Para conocer un poco más sobre la historia de
Santa Olalla, sus anécdotas y personajes[1]
Josué López
Muñoz
Concejal de
Cultura y Nuevas Tecnologías
Correspondiente de la RABACHT
1.
El
Tío Caracas, un santaolallero pionero del toreo cómico
Felipe
Sanz Peña (Santa Olalla, 1900 – Talavera de la Reina, 1985) conocido como “El
Tío Caracas” fue uno de los grandes toreros cómicos del siglo xx. Nació en
Santa Olalla el 15 de noviembre de 1900 y fue tío político del matador de toros
Gregorio Sánchez. Siendo un niño se trasladó a Talavera, donde ejerció como limpiabotas
en la plaza del Reloj. Tras comenzar como novillero, toreando incluso en Las
Ventas, formo la cuadrilla de “Los Lagarteranos”, junto a Antonio Moreno “La
Tía Antonia”, que vestido de mujer hacía de pareja del “Tío Caracas”; don
Armando y Anselmito que imitaban a los famosos cómicos “Cantinflas” y
“Charlot”; y “El Niño Pollito”. Con este
y otros espectáculos recorrieron España provocando las risas de quienes
asistían a los festejos. Se retiró de los toros en Madrigal de la Vera el 23 de
septiembre de 1981. Felipe Sanz falleció en Talavera de la Reina el 9 de mayo
de 1985, una calle de Talavera lleva su nombre.
Del
Tío Caracas se cuenta una anécdota: estando un día de 1956 en un café se
suscitó una discusión sobre toros entre un sevillano y él, El Tío Caracas se
levantó y dijo: «Lo que ese torero hace,
también lo hago yo» y se fue. El sevillano le despreció sin saber quién era
y, cuando alguien le dijo que se trataba de un torero-cómico, el sevillano
contestó: «En el mundo sólo hay dos
grandes de ese toreo-cómico: el Bombero Torero y ese otro al que dicen el Tío
Caracas».
2.
Los
Arrocaiques, un bollo rico con un nombre único
Todavía
se siguen elaborando y vendiendo con éxito en las panaderías de Santa Olalla
los arrocaiques, que son unos bollos planos y finos elaborados a partir de la
masa del pan a la que se le añade aceite, azúcar y anises.
Lo más exclusivo de este bollo no es precisamente su
receta, sino su nombre. Se trata de un localismo gastronómico, desgraciadamente
casi en desuso, muy probablemente “arrocaique” es una denominación popular de
origen árabe.
3.
Santa
Rita en Alcabón
El pueblo vecino de Alcabón
celebra con especial devoción desde principios del siglo XX la fiesta de Santa
Rita a finales del mes de mayo. La santa agustina es abogada de las causas
imposibles y protectora en los problemas maritales y de familia.
A
principios de ese siglo era tradición que algunos grupos de alcaboneras
acudieran a los pueblos vecinos a pedir limosna para hacer la fiesta de Santa
Rita. Las vecinas de estos pueblos cercanos acudían luego hasta Alcabón,
tradición que se ha mantenido hasta hace unos años solo entre las
santaolalleras. Estas mujeres santaolalleras se acercan andando por el camino,
la salida se hace desde la ermita de San Sebastián, hasta la iglesia de Alcabón
para escuchar allí la misa y participar en la procesión. Nos cuentan que se
sigue manteniendo la deferencia, por parte de las mujeres de Alcabón, de ceder
sacar a la santa de la iglesia para la procesión a las santaolalleras que hayan
acudido.
4.
Privilegio
del Portazgo de Madrid, falsificado como de Santa Olalla
El
archivo de los Condes de Orgaz, recientemente expuesto en la Biblioteca
Nacional, conserva un interesante documento en pergamino que es un Privilegio
Rodado de Pedro I “el Cruel”, por el que concede a Martín Fernández de Toledo,
el Portazgo de Santa Olalla, firmado en Sevilla el 20 de julio de 1350. Esta
concesión suponía poder cobrar todos los impuestos de las mercancías que entraban
y salían de la villa, además de otros privilegios propiedades y derechos.
En
2020 el Conde de Orgaz don Gonzalo Crespí de Valldaura y Bosch-Labrús, nos
alerta de la falsificación contenida en este documento: «Es importante señalar que las dos veces que aparece mencionado Santa
Olalla en este documento el nombre ha sido sobrescrito sobre otro nombre
borrado. Se trata, sin duda, de un documento manipulado, probablemente en fecha
bastante posterior.» Gracias a otro privilegio rodado de 1351 sabemos que
el documento original se refería al portazgo de Madrid. Esta manipulación del
documento pudo ocurrir en fecha tan tardía como los primeros años del siglo XVI
cuando el señor de Orgaz y Santa Olalla se vio llevado a pleito por la Mesta y por
la ciudad de Toledo en 1510.
5.
La
primera fotografía aérea de Santa Olalla
La
primera fotografía aérea que tenemos documentada de Santa Olalla está tomada en
el verano de 1936, al iniciarse la Guerra Civil Española. La imagen de color
sepia, tomada desde alguna avioneta militar, nos muestra el casco urbano del
municipio con sus casitas de planta baja con sus corrales cada una de ellas,
solo en el centro se distinguen algunas casas de dos plantas, agrupadas en
torno a las calles principales del pueblo y a las plazas que se abren en ellas,
se ven las dos iglesias.
Llama
la atención en el primer plano de la foto, tomada desde el entorno del camino
de Domingo Pérez como abundan en esas parcelas pegadas al pueblo un gran número
de eras, con su forma circular, se distinguen en ellas los montones de grano y
algunas personas y animales de tiro trabajando en la limpieza del cereal. Se
trata de un documento excepcional que nos muestra la fisonomía de Santa Olalla
en los años 30 y la vida agrícola de los santaolalleros de esa época.
6.
Juana
Tenorio, santaolallera peregrina a Guadalupe en 1714
Un
libro de milagros del Monasterio de Guadalupe publicado por Fray Francisco de
San José en 1766, recoge el milagro que la Virgen hizo a una niña santaolallera
y como está peregrino con su madre hasta el monasterio para dar gracias, siendo
ambas las dos primeras peregrinas locales documentadas.
Se
trata del milagro XXVII de la compilación, se produjo al parecer en 1714: «Cinco días estuvo sin habla y en las fauces
de la muerte Juana Tenorio, hija de Manuel García y Ana Gómez Tenorio, vecinos
de la Villa de Santa Olalla, Arzobispado de Toledo, extremo lamentable, en que
la puso el mortal rigor de una calentura. La desahucio el medico por sin
remedio; y no le hubiera tenido, si la mucha fe su madre no la hubiera
encomendado a la Virgen de Guadalupe, Nuestra Señora, pues al verla, que en
agraz se la arrebataba la fiebre con su calor hizo promesa muy fervorosa a su
grande piedad de traerla a su Santa Casa, si la daba salud, mandar decir una
misa en agradecimiento y que fuese en la procesión con una luz acompañando.
Volvió luego al pronto en sí y cobró entera salud; aunque fue regular su
convalecencia; por lo que obró la Virgen lo bastante, según lo pedía el
milagro, sacándola del peligro y dejo a lo natural lo que no necesitaba de
superior virtud. Cumplieron Madre e hija su promesa muy gustosas…».
[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos de nuestra historia - Para conocer
un poco más sobre la historia de Santa Olalla, sus anécdotas y sus personajes-.
Libro de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2026. (Ayuntamiento de Santa
Olalla. Santa Olalla, 2026).


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