Mostrando entradas con la etiqueta cosas santaolalleras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cosas santaolalleras. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de octubre de 2026

Falso grabado de Ntra. Sra. de la Piedad

Falso grabado coloreado de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla
por Rafael Alcoba

La enorme devoción que Santa Olalla profesa a su patrona, la Virgen de la Piedad, ha hecho que sean muchas las representaciones que de ella se conservan y se siguen elaborando. Si contamos con un primer grabado antiguo de 1741,[1] en 2026 se ha elaborado otro nuevo que vamos a describir en el siguiente artículo.

Con la técnica del falso grabado coloreado el artista sevillano Rafael Alcoba Vasco ha concebido esta nueva estampa con una estética historicista. Al modo de los "Verdaderos retratos" del siglo XVIII. Pintado con bolígrafo, lápiz, grafito duro y oleo. Representa a la Virgen de la Piedad en su trono, entre cortinajes barrocos y dos jarrones con flores, en la parte baja una cartela para incluir un texto.

Esta representación se publicó y reprodujo por primera vez como portada de los libros de las fiestas de mayo de 2026 editado por el Ayuntamiento de Santa Olalla.[2] En la contraportada, acompañaba al grabado de la Virgen un querubín sosteniendo el escudo de Santa Olalla, pintado a modo de falso grabado coloreado también por Rafael Alcoba.



[1] Biblioteca Nacional de España: Nuestra Señora de la Piedad [Material gráfico] Autor Juan Bernabé Palomino, 1741. Descripción física: estampa; grabado calcográfico 282 x 162 milímetros. Signatura: INVENT/29975.

[2] Libro de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2026. (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 2026).

Querubín con el escudo de Santa Olalla
por Rafael Alcoba

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Etiquetas de Conservas La Piedad


Etiqueta de la Campaña de 1947

Recientemente han entrado en mi colección de curiosidades vinculadas con Santa Olalla dos etiquetas de botes de conservas de la marca “La Piedad” de la fábrica de Cirilo Calderón.

La primera corresponde a una etiqueta de pimientos morrones de la campaña de 1947, de la Fábrica de Conservas Vegetales Cirilo Calderón; la segunda, a una etiqueta de perdiz escabechada de la Fábrica de Conservas Vegetales Sucesores de Cirilo Calderón.

La familia Calderón, aunque afincada en Torrijos, era oriunda de Santa Olalla y especialmente devota de la Virgen de la Piedad. Esta familia tenía montada en la finca Alcubillete de La Puebla de Montalbán, plantaciones y una fábrica en la que envasaba los productos de las vegas del río Tajo, tales como judías verdes, guisantes, pimientos, tomates, melocotones, membrillo, etc.

Para aprovechar el ferrocarril, deciden trasladarla a Torrijos y Barcience hacia el año 1945, consiguiendo de RENFE una vía apartadero para carga y descarga directa de sus productos. Y en esta nueva ubicación, con la denominación de “La Piedad”, amplían su oferta de productos a perdices, codornices, liebres y conejos además construyen un matadero en cuya fachada lucía un retablo cerámico con la Virgen de la Piedad, patrona de Santa Olalla, firmada por el talaverano alfar de Ruiz de Luna. Además también en cerámica de Ruiz de Luna estaba el lema «Yo soy la guardiana de esta casa».

Entre las curiosidades que se pueden observar esta por ejemplo, que la lata de perdiz escabechada contenía una sola perdiz y que además las perdices no eran de granja, sino de campo, habiendo sido cazadas por disparos de armas de fuego, como demostraban el cartucho y la canana que aparecía en su envase.

El matadero La Piedad de Barcience se mantuvo en pie hasta su derribo en 2004.



Fachada del Matadero La Piedad en Barcience
Año 2000

miércoles, 12 de agosto de 2026

Crónica negra santaolallera en 1915 - Un inquietante suceso ocurrido en Santa Olalla

 

Una noticia publicada hace 111 años recoge el dramático suicidio de un joven de 21 años en Santa Olalla en el paraje de los Prados Baldíos

El periódico Diario Toledano, en su edición del jueves 24 de junio de 1915,[1] recogía un inquietante suceso ocurrido en Santa Olalla apenas un día antes. La noticia, remitida por un corresponsal del periódico, relataba el suicidio de un joven santaolallero de 21 años llamado Marceliano Sánchez Requena.

El suceso tuvo lugar en el paraje conocido como Prado Valdío, situado, según la crónica, a unos tres kilómetros del pueblo. El joven habría construido allí un pequeño chozo con mies de cebada y, tras introducirse en él, le prendió fuego. Cuando las llamas comenzaron a avanzar, se disparó con una antigua escopeta de pistón.

La noticia señala que el cadáver quedó completamente carbonizado y que, posteriormente, los médicos procedieron a practicarle la autopsia. La propia crónica describe el enorme impacto que el suceso provocó entre los vecinos de Santa Olalla, hasta el punto de que numerosos curiosos se desplazaron hasta el lugar para conocer lo ocurrido.

El periódico apuntaba además a un posible conflicto sentimental como uno de los motivos que habrían influido en la decisión del joven. Según el corresponsal, Marceliano había realizado determinados requerimientos amorosos a una joven de la localidad que los habría rechazado. Sin embargo, la noticia señalaba como causa principal otra circunstancia íntima relacionada con su salud y con el temor a que esta pudiera ser descubierta durante el reconocimiento médico previo a su incorporación al Ejército, prevista para el día siguiente; según los rumores que recoge el corresponsal el joven era impotente.

Como ocurre con muchas noticias de la prensa de aquella época, buena parte de la información procede de testimonios y rumores recogidos en el propio pueblo, por lo que algunos de los extremos relatados deben tomarse con cautela. La prensa de comienzos del siglo XX abordaba además este tipo de tragedias con un lenguaje y unos criterios muy diferentes a los actuales.

El caso resulta especialmente llamativo porque permite asomarnos, más de un siglo después, a un episodio de la vida cotidiana y social de Santa Olalla en 1915, cuando la localidad contaba con una población muy inferior a la actual y las noticias de un suceso de estas características se extendían rápidamente entre los vecinos.

Transcribimos la noticia de forma íntegra:

El suceso de Santa Olalla. Detalles interesantes. (De nuestro corresponsal)

Antes de suicidarse, hace un chozo de mies, se mete en él y lo incendia.—El cadáver, carbonizado.—El suicida era impotente.

Santa Olalla, 23.— Amplío y completo la referencia que telegrafié esta mañana del suicidio del joven de veintiún años Marceliano Sánchez Requena.

Han concurrido en el suceso circunstancias verdaderamente terribles, que acaban de conocerse. Ocurrió el suicidio en el sitio denominado «Prado Valdío», distante unos tres kilómetros de este pueblo.

Marceliano murió, en efecto, de un tiro de escopeta de pistón, que se disparó en la sien derecha; pero antes de producirse el disparo, hizo una especie de chozo con la mies de cebada que había por aquellos lugares, y después de meterse en él, lo prendió fuego. Cuando las llamas comenzaron a tomar incremento, Marceliano se llevó la boca del cañón de la escopeta a la sien derecha, y disparó el arma, quedando muerto en el acto. La choza quedó en breves momentos reducida a cenizas, y el cadáver del suicida, completamente carbonizado. La escopeta quedó también inutilizada por completo.

En lugar próximo se ha encontrado la caja de cerillas que usó Marceliano para quemar la choza. Parece exacto lo que en mi telegrama apuntaba acerca del disgusto que mostraba el desgraciado joven por haber desdeñado sus requerimientos amorosos una bella chica de esta localidad. Pero asegura que el móvil principal del suicidio ha sido el padecer Marceliano de impotencia.

Al siguiente día del suceso tenía que haber marchado del pueblo para incorporarse al Ejército, y temiendo, sin duda, que al reconocerle los médicos fuese descubierta su desgracia; resolvió evitarlo adoptando tan terrible resolución.

Al conocerse en el pueblo estos detalles, que han cundido en seguida de boca en boca, la dolorosa impresión causada en los primeros momentos ha aumentado considerablemente. Muchos curiosos han salido para «Prado Valdío» al objeto de ver el lugar del suceso. Otras personas han intentado ver el cadáver en el depósito judicial; pero las autoridades no han consentido la entrada sino de aquellos que en dicho lugar tenían que cumplir alguna obligación.

A la hora en que termino esta información, los médicos están practicando la autopsia del cadáver. Es horrible el aspecto que éste ofrece. Las ropas están quemadas enteramente, y la carne se halla muy renegrida, viéndose en la cabeza un enorme cuajarón de sangre.



[1] Diario Toledano: Suceso en Santa Olalla – Detalles interesantes. (Toledo. Jueves, 24 de junio de 1915).

sábado, 11 de julio de 2026

Portada 2026 del Cristo de la Caridad, acuarela de José Manuel Salamanca

         La portada de la Revista del Cristo de la Caridad 2026 ha sorprendido por su calidad artística. Se trata de una acuarela pintada por José Manuel Salamanca Escobedo, médico, pintor y hermano del Cristo de la Caridad.[1]

Esta acuarela res una interpretación artística y devocional del Santísimo Cristo de la Caridad de Santa Olalla, concebida como una imagen de carácter votivo en la que se combinan elementos religiosos, heráldicos y paisajísticos propios de la tradición barroca, el propio autor la ha titulado: “Cristo de la Caridad con ángeles custodios”.

La composición está organizada en torno a un gran marco fingido de estilo barroco, ricamente dorado y decorado con roleos, querubines y elementos vegetales. En la cartela superior puede leerse la inscripción en latín: «Sanctissimus Christus Caritatis - Sancta Eulaliam», que identifica a la advocación y a la localidad. Además, en la parte baja podemos leer: «Anno Domini MMXXVI – JM Salamanca»

En el centro de la obra domina la figura del Cristo crucificado, con su característico faldellín rojo. En la Cruz y la peana también reproduce sus espejos y su característica policromía verde y dorada.

Tras la cruz se abre un cielo de nubes grises que enmarca dos símbolos cósmicos tradicionales: un sol y una luna antropomorfos, entre nubes. Ambos evocan el relato evangélico de la Crucifixión y son un motivo frecuente en la iconografía cristiana desde la Edad Media.

En segundo plano aparece la iglesia de San Julián de Santa Olalla, reconocible por su torre y su amplia fachada.

Más que una reproducción literal, la obra constituye una interpretación iconográfica que combina fidelidad al Cristo de la Caridad con una recreación idealizada de su contexto histórico y espiritual. El resultado recuerda a las antiguas estampas devocionales y a los pequeños retablos pintados, actualizados mediante una técnica delicada y luminosa. Esta obra conmemorativa une patrimonio, fe e identidad local en una única composición, que una vez publicada se suma ya al patrimonio artístico y bibliográfico de Santa Olalla.

La imagen central del Cristo también se utilizó para decorar un abanico de cartón que se repartió durante el encendido de los Barreñones de Fuego 2026, acompañado de otros dibujos obra de Rafael Alcoba y con el Romance de Barreñones compuesto por Josué López Muñoz en el reverso. 



[1] Revista de las Fiestas de Verano de Santa Olalla en honor del Stmo. Cristo de la Caridad. (Ayuntamiento de Santa Olalla y Hermandad del Stmo. Cristo de la Caridad. Santa Olalla, julio de 2026).

Abanico de cartón del Cristo de la Caridad de Santa Olalla
Romance de Barreñones impreso en el abanico de cartón

sábado, 27 de junio de 2026

El primer aeroplano que vieron los santaolalleros - Asombro ante un acontecimiento extraordinario en 1915


Imagen de un aeroplano en 1915, en algún lugar de Castilla

El 9 de marzo de 1915 quedó grabado en la memoria de los habitantes de Santa Olalla de los inicios del siglo XX. En una época en la que la aviación apenas daba sus primeros pasos y los aeroplanos eran una rareza incluso en las grandes ciudades, los vecinos de esta localidad presenciaron por primera vez el paso de una aeronave sobre su cielo.

Al día siguiente, el miércoles 10 de marzo de 1915, el periódico El Eco Toledano recogía la noticia en su sección «Desde Santa Olalla», dejando un valioso testimonio de cómo vivieron los santaolalleros aquel momento histórico.

La crónica refleja con enorme naturalidad el desconcierto y la fascinación que produjo aquel aparato volante. El ruido del motor alertó a los vecinos, que salieron apresuradamente de sus casas para descubrir un «enorme pajarraco» cruzando el cielo a considerable altura. Poco a poco comprendieron que estaban contemplando un invento del que seguramente solo habían oído hablar.

El corresponsal señala que el aeroplano parecía ir tripulado por dos oficiales de Infantería y que atravesó el pueblo siguiendo una trayectoria de norte a sur. Mientras estuvo relativamente cerca pudieron distinguirse sus ocupantes, aunque al alejarse fue ganando altura hasta confundirse con las nubes.

La impresión causada fue enorme. El cronista destaca que durante toda la jornada no se habló de otra cosa y que el acontecimiento dio pie a innumerables comentarios y conjeturas entre los vecinos. Aquella breve aparición supuso el primer contacto directo de muchos santaolalleros con la aviación, apenas doce años después del histórico vuelo de los hermanos Wright y cuando los aeroplanos seguían siendo una auténtica novedad en España.

Más de un siglo después, esta pequeña noticia periodística constituye un curioso documento para conocer cómo la llegada de la aviación transformó el imaginario colectivo de los pueblos españoles. Lo que hoy resulta cotidiano fue entonces un espectáculo insólito que despertó sorpresa, curiosidad y admiración.

Transcribimos íntegramente el artículo publicado en El Eco Toledano, el miércoles, 10 de marzo de 1915.[1]

 

DESDE SANTA OLALLA - Paso de un aeroplano

(De nuestros corresponsales)

Santa Olalla, 9. — Ayer pasó por este pueblo un aeroplano que al parecer venía tripulado por dos oficiales de Infantería.

Al ruido del motor, creyendo que era una cosa extraña, los vecinos salieron de sus casas precipitadamente, descubriendo en seguida al enorme pajarraco que volaba a bastante altura.

La gente al principio no se hizo cargo de lo que era aquello hasta que más tarde se fue dando cuenta.

Resultó un espectáculo bonito y de el que se habló durante todo el día, pues nunca vio el pueblo un aparato de tal clase.

Vino por el Norte y siguió la ruta del Sur, ignorándose de dónde venía ni hacia dónde se encaminaba.

Cuando pasó por el pueblo podía distinguirse perfectamente los que le tripulaban, pero a medida que se iba alejando fue elevándose de tal manera que parecía confundirse con las nubes.

El pueblo está intrigado y sobre el aeroplano de referencia hace un sinnúmero de juicios.

Este episodio puede considerarse, con la documentación actualmente conocida, la primera referencia periodística al paso de un aeroplano sobre Santa Olalla y, muy probablemente, la primera ocasión en que la mayoría de sus habitantes contempló uno con sus propios ojos, convirtiéndose en una pequeña pero significativa página de la historia local.



[1] El Eco Toledano: Paso de un aeroplano. (Toledo. Miércoles, 10 de marzo de 1915).

miércoles, 13 de mayo de 2026

Ropa blanca de la Dolorosa - Un camisón del siglo XIX conservado en el ajuar de la Virgen de los Dolores de Santa Olalla

El ajuar de la Virgen de los Dolores de Santa Olalla conserva una pieza de indumentaria muy interesante, y que se ha llegado hasta nuestros días gracias a haber sido donado y reutilizado como prenda para la imagen de la Virgen.

Se trata de un camisón femenino de color blanco, confeccionado en fino tejido de algodón y enriquecido con delicados encajes de bolillo. La prenda presenta cuello alto adornado con amplios volantes de encaje, mangas largas rematadas con puños acampanados y detalles de vainicas y puntillas que recorren el cuerpo y la falda, reflejando la elegancia y el esmero propios de la ropa íntima tradicional de finales del siglo XIX.

Este camisón fue donado por la santaolallera Zoila Vélez a la Virgen de los Dolores de Santa Olalla (Toledo), constituyendo una muestra de devoción popular y de la estrecha relación entre el ajuar doméstico y las ofrendas realizadas a las imágenes marianas. La pieza destaca tanto por su valor textil y artesanal, como por su significado histórico y sentimental, dentro del patrimonio de la hermandad.

jueves, 23 de abril de 2026

Cosas de la Virgen de la Piedad - Objetos de una gran devoción

En esta entrada del blog quiero compartir con vosotros distintos objetos que, a lo largo del tiempo, han sido testigos de la profunda y arraigada devoción que Santa Olalla profesa, desde hace siglos, a la Virgen de la Piedad.

Cada uno de ellos guarda una pequeña parte de nuestra historia, reflejando la fe, la tradición y el sentir de generaciones que han mantenido vivo este vínculo tan especial.

Librito de la Novena de la Virgen, estampa y decenario

Azulejo de Talavera de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla - 1892

Pintura de la Virgen de la Piedad
por Marcelo Larios - 2026

Medallón con foto de la Virgen de la Piedad - c. 1960
Su precio era de 38,50 pesetas

Etiqueta de Vinos Añejos de Rosendo Rodríguez - 1937

Recibo de la Esclavitud de la Virgen de la Piedad - 1989

Estampita de la Virgen de la Piedad - 1741

Cuadro de la Virgen de la Piedad - c. 1950

miércoles, 1 de abril de 2026

Vitrina Cero - Medida de media fanega

Media fanega (Medida)

La Colección etnográfica de Santa Olalla conserva una media fanega, un recipiente tradicional de medida de grano usado históricamente en la agricultura. La media fanega equivale aproximadamente a 28 litros. Elaborado en madera con refuerzos metálicos, forma alargada con punta y asas para facilitar llenar y vaciar el grano. Aparecen varias inscripciones «J. PAZ» en referencia a su propietario; «1921» en referencia al año de elaboración; y la marca «O atravesado por un clavo» posible marca del carpintero que la hizo y que se ha encontrado en otros objetos similares de Santa Olalla.

Número de inventario: SO/61

Datación: 1921

Contexto histórico: Edad Contemporánea

Materia: Madera y hierro

Técnica: artesanal

Origen: Donación Teresa Benayas Pérez

Bibliografía: Josué López Muñoz

 

domingo, 8 de febrero de 2026

Traje típico eulaliense

Representación de los Trajes Típicos Eulalienses
por Eva Gómez Aguilar

El Ayuntamiento de Santa Olalla ha expuesto de manera permanente el traje típico eulaliense en la Casa de Cultura. Concretamente el primer traje típico de Santa Olalla, diseñado y confeccionado en 2002 y que serviría de modelo para todos los demás, se expone ya de forma permanente en una vitrina de la Casa de Cultura.

Este mismo traje fue lucido por Angélica García, Miss Toledo 2003, durante la Gala de Miss España.[1]

La iniciativa para la elaboración del traje regional surgió en 2002 en el seno de la Asociación de Mujeres Flor de Lis, presidida entonces por la actual concejala Mª Carmen Garrido, y el Taller de Corte y Confección de la asociación dirigido por Mercedes Salamanca.

Ambas describieron el traje típico en un artículo publicado en la Revista Barbacana, nº 2,[2] texto que ha sido reproducido en la cartela que acompaña a esta nueva vitrina.

Transcribimos aquella primera descripción de nuestro traje típico:

“En la primavera de 2002 la Asociación de Mujeres “Flor de Lis” recogió la idea de crear un Traje regional para Santa Olalla. La directiva anterior de esta Asociación, junto con el Taller de Corte y Confección, nos encargamos de confeccionar lo que actualmente es el traje propuesto.

Está compuesto por ocho piezas: falda negra brocada, chaleco rojo agranatado, camisa blanca, delantal y faltriquera negros, enaguas blancas, medias caladas blancas y un tocado con mantilla y lazo para la cabeza.

Como no se tenía conocimiento de la existencia anteriormente de un traje hemos escogido los colores según un criterio poco ortodoxo:

El color rojo del chaleco por el manto de La Virgen de la Piedad. La falda negra porque antiguamente algunas novias se casaban de negro, y por ser un color elegante. La camisa blanca porque evoca la de Dulcinea del Toboso…

El traje estuvo expuesto un mes en el escaparate de una tienda de modas para que todo el pueblo lo pudiera conocer.

Un grupo de mujeres participaremos en la ofrenda floral, de las ya cercanas fiestas de la Virgen de la Piedad, ataviadas con este traje.”

Posteriormente se añadió el mantón granate con bordados de flores doradas, que sustituyendo al chaleco se usa solo para las fiestas del Cristo de la Caridad.

También se elaboró un Traje típico masculino. Camisa blanca con pliegues, chaleco corto granate con unos ramos bordados, pantalón estrecho, corto y de paño negro, medias caladas y zapatillas blancas con suela de esparto.



[1] SÁNCHEZ, Inmaculada y ARANGO, Rebeca: Dos toledanas se disputan la corona de Miss España. Revista Ecos. (Toledo, 21 de febrero de 2003). Pág. 44 y 45.

[2] GARRIDO GONZÁLEZ, María del Carmen y SALAMANCA SÁNCHEZ, Mercedes: Traje típico. Revista Barbacana, nº 2. (Fundación Condes de Orgaz en Santa Olalla. Santa Olalla, marzo de 2003).


Vitrina con el primer Traje Típico Eulaliense
Casa de Cultura Santa Olalla

Cartela de la vitrina
Casa de Cultura Santa Olalla

jueves, 1 de enero de 2026

Cabecera del Blog Eulaliense en 2026

 

Cabecera 2026

Como cada año, al inicio de un nuevo ciclo renovamos la cabecera de nuestro Blog Eulaliense, eligiendo un detalle de una pintura perteneciente al patrimonio artístico de Santa Olalla.

Para este 2026, la imagen seleccionada corresponde a un detalle del tornavoz del púlpito de la iglesia de San Julián, una pintura realizada hacia 1738 por el pintor Luis Cosón.

En el centro de la composición domina la paloma del Espíritu Santo, representada con las alas abiertas, descendiendo entre nubes densas y luminosas. De su cuerpo parten rayos dorados que se expanden hacia los bordes de la escena, donde asoman las cabezas de varios querubines.

En conjunto, se trata de una cabecera que no solo introduce visualmente el blog, sino que declara su vocación: mirar al pasado de Santa Olalla y su comarca con respeto, sensibilidad estética y espíritu divulgativo.

martes, 4 de febrero de 2025

Por San Blas la cigüeña verás


Termina el ciclo festivo invierno en Santa Olalla con la popular fiesta y romería de San Blas, que pese a ser el 3 febrero en este pueblo celebramos el primer domingo de febrero al no ser festivo local.

El refranero popular también recoge multitud de referencias a San Blas:

"Por San Blas la cigüeña verás, y si no la ves mal año es"
"Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves"
"Por San Blas una hora más"
"Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval"
"Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"
"Si hiela por San Blas, treinta días más"
"Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más"

Comparto con vosotros algunas de las fotos que he podido realizar en la pólvora de la víspera y en el día de San Blas.








Castillos y retablo de pólvora junto a la Iglesia de San Pedro