sábado, 17 de enero de 2015

Por San Antón, no hay niebla que llegue a las dos

San Antón, patrón de los animales
Desde el final de la Navidad hasta el inicio de la cuaresma se suceden en la mayoría de nuestros pueblos una serie de fiestas de marcado carácter popular. Son las conocidas como fiestas de invierno, santos viejos o santos frioleros, en Santa Olalla celebramos tres de los más populares: San Antonio Abad (17 de enero), San Sebastián mártir (20 de enero) y San Blas obispo y mártir (3 de febrero). 
En pueblos vecinos la tradición se extiende a otros santos como San Ildefonso y San Sebastián (La Mata), Santa Brigida (Maqueda), Santa Apolonia (Talavera), Santa Agueda...

El refranero popular recoge multitud de referencias a estas fechas:

"De los santos frioleros San Sebastián el primero, ¡detente varón que el primero es San Antón!"

"Hasta San Antón, Pascuas son"

"Por San Antón busca la perdiz al perdigón"

"Por San Antón, refajo y capa pon"

"Por San Antón, no hay niebla que llegue a las dos"

"Por San Antón, crece el día un pasito de ratón"

Comparto con vosotros algunas de las fotos que he podido realizar en esta soleada mañana de enero, en la que se ha cumplido el refrán: "Por San Antón, no hay niebla que llegue a las dos", ahora habrá que salir al campo para comprobar si "por San Antón busca la perdiz al perdigón".











viernes, 16 de enero de 2015

Francisco de Mendoza, un obispo natural de Santa Olalla en el siglo XVII

Escudo episcopal de don Francisco de Mendoza
y Ribera, como obispo de Málaga
Francisco Hurtado de Mendoza y Ribera fue un destacado eclesiástico santaolallero que llegó a ser obispo de cuatro ciudades españolas: Salamanca, Pamplona, Málaga y Plasencia; hijo de los condes de Orgaz, mantuvo hasta su muerte una intensa relación con su pueblo natal, Santa Olalla.

Nació en Santa Olalla el 8 de noviembre de 1573, era hijo de los condes de Orgaz, Juan Hurtado de Mendoza y Guzmán (Antoniana (Álava), 1536 - Santa Olalla, 1606) y Leonor de Ribera y Figueroa. Fue bautizado en San Julián el mismo día de su nacimiento, fueron sus padrinos Diego de Mendoza y su hermana mayor Mariana Hurtado de Mendoza, futura condesa de los Arcos. El acta de su bautismo dice así: “En ocho días del mes de noviembre de mil quinientos setenta y tres años, se bautizó el señor don Francisco hijo del ilustrísimo señor don Juan Hurtado de Mendoza Rojas y Guzmán, Conde de Orgaz, y de la ilustre señora doña Leonor de Figueroa, Condesa de Orgaz. Fue su padrino que le tuvo a pila el señor don Diego de Mendoza y comadre mayor la señora doña Mariana de Guzmán, hermana del bautizado. Francisco de Bazán y el bachiller Gaspar Gómez y Jerónimo de Fonseca, bautícele yo el licenciado Diego Palomino”.  

Estudió los dos derechos en la Universidad de Salamanca, fue colegial del Colegio Mayor de Cuenca en Salamanca fundado en 1500. Siendo ya sacerdote se doctoró en Derecho Canónico en la Universidad de Salamanca. Su primer destino fue Toledo donde fue canónigo de la catedral, y después ejerció de inquisidor en Salamanca y de Consejero de la Suprema Inquisición en Toledo.

El 5 de septiembre de 1616, con 42 años, fue nombrado obispo de Salamanca tras haber sido presentado por el rey Felipe III y confirmado por el Papa Paulo V. Recibió la consagración episcopal en el convento de las Descalzas Reales de Madrid el 22 de enero de 1617 por el arzobispo de Sevilla, el arzobispo de Mecina y el obispo de Valladolid. En Salamanca fundó el Colegio de San Carlos de clérigos menores y el Real Colegio de la Compañía de Jesús que impulsó la reina Margarita de Austria. Recibió y confirmó el Voto Solemne que hizo la ciudad se Salamanca en 1618 por el que toma “por patrona de ella a la Santísima Virgen, en su imagen de Nuestra Señora de la Vega, de defender, hasta derramar su sangre, que fue concebida sin mancha del pecado original y guardar como fiesta de precepto, la de su Concepción Inmaculada.” 

Pocos años después participó, ya siendo obispo de Pamplona, en un voto a la Virgen de similares características. El voto solemne que Santa Olalla hizo a la Inmaculada Concepción y que se firmó en la iglesia de San Julián el 2 de febrero de 1621.  Este voto se realizó en presencia de los Condes de Orgaz don Esteban Hurtado de Mendoza y Guzmán y doña Catalina de Rivera y Mendoza, sobrino de nuestro obispo, y juntó con el clero, justicias, regimiento y vecinos de Santa Olalla.

El 30 de mayo de 1620 deja vacante la mitra de Salamanca para trasladarse a la de Pamplona. El 17 de marzo de 1621 pasa a ser obispo de Pamplona, donde estuvo poco más de dos años. En Pamplona fue su provisor y vicario general el doctor Alonso Ordoñez de la Real, arcediano de la Valdonsella. Destaca la gran fiesta que organizó con motivo de la canonización del navarro San Francisco Javier el 12 de marzo de 1622.

El 14 de noviembre de 1622 es propuesto como obispo de Málaga, haciendo su solemne entrada en la ciudad el 2 de abril de 1623. Preocupado por la defensa de la ciudad, frecuentemente atacada por los piratas berberiscos que causaban graves daños, hizo construir en 1624 y 1625 unas grandes torres en el puerto, bien pertrechadas de artillería, y armo ocho carabelas para combatir a los corsarios. Socorrió al ejército que vino de la bahía de Brasil. En 1623 actuó para hacer desaparecer las mancebías. En 1624 ejerció de guía del rey Felipe IV que visito la ciudad. En 1625 firmó la fundación del convento de las madres Agustinas. El 26 de enero de 1626 se volcó económica y personalmente en a ayudar a los damnificados por el desbordamiento del río Guadalmedina. Por todo esto tiene una calle dedicada en Málaga en la zona de La Mosca.

Finalmente, el 27 de enero de 1627 ocupa su última sede obispal en Plasencia (Cáceres), donde toma posesión el 17 de abril de 1627.  Donde esta hasta 1631, fecha en que enferma, renuncia al obispado y se retira un tiempo a Santa Olalla en busca de descanso.

En 1632 acepta ocupar la tarea de gobernador del Arzobispado de Toledo, regido por el cardenal Infante don Fernando de Austria.

Conservamos documentación de 1633, en el archivo parroquial, por la que crea una Memoria en su recuerdo en la iglesia de San Julián.  También en el Archivo Diocesano de Toledo se conserva documentación de las capellanías que fundó en Santa Olalla, encontramos la presentación y fundación y varias provisiones de los años 1664, 1677 y 1683. 

Hizo donación de diversos objetos litúrgicos a la iglesia de San Julián de Santa Olalla, conocemos la existencia de un “cofre de tortuga que dio el obispo de Málaga” y que se vende en 1623. En el inventario del 4 de febrero de 1647 encontramos un “cáliz con patena de plata sobre dorado todo y labrado a lo moderno. Lo mandó don Francisco de Mendoza” y “dos frontales, uno morado y otro amarillo que dio el señor obispo”. 

Su estado de salud empeora y fallece con 61 años de edad en Madrid el 22 de octubre de 1634. Dos días después era enterrado en su querida iglesia de San Julián. El acta de defunción dice así: “El ilustrísimo señor obispo don Francisco de Mendoza, gobernador de este arzobispado, se enterró en esta iglesia de San Julián, falleció en Madrid en veintidós días del mes de octubre de mil seiscientos treinta y cuatro años y fue sepultado en la dicha iglesia en veinticuatro del dicho mes y año. Hizo testamento y quedaron por sus albaceas los ilustres señores condes de Orgaz y los Condes de los Arcos. Dejo dichas muchas memorias como constara por su testamento bajo cuya disposición falleció”.


Acta de bautismo de Francisco de Mendoza y Ribera
Archivo Parroquial de Santa Olalla
Acta de enterramiento de Francisco de Mendoza y Ribera
Archivo Parroquial de Santa Olalla

lunes, 5 de enero de 2015

Publica Laetitia, los grabados para una obra de Alvar Gómez de Castro

Portada de "Publica Laetitia"
En este año en el que conmemoramos el 5º centenario del nacimiento en Santa Olalla del humanista Alvar Gómez de Castro, “El Eulaliense”, desde este Blog Eulaliense debemos hacer un repaso a su biografía y detenernos en algunas de sus obras más destacadas.

Este primer artículo lo queremos dedicar a los numerosos grabados alegóricos que podemos encontrar en su obra “Publica Laetitia, qua dominus Ioannes Martinus Silicaeus Archiepiscopus Toletanus ab Schola Complutens susceptus est” publicada en Alcalá de Henares en 1546 en la Imprenta de Juan de Brocar.  En castellano el título de la obra se traduciría como: “Publica alegría con que la Universidad de Alcalá recibió al señor Juan Martínez Silíceo Arzobispo de Toledo”.

Los grabados son alegorías a las virtudes del cardenal Juan Martínez Silíceo (Villagarcía de la Torre, 1477 - Toledo, 31 de mayo de 1557), que llega a Alcalá de Henares en 1546, meses después de haber sido nombrado arzobispo de Toledo. La Universidad y la ciudad se esfuerzan por recibirle con esplendor, tal y como era costumbre en la época, la fiesta se revistió de "riqueza de tesoros de ingenio, se hicieron arcos de costosísima y vistosa arquitectura repartidos por calles y adornados con jeroglíficos, letras y versos, que hablaban de su voluntad y virtudes".

Alvar Gómez de Castro era por entonces profesor de griego en la Universidad Complutense alcalaína y participa en la elaboración de algunos de los arcos de triunfo y decoración efímera que se coloca durante la fiesta hecha a Silíceo. Pública Laetitia es la recopilación impresa del certamen literario que convocó la Universidad con motivo de la visita, en ella aparecen los veinticuatro grabados elaborados para el arzobispo, acompañados de breves epigramas latinos salidos del ingenio de nuestro humanista.


domingo, 4 de enero de 2015

5º centenario de un eulaliense ilustre, Alvar Gómez de Castro

Retrato de Alvar Gómez de Castro
Biblioteca de Castilla-La Mancha
Alcázar de Toledo
Este año 2015 llega cargado de efemérides, se cumplen quinientos años del nacimiento de Santa Teresa de Jesús y cuatrocientos de la publicación de la Segunda Parte del Quijote de Miguel de Cervantes. 

También en Santa Olalla tenemos una importante efeméride que celebrar, el quinto centenario del nacimiento de Alvar Gómez de Castro. Nacido en Santa Olalla el 6 de diciembre de 1515, procedía de una familia de origen judeoconverso, su abuelo era medico del primer conde de Orgaz, llegó a ser un reconocido humanista e historiador del renacimiento vinculado a la Universidad Complutense de Alcalá, biógrafo del cardenal Cisneros, recopilador de la obra de San Isidoro de Sevilla y consultado por Felipe II para la creación de la Real Biblioteca de El Escorial. Aficionado a la arqueología y la numismática, fue el primero que en 1572 estudió los restos romanos de Talavera la Vieja (Cáceres). Entre sus contemporáneos era conocido como "El Eulaliense".

El académico Francisco de Borja San Román decía en 1928: “De los humanistas españoles del siglo XVI es, acaso, Alvar Gómez de Castro, sino de los más olvidados, si de los menos conocidos. Copiosas referencias a su saber y erudición se encuentran en los escritos de sus contemporáneos, y también menudean las citas y los elogios a tan ilustre toledano en las monografías modernas tocantes a la cultura en aquel siglo”.

Portada de la primera edición de 1569
de su biografía de Cisneros
Pagina de presentación
"Alvarvs Gometivs Castrvs"
Edición alemana de la misma obra, 1581

lunes, 22 de diciembre de 2014

Imagen inédita de la Virgen de la Piedad en su antigua carroza

Ntra. Sra. de la Piedad de Santa Olalla
Al finalizar esta semana en la que se ha producido el triste suceso del robo de las coronas y joyas de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla, quería traer hasta aquí una imagen especial de nuestra patrona. Se trata de una imagen inédita de finales del siglo XIX, probablemente la fotografía más antigua que existe de la Patrona de Santa Olalla. Es una imagen que guardaba para alguna ocasión muy especial y creo que este es el momento. La imagen fue tomada por el fotógrafo F. Carrascosa que tenia su estudio en la calle Concepción Jerónima, nº 3 de Madrid. Sorprende ver a la Virgen en su antigua carroza, un carro triunfal muy original del que hemos encontrado ejemplos similares en La Pueblanueva y en Talavera.

Algunas de las publicaciones aparecidas en estos días han tomado fotos de nuestro Blog Eulaliense, especialmente de la entrada "Algunas fotos de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla", unas fotos que desgraciadamente se han convertido en las ultimas tomadas de la Virgen con su corona más valiosa.







domingo, 14 de diciembre de 2014

Santa Olalla en el Diccionario de Sebastián de Miñano

Retrato de Sebastián Miñano
Siguiendo con las descripciones que se dan de Santa Olalla en las diferentes relaciones antiguas, diccionarios y libros de viajes, aportamos esta de 1827 publicada por Sebastián de Miñano y Bedoya (Becerril de Campos (Palencia), 1779 - Bayona, 1845) en el Diccionario Geográfico estadístico de España y Portugal el más importante hasta la llegada del de Pascual Madoz. 


Sebastián de Miñano fue un escritor, geógrafo, historiador y político afrancesado. El Diccionario de Miñano está compuesto por once volúmenes escritos entre 1826 y 1829, la novedad está en los interesantes datos económicos que aporta y en hablar por primera vez de algunos hijos ilustres de Santa Olalla. Esta es la transcripción de la descripción que nos da en su diccionario:  

Santa Olalla, V.S. de España, provincia, arzobispado y partido de Toledo. 300 vecinos, 905 habitantes, dos parroquias, un convento de frailes, una capilla, un hospital con otra capilla de regular capacidad, 270 casas, entre las cuales algunas de regulares proporciones, un pósito. 

Portada del tomo VII del Diccionario
Situada en terreno bajo y pantanoso, y entre los ríos Alberche y Tajo, entre el lugar de Novés, y la villa de Techada en el camino que desde Madrid pasa a Badajoz, por Navalcarnero y Santa Cruz de Retamar, de donde dista 51 horas. En el transito se atraviesan varios arroyos y se encuentran los pueblos de Quismondo a 324 pasos del camino y Maqueda.

Produce en abundancia granos, vino, aceite, hortalizas, zumaque y pastos, donde se cría ganado vacuno y lanar entre-fino, pudiendo regularse su cosecha de granos en más de 20.000 fanegas y en 55.000 los pies de olivos. Industria: dos tahonas y diez molinos de aceite.

Es patria del historiador Alvar Gómez de Castro, catedrático de humanidades y de lengua griega en Alcalá, encargado por Felipe II para el reconocimiento y corrección de las obras de San Isidoro y de Orígenes, escribió también comentarios sobre los hechos del cardenal Cisneros y otras varias obras; y del predicador Cristóbal de Fonseca, que floreció en el siglo XVI.

Sus murallas y castillos arruinados son indicio de que fue pueblo considerable y numeroso, pues pretenden algunos que ascendía a 3.000 vecinos. Dista 6 leguas de la capital y 6 de Talavera. Contribuye con 23.306 reales y 16 maravedís.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Otero: La Cambija

Vista completa de la Cambija de Otero
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, una cambija es un "arca de agua elevada sobre las cañerías que la conducen", esa descripción la cumple perfectamente la fuente de la cambija del pueblo de Otero. Aquí os dejo algunas de las fotos que hice este verano.

Caño y pilón de la cambija de Otero
La fuente se sitúa junto a un arroyo
Agua y sombra
Piedra reutilizada junto a la fuente de la Cambija
Paredón encalado en la calle Cambija de Otero
Curioso contrafuerte

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Santa Olalla en el “Viaje de España” de Ponz

Autorretrato de Antonio Ponz
Real Academia de San Fernando - Madrid
En un artículo anterior  hablaba de los primeros cosmógrafos y viajeros del siglo XVI que hablaron de Santa Olalla: Fernando Colón y Pedro Medina; y dejábamos pendiente la descripción más completa que tenemos de Santa Olalla en este tipo de libros, una descripción que llego ya con las luces de la Ilustración de la mano del viajero valenciano Antonio Ponz.

Esta descripción la encontramos en la obra “Viaje de España”  del historiador ilustrado y viajero Antonio Ponz Piquer (Torás (Castellón), 1725 – Madrid, 1792), académico de la Historia y secretario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Se trata de una obra compuesta de 18 volúmenes publicados entre 1772 y 1794, el último de ellos publicado de manera póstuma por su sobrino José Ponz. 

Antonio Ponz, en el tomo séptimo, en su camino de Madrid a Talavera de la Reina y Extremadura llega a Santa Olalla desde Noves. En el índice ya nos dice “Santa Olalla, su ventajoso territorio y antigua población”. A continuación transcribimos la descripción que da de nuestra villa: 

De Novés a la villa de Santa Olalla hay dos leguas. No tiene más de doscientos y sesenta vecinos, según me informaron, con dos iglesias parroquiales, en que no halla cosa que decir a V. Sus murallas, y castillo, o palacio del Señor con los arrabales destruidos, son indicio de que fue pueblo considerable y numeroso; dicen algunos que de tres mil vecinos. El territorio pingüe que goza; la abundancia de sus aguas, pues a las dos varas se encuentra buena para beber, y copiosa para otros usos, acreditan ser verosímil la antigua población que dicen. Hay en Santa Olalla Convento de Descalzos de San Francisco. 

Portada de uno de los tomos del
"Viaje de España" de Ponz
Entre Novés y Santa Olalla están a la izquierda en poca distancia del camino los pueblos de Santo Domingo y Alcabón; a la derecha la villa de Maqueda, a quien se le da alcurnia no menos antigua que a Noves. Se pasa por la venta de Domingo Pérez, en donde empieza un olivar que se atraviesa por espacio de media legua, hasta cerca de Santa Olalla, en cuyo término reputan que hay cien mil olivos; pero a lo que yo entiendo les falta el mejor cultivo. Se ven entre aquellos algunos sembrados y mucho  zumaque. Esta es una planta (por si su V. no lo sabe) que nace sin cultivo, y también se cultiva en varias partes: se eleva del suelo cosa de tres cuartas y su hoja es parecida a la del olmo, aunque más chica y áspera. Las varitas que arroja se cogen a su tiempo, y dejándolas secar, se muelen y reducen a polvo, que sirve para muchas cosas en las Tenerías, y con él se curten tafiletes, cordobanes y badanas, etc.

De Santa Olalla al Bravo, cuya distancia es de dos leguas se camina con gusto por entre las viñas, y olivares que se encuentran a trechos. Es preciso atravesar casi una legua de cañada, de la mejor del mundo, por su natural frescura, y por la que le da un arroyo para plantar en ella millones de árboles de diversas especies, si se quisiese conocer la necesidad, e importancia de este cultivo; pero malísima para los pasajeros en tiempo de lluvias, sucediendo en ella mil trabajos. En Santa Olalla exigen portazgo, y es porque según he oído, tenían la obligación de mantener por allí el camino reparado, y seguro. Ha quedado la carga al pasajero sin provecho.

Desde Novés al Bravo se deja conocer la bondad del terreno, fresco, y negrizco; pero fuera de los manchones de olivos se ha dicho en tal cual parte, no hay otro cultivo que el regular de trigo, cebada y algunos viñedos. Antes de llegar al Bravo se dejan a mano izquierda el lugar de Carmena ya la derecha Techada. 


lunes, 8 de diciembre de 2014

Santa Olalla en las Relaciones de Felipe II

Retrato de Felipe II
Museo del Prado - Madrid
Por iniciativa del conocido como rey prudente, Felipe II, se mandaron hacer las que se conocen como “Relaciones topográficas de los pueblos de España”; también denominadas "Relaciones histórico-geográficas de los pueblos de España"; que no eran otra cosa que una toma de datos uniforme acerca de la historia, geografía y datos sobresalientes de todos los municipios y asentamientos de los reinos bajo su mandato. 

Estos manuscritos se encuentran en la Real Biblioteca del monasterio de San Lorenzo del Escorial, si bien hay una copia en la Real Academia de la Historia. Las relaciones no son completas ya que no se pudieron llevar a cabo, pero afortunadamente la provincia de Toledo  está completa y por supuesto se conservan los originales fechados el 8 de febrero de 1576 que hablan de la villa de Santa Olalla.  

El texto se compone de tres partes, una presentación del documento y sus autores o informantes, la respuesta al cuestionario o "instrucción de molde", como dice el texto, y unas conclusiones al final. 

En el artículo aportamos la transcripción de las relaciones completas para Santa Olalla adaptándolas al castellano actual para facilitar su lectura. [...]


Plano del Reino de Toledo

domingo, 7 de diciembre de 2014

Santa Olalla en la Cosmografía de Fernando Colón y otros libros de viajes del siglo XVI

Retrato de Fernando Colón
Biblioteca Colombina de Sevilla
Fernando (o Hernando) Colón y Enríquez (Córdoba, 1487 - Sevilla, 1539), hijo de Cristóbal Colón, pensó que si su padre había descubierto América, él podría descubrir España. Como bibliógrafo, cosmógrafo y viajero pretendía descubrir todos los lugares y rincones de España y mostrárselos a todos los que leyeran su libro, un libro en el que se describiría, con la mayor exactitud posible, cada lugar, cada rincón, cada sitio, de modo que cualquiera que lo leyera pudiese saber "cuán grande es y pueda dar cuenta de ello como si hubiese estado en él". 

Fernando Colón contrató agentes para hacer las investigaciones necesarias y comenzó, con enorme entusiasmo, su estupendo proyecto en 1517. Sin embargo, seis años después, en 1523, la recopilación de datos tuvo que terminar. Una Orden Real del emperador Carlos V prohibió que se continuasen los trabajos, quizás por el valor estratégico de la información contenida en las descripciones. Pero afortunadamente, llegó a recoger notas sobre 1.300 lugares de España.  

En el año de inicio de su andadura, 1517, se hospedó en Santa Olalla y en la crónica de este viaje habla de la villa de Santa Olalla y de varios lugares de su tierra y entorno como Domingo Pérez, Landete, Valverde, Techada y Carmena. Esta es su definición de nuestra villa: 

"Santolaya es villa de 1.500 vecinos, está en llano e tiene fortalezas; es de don Álvaro Pérez; el contorno es tierra doblada, es cultivada no montosa tierra de pan llevar y de viñas".

Portada del libro de Pedro Medina
Este don Álvaro Pérez al que se refiere es Álvaro Pérez de Guzmán y Suárez de Mendoza, señor de Santa Olalla y de Orgaz y desde 1529 primer conde de Orgaz.

Los 1.500 vecinos de los que habla supondrían más de 6.000 habitantes (multiplicamos por 4 o 5 en número de vecinos) una cifra imposible que nunca ha alcanzado nuestro pueblo ya que en datos posteriores del año 1542 se dice "que es villa cercada de muros de tapias, propia del conde de Orgaz, con 400 vecinos"  (unos 2.000 habitantes). Y en 1571 se censan 557 vecinos repartidos en tres parroquias (2.785 habitantes).

También durante el renacimiento, Pedro Medina (1493 - Sevilla, 1567), matemático, geógrafo, cartógrafo, astrónomo e historiador en su libro de 1548, Libro de grandezas y cosas memorables de España,  nos dice que "Santa Olalla se considera villa principal".

Una descripción más completa de Santa Olalla nos llegó ya en la Ilustración, con la obra “Viaje de España”  de Antonio Ponz (1725-1792), pero ese documento lo dejaremos ya para otro artículo.