
Convento de San José - Toledo

Ambas imágenes están enmarcadas con marco de madera negro, tal y como se menciona en la descripción del siglo XVII, estuvieron colocados en dos de los pilares de la iglesia pero actualmente se sitúan en el coro. En este momento ambos lienzos necesitan restauración y limpieza.



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Dos atribuciones al pintor Antonio de Pereda en Santa Olalla. Revista Entre-Ríos nº 3. (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, 2016). Pág. 27.

[2] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 2º de fábrica de la Parroquia de San Julián, 14/APSO; (de 1662 a 1730).

[4] PÉREZ SÁNCHEZ, Alfonso Emilio: Pintura barroca en España 1600-1750, (Ediciones Cátedra. Madrid, 1992).

Iglesia del Convento de San José de Toledo