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lunes, 15 de diciembre de 2025

Aljófar - Un villancico del poeta eulaliense Alonso Palomino

 

Johann Sadeler (el Viejo)
Anunciación a los pastores - 1600

En estos días de adviento recupero este villancico inédito compuesto por el poeta eulaliense Alonso Palomino[1] (Santa Olalla, 1573 - Mentrida, 1637)[2]. “Al Nacimiento” es la composición 35 de su compilación poética “Jardín del Alma”[3].

Se trata de un villancico barroco de tono místico-navideño, cargado de símbolos tradicionales del Siglo de Oro español.

 

Villancico «Aljófar»

 

Un rocío ha caído

madre esta noche

que ha llenado de aljófar[4],

valles y montes.

 

El puro rocío

mana de los hombres,

en las eras del mundo

cayó esta noche.

 

Ángeles le anuncian,

hombres le acogen.

Que ha llenado de aljófar,

valles y montes.

 

Son niños, zagales,

nuevos Gedeones[5]

que en sus vellocinos

rocío recogen.

 

Con que sus pellicos

de perlas borden.

Que ha llenado de aljófar,

valles y montes.



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla. (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023). Pág. 39.

[2] MADROÑAL DURÁN, Abraham: Alonso Palomino y Juan Ruiz de Santa María, dos poetas toledanos del tiempo de Lope de Vega (con un vejamen inédito). Toletum, 35. (Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Toledo, 1998). Págs. de 153 a 187.

[3] Real Academia de la Lengua: Jardín del Alma de Alonso Palomino. Col. Antonio Rodríguez Moñino, ms. 6214.

[4] Perla de forma irregular y pequeña.

[5] En referencia a un episodio bíblico del Antiguo Testamento (Jueces 6, 36-40). Gedeón pide a Dios una señal, deja un vellocino en la era y pide que durante la noche solo el vellocino quede cubierto de rocío, mientras la tierra permanezca seca. Dios concede la señal. Gedeón pide una segunda prueba inversa: la tierra húmeda y el vellocino seco. El rocío es aquí signo de elección divina.


martes, 10 de diciembre de 2024

Al Nacimiento - Un villancico del poeta eulaliense Alonso Palomino

 

Adoración de los pastores - Luis Tristán (c. 1620)

En estos días de adviento recupero este villancico compuesto por el poeta eulaliense Alonso Palomino[1] (Santa Olalla, 1573 - Mentrida, 1637)[2]. “Al Nacimiento” es la composición 33 de su compilación poética “Jardín del Alma”[3].

 

Villancico «Al Nacimiento»

 

Salta Andrés, salta y veras

¿Qué veré? dímelo tú

Mil soles, Ángeles mil

¿Y qué más?

Vuelto el diciembre en abril

y más si quisieres más.

Veras la luz y alegría

que ya no cabe en el cielo

veras la gloria en suelo

y vuelta la noche en día,

al infante de María

puesto en el heno y la paja

veras danzar una baja

a los ángeles cantar.

 

¿Y qué más?

Vuelto el diciembre en abril

y más si quisieres más.

En unas pobres mantillas

veras escondido un rey

y puesto al lado de un buey

al pastor de las cabrillas,

fiestas no son maravillas

Andrés para que se asombre

veras a Dios hecho hombre

y a sus ángeles veras.

 

¿Y qué más?

Vuelto el diciembre en abril

y más si quisieres más.

Veras el cielo desecho

y hecho cielo de un portal

en él un sol, un zagal

a quien da el aurora el pecho,

y en un pesebrillo estrecho

el bien que al impíreo cifra

luz aunque en tiniebla estas.

 

¿Y qué más?

Vuelto el diciembre en abril

y más si quisieres más.



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos Eulalienses, una selección de artículos del Blog Eulaliense sobre la villa de Santa Olalla. (Eulaliense. Graficas Lagomar. Santa Olalla, 2023). Pág. 39.

[2] MADROÑAL DURÁN, Abraham: Alonso Palomino y Juan Ruiz de Santa María, dos poetas toledanos del tiempo de Lope de Vega (con un vejamen inédito). Toletum, 35. (Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Toledo, 1998). Págs. de 153 a 187.

[3] Real Academia de la Lengua: Jardín del Alma de Alonso Palomino. Col. Antonio Rodríguez Moñino, ms. 6214.

sábado, 23 de diciembre de 2023

Canción de la Mosca y la Mora

Cada año por estas fechas me gusta recuperar una vieja canción o villancico de los que he oído cantar siempre en nuestros pueblos. Este año os traigo esta “Canción de la Mosca y la Mora” que me enseñó mi abuela y que mi abuela se ha preocupado también de enseñar a mis hijos, que ya la cantan con gracia.

Se trata de una canción popular infantil, que al menos nosotros solo cantábamos en Navidad, si bien es cierto que no tiene temática Navideña, sino que es más bien un juego de palabras y casi un trabalenguas. 

La canción debe ser recurrente en el cancionero popular español, ya que he encontrado grabaciones del Nuevo Mester de Juglaría en 1982 y de Rosa León.

Con esta canción os deseo a todos:

Feliz Navidad y próspero 2024


Estando la mora en su lugar,

vino la mosca y la hizo mal;

la mosca a la mora,

y la mora en su moralito sola.


Estando la mosca en su lugar,

vino la araña y la hizo mal;

la araña a la mosca,

la mosca a la mora,

y la mora en su moralito sola.


Estando la araña en su lugar,

vino el ratón y la hizo mal;

el ratón a la araña,

la araña a la mosca…


Estando el ratón en su lugar,

vino el gato y le hizo mal;

el gato al ratón,

el ratón a la araña…


Estando el gato en su lugar,

vino el perro y le hizo mal;

el perro al gato,

el gato al ratón…


Estando el perro en su lugar,

vino el palo y le hizo mal;

el palo al perro,

el perro al gato…


Estando el palo en su lugar,

vino el fuego y le hizo mal;

el fuego al palo,

el palo al perro…


Estando el fuego en su lugar,

vino el agua y le hizo mal:

el agua al fuego,

el fuego al palo…


Estando el agua en su lugar,

vino el buey y le hizo mal:

el buey al agua,

el agua al fuego…


Estando el buey en su lugar,

vino el cuchillo y le hizo mal;

el cuchillo al buey, 

el buey al agua…


Estando el cuchillo en su lugar,

vino el herrero y le hizo mal;

el herrero al cuchillo, 

el cuchillo al buey.


Estando el herrero en su lugar, 

vino la muerte y le hizo mal;

la muerte al herrero, 

el herrero al cuchillo, 

el cuchillo al buey,

el buey al agua,

el agua al fuego,

 el fuego al palo,

el palo al perro,

el perro al gato,

el gato al ratón,

el ratón a la araña,

la araña a la mosca,

la mosca a la mora, 

y la mora en su moralito sola....





jueves, 21 de diciembre de 2023

No se van las palomas

Recojo esta canción popular que se canta en Navidad en la mayoría de los pueblos del entorno de Santa Olalla, “no se van las palomas”.


No se van las palomas no,

no se van que las traigo yo.


Si se van las palomas

pronto volverán,

se dejan los pichones

a medio criar.


No se van las palomas no,

no se van que las traigo yo.


Si se van las palomas

al ferrocarril,

lo primero que encuentran

es la Guardia Civil.


No se van las palomas no,

no se van que las traigo yo.



lunes, 6 de diciembre de 2021

El Puente de Alcolea - Una canción popular de origen carlista

 

Entre Santa Olalla y Domingo Pérez pude recopilar esta canción que por las referencias que hace tiene un claro origen carlista y gran antigüedad pues parece tener su origen en la batalla del Puente del Alcolea (Córdoba) de 1868.

Una canción similar fue recogida en Torrijos por Adolfo Delgado Agudo y Roberto Félix García, aunque según transcriben se cantaba como “El Puente Galilea”.[1] Según nos cuentan esta canción la cantaban las niñas jugando a saltar la comba.[2]

La Batalla del Puente de Alcolea tuvo lugar, el 28 de septiembre de 1868, en un puente sobre el Guadalquivir cercano a la barriada cordobesa de Alcolea. No es una batalla carlista sino una batalla que enfrentó a los militares sublevados contra la reina con las tropas realistas. La derrota de los realistas conllevó el final del reinado de Isabel II y su exilio en Francia. Por su época se encuentra dentro del periodo de mayor influencia carlista, no en vano la Revolución de 1868 que destronó a Isabel II y el posterior Sexenio Revolucionario supusieron un gran resurgimiento del carlismo, que empezó a participar en la política parlamentaria española.

 

En el puente de Alcolea

hay una niña bonita,

con un letrero que dice

soy de la opinión carlista.

 

Soy de la opinión carlista

de reyes y generales,

y en la punta de mi espada

traigo a la Virgen del Carmen.

 

Traigo a la Virgen del Carmen

también a la del Pilar,

con un letrero que dice

la guerra se va a acabar.

 

La guerra se va a acabar

la guerra se acabaría,

y en la punta de mi espada

traigo a la Virgen María.

 

Traigo a la Virgen María

también la de Zaragoza,

con un letrero que dice

mi novia es la más hermosa.

 

Mi novia es más hermosa

que el oro y la plata fina,

como el agua cristalina

que corre por las arenas.

 

Y ahora te vengo a decir

que si me quieres morena,

que si me quieres salero,

a la sombra de una parra

te diré lo que te quiero.

 

A la sombra de una parra

mataron a un veterano,

no lo mato la justicia,

ni tampoco los civiles

lo mato una muchachita

que tenía quince abriles.

 

Que tenía quince abriles

y dieciséis primaveras,

a la sombra de una parra

te diré lo que te quiero.



[1] DELGADO AGUDO, Adolfo y FÉLIX GARCÍA, Roberto: La Primera Guerra Carlista en los Partidos Judiciales de Escalona y Torrijos, (Biblioteca Virtual de la Comarca de Torrijos. Torrijos, 2013). Pág. 144.

[2] FERNÁNDEZ Y GONZÁLEZ DE MENDOZA, Manuel: Cancionero musical infantil de Toledo, (Universidad de Castilla-La Mancha. Toledo, 1992). Pág. 178. “En el puente Galilea / hay una niña bordando / con un letrero que dice: / Soy la hija de don Carlos. / Soy la hija de don Carlos y su esposa Margarita, / con un letrero que dice: / Soy de la opinión carlista. […]”.

jueves, 2 de diciembre de 2021

La baraja de los naipes - Canción popular

Recopilamos esta versión de “la baraja de los naipes”, una canción popular extendida y difundida por toda España, que también era cantada en nuestra comarca con esta versión que transcribimos.


La baraja de los naipes

yo te la voy a explicar,

para que de mi te acuerdes (bis)

cuando vayas a jugar.

 

En el as yo considero,

yo considero en el as,

que es un solo Dios inmenso (bis)

y que no puede haber más.

 

En el dos yo considero

que es la carta más hermosa,

toda la pasión de Cristo (bis)

angustiada y dolorosa.

 

En el tres yo considero

que son los clavos frondosos,

los que traspasan a Cristo (bis)

aquellos remos hermosos.


En el cuatro considero

que son los cuatro evangelios,

los que dictaron las leyes (bis)

a nuestros padres primeros.

 

En el cinco considero

las llagas del Redentor,

procurad con humildad (bis)

curárselas al Señor.

 

En el seis yo considero

cuando Dios el mundo hizo,

trabajando los seis días (bis)

y descansando el domingo.

 

En el siete considero

que son las siete palabras,

las que Jesucristo habló (bis)

con su madre soberana.

 

La sota no digo nada

de aquella mujer piadosa,

que con su toca limpio (bis)

la cara de Dios hermosa.

 

El caballo aquí le guardo

cansado y avergonzado,

del que vive por la gracia (bis)

y muere por el pecado.

 

Y del Rey no digo nada

de aquel inmenso cordero,

siendo rey de cielo y tierra (bis)

que muerte cruel le dieron.

 

La baraja de los naipes

ya la tienes explicada,

toda la pasión de Cristo (bis)

no dejes de contemplarla.