sábado, 6 de octubre de 2018

Las Pilas Benditeras, dos pilas de la Iglesia de San Julián de Santa Olalla


La iglesia de San Julián de Santa Olalla conserva dos pilas para el agua bendita adosadas a los dos pilares más cercanos a la puerta principal de entrada.

Las pilas del agua bendita, benditeras o aguabenditeras, son recipientes habitualmente de piedra situados a la entrada de las iglesias que contienen agua bendecida para que se persignen los fieles a su llegada al templo.
La primera y más antigua de las dos está situada a la izquierda, adosada al pilar y sostenida sobre una base pétrea bastante gruesa, basta y de desigual diámetro. Sostiene una pililla de mármol blanco con labores similares a las de la pila bautismal, se trata de una pila gallonada, con gajos o lóbulos que nacen de la base. Esta pila para el agua bendita es original de la fundación del templo y por lo tanto debemos fecharla en torno al siglo XVI.
La segunda de las pilas es más moderna, por la documentación existente sabemos que es de 1682.[1] La piedra fue regalada por el Conde de Orgaz, José de Mendoza y Gómez de Sandoval, nacido en Santa Olalla en 1648; y la Parroquia de San Julián pagó labrarla y el transporte, costo 7.931 maravedíes. Esta elaborada en mármol, sobre una elegante columnilla negra se eleva el plato gris para el agua bendita.






[1] Archivo Parroquial de Santa Olalla: Libro de Fábrica de San Julián nº 2 (de 1662 a 1730). 14/APSO.

martes, 25 de septiembre de 2018

Salidas Extraordinarias de la Virgen de la Piedad

La imagen de la Virgen de la Piedad ha salido fuera de su villa de Santa Olalla en muy contadas ocasiones. La primera salida tuvo lugar en 1943 para su restauración. Pero de manera solemne solo ha salido tres veces: dos veces en 1954 a Torrijos y Toledo, con motivo del Año Mariano; y una vez más en 2013 a Toledo con motivo del Año de la Fe, participando en un Encuentro Mariano de Coronadas. En estos momentos se está preparando una cuarta salida solemne de la Patrona de Santa Olalla para el 20 de octubre de 2018 a la Puebla de Montalbán donde actuará como Madrina en la Coronación Canónica de la Virgen de la Soledad.
Como hemos dicho la primera salida se produjo después de la Guerra Civil para su restauración, la imagen de la Virgen de la Piedad fue trasladada al taller de Mariano Benlliure en la calle José Abascal de Madrid en 1943. En 2010 la imagen fue nuevamente restaurada, pero todos los trabajos se realizaron dentro de su propia capilla en la iglesia de San Pedro.
Primera Salida de la Virgen de la Piedad en 1954
Las dos siguientes salidas y las primeras que tuvieron un carácter solemne fueron en 1954 con motivo del Año Mariano. En 1854 el Papa Pío IX proclama el dogma de la Inmaculada Concepción y en 1954, al cumplirse el primer centenario, Pío XII promulga ese año como “Año Mariano Universal”. El cardenal Enrique Pla y Deniel, Arzobispo de Toledo, convoco varios actos con este motivo.
En Torrijos se celebró una Concentración Mariana el 7 de octubre de 1954, festividad de Ntra. Sra. del Rosario. Por la mañana, el obispo auxiliar Francisco Miranda Vicente celebró una misa en la Colegiata de Torrijos y a continuación en la Plaza de Toros tuvo lugar un acto de confirmación de la fe mariana al que asistieron 6.000 personas. Por la tarde tuvo lugar la procesión con treinta imágenes de la Virgen de toda la Comarca, entre ellas la Virgen de la Piedad de Santa Olalla, arropada por cientos de santaolalleros que se desplazaron hasta la localidad vecina. Desde la Plaza de Toros a la Colegiata donde se colocaron las imágenes delante de su fachada. Acudieron 8.000 personas.
El 31 de octubre de 1954 el acto se repetía en Toledo, con 143 patronas de los pueblos de la Archidiócesis, más 21 imágenes de la capital, con 800 estandartes, 24 bandas de música y con la asistencia de más de 40.000 fieles, aunque según el boletín del arzobispado de Santa Olalla solo se desplazaron cincuenta personas.[1] Por la mañana comenzaron a llegar las imágenes desde el Hospital Tavera a la puerta llana de la Catedral en un recorrido que se alargó hasta tres horas y media. Cada imagen era recibida por el canónigo de ceremonias y conducida hasta un lugar designado teniendo en cuenta el orden de salida en la tarde. La Magna Procesión recorrió un Toledo engalanado como si del Corpus se tratara. Tras la Guardia Civil a Caballo y los timbaleros del ayuntamiento, La imagen que abrió el desfile procesional era la de la Virgen de los Dados de Maqueda escoltada por sus “Moros y Cristianos”, a continuación las restantes imágenes por orden alfabético de arciprestazgos y dentro de estos los pueblos también por orden alfabético. Cerrando cada tramo, la imagen del pueblo arciprestal. Finalmente cerraban el cortejo 20 imágenes de las parroquias de la capital y en último lugar la patrona de la capital, la Virgen del Sagrario. El arciprestazgo de Torrijos, en esta ocasión aunado al de Escalona, desfilo en el 12º lugar y por orden alfabético Santa Olalla estuvo en el 26º lugar detrás de Santa Cruz de Retamar y delante de Val de Santo Domingo. La procesión discurrió desde la Catedral a la Vega Baja, estuvieron cuatro horas saliendo imágenes por la puerta de la catedral. Terminado el acto todos los párrocos impusieron a sus imágenes una medalla conmemorativa. A las 11 de la noche se cerraba el acto y cada imagen emprendía su regreso a sus lugares de origen.
La tercera y última salida, hasta el momento, fue el 29 de junio de 2013 con motivo del Año de la Fe,[2] participando en Toledo en un encuentro Mariano de Imágenes coronadas en el que estuvieron presentes las diez imágenes coronadas hasta esa fecha en la provincia de Toledo.[3] Participaron en el encuentro la Virgen del Sagrario de la Catedral Toledo, coronada el 30 de mayo de 1926; la Virgen de la Esperanza de San Cipriano de Toledo, coronada el 8 de junio de 1952; la Virgen de la Caridad de Illescas, coronada el 12 de octubre de 1955; la Virgen del Prado de Talavera, coronada el 30 de mayo de 1957; la Virgen de los Remedios de Ocaña, coronada el 11 de junio 1961; la Virgen de la Salud de Santa Leocadia de Toledo, coronada el 31 de mayo de 1965; la Virgen de la Piedad de Santa Olalla, coronada el 4 de mayo de 1986; la Virgen de la Piedad de Villanueva de Alcardete, coronada el 21 de septiembre de 1986; la Virgen de la Muela de Corral de Almaguer, coronada el 18 de mayo de 2013; y la Virgen de la Antigua de Mora, coronada el 31 de mayo de 2013.[4]
Por ultimo en estos momentos se prepara la que será la cuarta salida para el próximo 20 de octubre de 2018, en La Puebla de Montalbán con motivo de la Coronación Canónica de su venerada Virgen de la Soledad.[5] En este acto la Virgen de la Piedad de Santa Olalla como primera Coronada de esta comarca actuará como madrina junto a la Virgen Inmaculada, patrona de Escalona, que fue coronada la última de la comarca el 6 de junio de 2015.




[1] ARZOBISPADO DE TOLEDO: Crónica del Año Mariano en la Archidiócesis de Toledo, (Editorial Católica Toledana. Toledo, 1954). Pág. 194.
[2] Toledo, con sus diez Vírgenes coronadas. (ABC, edic. Toledo. Domingo, 30 de junio de 2013). https://www.abc.es/toledo/ciudad/20130629/abci-toledo-diez-virgenes-coronadas-201306291449.html
[3] El emotivo encuentro de las 'Madres'. (La Tribuna de Toledo. Domingo, 30 de junio de 2013). http://www.latribunadetoledo.es/noticia/ZAC252259-D6B3-8CD7-9F4EDF0114712DF7/20130630/emotivo/encuentro/madres
[5] Boletín Oficial del Arzobispado de Toledo, Año CLXXII Nº 6. (Toledo, junio de 2018). Pág. 223.

jueves, 23 de agosto de 2018

Doctor Carrasco y Pérez-Plaza, un médico eminente natural de Santa Olalla


José Carrasco y Pérez-Plaza (Santa Olalla, 1849 - Bilbao, 1942), fue un eminente médico-cirujano, está considerado como uno de los pioneros de la anatomía patológica y pieza clave en la modernización de la medicina española.[1]
Nació en Santa Olalla el 3 de octubre de 1849 y pasó su buena parte de su infancia en Torrijos. Era fruto del cuarto matrimonio de su padre, Jesús Carrasco, un conocido sastre que había tenido entre su selecta clientela a Fernando VII y al infante don Carlos, cuyas simpatías por este último le obligaron a una vida un tanto errabunda por distintos pueblos de Toledo. Su infancia fue dura ya que quedó huérfano de madre a los 10 años y de padre a los 13, trabajo de barbero y otras profesiones y pese a la ayuda de sus hermanos tuvo que compaginar el estudio con el trabajo.
Se licencio en Medicina y Cirugía en Madrid, al igual que dos de sus hermanastros, donde también ejerció la docencia y la investigación. Su expediente está plagado de sobresalientes y premios, obtuvo el premio extraordinario de licenciatura (1874) y el de doctorado, después de presentar su tesis “De la Anestesia en Cirugía” en la Facultad de Medicina de Madrid (1877).[2] Inició allí su actividad profesional como cirujano, obteniendo por oposición las plazas de profesor de entrada de las clínicas y profesor ayudante de clases prácticas.
Después de haber dirigido como interino la cátedra de Anatomía de aquella Facultad, quedó en segundo lugar en la oposición convocada para su provisión. Es posible que este fracaso le llevara a optar por la plaza de Cirujano Mayor que el Ayuntamiento bilbaíno sacaba a concurso en 1884, cuando tenía treinta y cinco años.
Nombrado director del Hospital Civil de los Santos Juanes en Bilbao, más conocido como Hospital Achuri, el 22 de enero de 1892, continuó hasta el 31 de diciembre de 1917.[3]
Durante la etapa en que fue director tuvo lugar la construcción del nuevo Hospital de Basurto. Carrasco acompañado por el arquitecto Epalza, autor del proyecto del nuevo hospital, realizó un viaje de visita a los principales hospitales de Madrid, Barcelona, Francia, Bélgica y Alemania, al final del cual escribieron sendos informes que perfilaron cómo iba a ser el nuevo centro, que se convirtió en el Hospital más moderno de España.[4] En 2004 se colocó en el Hospital de Basurto un monumento en recuerdo del doctor Carrasco, que tanto tiempo y desvelos dedico a este Hospital.
Carrasco se integró por completo en el mundillo médico bilbaíno y demostró una inquietud científica que le llevó a participar en la creación de la Academia de Ciencias Médicas, de la que fue su primer presidente y Presidente de Honor a partir del año 1927.
Murió en Bilbao, a los 93 años de edad, el 13 de marzo de 1942.[5]




[1] URKIA ETXABE, José María: Vida y obra del doctor José Carrasco y Pérez Plaza, 1849-1942. (Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. Donostia, 2004).
[2] VITORIA ORTIZ, M.: Textos médicos. Tesis doctoral del doctor José Carrasco y Pérez Plaza. (Gaceta Médica de Bilbao, 77-3; 1980).
[3] GONDRA REZOLA. Juan y VILLANUEVA EDO, Antonio: Los Hospitales Civiles de Bilbao. (Gobierno Vasco. Vitoria, 2008). Pág. 229-250.
[4] GONDRA REZOLA. Juan: José Carrasco. El último director del Hospital de Atxuri y el primero de Basurto. (Bilbao, enero de 2004).
[5] LOPEZ-ABADIA GARCÍA, Joaquín: ¡El Dr. Carrasco ha muerto! Necrológica leída en la Academia de Ciencias Médicas el 26 de junio de 1942. (Archivo de la Academia de Ciencias Médicas).

domingo, 29 de julio de 2018

Desavenencias entre los Señoríos de Santa Olalla y Talavera, pleitos y concordias en época medieval


La Tierra de Talavera como gran señorío feudal estuvo rodeada en la Edad Media de un buen número de señoríos como Oropesa, Velada, Mejorada, San Román, Castillo de Bayuela, Cardiel, Escalona, Santa Olalla, Cebolla, Valdepusa, La Puebla de Alcocer, Cabañas, Deleitosa, Belvis, Azután y Guadalupe.
Entre Talavera de la Reina y Santa Olalla, dos jurisdicciones vecinas sometidas a distintos regímenes, uno eclesiástico y otro señorial-nobiliario, se produjeron durante el siglo XV diversos enfrentamientos. Fueron muchas las ocasiones en que se violaron privilegios como el que Santa Olalla tenía sobre los pastos comunes de El Berrocal, así como el derecho a cazar y cortar leña. Se celebraron para intentar solucionar los enfrentamientos múltiples pleitos participando en ellos otros tantos mediadores. Hubo algunas concordias que permitieron que los vecinos de Santa Olalla pudiesen hacer ciertos usos de pastos y montes de la Tierra de Talavera. Conocemos la existencia de un acuerdo desde antes de 1413 “para pacer e cortar e cazar a vecindad”.[1]
            Uno de esos primeros pleitos se celebró en Santa Olalla el 21 de enero de 1414[2] estando presente el arzobispo de Toledo, Pedro de Luna (1403-1414), la abadesa del monasterio de San Clemente de Toledo y representantes de ambas villas. La abadesa del monasterio de San Clemente tomó parte como afectada, ya que este monasterio toledano tenía en nuestra jurisdicción diversos bienes. Así en 1408 el hidalgo don Diego Alfonso, hijo de Per Alfonso y casado con Juana Fernández, labraba una de las huertas de las monjas con corral y parrales. Y en 1429, Diego y Álvaro Fernández arriendan a perpetuidad todos los bienes que dicho monasterio tiene en Santa Olalla. En 1517, las citadas monjas tienen otro pleito esta vez con un particular, Luis Pérez, que pleitea con ellas por la posesión de una tierra.
            En el enfrentamiento entre Talavera y nuestro pueblo, que aconteció en 1459, se nombró neutrales a los vecinos de Illán de Vacas[3], para que con ayuda de los “caballeros de la honra” ayudasen a quitar sin demora los mojones que el concejo de Santa Olalla había puesto al parecer en la tierra de Talavera. Según un Acta del Concejo de Talavera del 14 de febrero de 1459.[4]
            En otro de ellos también se ven afectadas las Casas de Malpica y de San Martin de Pusa y se resolvió con la intervención como mediador de Pedro del Castillo, corregidor de Toledo, mandado para tal efecto por los Reyes Católicos. Mediante Real Provisión redactada en Morón el 14 de julio de 1496, le piden que realice el deslinde y amojonamiento de los términos de Talavera, Santa Olalla, Malpica y San Martín de Pusa según la ley de las cortes de Toledo de 1480.[5] “Non querría tener pleitos ni diferencias sobre el deslindamiento de los dichos términos, salvo servir en toda paz e concordia con las dichas villas e tener sus términos conocidos”.[6]
            Los enfrentamientos entre las dos villas acaban en 1498 con un nuevo y último deslinde.



[1] Archivo Municipal de Talavera: Pleitos. Legajo 1.
[2] SUAREZ ÁLVAREZ, María Jesús: La villa de Talavera y su tierra en la Edad Media (1369-1504), (Universidad de Oviedo e Instituto provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos de la Diputación de Toledo. Oviedo 1982). Pág. 82.
[3] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos de nuestra historia - Para conocer un poco más sobre la historia de Santa Olalla, sus anécdotas y sus personajes- Los illaneros neutrales en los deslindes entre Santa Olalla y Talavera. Libro de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2018. (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 2018).
[4] Archivo Municipal de Talavera: Acuerdos 1450-1459. Fol. 273v.
[5] Biblioteca Nacional de España: Real Provisión de los Reyes Católicos a don Pedro de Castilla, corregidor de Toledo, para que haga el deslinde y amojonamiento de los términos de Talavera, Santa Olalla, Malpica y San Martín de Valdepusa, según la ley de Cortes de Toledo de 1480, que se inserta. Morón, 14 julio 1496. Manuscrito de la Biblioteca Nacional MSS/9554 (H.79R.-83R.).
[6] Archivo Municipal de Talavera: Deslindes. Legajo 2.

sábado, 30 de junio de 2018

La Fiesta de San Cristóbal en 1972, “Alegría de conductores y familiares”


Quiero compartir con todos vosotros este cartel anunciador de la fiesta de San Cristóbal del año 1972, en la que fue una de sus primeras ediciones en Santa Olalla.


El cartel de la fiesta del patrón de los conductores tiene algunas curiosidades, la fiesta se celebra el 24 y 25 de julio, por lo tanto después de las fiestas del Cristo de la Caridad y muy lejos del día del santo que como sabemos esta fijado en el santoral en el 10 de julio. Actualmente se celebra el fin de semana más cercano al 10 de julio.

Como la ermita no estaba construida, se construyó en 1981, la fiesta tenía lugar en la Glorieta, entre las actividades esta la chocolatada, cucaña, rompe pucheros, concurso de cante y el domingo una fiesta campera. Por supuesto que ya aparecen la bendición de vehículos y la procesión con la imagen del Santo.

De todo el cartel me quedo con una frase que resume el espíritu de fiesta familiar con la que nació esta entrañable celebración: “Fiesta en familia, alegría de conductores y familiares”.

sábado, 9 de junio de 2018

La Estación de Tren Santa Olalla - Carmena

Desde mediados del siglo XIX se produce una paulatina industrialización de España y pese a que nuestra zona permanece como una región agraria algunos de estos avances van llegando muy lentamente.
Los pocos avances que se produjeron se dejaron notar en las comunicaciones. En el caso del correo, se recibía a diario desde 1850 en la estafeta de Santa Olalla, traído por una diligencia que pasaba hacia Talavera.
En cuanto al ferrocarril, que es además uno de los símbolos más claros de la industrialización, se construyó, al amparo de la nueva ley de 1855, la línea Madrid-Lisboa. También llamado el Ferrocarril del Tajo y que discurría desde Madrid a Valencia de Alcántara (en la frontera con Portugal) y desde allí a Lisboa. Esta línea pasaría en nuestra comarca por Torrijos y Talavera de la Reina. Fue diseñada por el ingeniero Pedro Nolasco Mans, natural de Alcaudete. 
Sobre esta vía se construyeron en 1876 otras estaciones como Santa Olalla-Carmena, Erustes, Illán de Vacas o Montearagón. Costó más de ochenta y ocho millones de reales y tenía su salida en la Estación de las Delicias de Madrid, construida en 1880.
La estación Santa Olalla-Carmena se encuentra situada entre los dos términos municipales. En Santa Olalla siempre se ha considerado que el trazado de la línea podría haber estado más cercano al núcleo urbano de nuestro pueblo, pero la oposición de los influyentes propietarios santaolalleros evitó que así fuera, se opusieron a que la vía pasara por el medio de sus tierras, alegando el peligro de incendio que esto suponía, de ser cierto lo que se cuenta esta posición fue una muy mala decisión para el avance de nuestro pueblo.
En la actualidad no se conserva la estación y solo permanecen algunas instalaciones como un hangar, un apeadero y un depósito de agua. Entre las muchas anécdotas que se podrían contar de la estación recordaremos que fue uno de sus primeros jefes de estación, Luis Mazzantini quien poco después llegó a ser un famoso torero.


Estación Santa Olalla - Carmena

La Estación Santa Olalla - Carmena en el limite entre ambos municipios
Plano topográfico de 1881

Plano de detalle de la Estación Santa Olalla - Carmena





domingo, 20 de mayo de 2018

Cuevas y conductos subterráneos en la comarca de Torrijos


Recientemente he vuelto a tener la suerte de participar en un nuevo libro colectivo editado por el Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos, “Cuevas y conductos subterráneos en la comarca de Torrijos”.

Esta nueva obra comarcal ha tenido su primera presentación el 28 de abril 2018 en el Museo de la Celestina de La Puebla de Montalbán.

En esta interesante obra sobre esta parte tan desconocida de nuestro patrimonio comarcal he participado como autor del capítulo relativo a Santa Olalla: “Cuevas y conductos subterráneos en Santa Olalla” (Página 213). La obra incluye además un apéndice con fotografías a color.

sábado, 19 de mayo de 2018

¿Torero o Ferroviario?



Comparto este recorte de prensa de 1945 con un artículo que firma Elíseo de las Navas. ¿Torero o Ferroviario? fue el dilema que le planteó don José Echegaray a don Luis Mazzantini, como se hizo famoso el ex jefe de la estación de Santa Olalla.

Aprovecho para recordar su semblanza biográfica que hace años ya publique en este blog.

Luis Mazzantini y Eguia nació en Elgóibar (Guipúzcoa) el 10 de Octubre de 1856. Su padre Giuseppe Mazzantini Varsgucci era natural de Pistoia (Italia), llego a España como ingeniero empleado en la construcción de la línea del ferrocarril de San Sebastián a Bilbao, en el País Vasco conoció a la madre de Luis con la que se caso. Siendo muy niño la familia se traslada a Italia, de donde regresa con catorce años agregado a la servidumbre que acompaña la corte de Amadeo de Saboya en 1870.
Antes de 1880 ocupa el puesto de jefe de estación ferroviaria en Santa Olalla (Toledo), en la Estación Santa Olalla-Carmena, y Mazzantini empezó a frecuentar capeas y festejos populares en Santa Olalla y en los pueblos de la comarca de Torrijos donde suscito gran interés. Muchas de estas capeas eran organizadas por los empleados de ferrocarriles, su afición le llevo a abandonar su trabajo en numerosas ocasiones algo que fue reprendido por la empresa ferroviaria.
Mazzantini fue un hombre inteligente, de espíritu emprendedor y ambicioso. Estudió en Livorno, Milán y Roma; se gradúa de bachiller en artes; y se especializa en telegrafía para trabajar en la compañía de Ferrocarriles. Se une a una compañía de teatro itinerante pero entiende que no puede sobrevivir como actor y a edad tardía, sin ser antes banderillero, decide ser torero. Su formación cultural, inusual en los toreros de la época, le hizo ganarse el apodo de señorito loco. 
Al principio no era tomado en serio como torero, era lidiador mediocre aunque irreprochable en su manera de matar los toros. Como tantos otros de la época comienza actuando en mojigangas. Estuvo tres años de novillero, debutó en Madrid con asistencia de la familia real y tomó la Alternativa en la Maestranza de Sevilla, el 13 de abril de 1884, de la mano de Salvador Sánchez “Frascuelo”. El mismo año confirma la alternativa en Madrid, el día 29 de Mayo, Rafael Molina “Lagartijo” es el padrino, fue una buena tarde y salió a hombros de la plaza. Coincidió con el periodo de dominio absoluto del Rafael Guerra, “Guerrita” y también alternó con los míticos Lagartijo y Frascuelo, que se encontraban en la recta final de sus carreras. Fue muy popular en su época, vestía muy elegante, frecuentaba la ópera y las tertulias literarias y se codeaba con la alta sociedad y los artistas.
El 16 de junio de 1901 actuó en la corrida de la Beneficencia en Madrid, brindado el toro al rey Alfonso XIII siendo este el primer toro que el monarca vio lidiar en su vida.
En mayo de 1904, como capricho, regresó a Santa Olalla donde se había iniciado su afición y toreó de nuevo pero esta vez rico y famoso.
En la temporada de 1905 se retira de los ruedos definitivamente. Hacia entonces estas declaraciones: “Marcho a América para despedirme de los aficionados de Méjico y cumplir un contrato en Guatemala, es casi un viaje de turismo, me acompaña mi esposa. La temporada próxima termina mi carrera profesional en los ruedos de toda España. Me retiro”.
El día 19 de Febrero de 1905 Luis Mazzantini torea en la ciudad de Guatemala, su mujer le espera en Méjico por tratarse de un viaje relámpago de un día. En el hotel dónde se aloja recibe un teletipo con la noticia del fallecimiento de la esposa. Sumido en una terrible angustia vuelve a la capital mejicana. Ante el cadáver, se corta la coleta, la estira y con ella hace una pulsera de cabello que ciñe a una de las muñecas de la difunta. Nunca volvió a torear, le sacaron una coplilla que decía:

Usted tiene lo primero
que necesita un torero,
corazón; siguiendo asiní’;
no va usted a ser Mazzantini,
va a ser “don Luis primero”.

Desde su retirada de los ruedos se dedicó a la política, los toros fueron su recuerdo escondido y su esposa la eterna obsesión. Mazzantini, de tendencia monárquica, fue nombrado concejal en Madrid en 1906 y sucesivamente Diputado Provincial de Madrid, Gobernador Civil de Guadalajara y Ávila y Comisario Jefe de Policía de Madrid hasta 1923 fecha en que llegó al poder el General Primo de Rivera.
Falleció en Madrid el 23 de Abril de 1926 a los 69 años de edad, por un infarto al corazón.
A Mazzantini se le recuerda por su singular personalidad dentro y fuera de las plazas y técnicamente como un gran estoqueador. También debe ser recordado por haber logrado imponer el sorteo de los toros, ya que hasta entonces el principal matador (siempre Guerrita), con el beneplácito del ganadero, escogía las reses que deseaba torear, lo que perjudicaba a los demás matadores. También logró mejoras en los honorarios de los diestros. Mató algo más de 2700 toros y llegó a ganar seis mil pesetas por corrida en la última década del siglo XIX.

sábado, 31 de marzo de 2018

Adolfo Suarez inauguró una calle que lleva su nombre en el pueblo toledano de Santa Olalla

Llega a mis manos este recorte de la revista Lecturas, todo un documento gráfico de la transición en Santa Olalla. La presencia en nuestro pueblo del expresidente Adolfo Suarez, recién reconocido como Duque de Suarez, cuando nos visitó para inaugurar la calle que lleva su nombre.

“Adolfo Suarez inauguró una calle que lleva su nombre en el pueblo toledano de Santa Olalla”, en palabras del presidente: “Ahora mismo soy un ciudadano más que está satisfecho y contento de esta muestra de afecto que han tenido los vecinos de Santa Olalla”.



jueves, 15 de marzo de 2018

La Dolorosa en Santa Olalla

Comparto el texto que he elaborado sobre la Cofradía de la Virgen de los Dolores para los triptícos informativos de la Semana Santa Eulaliense 2018, que han sido editados por el Ayuntamiento de Santa Olalla y las tres Cofradías de la Semana Santa de Santa Olalla, Virgen de los Dolores, Jesús Nazareno de Medinaceli y Santo Sepulcro.

Cartel de la Semana Santa Eulaliense
La advocación de la Virgen de los Dolores es una de las más arraigadas en toda España y muy especialmente en Castilla. La “Mater Dolorosa” en Santa Olalla recibe culto tradicionalmente en su capilla de la iglesia de San Julián, pero bajo sus advocaciones de Dolorosa y Soledad recibió culto en otros siglos en la capilla del Hospital de San Antón y en la capilla del antiguo cementerio que se asentó en el siglo XIX sobre los restos del convento franciscano. Fruto de esta arraigada devoción la Parroquia de Santa Olalla conserva dos lienzos del silgo XVIII: el primero con una representación de la Dolorosa con los puñales de los siete dolores; y el segundo con una representación de la Soledad, de escuela madrileña en el modelo tradicional de la Virgen de la Paloma.

La Dolorosa de Santa Olalla, acompañada de las mujeres de su cofradía ataviadas con mantilla negra y portando el escapulario, participa en las procesiones del Jueves y Viernes Santo. Lo hace en carroza y bajo palio. 

Nuestra bella imagen conserva todos los elementos iconográficos tradicionales: su corazón atravesado por una espada, en referencia a la profecía de Simeón en el momento de la presentación en el templo “Y una espada atravesara su corazón”; su corazón atravesado por siete puñales que simbolizan los siete dolores que debía padecer la Virgen según las Escrituras (circuncisión, huida a Egipto, Jesús perdido en el templo, encuentro camino del Calvario, la Crucifixión, entrega de Cristo muerto y la Sepultura de su Hijo); la diadema con ráfagas terminadas en estrellas; el Rosario; y el Pañuelo.

La imagen es vestida por sus camareras siguiendo el modelo tradicional castellano, vestido blanco y manto negro, que viene heredado de las vestiduras que usaban las viudas nobles españolas en el siglo XVI. Además en Santa Olalla el Viernes Santo la Virgen utiliza un vestido negro, por lo que aparece completamente de luto.