martes, 7 de julio de 2026

Etapas de una fiesta histórica (Las Fiestas del Cristo de la Caridad de Santa Olalla)

Triunfo de la Santa Cruz en la Batalla de las Navas de Tolosa
Catedral de Toledo - 1788

Las fiestas que Santa Olalla celebra cada 16 de julio en honor del Cristo de la Caridad son sin lugar a dudas las más antiguas de cuantas se siguen celebrando en nuestra comarca. Más de ochocientos años ha pervivido su celebración que ha ido evolucionando en cada época.[1]

Estatua orante de Diego Lope de Haro
Catedral de Toledo - Finales del siglo XV

1212 - El Origen Medieval de la Fiesta

El origen de la fiesta está claramente fijado en el 16 de julio de 1212 cuando don Diego Lope de Haro, vinculado por su hermana Mencía al Señorío de Santa Olalla, participa heroicamente en la victoria de las Navas de Tolosa, probablemente la victoria más trascendental de la Reconquista.

Desde esa fecha se establece que sea fiesta solemne, con el título de fiesta del Triunfo de la Cruz, en los pueblos del Arzobispado de Toledo, pero con mayor intensidad se establece la celebración en los pueblos del Señorío de Santa Olalla: La Mata, Domingo Pérez, Otero, Carriches, Erustes y Santa Olalla, junto a otros núcleos hoy desaparecidos.

El Crito de la Caridad en un galeón por el Atlántico
Detalle de un grabado de Bruno Halcón

Siglo XVI – La Santa Caridad y un Cristo Novohispano

En el siglo XVI se funda en Santa Olalla la Cofradía de la Santa Caridad que tenía entre sus obligaciones dar cristiana sepultura a aquellos pobres solemnidad que no pudieran pagarla. Esta cofradía recibió como donación por parte de alguno de los muchos santaolalleros emigrados al nuevo continente, la imagen de un Crucificado de gran tamaño, un Cristo elaborado con una técnica colonial, con caña de maíz y llegado desde Nueva España, el actual Miochacán en México.

El fraile canario Matías de Escobar dijo de estas imágenes: “Las imágenes vestían la traza española con el ropaje indiano, […] se paga tanto el Señor de ver consagradas aquellas cañas en imágenes suyas que quiere obrar por ellas las mayores maravillas”.

La peste o la muerte con un reloj de arena
Detalle de un grabado de Bruno Halcón

1598 – La Peste y el Voto al Cristo

A finales del siglo XVI la peste bubónica hizo estragos entre la población de Santa Olalla, se calcula que llegaron a fallecer hasta seiscientas personas. Cuenta la leyenda que en aquel momento de oscuridad, los santaolalleros hicieron voto solemne encomendándose al Cristo de la Santa Caridad. Al sanar la población, las antiguas fiestas del Triunfo de la Cruz se transformaron en las fiestas del Cristo de la Caridad, manteniendo su fecha del 16 de julio.

Desde entonces, el Cristo se convirtió en el protector de la salud de los santaolalleros, que se encomendaban a él bajo el lema “In te nostra salus”. Su fama y milagros llegaron incluso hasta la Puebla de Montalbán, donde también comenzaron a celebrar su fiesta.

Este voto solemne se ha renovado al finalizar otras epidemias que azotaron a nuestro pueblo, como el cólera morbo de 1885, o más recientemente en 2020 en medio de la pandemia de Coronavirus.

Santa Faz, en la cúpula de la Capilla del Cristo de la Caridad
Luis Cosón - 1726

Siglo XVII – El Arte al servicio de la Cofradía

Todo lo acontecido provocó que la devoción al Cristo de la Caridad creciera enormemente y su imagen fuera protegida por ilustres personajes, como los Condes de Orgaz o el escritor Cristóbal de Fonseca.

En esta época se levanta su nueva capilla; en 1625 se coloca en ella su retablo obra del escultor Toribio González; en 1694 se encarga para el Cristo la cruz rococó con espejos que tiene actualmente; en 1701 se añaden las andas en el mismo estilo; y como culmen de esta época, en 1726 se decora la cúpula de la capilla con unas valiosas pinturas al temple, obra del pintor de origen flamenco Luis Cosón.

Barreñones de fuego en 2025
Foto de Jesús del Castillo (Objetivo Tradición)

Siglo XVIII – Las tradiciones enriquecen la fiesta

La fiesta del Cristo de la Caridad en aquella época era la fiesta principal de Santa Olalla y para engrandecerla se suman a ella una serie de actos que en sus orígenes provenían del Concejo de la villa o de otras Cofradías pero que solo por esta celebración han llegado hasta nuestros días.

Desde 1722 encontramos referencias documentales del alumbrado de la plaza para esta fiesta con los Barreñones y tenemos también una descripción del artefacto de los Barreñones: “la iluminación se hace a base de candilejas, faroles de todos los colores, hachas de viento y otras luces. Cinco pirámides con una ziguiñuela la hacían dar vueltas sin parar, en la que había ocho barreñones encendidos con las mismas materias, que así mismo daban mucha luz”.

Otra de las tradiciones que se sumaron al Cristo fue la Soldadesca de Animas que ejecutaba en esta fiesta diversos bailes grotescos como la danza de paloteo o el baile de la bandera que se documenta por primera vez vinculado al Cristo en 1720. Los bailes populares de jotas formaban parte elemental de la fiesta, como también lo eran los toros, en 1626 el alcalde de Santa Olalla decía “que se corran dos o tres toros para fiesta de la Cruz”, y pocos años después “que se corran y maten dos toros con capea, buscándolos donde los haya”, con los años los toros pasarían a vincularse a las fiestas de la Virgen de la Piedad cuando estas comenzaron a ser las fiestas mayores.

Baile de las Cintas en 2025
Foto de Juan Oeo

Dos de los danzantes del Baile de la Bandera en 2025
Foto Juan Oeo

La actualidad – El resurgir de la fiesta

Actualmente, cuando avanzamos por el segundo cuarto del siglo XXI, los santaolalleros conocedores del valor inmaterial de esta fiesta nos hemos sentido en la obligación de conservarla, engrandecerla y difundirla. Conocedores del legado recibido el Ayuntamiento y la Hermandad han logrado en pocos años volver a convertir esta fiesta en una referencia para Santa Olalla y su comarca, referencia en los actos lúdicos y festivos y también en las singulares tradiciones que la componen.

Se han potenciado las tradiciones más peculiares como los barreñones y el baile de la bandera, se ha recuperado el baile del “palo y las cintas”, se han sacado partituras y grabado las melodías de estos bailes, compuesto y grabado la Jota Santaolallera, el Romance de Barreñones y las Coplillas de las Antiguas Tierras.

Cada año un intercambio nos acerca a un pueblo toledano donde también bailan la bandera, cada uno a su “modo”. Un mercadillo local, rutas de historia local para los niños, un campeonato de juego de la Rana y otros juegos populares en las Olimpiadas Rurales que ya van por su tercera edición.

Todo lo dicho supone valor en el presente y la mejor herencia que debemos cuidar para que la puedan recibir los futuros santaolalleros.



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Etapas de una fiesta histórica, las Fiestas del Cristo de la Caridad de Santa Olalla. Revista de las Fiestas de Verano de Santa Olalla en honor del Stmo. Cristo de la Caridad. (Ayuntamiento de Santa Olalla y Hermandad del Stmo. Cristo de la Caridad. Santa Olalla, julio de 2026). Pág. 21.

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