viernes, 25 de agosto de 2017

Artículo sobre el Baile de la Bandera de Santa Olalla en la revista Adovea de Carriches


En el mediodía del próximo sábado 26 de agosto de 2017 el grupo de danzantes del Baile de la Bandera de Santa Olalla tendrá una actuación extraordinaria en el vecino pueblo de Carriches con motivo de sus fiestas de la Virgen de la Encina.

Aprovechado la ocasión he sido invitado a escribir, en la revista cultural “Adovea” que se edita en Carriches, sobre la historia y tradición del baile de la bandera que se hace cada año en las fiestas del Cristo de la Caridad de Santa Olalla. Pueden leerlo siguiendo el enlace, el artículo está a partir de la página 27.

[Revista Adovea 2017]

sábado, 12 de agosto de 2017

La Virgen del Pópulo, las pinturas de la Iglesia de San Julián de Santa Olalla

Dentro la colección de pinturas de la iglesia de San Julián de Santa Olalla encontramos un arcaizante y vetusto lienzo con la imagen de la Virgen con el Niño Jesús en sus brazos. Esta representación es conocida como la Virgen del Pópulo, que quiere decir Virgen del Pueblo, es una advocación mariana que tiene su origen en Italia a raíz de la “Madonna Salus Populi Romani” venerada en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma y que data probablemente del siglo VI.
La devoción a la Virgen del Pópulo se extendió por España muy especialmente desde el siglo XVI, y de ese siglo es nuestro óleo sobre lienzo de autor anónimo. Podemos contemplar con el estilo de un icono bizantino a una Virgen hermosa, llena de candor y bondad que sostiene en su regazo al Niño Jesús que con una mano bendice y en la otra sostiene un libro. En una de las manos de la Virgen se puede ver un pañuelo blanco. Tanto la Virgen como el Niño tienen tras sus cabezas dos grandes nimbos en el estilo bizantino antes mencionado. Todo el conjunto quiere expresar la dulzura de una Madre universal que con su mirada limpia abraza a todos los hombres.

En el inventario elaborado por el visitador Pedro Gracián el 5 de octubre de 1696, aparece ya entre las pinturas inventariadas, menciona su ubicación en la sacristía de San Julián, aunque a mediados del siglo XX se encontraba en el salón parroquial de San Pedro Apóstol y actualmente está en el bajo coro de San Julián.


sábado, 5 de agosto de 2017

El Martirio de San Bartolomé, una pintura anónima de la Iglesia de San Julián de Santa Olalla

Martirio de San Bartolomé, siglo XVII
La iglesia de San Julián de Santa Olalla cuenta con una colección de pintura ciertamente interesante y que ha sido objeto de diversos estudios, especialmente las obras de autor conocido como Luis Tristán o Antonio de Pereda. Pero el grueso de la colección son obras anónimas, ya sean obras de caballete o lienzos que forman parte de un retablo. 

De todos los anónimos destaca por su buena factura un pequeño óleo sobre lienzo que representa el Martirio de San Bartolomé. La obra barroca de escuela toledana hay que fecharla en el primer cuarto del siglo XVII. En el inventario elaborado por el visitador Pedro Gracián el 5 de octubre de 1696, aparece entre las pinturas, “Un San Bartolomé con marco negro y dorado”, aunque el marco que conserva actualmente no es el original.

La obra representa una escena de grupo, un par de soldados martirizando y desollando, o arrancando la piel a tiras, al apóstol San Bartolomé, que aparece desnudo en el centro de la obra. Se trata de un tema dramático resuelto de una manera típicamente barroca. El pintor ha elegido el momento en el que dos verdugos comienzan a arrancar la piel del apóstol. Las actitudes de los personajes se contradicen en movimiento y dirección, sesgados por la gran diagonal que plantea el cuerpo del mártir. Esta composición sugiere una tensión de fuerzas enfrentadas que soportan el efecto dramáticamente violento de la escena.

En segundo plano se puede ver a un caballero, con un caballo de testa desproporcionada, y otros dos personajes detrás de él. Se trata del  rey de Armenia, Astiages, hermano del rey Polimio a quien San Bartolomé había convertido al cristianismo. Los otros dos personajes son los sacerdotes paganos, que protestan ante Astiages por la labor evangelizadora de Bartolomé. Astiages mandó llamarlo y le ordenó que adorara a sus ídolos, ante la negativa de Bartolomé, el rey ordenó que fuera desollado vivo en su presencia hasta que renunciase a su Dios o muriese. En el extremo derecho un angelito se acerca a San Bartolomé con una corona de flores.

Las vestimentas de los personajes son anacrónicas, especialmente la del caballero que viste con armadura al estilo del siglo XVII.


domingo, 2 de julio de 2017

Santa Olalla en el Viaje de Carlos IV a Velada, el sequito real que pernoctó en Santa Olalla en 1803 y el acta del concejo de la villa que preparaba la estancia

Carlos IV y su familia homenajeados
por la Universidad de Valencia
Vicente López, 1802
En este artículo  de nuestra sección de menciones a Santa Olalla en relaciones geográficas y libros de viajes recogemos lo aportado por el cronista ocasional que resumió los detalles del viaje en 1803 del rey Carlos IV (Portici, 1748 - Nápoles, 1819) y su familia y sequito, desde San Lorenzo del Escorial a la villa toledana de Velada, un curioso manuscrito que conserva Patrimonio Nacional en la Biblioteca del Palacio de Oriente.  El cronista a su paso por cada uno de los lugares va aportando descripciones y datos destacados del sitio.

Facilitan mi trabajo los estudios ya publicados sobre este tema, los manuscritos fueron exhaustivamente estudiados por mis compañeros de la Asociación Amigos de la Colegiata de Torrijos y mi admirado don Julio Longobardo trabaja actualmente en una novela histórica sobre estos acontecimientos. Solo debo dejar constancia del hecho clave de que en el camino del rey, el pueblo de Santa Olalla fuese parada y lugar donde pernoctaron en una de las tres jornadas de ida, dado que la vuelta se desvío por Torrijos y Toledo camino de Aranjuez y mi aportación, novedosa en este artículo, es la recuperación del acta del Concejo de Santa Olalla en la que se preparó la Visita real. También estudia esta documentación del viaje Santiago Martínez Hernández en su estudio sobre el palacio de los Marqueses de Velada que fue remozado para la ocasión.

La gran afición del despreocupado monarca por la caza le llevó a ausentarse de la corte durante veinte días y a mover en pleno invierno, con condiciones meteorológicas ciertamente adversas, a un sequito de más de cien personas hasta los dominios del Marques de Velada y Astorga donde abundaba la caza mayor y menor. El cronista justifica de esta manera el viaje: “No hay la menor duda de que la vida monótona de SS.MM. en la Corte ha de ser molesta y cansada, y que al salir de ella por algunos días, variando de objetos y de servidumbre, conviene mucho para conservar su apreciable salud y distraer algún tanto la imaginación ocupada en tan vastos asuntos como los que le rodean y conducen a un género de sujeción trabajosa y servil, por esto, sin perder de vista sus principales deberes, resolvieron SS.MM. pasar a la villa de Velada desde el sitio de San Lorenzo...”.

Viajo toda la familia real, incluido el príncipe de Asturias, el futuro Fernando VII recién casado con María Antonia de Nápoles que también viajó; solo se quedaron en palacio los infantes más pequeños María Isabel y Francisco de Paula. Además de la guardia personal y destacamentos militares.

La comitiva partió del palacio de San Lorenzo del Escorial el 19 de diciembre de 1803, y organizaron el camino en tres jornadas siempre evitando que sorprendiera la noche en un lugar no deseado. La primera jornada del Escorial a Casarrubios de Monte, la segunda y la más corta de Casarrubios a Santa Olalla donde llegaron el día 20 de diciembre a las 16:30 h. y partieron el 21 de diciembre a las 13:00 h. finalmente ese mismo día al anochecer llegaron a Velada. Navidad y Año nuevo lo pasaron en Talavera de la Reina y el 2 de enero de 1804 inician el camino de retorno, en otras tres etapas de Talavera a Torrijos, de Torrijos a Toledo y de Toledo al Real Sitio de Aranjuez donde llegaron el 7 de enero de 1804. 

Empezamos la transcripción del relato con el paso del sequito por las afueras de la villa vecina de Maqueda: 

Lo que al paso se pudo ver es el gran castillo en lo más alto del pueblo, y un torreón en la parte baja del terreno, en donde se advierten obras que parecen de distintas edades, con arcos y bóvedas, ya peraltadas ya rebajadas, con respecto y proporción a las entradas por donde se comunican, más adelante a la izquierda hay un convento de San Agustín, siguen olivares de Maqueda por medio, olivares de Caudilla a la izquierda, arroyo de las Lluecas por medio, arroyo de Santa Clara y se entra en Santa Olalla a donde llegaron S.S. M.M. A las cuatro y media.
Santa Olalla es villa de doscientos vecinos de ambos estados, y su jurisdicción pertenece al Conde de Orgaz, que nombra Justicia cuyo Ayuntamiento se compone de dos alcaldes, uno del estado noble y otro por el general, cuatro regidores en las mismas circunstancias, dos Diputados, y un Síndico Personero, con dos escribanías numerarias.
Su situación es en terreno llano, y tiene dos Parroquias dedicadas a San Pedro y San Julián, la primera aunque más antigua, es iglesia más pequeña que la de San Julián, que consta de tres naves de orden toscano. En cada una hay un párroco y tres beneficiados.
Hay un Convento de Franciscanos descalzos y dos ermitas dedicadas a San Roque y San Sebastián.
El terreno es apreciable para la labor y las cosechas son de toda clase de granos, vino y aceite, y de todos los frutos son partícipes en sus diezmos, el Rey, el Arzobispo, los Canónigos y el Arcediano de la Santa Iglesia de Toledo, y los Curas y Beneficiados de las Parroquias de la Villa.
Hay algunas ruinas que denotan haber sido edificios de mucha solidez y grandeza.
Tiene Médico, Cirujano, Botica y Maestro de primeras letras.
Aquella noche obsequiaron a S.S.M.M. Con música instrumental por varios aficionados de aquellas inmediaciones.
Día 21. Siguió el tiempo lluvioso y por la tarde como el día anterior hubo besamanos del clero y Ayuntamiento y a la una salieron S.S.M.M. Para Velada distante ocho leguas; en ellas se pasan olivares y prados de Santa Olalla llamados las Posturas de Ojalvo a la izquierda. Prado Redondo a la derecha, Arroyo de Pedrillán por medio, y Arroyo de Jarilla y Arroyo de Villamuñíz; los lugares de Domingo Pérez y Villamuñíz se dejan a la izquierda, se pasan los arroyos de Gualmar, Salamanquilla y Techada, lugar de Techada y olivares de dicho a la izquierda, y olivares olivares y lugar de Otero.

A continuación transcribo un documento que recientemente pude hallar en nuestro archivo municipal en el que se detallan los preparativos que realizó el pueblo de Santa Olalla para recibir la visita de la familia real.  Destacan la colocación de arcos de triunfo efímeros a la entrada y salida del pueblo, la música que se preparó o la iluminación de las calles con “hachas de viento” elaboradas con esparto y alquitrán.

Acuerdo sobre el tránsito de los Reyes N.N.S.S. - En la villa de Santa Olalla a 11 de diciembre de 1803, precedido aviso ante diem por los alguaciles ordinarios se juntaron en las casas de ayuntamiento y su sala capitular los señores don Eugenio García Romo y Antonio Ceferino García alcaldes ordinarios; don Ramón de Vivar, Faustino Sandoval y Pascual Arroyo, regidores; Javier Antonio Bajo y Francisco Javier López, diputados de abastos; don Pedro Hierro de Cereceda procurador sindico general;  y con sus mercedes don Josef Amescua, alguacil mayor; don Jacinto de Vivar y don Fernando Bajo, Ambrosio Orgaz, Manuel Almazán, Miguel y Antonio Moset, don Nicasio de Sousa, Isidoro Capirotes, Enrique de la Fuente López, Manuel Gamero, Pedro Martin, don Juan de Ariño, Santiago Moset, Hipólito de Lima, Luis Orgaz, Hilario Arroyo, don Vicente de Vivar, Gabino Ruiz y Pedro Bueno y otros capitulares y vecinos de esta villa, a todos los cuales por dichos señores alcaldes se les hizo presente la carta orden que recibieron por el correo de ayer del excelentísimo señor don Josef Antonio Caballero secretario  de sus majestades y en que da parte del viaje de sus S.S.M.M. a la villa de Arenas  por este pueblo donde deben hacer transito el día 20 del que rige para que se tengan  las prevenciones oportunas al hospedaje, obsequio y surtido de la real comitiva; a efecto de que acuerden y resuelvan lo que tengan por conveniente al cumplimiento de dicha superior orden y habiéndolo entendido de una unión y conformidad y con atención a las actuales circunstancias acordaron y resolvieron  que se pongan los arcos de  prespectiva a la entrada y salida del pueblo e ilumine la plaza pública encendiéndose las casa consistoriales y por el pueblo donde buenamente se pueda con hachas de viento y demás que dispongan los señores de la justicia. Y además se traiga de Toledo o de donde se pueda proporcionar una música compuesta de seis u ocho instrumentos para que en lo posible le diviertan a sus majestades supliéndose el coste de todo con los caudales comunes, y para cuya busca cuido y dirección de la iluminación y de arcos se da la comisión a Luis de Orgaz de este vecindario; y para la busca y ajuste de la música a Hipólito Pérez  de Lima, que por hallarse presentes quedan encargados de su respectiva comisión.
Así mismo se acuerda que por todos los vecinos y cada uno de lo que le pertenezca de sus casa haga la limpieza de calle y ponga luminaria la noche de la entrada de sus S.S.M.M. y para que cuide de que se verifique y dar las ordenes convenientes imponiendo y exigiendo multas a los que no obedezcan sus mandatos se comisiona con amplias facultades a Manuel Gamero.
Para el recibimiento de camas que se traigan de los pueblos dar células para la distribución y entrega a los vecinos por los comisionados de los respectivos pueblos, se comisiona con amplias facultades a Antonio y Santiago Moset.
Para el recibimiento de víveres con que contribuyan y se pidan a dichos pueblos, se comisiona a don Juan de Ariño, don Jacinto Vivar, Hilario Arroyo, Miguel Moset  y Pedro Martín los cuales distribuirán entre sí por ramos el recibo de dichos víveres y la cuenta y cuidado en los que se entreguen para las cocinas de la real comitiva; estando a la mira y cuidado en que se haga el pago de ellos a los respectivos comisionados en los pueblos que los traigan.
Para la provisión de paja y cebada así para las reales caballerizas, como para la tropa que concurra y se pondrá en cantidad suficiente en los parajes que se pueda proporcionar, se da comisión a los señores Francisco Javier López, diputado de abastos, y don Pedro Hierro de Cereceda, procurador sindico general.
Para el alojamiento de la tropa que concurra con la real comitiva, fuera de ella en los días previos de su tránsito y entrada en esta villa y casas que sea posible fuera del pueblo las que ocupen los señores aposentadores, se comisiona al señor regidor don Ramón de Vivar.
Para cuidar de la composición de entradas y salidas del pueblo y llevar la cuenta de sus gastos se comisiona y encarga  a don Fernando Bajo, Ambrosio de Orgaz e Isidoro García Capirote.
Para el recibimiento de los bagajes que se pidan a los pueblos y cuidar de la distribución de ellos y repartirlos así a los dependientes de comitiva y de tropa que los pidan se comisiona a Manuel Sandalio Almazán.
Si fuese necesario para algún otro ramo al que deba atenderse y no puedan hacerlo por sí los señores alcaldes comisionen sus mandatos a quienes tengan por oportuno para que en cuanto sea posible  se haga el servicio por S.S.M.M. y real comitiva como corresponde; y por no ocurrir otra cosa se cerró este acuerdo y lo firmaron sus mercedes y los que supieron de los concurrentes, a lo que doy fe.


domingo, 25 de junio de 2017

Nuevo artículo en la Revista Alcalibe

Recientemente ha sido presentada una nueva edición de la revista científica "Alcalibe" que edita la UNED de Talavera de la Reina por parte del director del Centro Asociado, Enrique Martínez de la Casa y el coordinador de la revista, Ángel Ballesteros. La revista de investigación académica llega a su número 16 y recoge un amplio abanico de temas de investigación que profundizan en la historia de Talavera de la Reina a través de los siglos.

En esta ocasión he tenido la suerte de participar con el artículo: “Santa Olalla en el Viaje de Carlos IV a Velada (El sequito real que pernoctó en Santa Olalla en 1803 y el acta del concejo de la villa que preparaba la estancia)”, de la página 132 a la 139.

La edición digital de la revista se puede consultar en la web:

La revista también está disponible en:

sábado, 24 de junio de 2017

Pequeña colaboración en el libro de Fiestas de La Mata


Junto a mi amigo Juan Oeo Delgado he tenido la suerte de colaborar en un artículo sobre algunos detalles del patrimonio artístico y religioso de nuestro vecino pueblo de La Mata.

El artículo aparecido en el Libro de las Fiestas de San Juan Bautista 2017 que edita el Ayuntamiento de La Mata se titula “Un Cristo de papelón en La Mata y La Señora de la Mata”. En el enlace al libro de La Mata 2017 podemos encontrarlo en las páginas 96 y 97.


miércoles, 21 de junio de 2017

El Greco revive en Santa Olalla

El pasado sábado 17 de junio de 2017, víspera del Corpus Christi, la Hermandad de San Antón y el Corpus Christi presentaba la copia del cuadro del Greco que fue de su propiedad hasta 1959. El acto en la Casa de Cultura de Santa Olalla estuvo coordinado por Jesús Ignacio Rodríguez Resino, y en el intervinieron el copista Rafael Ramos; el Dr. Francisco José Aranda Pérez, Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Castilla-La Mancha (ver intervención), y Josué López Muñoz, concejal de cultura (ver intervención).

Comparto los textos de las conferencias impartidas y las fotografías del acto realizadas por Ángel Moreno Cabrera.

De esta noticia se han hecho eco diversos medios como La Tribuna de Toledo, Onda Cero CLM o Radio Santa María de Toledo.


























Gracias por asistir en esta tarde calurosa, en medio de la ola de calor que estamos viviendo; a esta Casa de Cultura de Santa Olalla, donde se ubicó el antiguo hospital de San Antón, a un acto trascendente en el que venimos a presentar una copia del cuadro más importante que ha tenido nunca el patrimonio artístico eulaliense.
Señor alcalde, amigo, Pedro Congosto; querido señor párroco, don Eloy; hermanos de San Antón, entre los que tenemos a tantos familiares y amigos; don Francisco José Aranda, catedrático de la UCLM; Rafael Ramos, las manos que nos han devuelto al Greco; muy buenas tardes a todos.
Me encarga Nacho que sea yo quien haga una reseña de la historia previa de este cuadro y de las circunstancias que nos han traído hasta aquí y lo voy a hacer principalmente en base a los recortes de prensa de la época.
El pintor y tratadista Francisco Pacheco, famoso por ser el maestro y suegro de Velázquez, dijo que El Greco era "el mejor pintor de San Francisco que se hubiera conocido en este tiempo". Y efectivamente la representación de este santo fue uno de sus temas más repetidos, como lo atestiguan las más de cien obras salidas de su taller con destino a parroquias, conventos y particulares. De estos más de cien “San Franciscos”, se consideran unas veinticinco como originales del maestro; siendo las otras, obras de taller en las que el maestro corregía o terminaba ciertos detalles.
Santa Olalla, hasta hace casi sesenta años, tenía el enorme privilegio de contar con uno de estos lienzos de San Francisco de El Greco. Estaba en la capilla del Hospital de San Antón de Santa Olalla, una institución que estuvo bajo el patronazgo de los condes de Orgaz, señores de Santa Olalla. Fueron los propios condes quienes dotaron a su capilla con este lienzo de El Greco de “San Francisco de Asís en oración”.
El hospital de San Antón tiene sus orígenes en una fundación de la orden de Calatrava, en 1205 se ceden al gran maestre de la Orden de Calatrava, don Martín Martínez, propiedades en Santa Olalla, Salamanquilla, Adovea, Carmena, La Mata, Donecha y Ronda, para con todas ellas dotar el hospital recién fundado en nuestra villa. Con la marcha de los calatravos de la administración del hospital, son los señores de la villa quienes se hacen cargo de la gestión para lo cual fundan en 1409 la hermandad de San Antón. Esta Cofradía fue refundada en varias ocasiones por los sucesivos señores y condes de Orgaz; en época del Greco, el 18 de enero en 1564, se vuelve a refundar por el conde Juan Hurtado de Mendoza y Guzmán y su mujer Leonor de Figueroa. Al establecer estos últimos su residencia en Santa Olalla se preocupan especialmente del hospital, refundan su capilla y es el momento en el que la dotan con el cuadro del Greco del que tratamos hoy. La Hermandad de San Antón se fusionó con la cofradía sacramental del Santísimo Corpus Christi, por lo que estos nombres se han terminado usado de manera indistinta; como sabéis esta hermandad está formada por treinta y tres cofrades y tiene carácter hereditario.
Centrándonos en la descripción de nuestro cuadro, debemos decir que se trata de un óleo sobre lienzo con unas medidas de 91 por 67 cm. Representa a San Francisco en oración, de media figura y con las manos cruzadas sobre el pecho. El santo aparece orando en la oscuridad de la cueva del monte Alvernia (a unos 160 km de Asís), vestido con el hábito franciscano sujeto con una cuerda de tres nudos, que simbolizan los votos de la orden franciscana. Cruza las manos en señal de veneración; la derecha sobre el corazón y la izquierda dispuesta con los dedos igual que en otras obras célebres de su producción, como el Caballero de la mano en el pecho.
El cuadro estuvo durante siglos en su ubicación original, sobrevivió allí a las difíciles circunstancias de la Guerra Civil, pasada ésta aparece entre los bienes artísticos más valiosos inventariados en Santa Olalla por las autoridades militares. Decían así: “Hospital del Corpus Christi: Se conserva un San Francisco, de medio cuerpo, original del Greco, obra de taller muy retocada.”
 Ante la mala situación del Hospital los hermanos de San Antón deciden que este lugar no es el mejor sitio para conservar esta valiosa obra y comienzan a guardarla en las casas de varios de los hermanos, pero finalmente en 1959 se decide su venta para sufragar la restauración del Hospital, hecho que no llego a producirse nunca.
Tras guardarlo en una caja de madera en el depósito del Banco de España de Toledo, el cuadro es trasladado al Museo del Prado para su tasación y publicar su venta en el diario Alcázar. La subasta se produjo en la mañana del sábado 9 de mayo de 1959, la semana anterior habían sido las fiestas de Santa Olalla. Fue subastado en el salón de actos del Ayuntamiento de Santa Olalla, ante el notario de Escalona y con representación de la junta provincial de beneficencia y del patronazgo del Hospital (es decir de la Hermandad de San Antón).
La Revista Blanco y Negro publicaba con una fotografía del cuadro la noticia de la subasta: “El Patronato de la Fundación –Hospital del Santísimo Corpus Christi-, de Santa Olalla (kilómetro 80 de la carretera de Cáceres), subastará al mediodía de hoy el San Francisco cuya fotografía reproducimos, cuadro pintado al óleo que se atribuye al Greco. El lienzo mide 92 cm. de alto por 67 de ancho. El precio base de la subasta es de 300.000 pesetas”.
Al día siguiente de la subasta el diario ABC daba buena cuenta de lo sucedido en base a una información de la agencia Efe: “Dos millones de pesetas por un cuadro atribuido al Greco. Ha sido adquirido en una subasta celebrada en Santa Olalla (Toledo). Dos millones de pesetas se han pagado esta mañana por un cuadro atribuido al Greco, en una subasta celebrada en el salón de sesiones de ayuntamiento de esta población, bajo la presidencia del notario de Escalona.
A la subasta concurrieron cinco postores: doña Josefina Bernales, de Madrid, y los señores Romero, Arenzana, Alamillos y Elosua, quienes, en cinco paquetes, habían consignado sobre la mesa el depósito legal de licitante, de 150.000 pesetas cada uno. La obra del Greco era propiedad de la Fundación del Hospital del Santísimo Corpus Christi, que se hallaba representado por su secretario y por el secretario provincial de Beneficencia de Toledo.
Se había tasado la obra para iniciar la subasta en 300.000 pesetas. La puja fue alcanzando importantes cifras, hasta llegar a los dos millones de pesetas ofrecidos por doña Josefina Bernales a quien fue adjudicado el cuadro. Esta señora además de los dos millones de pesetas, tendrá que abonar los impuestos al estado, que alcanzan un 25 por 100 sobre el importe de la adjudicación.”
Finalmente una semana después la revista semanal Blanco y Negro también nos cuenta el resultado de la subasta incluyendo una fotografía y una breve entrevista con la adjudicataria. “Doña Josefina Bernales Moreno, a quien ha sido adjudicado en emocionante subasta, celebrada en el Ayuntamiento de Santa Olalla (Toledo), por dos millones de pesetas, el cuadro atribuido al Greco que reproducíamos en nuestro numero anterior, representando a San Francisco en oración. A los dos millones hay que sumar ahora los impuestos –unas quinientas mil pesetas- y el precio de la restauración, unos treinta mil duros.
-¿Qué cantidad máxima estaba usted dispuesta a pagar por el cuadro?- le preguntamos.
-Dos millones.
-Si alguno de los otros licitantes hubiera ofrecido dos millones y mil pesetas, ¿Qué habría hecho usted?
-Callarme. Dos millones era mi última oferta.”
Pero, ¿quién era esta señora a quien fue adjudicado el cuadro de El Greco de Santa Olalla? Doña Josefa Bernales Moreno (1900-1987) estaba casada  Gonzalo de Medinilla y Cañaveral (1900-1981), conde de Benalua y años después desde 1972 duque de San Pedro de Galatino (con grandeza de España). A su muerte les sucedió en sus títulos su hija Teresa Medinilla Bernales, XI duquesa de San Pedro de Galatino y VIII condesa de Benalúa, residente en Madrid y casada con Juan García Martínez con quien tiene dos hijas -Cristina y Almudena García Medinilla-.
El dinero del que fue beneficiaria la Hermandad de San Antón se invirtió en un principio en Bonos del Estado y posteriormente se depositó en una cuenta de crédito. Según los datos que hizo públicos el cura don Pablo Cortes en 1974 las posesiones de la hermandad eran el solar del hospital y varias inscripciones nominativas a deuda perpetua en el Banco de España de Toledo y en el Banco Español de Crédito de Toledo, producto del importe de la venta de las fincas cuando la desamortización y especialmente de la venta del lienzo de San Francisco del Greco.
Y hasta aquí el pasado de esta historia, ahora los hermanos de San Antón de 2017 habéis decidido cambiarla, recuerdo como nació esta idea de copiar nuestro Greco. Hace un año teníamos la suerte de ceder en préstamo al Museo del Greco de Toledo la Inmaculada de Tristán y al finalizar el préstamo y como clausura de su exposición en Toledo, pude dar una conferencia a la que acudieron muchos santaolalleros, allí rodeados de Grecos se empezó a hablar de esta posibilidad de copiar nuestro cuadro, algo que un año después se ha hecho realidad.
En este año hemos intentado localizar el original de nuestro cuadro algo he ha sido totalmente imposible, por lo que el copista solo ha contado para su reproducción con dos fotografías en blanco y negro. Con bastante dificultad nos pusimos en contacto con las nietas de la compradora solo daban largas hasta que después de mucho insistir, recuerdo que un domingo por la mañana, recibí una llamada que preguntaba por el concejal de cultura de Santa Olalla.
-         Dije: Si, ¿quién es? - Y contesto: Soy la Duquesa de San Pedro de Galatino, quiero contarle lo poco que se del cuadro que compró mi madre en su pueblo. Aquel cuadro no entro en casa, prácticamente ni paso por sus manos, fue un favor que mi madre hizo a un coleccionista francés. El cuadro esta desde el principio en Francia pero no sobria decirle donde está, ni quien era el coleccionista.
Hoy sábado, igual que era sábado el día que salió el cuadro. Y hoy, yo solo quiero decir felicidades y enhorabuena; y multiplico esta felicitación por treinta y tres, pues gracias a vosotros, a los treinta y tres hermanos de San Antón, esto es posible. Enhorabuena como Concejal de Cultura y enhorabuena en nombre de todos los santaolalleros que se preocupan por nuestro patrimonio.
Muchas gracias.

domingo, 21 de mayo de 2017

La Fuente Grande de San Pedro - Una fuente isabelina en el centro de Santa Olalla

Proyecto inicial de Santiago Martín de 1867
La antigua plaza de San Pedro, actual plaza de los Mártires, situada en el centro de Santa Olalla, es uno de los lugares con mayor encanto de esta villa. Esto se debe a algunas de sus construcciones, entre las que destaca la iglesia de San Pedro con su campanario y la antigua fuente de piedra que hay en el centro.

Modificación de 1868
En algunos documentos del archivo municipal se deja constancia de la existencia de una fuente dentro de la villa al menos desde el siglo XVI. Así queda reflejado, además, en las relaciones topográficas de Felipe II realizadas para Santa Olalla el 8 de febrero de 1576, la pregunta veintitrés del cuestionario dice: “Si es abundoso o falto de aguas y las fuentes o lagunas señaladas que en el dicho pueblo y sus términos hubiese; y si no hay ríos ni fuentes de donde beben y a donde van a moler”; a la que se responde: “Al vigésimo tercio se responde que es abundosa esta villa de agua natural de pozos dulces e de una fuente que está en ella, e van a moler a Tajo, que está a tres leguas y a unos molinos en término de Maqueda en un arroyo a media legua de esta villa”.

El agua de la fuente venía desde un manantial natural, la fuente de Almorquín, mediante una cañería que recorría el camino de Alcabón y la calle Toledo hasta llegar a la plaza de la fuente. Nada conocemos de aquella fuente original, a nuestros días ha llegado una singular fuente ejecutada en el siglo XIX, en los últimos años del reinado de Isabel II.

En el primer proyecto realizado por Santiago Martín y fechado en Toledo el 30 octubre de 1867, aparece el diseño del pilón, que visto desde el aire, tiene forma de cruz de Malta, el árbol de la fuente con sus cuatro caños dorados, con sus respectivos cilindros de piedra dentro de la fuente para apoyar los cántaros mientras se llenaban, y la cúspide de la fuente donde encontrábamos una piedra de granito y un florón de hierro fundido. 

Este primer proyecto se ejecutó íntegramente, prueba de ello es que los elementos retirados para modificarle han estado hasta hace poco junto a la fuente, pero no contentos con él encontramos una modificación un año posterior firmada también por Santiago Martín y fechada en Toledo el 11 de agosto de 1868. Se sustituyó la cúspide por un elemento ornamental más llamativo y que la hace distinta de todas las fuentes de su época que en la comarca se conservan, un singular pináculo de fundición con un plato en el que cae el agua, toda esta pieza decorada con bellos relieves florales. 
En los extremos de la fuente, actualmente integrados en su pequeño jardín octogonal se conservan cuatro piedras con eslabones donde se ataban los borricos y las mulas mientras descansaban o bebían. No muy lejos de ella, se encontraba un yunque público, que servía para herrar, arreglar o ajustar las herraduras a las distintas caballerías.

Las fuentes han sido escenario de las más pictóricas escenas de la vida popular de la villa y es que ya se sabe que "tanto va el cántaro a la fuente...".

[Ver artículo completo]

Imagen actual de la Fuente Grande

jueves, 18 de mayo de 2017

Santa Olalla en el Catastro de Ensenada - Una minuciosa averiguación pre-estadística

Retrato del Marques de Ensenada
El Catastro de Ensenada fue una minuciosa averiguación de carácter pre-estadístico que abarcó a todos los lugares de la Corona de Castilla, exceptuando las provincias vascas por tener su propio régimen foral tributario. Se llevó a cabo durante el reinado de Fernando VI, se inició en 1749, y fue impulsada por el Marqués de la Ensenada de quien tomo su nombre.

Se realizó con la intención de racionalizar el complicado e injusto sistema tributario vigente en aquella época. El Marqués de la Ensenada pretendía imponer un impuesto único, directo y proporcional a los ingresos de cada persona. Con este interrogatorio trató de conseguir  información sobre todos los medios de producción del país y de los ingresos de cada persona. Esta iniciativa supuso un gasto de cuarenta millones de reales y  obtuvo una valiosísima información. Las circunstancias impidieron la consecución del objetivo principal del impuesto único, pero al menos tuvo éxito en la realización del catastro.

En el caso de Santa Olalla el interrogatorio se respondió el 30 de septiembre de 1751. Originalmente existieron tres copias de esta documentación, la primera conservada en el Archivo Histórico Nacional y que se haya digitalizada en Pares (portal de Archivos Españoles).

La segunda procedente de las llamadas Intendencias Provinciales y que actualmente se conserva en cuatro volúmenes en el Archivo Histórico Provincial. En el primero de los legajos de 1751 encontramos el interrogatorio y respuestas generales, estado seglar, autos generales, libro de familias, resumen por oficios, privilegios y títulos: Provisión dada por Felipe V en 1712 alzando el secuestro de los mayorazgos pertenecientes al Conde de Orgaz a favor de su sucesora María de Mendoza y Sandoval, Privilegio dado por Pedro I en 1350 concediendo el derecho de portazgo de Santa Olalla a Martín Fernández y Privilegio dado por Juan II en 1424 concediendo las tercias reales de la villa al monasterio de San Jerónimo de Guisando.  En el segundo encontramos relaciones de haciendas del estado eclesiástico y relaciones de haciendas del estado seglar.  El tercero es el del Estado Seglar y contiene el índice del registro de haciendas, la tabla de clasificación de tierras, las hojas del registro de haciendas y resúmenes.  Y el cuarto es el del Estado Eclesiástico que contiene autos generales, libro de familias, índice del registro de haciendas, tabla de clasificación de tierras, registro de haciendas, certificado de rentas decimales y resúmenes.

Y la tercera y última, es la copia de 1758 con la que contamos en el Archivo Municipal de Santa Olalla  que no está completa y contiene: la respuesta de capitulares y peritos al interrogatorio de 1751; registro de hacienda del estado secular hecho en 1753, los bienes que poseen los diferentes vecinos de esta villa y su término como ganados, casas, tierras de secano y regadío o memorias; relación del 10 de octubre de 1751 del número de familias que corresponden al estado seglar, con detalle del estado noble, general y cabezas de familia; y el índice de personas que contiene el libro. 
Figura del Termino de Santa Olalla
en el Catastro de Ensenada de 1751
Los mismos vecinos de Santa Olalla que respondieron al interrogatorio, tuvieron que hacer lo mismo con el por entonces despoblado de Cespedosa, perteneciente a nuestra villa, y le dieron respuesta incluso antes que al de Santa Olalla, el 24 de agosto de 1751. Conservamos una copia, también de 1758, de todo el proceso en el Archivo Municipal.  El códice de cincuenta y dos folios encuadernados en pergamino contiene: las respuestas dadas al interrogatorio de 1751 por justicias y peritos; el índice de nombres y apellidos de los hacendados; y el libro maestro con el registro de todas las piezas de tierra, olivas, prados y monte de encina… que existen en el despoblado de Cespedosa pertenecientes al estado general, estado noble y estado eclesiástico. Como apunte decir que su antigua parroquia dedicada a San Miguel Arcángel era aneja de la de Alcabón. En cuanto a los despoblados también son interesantes para Santa Olalla los documentos relativos a las por entonces villas de Techada, cuyo interrogatorio se realizó el 22 de febrero de 1752; y la de Alanchete y Valverde, el último despoblado de del señorío de Santa Olalla, cuyo interrogatorio se realizó el 8 de febrero de 1752.

A continuación trascribimos integro el interrogatorio del Catastro de Ensenada para la villa de Santa Olalla, un documento muy usado por la mayoría de historiadores e investigadores que han estudiado nuestro pueblo en el siglo XVIII, especialmente recuerdo el estudio de José Luis Ruz Márquez “La villa de Santa Olalla en el siglo XVIII”. Con este nuevo estudio y la trascripción íntegra del interrogatorio, labor que nunca se había realizado para los datos de Santa Olalla, pretendo poner en valor esta destacada y completa fuente pre-estadística, facilitando así la labor de futuros estudios.


sábado, 8 de abril de 2017

Santa Olalla en... (Relaciones geográficas y libros de viajes, del siglo XVI al XIX)

Quienes hemos indagado por los estudios e investigaciones de temática local nos hemos topado en numerosas ocasiones con referencias a las diversas relaciones, descripciones y diccionarios geográficos y topográficos que desde el siglo XVI se han hecho en España.
Son documentos de carácter pre-estadístico que pretenden abarcar el estudio de todos los rincones de nuestro país, por este motivo son fuentes de información comunes a casi todos los lugares y básicas para numerosos estudios. Se trata de ambiciosos proyectos de recopilación de datos que a lo largo de los siglos se han sucedido, unos con mayor y otros con menor fortuna, aunque la situación estratégica de Santa Olalla ha favorecido que el pueblo protagonista de este estudio esté presente en la mayoría de estos documentos.
A estas relaciones, descripciones y diccionarios hay que sumar los conocidos como libros de viajes, que no son sino las notas que algunos estudiosos realizaron y publicaron sobre los lugares que encontraron a su paso durante algún viaje. También en este punto la situación favorable de nuestro pueblo junto a la Carretera Real provoca que aparezca en varios de ellos.
Desde los apuntes de Fernando Colón en 1517 al Diccionario del ministro Pascual Madoz en 1846 tenemos cuatro siglos de averiguaciones pre-estadísticas que se convierten en una fuente interesante, una de las más usadas por los investigadores e historiadores, para el estudio de nuestra historia local.
Este libro recopilatorio además de incluir los textos relativos a Santa Olalla que encontramos en diez de estos documentos, incluye la novedad de contener la primera transcripción íntegra de las preguntas y respuestas para Santa Olalla del completo interrogatorio realizado en 1751 para el Catastro del Marques de Ensenada.
Adentrarse en este texto es descubrir la realidad de Santa Olalla en el siglo XVIII, nos aporta datos concisos de la economía de nuestro pueblo, los oficios, el clero, los hidalgos, los labradores, los jornaleros e incluso los pobres de solemnidad.
Datos de los que se puede ver su evolución en posteriores diccionarios que también hemos recopilado.
Otro de los platos fuertes de esta obra es el libro del Viaje del rey Carlos IV y su familia y séquito a Velada en 1803, el cronista hace durante su pernoctación en nuestro pueblo un curioso balance del mismo. En este punto nos hemos tomado la licencia de incluir el acta del concejo de la villa en el que se prepara la estancia real.
Adéntrense en este texto, conozca las relaciones geográficas y libros de viajes del siglo XVI al XIX, conozca Santa Olalla en…


viernes, 7 de abril de 2017

Cofradía del Santo Sepulcro de Santa Olalla

Comparto el texto que he elaborado sobre la cofradía del Santo Sepulcro para los triptícos informativos de la Semana Santa Eulaliense 2017, que has sido editados por el Ayuntamiento de Santa Olalla y las tres Cofradías de la Semana Santa de Santa Olalla, Virgen de los Dolores, Jesús Nazareno de Medinaceli y Santo Sepulcro.

Cartel Semana Santa Eulaliense 2017
Del mismo modo que hasta el siglo XIX la Cofradía de la Santa Vera Cruz se encargaba de las celebraciones del Jueves Santo en Santa Olalla, del Viernes Santo se encargaba la Cofradía de la Santa Caridad, con su imagen titular del Santísimo Cristo de la Caridad. Pero desde ese siglo esta cofradía se limita a su fiesta del mes de julio por lo que surgen nuevas devociones como la del Santo Sepulcro.

La actual imagen de Cristo Yacente, que procesiona depositado en su urna o “Santo Sepulcro” llegó a Santa Olalla en torno a 1950. Momento desde el que se extiende su devoción entre numerosas familias de nuestro pueblo.

En la Semana Santa Eulaliense de 2008 se presentó su nueva Cofradía que tendría su creación definitiva al año siguiente, en 2009. Desde esa fecha procesionan en la noche del Viernes Santo con sus túnicas y capirotes negros, su fajín blanco y su emblema, la Cruz de Jerusalén, en rojo. Además del paso de “Cristo Yacente en su Sepulcro” encabezan sus procesiones con las andas de la “Cruz y Sudario”.

domingo, 12 de marzo de 2017

Respuesta de Santa Olalla al interrogatorio de 1844 de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos

Por decreto de 13 de junio de 1844 se creaban las Comisiones Provinciales de Monumentos Históricos y Artísticos, entre sus primeras funciones estuvo una recopilación de datos a la que se vieron obligados los alcaldes de todos los pueblos.

El Archivo del Museo de Santa Cruz en Toledo guarda las respuestas a estos cuestionarios realizados en la provincia de Toledo durante el siglo XIX agrupadas por partidos judiciales.  Basamos este artículo sobre la Comisión de Monumentos en Santa Olalla en el estudio previo y las transcripciones que hicieron para la Comarca de Torrijos Roberto Félix García y Francisco Javier Fuentes Fernández, compañeros de la Asociación Amigos de la Colegiata de Torrijos.

El interrogatorio de 1844 contaba con un total de setenta y una preguntas, que la alcaldía de Santa Olalla, ante la falta de datos, decidió no contestar una por una y remitir a la comisión un pequeño párrafo con una única mención al abandonado Convento franciscano de San Juan Bautista que se encontraba extramuros de Santa Olalla.

Alcaldía Constitucional de la villa de Santa Olalla
Monumentos históricos y artísticos
Como en esta villa no hay monumentos romanos, árabes, de renacimiento, lápidas, estatuas, monedas, ni otros objetos antiguos, ni más que un convento que quedó arruinado en la Guerra de la Independencia: que se estaba reedificando cuando se promulgó la supresión, y en cuyo estado queda: actualmente deteriorado lo que se construyó, me ha parecido conveniente, y menos confuso decirlo a él como lo hago, por este medio, mejor que el de dar respuestas a las preguntas impresas que se me han comunicado.
Dios guarde a V.E. muchos años.
Santa Olalla, 14 de diciembre de 1844.
Vicente Bordanova.
La respuesta fue nuevamente remitida al año siguiente.

Presidencia del Ayuntamiento Constitucional de la villa de Santa Olalla
Sr. Jefe Político.
En 14 de diciembre último dije a V.S. lo siguiente “Como en esta villa no hay monumentos romanos, árabes, de renacimiento, lápidas, estatuas, monedas, ni otros objetos antiguos, ni más que un convento que quedó arruinado en la Guerra de la Independencia: que se estaba reedificando cuando se promulgó la supresión, y en cuyo estado queda: actualmente deteriorado lo que se construyó, me ha parecido conveniente, y menos confuso decirlo a él como lo hago, por este medio, mejor que el de dar respuestas a las preguntas impresas que se me han comunicado”.
Lo que pongo en conocimiento de V.S. en cumplimiento de su circular de 16 del corriente número 120.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Santa Olalla, 23 de 1845.
Vicente Bordanova.


miércoles, 1 de marzo de 2017

Ficha Bibliográfica de “Santa Olalla en…"

Portada del libro "Santa Olalla en..."
TÍTULO: Santa Olalla en…

SUBTÍTULO: Relaciones geográficas y libros de viajes, del siglo XVI al XIX

AUTOR: López Muñoz, Josué

EDICIÓN: Eulaliense / Autoedición 

PUBLICACIÓN:  Toledo

IMPRESIÓN: Bubuk / Libro digital

AÑO: 2017

DEPÓSITO LEGAL: TO-49-2017

DESCRIPCIÓN FÍSICA: 106 páginas; 21 x 15 cm; ilustraciones y planos

RESUMEN: Recopilación de las menciones a Santa Olalla en relaciones, descripciones, diccionarios y libros de viajes. Este libro recopilatorio además de incluir los textos relativos a Santa Olalla que encontramos en diez de estos documentos, incluye la novedad de contener la primera transcripción íntegra de las preguntas y respuestas para Santa Olalla del completo interrogatorio realizado en 1751 para el Catastro del Marques de Ensenada. Otro de los platos fuertes de esta obra es el libro del Viaje del rey Carlos IV y su familia y séquito a Velada en 1803, el cronista hace durante su pernoctación en nuestro pueblo un curioso balance del mismo. En este punto nos hemos tomado la licencia de incluir el acta del concejo de la villa en el que se prepara la estancia real.

SUMARIO: Introducción / La Cosmografía de Fernando Colón y otros libros de viajes / Las Relaciones de Felipe II / El Catastro de Ensenada / El Viaje de España de Ponz / Las Descripciones de Lorenzana / El Interrogatorio de Tomas López / El Viaje de Carlos IV a Velada / El Diccionario de Sebastián de Miñano / El Diccionario de Madoz / Bibliografía y fuentes.


miércoles, 15 de febrero de 2017

Revista Cañada Real, nº XVII - Revista Cultural de Torrijos y Comarca

Ayer viernes se presentó en la sala de prensa del Palacio Pedro I -Ayuntamiento de Torrijos- la Revista "Cañada Real, nº XVII - (Revista cultural de Torrijos y Comarca)".

En este nuevo número de la revista de la Asociación Amigos de la Colegiata he tenido la suerte de participar, junto a mis compañeros, publicando el artículo, "El Convento franciscano de Santa Olalla, el convento de San Juan Bautista" (páginas 32-35). 

Excelentes artículos, excelente maquetación de mi amigo Jesús Sánchez de Haro y agradezco enormemente las palabras que me dedicó don Julio Longobardo, presidente de la asociación que dijo: “Seguimos haciendo comarca con otro joven e ilustre académico, Josué López Muñoz, con un detallado e interesantísimo estudio de los que fue el Convento Franciscano de San Juan Bautista de Santa Olalla”, documentadísimo artículo escrito con el sabor agridulce del dolor de un precioso monumento perdido del acervo artístico santaolallero. Gracias Josué, por darnos a conocer otra bonita página de la historia de tu pueblo. Enhorabuena.”

La revista ha sido impresa en papel y también se difundirá una edición digital. Os dejo el enlace para poder leer la revista de manera digital.


martes, 14 de febrero de 2017

El convento franciscano de Santa Olalla, el convento de San Juan Bautista

En el último cuarto del siglo XVI bajo la protección de los Condes de Orgaz y Señores de Santa Olalla se inició la construcción, extramuros de la villa de Santa Olalla, del convento de San Juan Bautista. El convento se ponía bajo la advocación de San Juan Bautista ya que su principal impulsor fue el conde don Juan Hurtado de Mendoza y Guzmán (Antoniana (Álava), 1536 - Santa Olalla, 1606).  Además el convento se construía sobre la ermita de San Juan Bautista que aparece mencionada en 1575 en las relaciones de Felipe II: “Al quincuagésimo primo se responde que hay dos ermitas extramuros la una se dice de San Juan Bautista y otra de Santa Olalla”. 

Se situaba en el arrabal de la puerta de Talavera, en el entorno de la actual calle Prolongación de San Juan. Se trataba de un bello y sencillo edificio que albergaba a una comunidad de unos veinte franciscanos descalzos. En 1580 lo ocupan franciscanos de la provincia de San Gabriel, a instancias de fray Francisco de Odón; en el archivo del convento se guardaba la licencia del Arzobispado de Toledo, del 8 de octubre de 1580 por la que Luis Tofiño de Sahagún, cura propio de la iglesia de San Pedro, y Juan Vélez Calderón, cura propio de la iglesia de San Julián, dieron la posesión de la ermita de San Juan a fray Ángel de Miranda, descalzo de la Provincia de San Gabriel. Pero en 1592 toma posesión del edificio la provincia de San José, siendo provincial de ésta fray José de Santa María y en esta provincia estaría incluido hasta la exclaustración en el siglo XIX.

Concesión del Patronazgo al Concejo de Santa Olalla
Año 1610 - Archivo Municipal
En los primeros años desde su fundación algunos de los frailes deciden embarcarse hacia América, tal vez huyendo de las penurias de aquellos primeros años fundacionales. El 16 de mayo de 1590 parten hacia Florida los frailes del convento de Santa Olalla fray Juan de Santiago, fray Juan del Castillo, fray Blas Rodríguez, fray Diego de Valverde y fray Alonso de Reinoso. Y el 9 de enero de 1593 les sigue fray Andrés Muñoz.

El 4 de octubre de 1606 sobrevino la muerte del conde don Juan Hurtado de Mendoza y el convento no había quedado totalmente terminado. Entendemos que hubo desinterés por parte de sus sucesores y fue la propia villa quien se convierte en protectora y patrona del convento. El 9 de septiembre de 1610 logró el concejo de la villa hacerse con el patronato del convento siendo provincial de los franciscanos fray Andrés de Ocaña que hacia esta concesión desde el convento de San Gil de Madrid: “les ha querido y quiere fundar un convento, acabar y poner en toda perfección el que esta comenzado de la advocación del glorioso San Juan Bautista que será como hacerle nuevo, fuera de la dicha villa, cerca del muro a la puerta de Talavera”.

Desde aquel momento el concejo se comprometió al mantenimiento de la comunidad y para esa tarea debió reunir no con pocas dificultades los fondos que año a año debía entregar al convento. Entre los escasos pero interesantes documentos relativos al convento que conserva el Archivo Municipal de Santa Olalla encontramos una real cedula de Felipe III del 30 de mayo de 1615 por la que se autoriza a destinar de sus propios 200 reales al año, durante cuatro años. Lo justifican diciendo: “El dicho convento no tenía renta de que se sustentara y el lugar era corto y pobre, de manera que no tenían limosnas y padecían necesidades muy grandes y por socorrer para ayuda y sustento y porque no se fuesen a vivir a otra parte por falta de sustento”. Esta provisión mencionada se renovó en sucesivas ocasiones. 

El patronazgo por parte de la villa al convento se vio interrumpido en 1720, al no poder mantener la institución por el pésimo estado de las arcas municipales y la crecida del número de religiosos. Posteriormente el traslado de muchos religiosos, que huyeron del hambre y las fiebres terciarias, y la concesión de una real provisión de Felipe V en 1727 por la cual se autorizaba la venta de la rastrojera de los sembrados y la pampanada de las viñas y con ella poder reunir 200 ducados anuales que sumados a dádivas y limosnas al convento permitieron el restablecimiento del patronazgo municipal sin modificación hasta 1748.

Desde 1748 se subió la asignación del convento, algo que nos se formalizo hasta 1769. En 1769 se llega a un nuevo acuerdo por el que de 200 reales de vellón se sube a 1.500 reales, “consignándose del producto de las hierbas mayores de los prados de Almorquín y Valdeflores propios del concejo y cuando no alcanzase del producto, que se pagase la cantidad que faltase por los mismos vecinos, solicitando la correspondiente facultad para su repartimento”. El concejo se hacía cargo con esta cantidad de los sermones de las cuatro festividades de la Virgen, de los viernes y domingos de Cuaresma y de Semana Santa. Y tenía derecho además de los repetidos beneficios espirituales a un sitio reservado en la iglesia, en banco especial, y un alcalde a custodiar la llave del Santísimo en el Jueves Santo.

El 3 de octubre de 1764 el Convento de Santa Olalla recibió la visita de “fray Juan Antonio de Olivares, predicador, ex definidor, ex comisario y visitador de la Provincia de la Purísima Concepción y segunda vez Ministro provincial de esta santa provincia de San José de Menores Descalzos de nuestro padre San Francisco” que hizo descripción de la fundación del convento y de sus rentas.

“El ingreso de limosnas en varias especies es el siguiente: Del trigo que en toda la guardianía se recoge cada un año, poco más o menos veinticuatro fanegas; de cebada, treinta; de garbanzos, dos fanegas; de algarrobas, tres; de centeno, media; de habas, una fanega.
Y el señor Excelentísimo y Eminentísimo Cardenal Arzobispo de Toledo, que Dios prospere y guarde muchos años, da a esta Comunidad una limosna voluntaria de trigo de veinticinco fanegas.
Pídese el pan de varios lugares, y no se recoge lo suficiente para mantener la Comunidad, y es necesario cocer el trigo recogido y de lo que nos da el señor Eminentísimo para la Comunidad y los pobres, que son muchos.
Limosna de aceite se pide y otras, y se recogerán de aceite treinta arrobas; de vino, ochenta; de lana, tres arrobas; de seda, una libra; y de lino y estopa una arroba.
En los lugares donde se piden estas limosnas se va por la Cuaresma de vereda y se les predica y confiesa por dos religiosos, y en Cebolla se les predica Ceniza y los domingos primeros de Adviento y Cuaresma, y en los días festivos va un confesor a confesar. Y donde los señores curas piden predicador para algún domingo de Cuaresma o Adviento, se les envía.
Las limosnas que en especie de dinero entran en poder del síndico de esta comunidad son las siguientes: De sermones panegíricos 2.200 reales de vellón; De sermones morales 1.500; De hábitos de difuntos que piden varios devotos 1.100; De la limosna que da la Villa de Santa Olalla del situado 1.500; De la lana que se recoge y la que se corta de cincuenta o más carneros que compra el síndico para la Comunidad 800; De la limosna que da la Villa de Cebolla 1.100; De varias limosnas de devotos de entre-año 1.500; De lo que da el Rey nuestro señor para pagar el pase de las cartas 160; De los señores alcaldes de Santa Olalla para ayuda a dos festividades para sus gastos 120; Importan todas las limosnas pecuniarias que recibe nuestro sindico 9.980 reales de vellón.
Gasto preciso de esta Comunidad en cada un año, poco más o menos, en especie de dinero, que exhibe y paga nuestro síndico: De pescado abadejo, 45 arrobas, reguladas al precio de cuarenta reales cada arroba, 1.800; De 250 arrobas de vino, cada una a diez reales de vellón 2.500; De 220 varas de sayal, a ocho reales la vara, 1.760; De lienzo para paños menores a los religiosos, que se les da dos veces cada año, noventa varas, 455; De lienzo, lo más forzoso, no lo que se necesita, para la sacristía y enfermería, 200; De los carneros que para la comunidad compra nuestro sindico, 1.000; De la carne de vaca que se trae para cenar, 800; Del tocino que compra el síndico para la comunidad 300; De la cera que se compra para las misas 500. De las soldadas que ganan mozos, lavandera, barbero y herrador 1.348; De botica para los enfermos 400; De la nieve que se gasta 300; De la sal y precisas especias 300; De varios reparos y quiebras del convento 400; De portes para pagar las cartas 160; Importa el dinero que da nuestro sindico para gastos de la comunidad 12.223 reales de vellón.
Lo que se da  los pobres de limosna en varias especies importara lo menos trescientos ducados.
¡Este es el milagro de la Divina Providencia con sus pobres evangélicos! ¡Sea Dios bendito y glorificado para siempre de todas las criaturas, y especialmente de los hijos de nuestro padre San Francisco y San Pedro de Alcántara, por cuyos méritos el Señor nos alimenta! Amén.
Es cuanto debo decir en la materia mandada. Y para que conste, lo firmé de mi mano y los discretos y sellé con el sello del sobredicho convento en quince de noviembre de 1764. Fray José de Puertollano o Santa Bárbara, guardián, fray Manuel de Mora y fray Eusebio de Pinilla (Firman y rubrican).”

El último convenio entre la villa como patrona y el convento llegaría el 4 de julio de 1808, después de un tiempo de “distracciones” se vuelve a ajustar el convenio en las mismas condiciones con el pago de los 1.500 reales, las obligaciones de los frailes quedan también actualizadas “Que los religiosos del convento han de quedar obligados a asistir y concurrir en forma y cuerpo de comunidad a las funciones de iglesia del Corpus Christi, Virgen de la Piedad, Cristo de la Caridad , procesiones de la Octava del Corpus y otras generales de publica rogativa”.

El Convento fue usado como acuartelamiento francés durante la Guerra de la Independencia, destruido a causa de la guerra y abandonado por tanto por los frailes. Terminada la guerra en 1815, la cofradía de San Antón y el ayuntamiento firman un convenio para instalar a los padres Franciscanos de San Pedro de Alcántara en el Hospital de San Antón, algo que no se logró. El Convento de San Juan fue reedificado parcialmente en 1832, aunque aun así los monjes no regresaron. Finalmente las medidas de exclaustración que llegaron con las reformas liberales imposibilitaron ya su regreso por lo que se utilizó finalmente como cementerio.

El diccionario de Madoz nos da una de las ultimas referencias al convento: “En las afueras un convento de San Francisco, derribado en la Guerra de la Independencia, reedificado en 1832; pero que no llegó a habitarse por haber sobrevenido la exclaustración, y sirve en el día para teatro; 2 ermitas dedicadas a San Roque y San Sebastián, y unido al convento, el cementerio que no ofende a la salud”.

La vida del convento se basaba en rezos y misas diarias y en el cuidado del huerto próximo llamado huerto de San Juan. El convento disponía de diez y ocho celdas para los religiosos y tres para enfermos y huéspedes, claustro, archivo e iglesia.

El claustro era sencillo pero decorado con siete cuadros de grandes dimensiones que recordaban pasajes de la vida de San Francisco de Asís, destacando el de menor tamaño, situado sobre la puerta que daba acceso a la portería. Éste representaba a este santo arrojado a las llamas, desnudo, poniendo freno a la tentación lasciva.

En el archivo se conservaba un Lignium Crucis (reliquia o fragmento de la cruz en la que Cristo fue crucificado) donado por doña Isabel de Samaniego, vecina de Otero.

En la iglesia destacaba una pintura en el altar mayor que representaba a San Juan Bautista, titular del templo, bautizando a Cristo en las orillas del Jordán. Por la capilla mayor del templo a la parte del medio día se hallaba la lujosa capilla mandada construir por suscripción popular y la iniciativa del emprendedor y entusiasta fray Francisco de Lillo en el año 1743. Al poco de finalizar la obra él murió siendo enterrado según sus últimos deseos en esta capilla. En ella recibía culto una pequeña imagen que fue un regalo del obispo de Segovia e inquisidor general don Baltasar de Mendoza y Gómez de Sandoval (Madrid, 1652 - Segovia, 1727), hijo de los condes de Orgaz y señores de Santa Olalla y un personaje muy destacado durante la Guerra de Sucesión.

Del convento solo han sobrevivido hasta nuestros días unas cuevas usadas por los frailes como bodegas. Y probablemente la pequeña imagen de San Juan Bautista que se conserva en la iglesia de San Julián.