jueves, 23 de agosto de 2018

Doctor Carrasco y Pérez-Plaza, un médico eminente natural de Santa Olalla


José Carrasco y Pérez-Plaza (Santa Olalla, 1849 - Bilbao, 1942), fue un eminente médico-cirujano, está considerado como uno de los pioneros de la anatomía patológica y pieza clave en la modernización de la medicina española.[1]
Nació en Santa Olalla el 3 de octubre de 1849 y pasó su buena parte de su infancia en Torrijos. Era fruto del cuarto matrimonio de su padre, Jesús Carrasco, un conocido sastre que había tenido entre su selecta clientela a Fernando VII y al infante don Carlos, cuyas simpatías por este último le obligaron a una vida un tanto errabunda por distintos pueblos de Toledo. Su infancia fue dura ya que quedó huérfano de madre a los 10 años y de padre a los 13, trabajo de barbero y otras profesiones y pese a la ayuda de sus hermanos tuvo que compaginar el estudio con el trabajo.
Se licencio en Medicina y Cirugía en Madrid, al igual que dos de sus hermanastros, donde también ejerció la docencia y la investigación. Su expediente está plagado de sobresalientes y premios, obtuvo el premio extraordinario de licenciatura (1874) y el de doctorado, después de presentar su tesis “De la Anestesia en Cirugía” en la Facultad de Medicina de Madrid (1877).[2] Inició allí su actividad profesional como cirujano, obteniendo por oposición las plazas de profesor de entrada de las clínicas y profesor ayudante de clases prácticas.
Después de haber dirigido como interino la cátedra de Anatomía de aquella Facultad, quedó en segundo lugar en la oposición convocada para su provisión. Es posible que este fracaso le llevara a optar por la plaza de Cirujano Mayor que el Ayuntamiento bilbaíno sacaba a concurso en 1884, cuando tenía treinta y cinco años.
Nombrado director del Hospital Civil de los Santos Juanes en Bilbao, más conocido como Hospital Achuri, el 22 de enero de 1892, continuó hasta el 31 de diciembre de 1917.[3]
Durante la etapa en que fue director tuvo lugar la construcción del nuevo Hospital de Basurto. Carrasco acompañado por el arquitecto Epalza, autor del proyecto del nuevo hospital, realizó un viaje de visita a los principales hospitales de Madrid, Barcelona, Francia, Bélgica y Alemania, al final del cual escribieron sendos informes que perfilaron cómo iba a ser el nuevo centro, que se convirtió en el Hospital más moderno de España.[4] En 2004 se colocó en el Hospital de Basurto un monumento en recuerdo del doctor Carrasco, que tanto tiempo y desvelos dedico a este Hospital.
Carrasco se integró por completo en el mundillo médico bilbaíno y demostró una inquietud científica que le llevó a participar en la creación de la Academia de Ciencias Médicas, de la que fue su primer presidente y Presidente de Honor a partir del año 1927.
Murió en Bilbao, a los 93 años de edad, el 13 de marzo de 1942.[5]



[1] URKIA ETXABE, José María: Vida y obra del doctor José Carrasco y Pérez Plaza, 1849-1942. (Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. Donostia, 2004).
[2] VITORIA ORTIZ, M.: Textos médicos. Tesis doctoral del doctor José Carrasco y Pérez Plaza. (Gaceta Médica de Bilbao, 77-3; 1980).
[3] GONDRA REZOLA. Juan y VILLANUEVA EDO, Antonio: Los Hospitales Civiles de Bilbao. (Gobierno Vasco. Vitoria, 2008). Pág. 229-250.
[4] GONDRA REZOLA. Juan: José Carrasco. El último director del Hospital de Atxuri y el primero de Basurto. (Bilbao, enero de 2004).
[5] LOPEZ-ABADIA GARCÍA, Joaquín: ¡El Dr. Carrasco ha muerto! Necrológica leída en la Academia de Ciencias Médicas el 26 de junio de 1942. (Archivo de la Academia de Ciencias Médicas).

domingo, 29 de julio de 2018

Desavenencias entre los Señoríos de Santa Olalla y Talavera, pleitos y concordias en época medieval


La Tierra de Talavera como gran señorío feudal estuvo rodeada en la Edad Media de un buen número de señoríos como Oropesa, Velada, Mejorada, San Román, Castillo de Bayuela, Cardiel, Escalona, Santa Olalla, Cebolla, Valdepusa, La Puebla de Alcocer, Cabañas, Deleitosa, Belvis, Azután y Guadalupe.
Entre Talavera de la Reina y Santa Olalla, dos jurisdicciones vecinas sometidas a distintos regímenes, uno eclesiástico y otro señorial-nobiliario, se produjeron durante el siglo XV diversos enfrentamientos. Fueron muchas las ocasiones en que se violaron privilegios como el que Santa Olalla tenía sobre los pastos comunes de El Berrocal, así como el derecho a cazar y cortar leña. Se celebraron para intentar solucionar los enfrentamientos múltiples pleitos participando en ellos otros tantos mediadores. Hubo algunas concordias que permitieron que los vecinos de Santa Olalla pudiesen hacer ciertos usos de pastos y montes de la Tierra de Talavera. Conocemos la existencia de un acuerdo desde antes de 1413 “para pacer e cortar e cazar a vecindad”.[1]
            Uno de esos primeros pleitos se celebró en Santa Olalla el 21 de enero de 1414[2] estando presente el arzobispo de Toledo, Pedro de Luna (1403-1414), la abadesa del monasterio de San Clemente de Toledo y representantes de ambas villas. La abadesa del monasterio de San Clemente tomó parte como afectada, ya que este monasterio toledano tenía en nuestra jurisdicción diversos bienes. Así en 1408 el hidalgo don Diego Alfonso, hijo de Per Alfonso y casado con Juana Fernández, labraba una de las huertas de las monjas con corral y parrales. Y en 1429, Diego y Álvaro Fernández arriendan a perpetuidad todos los bienes que dicho monasterio tiene en Santa Olalla. En 1517, las citadas monjas tienen otro pleito esta vez con un particular, Luis Pérez, que pleitea con ellas por la posesión de una tierra.
            En el enfrentamiento entre Talavera y nuestro pueblo, que aconteció en 1459, se nombró neutrales a los vecinos de Illán de Vacas[3], para que con ayuda de los “caballeros de la honra” ayudasen a quitar sin demora los mojones que el concejo de Santa Olalla había puesto al parecer en la tierra de Talavera. Según un Acta del Concejo de Talavera del 14 de febrero de 1459.[4]
            En otro de ellos también se ven afectadas las Casas de Malpica y de San Martin de Pusa y se resolvió con la intervención como mediador de Pedro del Castillo, corregidor de Toledo, mandado para tal efecto por los Reyes Católicos. Mediante Real Provisión redactada en Morón el 14 de julio de 1496, le piden que realice el deslinde y amojonamiento de los términos de Talavera, Santa Olalla, Malpica y San Martín de Pusa según la ley de las cortes de Toledo de 1480.[5] “Non querría tener pleitos ni diferencias sobre el deslindamiento de los dichos términos, salvo servir en toda paz e concordia con las dichas villas e tener sus términos conocidos”.[6]
            Los enfrentamientos entre las dos villas acaban en 1498 con un nuevo y último deslinde.



[1] Archivo Municipal de Talavera: Pleitos. Legajo 1.
[2] SUAREZ ÁLVAREZ, María Jesús: La villa de Talavera y su tierra en la Edad Media (1369-1504), (Universidad de Oviedo e Instituto provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos de la Diputación de Toledo. Oviedo 1982). Pág. 82.
[3] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Retazos de nuestra historia - Para conocer un poco más sobre la historia de Santa Olalla, sus anécdotas y sus personajes- Los illaneros neutrales en los deslindes entre Santa Olalla y Talavera. Libro de las Fiestas Ntra. Sra. de la Piedad 2018. (Ayuntamiento de Santa Olalla. Santa Olalla, 2018).
[4] Archivo Municipal de Talavera: Acuerdos 1450-1459. Fol. 273v.
[5] Biblioteca Nacional de España: Real Provisión de los Reyes Católicos a don Pedro de Castilla, corregidor de Toledo, para que haga el deslinde y amojonamiento de los términos de Talavera, Santa Olalla, Malpica y San Martín de Valdepusa, según la ley de Cortes de Toledo de 1480, que se inserta. Morón, 14 julio 1496. Manuscrito de la Biblioteca Nacional MSS/9554 (H.79R.-83R.).
[6] Archivo Municipal de Talavera: Deslindes. Legajo 2.

sábado, 30 de junio de 2018

La Fiesta de San Cristóbal en 1972, “Alegría de conductores y familiares”


Quiero compartir con todos vosotros este cartel anunciador de la fiesta de San Cristóbal del año 1972, en la que fue una de sus primeras ediciones en Santa Olalla.


El cartel de la fiesta del patrón de los conductores tiene algunas curiosidades, la fiesta se celebra el 24 y 25 de julio, por lo tanto después de las fiestas del Cristo de la Caridad y muy lejos del día del santo que como sabemos esta fijado en el santoral en el 10 de julio. Actualmente se celebra el fin de semana más cercano al 10 de julio.

Como la ermita no estaba construida, se construyó en 1981, la fiesta tenía lugar en la Glorieta, entre las actividades esta la chocolatada, cucaña, rompe pucheros, concurso de cante y el domingo una fiesta campera. Por supuesto que ya aparecen la bendición de vehículos y la procesión con la imagen del Santo.

De todo el cartel me quedo con una frase que resume el espíritu de fiesta familiar con la que nació esta entrañable celebración: “Fiesta en familia, alegría de conductores y familiares”.

sábado, 9 de junio de 2018

La Estación de Tren Santa Olalla - Carmena

Desde mediados del siglo XIX se produce una paulatina industrialización de España y pese a que nuestra zona permanece como una región agraria algunos de estos avances van llegando muy lentamente.
Los pocos avances que se produjeron se dejaron notar en las comunicaciones. En el caso del correo, se recibía a diario desde 1850 en la estafeta de Santa Olalla, traído por una diligencia que pasaba hacia Talavera.
En cuanto al ferrocarril, que es además uno de los símbolos más claros de la industrialización, se construyó, al amparo de la nueva ley de 1855, la línea Madrid-Lisboa. También llamado el Ferrocarril del Tajo y que discurría desde Madrid a Valencia de Alcántara (en la frontera con Portugal) y desde allí a Lisboa. Esta línea pasaría en nuestra comarca por Torrijos y Talavera de la Reina. Fue diseñada por el ingeniero Pedro Nolasco Mans, natural de Alcaudete. 
Sobre esta vía se construyeron en 1876 otras estaciones como Santa Olalla-Carmena, Erustes, Illán de Vacas o Montearagón. Costó más de ochenta y ocho millones de reales y tenía su salida en la Estación de las Delicias de Madrid, construida en 1880.
La estación Santa Olalla-Carmena se encuentra situada entre los dos términos municipales. En Santa Olalla siempre se ha considerado que el trazado de la línea podría haber estado más cercano al núcleo urbano de nuestro pueblo, pero la oposición de los influyentes propietarios santaolalleros evitó que así fuera, se opusieron a que la vía pasara por el medio de sus tierras, alegando el peligro de incendio que esto suponía, de ser cierto lo que se cuenta esta posición fue una muy mala decisión para el avance de nuestro pueblo.
En la actualidad no se conserva la estación y solo permanecen algunas instalaciones como un hangar, un apeadero y un depósito de agua. Entre las muchas anécdotas que se podrían contar de la estación recordaremos que fue uno de sus primeros jefes de estación, Luis Mazzantini quien poco después llegó a ser un famoso torero.


Estación Santa Olalla - Carmena

La Estación Santa Olalla - Carmena en el limite entre ambos municipios
Plano topográfico de 1881

Plano de detalle de la Estación Santa Olalla - Carmena





domingo, 20 de mayo de 2018

Cuevas y conductos subterráneos en la comarca de Torrijos


Recientemente he vuelto a tener la suerte de participar en un nuevo libro colectivo editado por el Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos, “Cuevas y conductos subterráneos en la comarca de Torrijos”.

Esta nueva obra comarcal ha tenido su primera presentación el 28 de abril 2018 en el Museo de la Celestina de La Puebla de Montalbán.

En esta interesante obra sobre esta parte tan desconocida de nuestro patrimonio comarcal he participado como autor del capítulo relativo a Santa Olalla: “Cuevas y conductos subterráneos en Santa Olalla” (Página 213). La obra incluye además un apéndice con fotografías a color.

sábado, 19 de mayo de 2018

¿Torero o Ferroviario?



Comparto este recorte de prensa de 1945 con un artículo que firma Elíseo de las Navas. ¿Torero o Ferroviario? fue el dilema que le planteó don José Echegaray a don Luis Mazzantini, como se hizo famoso el ex jefe de la estación de Santa Olalla.

Aprovecho para recordar su semblanza biográfica que hace años ya publique en este blog.

Luis Mazzantini y Eguia nació en Elgóibar (Guipúzcoa) el 10 de Octubre de 1856. Su padre Giuseppe Mazzantini Varsgucci era natural de Pistoia (Italia), llego a España como ingeniero empleado en la construcción de la línea del ferrocarril de San Sebastián a Bilbao, en el País Vasco conoció a la madre de Luis con la que se caso. Siendo muy niño la familia se traslada a Italia, de donde regresa con catorce años agregado a la servidumbre que acompaña la corte de Amadeo de Saboya en 1870.
Antes de 1880 ocupa el puesto de jefe de estación ferroviaria en Santa Olalla (Toledo), en la Estación Santa Olalla-Carmena, y Mazzantini empezó a frecuentar capeas y festejos populares en Santa Olalla y en los pueblos de la comarca de Torrijos donde suscito gran interés. Muchas de estas capeas eran organizadas por los empleados de ferrocarriles, su afición le llevo a abandonar su trabajo en numerosas ocasiones algo que fue reprendido por la empresa ferroviaria.
Mazzantini fue un hombre inteligente, de espíritu emprendedor y ambicioso. Estudió en Livorno, Milán y Roma; se gradúa de bachiller en artes; y se especializa en telegrafía para trabajar en la compañía de Ferrocarriles. Se une a una compañía de teatro itinerante pero entiende que no puede sobrevivir como actor y a edad tardía, sin ser antes banderillero, decide ser torero. Su formación cultural, inusual en los toreros de la época, le hizo ganarse el apodo de señorito loco. 
Al principio no era tomado en serio como torero, era lidiador mediocre aunque irreprochable en su manera de matar los toros. Como tantos otros de la época comienza actuando en mojigangas. Estuvo tres años de novillero, debutó en Madrid con asistencia de la familia real y tomó la Alternativa en la Maestranza de Sevilla, el 13 de abril de 1884, de la mano de Salvador Sánchez “Frascuelo”. El mismo año confirma la alternativa en Madrid, el día 29 de Mayo, Rafael Molina “Lagartijo” es el padrino, fue una buena tarde y salió a hombros de la plaza. Coincidió con el periodo de dominio absoluto del Rafael Guerra, “Guerrita” y también alternó con los míticos Lagartijo y Frascuelo, que se encontraban en la recta final de sus carreras. Fue muy popular en su época, vestía muy elegante, frecuentaba la ópera y las tertulias literarias y se codeaba con la alta sociedad y los artistas.
El 16 de junio de 1901 actuó en la corrida de la Beneficencia en Madrid, brindado el toro al rey Alfonso XIII siendo este el primer toro que el monarca vio lidiar en su vida.
En mayo de 1904, como capricho, regresó a Santa Olalla donde se había iniciado su afición y toreó de nuevo pero esta vez rico y famoso.
En la temporada de 1905 se retira de los ruedos definitivamente. Hacia entonces estas declaraciones: “Marcho a América para despedirme de los aficionados de Méjico y cumplir un contrato en Guatemala, es casi un viaje de turismo, me acompaña mi esposa. La temporada próxima termina mi carrera profesional en los ruedos de toda España. Me retiro”.
El día 19 de Febrero de 1905 Luis Mazzantini torea en la ciudad de Guatemala, su mujer le espera en Méjico por tratarse de un viaje relámpago de un día. En el hotel dónde se aloja recibe un teletipo con la noticia del fallecimiento de la esposa. Sumido en una terrible angustia vuelve a la capital mejicana. Ante el cadáver, se corta la coleta, la estira y con ella hace una pulsera de cabello que ciñe a una de las muñecas de la difunta. Nunca volvió a torear, le sacaron una coplilla que decía:

Usted tiene lo primero
que necesita un torero,
corazón; siguiendo asiní’;
no va usted a ser Mazzantini,
va a ser “don Luis primero”.

Desde su retirada de los ruedos se dedicó a la política, los toros fueron su recuerdo escondido y su esposa la eterna obsesión. Mazzantini, de tendencia monárquica, fue nombrado concejal en Madrid en 1906 y sucesivamente Diputado Provincial de Madrid, Gobernador Civil de Guadalajara y Ávila y Comisario Jefe de Policía de Madrid hasta 1923 fecha en que llegó al poder el General Primo de Rivera.
Falleció en Madrid el 23 de Abril de 1926 a los 69 años de edad, por un infarto al corazón.
A Mazzantini se le recuerda por su singular personalidad dentro y fuera de las plazas y técnicamente como un gran estoqueador. También debe ser recordado por haber logrado imponer el sorteo de los toros, ya que hasta entonces el principal matador (siempre Guerrita), con el beneplácito del ganadero, escogía las reses que deseaba torear, lo que perjudicaba a los demás matadores. También logró mejoras en los honorarios de los diestros. Mató algo más de 2700 toros y llegó a ganar seis mil pesetas por corrida en la última década del siglo XIX.

sábado, 31 de marzo de 2018

Adolfo Suarez inauguró una calle que lleva su nombre en el pueblo toledano de Santa Olalla

Llega a mis manos este recorte de la revista Lecturas, todo un documento gráfico de la transición en Santa Olalla. La presencia en nuestro pueblo del expresidente Adolfo Suarez, recién reconocido como Duque de Suarez, cuando nos visitó para inaugurar la calle que lleva su nombre.

“Adolfo Suarez inauguró una calle que lleva su nombre en el pueblo toledano de Santa Olalla”, en palabras del presidente: “Ahora mismo soy un ciudadano más que está satisfecho y contento de esta muestra de afecto que han tenido los vecinos de Santa Olalla”.



jueves, 15 de marzo de 2018

La Dolorosa en Santa Olalla

Comparto el texto que he elaborado sobre la Cofradía de la Virgen de los Dolores para los triptícos informativos de la Semana Santa Eulaliense 2018, que han sido editados por el Ayuntamiento de Santa Olalla y las tres Cofradías de la Semana Santa de Santa Olalla, Virgen de los Dolores, Jesús Nazareno de Medinaceli y Santo Sepulcro.

Cartel de la Semana Santa Eulaliense
La advocación de la Virgen de los Dolores es una de las más arraigadas en toda España y muy especialmente en Castilla. La “Mater Dolorosa” en Santa Olalla recibe culto tradicionalmente en su capilla de la iglesia de San Julián, pero bajo sus advocaciones de Dolorosa y Soledad recibió culto en otros siglos en la capilla del Hospital de San Antón y en la capilla del antiguo cementerio que se asentó en el siglo XIX sobre los restos del convento franciscano. Fruto de esta arraigada devoción la Parroquia de Santa Olalla conserva dos lienzos del silgo XVIII: el primero con una representación de la Dolorosa con los puñales de los siete dolores; y el segundo con una representación de la Soledad, de escuela madrileña en el modelo tradicional de la Virgen de la Paloma.

La Dolorosa de Santa Olalla, acompañada de las mujeres de su cofradía ataviadas con mantilla negra y portando el escapulario, participa en las procesiones del Jueves y Viernes Santo. Lo hace en carroza y bajo palio. 

Nuestra bella imagen conserva todos los elementos iconográficos tradicionales: su corazón atravesado por una espada, en referencia a la profecía de Simeón en el momento de la presentación en el templo “Y una espada atravesara su corazón”; su corazón atravesado por siete puñales que simbolizan los siete dolores que debía padecer la Virgen según las Escrituras (circuncisión, huida a Egipto, Jesús perdido en el templo, encuentro camino del Calvario, la Crucifixión, entrega de Cristo muerto y la Sepultura de su Hijo); la diadema con ráfagas terminadas en estrellas; el Rosario; y el Pañuelo.

La imagen es vestida por sus camareras siguiendo el modelo tradicional castellano, vestido blanco y manto negro, que viene heredado de las vestiduras que usaban las viudas nobles españolas en el siglo XVI. Además en Santa Olalla el Viernes Santo la Virgen utiliza un vestido negro, por lo que aparece completamente de luto.

viernes, 16 de febrero de 2018

La Virgen de la Piedad y Mariano Benlliure, 75 años de la talla de su cabeza por Mariano Benlliure


Mariano Benlliure retratado por Sorolla
La venerada imagen de la Virgen de la Piedad, patrona de Santa Olalla, es por muchas de sus características una de las imágenes más singulares dentro de las patronas de la provincia de Toledo. Es poco común que una imagen procesional esté labrada en piedra, lo más probable es que su uso primitivo no fuera el que finalmente ha tenido, pero estas peculiaridades nos permiten tener una rareza dentro de la imaginería castellana.

La Virgen de la Piedad es una talla de piedra caliza policromada y datada en los primeros años del siglo XVII, respeta el modelo de Piedad triangular marcado por Miguel Ángel en la “Pietà” del Vaticano.
Pero a todas estas singularidades se ha sumar todavía una más. En 1943, se cumplen ahora setenta y cinco años, la imagen de la Virgen de la Piedad fue restaurada por el más prestigioso de los escultores del momento: Mariano Benlliure, que tuvo incluso que rehacer de nuevo su cabeza por completo, perdida tras los incidentes de la Guerra Civil.
La imagen fue trasladada al estudio del artista en la calle José Abascal de Madrid, y el coste de la restauración fue sufragado por el empresario Cirilo Calderón Pérez (1890-1947), cuyo esfuerzo fue reconocido aquel año por la Hermandad de la Virgen.[1]
Mariano Benlliure y Gil (Valencia, 1862- Madrid, 1947), es considerado como el último gran maestro del realismo decimonónico, perteneciente a una familia de artistas, fue precoz y extraordinariamente prolífico. Se formó en su Valencia natal, en Madrid en la Academia de San Carlos y en la de San Fernando, en París y Roma donde estuvo como pensionado lo que le permitió estudiar a los clásicos italianos. Su obra escultórica sintetiza elementos impresionistas, modernistas e, incluso, naturalistas. Alcanzó muy pronto la fama y el éxito, que le acompañaron toda su larga vida, como escultor preferido de la sociedad de su tiempo.
Virgen de la Piedad de Santa Olalla (detalle de la cabeza)
Sus obras civiles más representativas son los monumentos en Madrid a Emilio Castelar, en la Castellana; a Álvaro de Bazán, en la plaza de la Villa; a Alfonso XII y el General Martínez Campos, en El Retiro; a María Cristina de Borbón, frente al Casón del Buen Retiro; Monumentos a Sagasta, Eduardo Dato y Canalejas en el Panteón de Hombres Ilustres de Atocha; Goya y Velázquez, en el entorno del Museo del Prado; y el grupo escultórico del edificio Metrópoli. El monumento funerario a Joselito “Gallo”, en Sevilla; Diego López de Haro, en Bilbao; Capitulaciones entre Isabel la Católica y Cristóbal Colón, en Granada.
Desarrolló la escultura taurina y realizó numerosos retratos de la sociedad de su tiempo como los de Ramón y Cajal, Gayarre, Fortuny, Sorolla y Pastora Imperio. Cultivó la imaginería religiosa, especialmente en los años posteriores a la Guerra Civil, época en la que se encuadra la restauración de nuestra Virgen.
En la ciudad de Crevillent (Alicante) se encuentra el Museo Monográfico de Mariano Benlliure, donde se exponen numerosas obras, tanto civiles como religiosas, de este artista.
En noviembre de 1951 el Banco de España emitió un billete de 500 pesetas con la imagen de Benlliure en el reverso. Desde ese momento era fácil explicar a cualquiera quien había restaurado la Virgen de la Piedad, dicho de una manera muy popular: “la había restaurado el hombre del billete de 500 pesetas”.



[1] Hermandad de Ntra. Sra. de la Piedad: Libro de actas (1903).

miércoles, 14 de febrero de 2018

Vía Crucis Popular de Domingo Pérez


En 2014 participe en la reedición del del "Vía Crucis Popular de Domingo Pérez", hoy, cuatro años después, comparto el texto integro de este singular cancionero popular.



La forma que Domingo Pérez tiene de rememorar  cada año en la mañana del Viernes Santo la Pasión de Cristo, el Camino de la Cruz con su procesión y sus versos cantados, es probablemente la mejor muestra de su patrimonio inmaterial. Es un tesoro etnográfico y de religiosidad popular de la provincia de Toledo.
El Vía Crucis Popular de Domingo Pérez es un conjunto de versos, cantados con una musicalidad que la tradición oral nos ha señalado como mozárabe. Son versos de arte menor, con una métrica culta, quitillas con cuartetos como estribillos. 
Aunque la costumbre de rezar el Vía Crucis se conocía desde los primeros cristianos en tierra Santa, en occidente se extendió mcho más tarde y no fue hasta 1742 cuando Benedicto XIV recomendó la colocación de Vía Crucis en todas las iglesias con el correspondiente auge de esta liturgia. Muy probablemente nuestros versos fueron compuestos en esos años del siglo XVIII.
Desde entonces se han trasmitido mediante algunas copias manuscritas que se fueron copiando de unos a otros, algo que sucedió más abundantemente desde principios del siglo XX siendo muchas las familias de la villa que poseen uno de esos manuscritos. En 1985 se editó por primera vez el texto en imprenta y hoy se reedita ilustrado con todas las imágenes de pasión de nuestra parroquia.



Esa cruz
dónde estáis mi bien clavado
es mi luz
aunque el sol esté eclipsado
dulce amado
si muriera yo por ti.

¡Ay de mí!
Yo soy el que os ofendí,
y sois vos
el que padecéis mi Dios.

Tu prisión
la causó mi libertad,
sin razón
me arrojé tras la maldad,
sin lealtad
por un gusto te perdí.

¡Ay de mí! …

Tus heridas,
azotes y bofetadas,
fueron dadas
por mis manos atrevidas,
y sufridas,
manso cordero por ti.

¡Ay de mí! …

Tu corona
tejieron mis vanidades,
tu persona
llevó todas mis maldades,
tus bondades
cantaré diciendo así.

¡Ay de mí! …

Tus espinas
traspasaron tu cabeza
en las mismas
hallo mi mayor riqueza
con largueza
diste tu sangre por mi.

¡Ay de mí! …

La amargura
de tu boca acibarada
fue dulzura
de mi alma regalada
y pagada
la fruta que yo comí.

¡Ay de mí! …

Son tus manos
tus pies y costado abierto
dulce puerto
donde nuestro bien hallamos,
inhumanos
no nos mueve el verte así.

¡Ay de mí! …

Los baldones
las afrentas tan sin cuento
son blasones
de mi alma y mi contento
sólo siento
que yo te los merecí.

¡Ay de mí! …

Buen pastor
busca la oveja perdida
pues tu vida
la ofreciste por mi amor
gran dolor
tengo porque te perdí.

¡Ay de mí! …

Los dolores
de su madre dolorida
son amores
ofrecidos por mi vida.
¡Madre afligida!
Si muriera yo por ti.

¡Ay de mí! …


domingo, 4 de febrero de 2018

Los orígenes de la Romería de San Blas, de Alanchete y Valverde a Santa Olalla

Como muchos sabréis nuestra romería de San Blas se inició pocos años antes de 1905 con la construcción su ermita en Santa Olalla, pero procede de otra más antigua de carácter comarcal que se celebraba en el despoblado de Alanchete y Valverde, paraje que hoy conocemos como Los Lugares, anejo del actual termino de Otero.[1]
Esta fiesta popular estaba llena de anécdotas y tradiciones festivas en las que participaban los vecinos de Santa Olalla, El Casar de Escalona, Otero y los pocos lugareños de Alanchete y Valverde. La importancia de las tradiciones populares que se desarrollaban en aquel evento provocó que fueran recogidas en 1932 en una publicación por el experto en folclore toledano Ismael del Pan (1889-1968)[2] y lo hacía gracias a uno de sus informantes, su amigo y antiguo discípulo, el abogado natural de Santa Olalla Félix Sánchez-Caro. A continuación transcribo el texto recogido en 1932.
 “Cerca de Santa Olalla existieron dos lugares, desaparecidos hará unos ochenta años, que poseían un pozo denominado de “La Porra”. Un chopo frondoso, viejo y austero, daba su sobra bienhechora al pozo, y allí precisamente, se celebraba una típica fiesta: -la conquistas del árbol-.
La competencia por la posesión de aquel gigante arbóreo, se establecía anualmente entre los pueblos de El Casar de Escalona y Santa Olalla; y con tal ardimiento se lo disputaban los pueblerinos de ambos, que la referida conquista degeneraba siempre en sangrienta batalla campal, que costaba la vida a alguno de aquellos pretéritos habitantes, y aumentaba los rencores familiares.
Por fortuna para dichos pueblos, al desaparecer aquellos lugares, desapareció también -la conquista del árbol-, que hubieran podido realizar con menos ardimiento y menos sangre.”[3]
Esta fiesta de la conquista del árbol entre los vecinos de Santa Olalla y el Casar de Escalona tenía lugar en la mañana de la romería de San Blas y es que los ganadores eran los encargados en ese año de organizar y protagonizar la romería. El final de aquella historia fue que los santaolalleros, no sabemos con qué autorización, decidieron traerse la imagen de San Blas a nuestro pueblo y para tal efecto construyeron en 1905 la nueva ermita, aunque se sabe que la decisión tardo al menos tres años, y durante ese tiempo la imagen se guardó en la iglesia de San Pedro y la fiesta se celebró en una explanada a la entrada del pueblo, en la zona donde hoy está la ermita de San Cristóbal.
Como hemos dicho en 1905 se construyó la ermita en unos terrenos baldíos, conocidos como Prados de la Villa. Estos terrenos no se escrituraron a nombre de la Hermandad de San Blas hasta el 19 de febrero de 1999.
Desgraciadamente la imagen original de San Blas que se trajo a Santa Olalla fue destruida en la Guerra Civil. La parroquia de Otero guarda otra imagen que tiene las mismas características y que llama la atención por la curiosa representación del niño con la espina clavada en la garganta, uno de los milagros más famosos de San Blas.
Adjuntamos también el documento de 1773 donde se da cuenta de un listado de las cofradías de Alanchete y Valverde y de las rentas que se destinaban a su famosa Función de San Blas.[4]
            Actualmente la fiesta y romería de San Blas es la más popular de las tres fiestas de invierno que celebra Santa Olalla: San Antón, San Sebastián y San Blas. Una semana antes de la romería se baja a recoger el Santo y llevarle a la iglesia donde se le dice un septenario. En la víspera tienen lugar fuegos artificiales y el retablo de pólvora. Ya en su día la imagen vuelve a bajar a la pradera donde tiene lugar la misa campestre, se bendicen y venden las roscas del santo y la hermandad regala  huevos cocidos y naranjas. La tradición marca comer en la pradera, bien la paella que ofrece la hermandad o bien la tortilla que cada uno lleve de casa. Por la tarde tiene lugar la tradicional subasta, procesión y traca de fin de fiesta.
Pasadas estas fiestas se iniciará la cuaresma y estaremos a un paso de la Semana Santa Eulaliense, y es que ya nos advierte uno de los muchos refranes que citan a San Blas: "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más".
Y para no dejar nada en el tintero, recojo algunos de esos refranes populares:
- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la ves mal año es"
- "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves"
- "Por San Blas una hora más"
- "Como es San Blas, en Semana Santa y Carnaval"
- "Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"
- "Si hiela por San Blas, treinta días más"
- "Mocitas a San Blas que fiestas no vienen más"




[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué y RODRÍGUEZ SALAMANCA, Jaime: La Romería de San Blas en Santa Olalla 1905-2005. Entre-Ríos nº 1. (Instituto de Estudios Comarcales Señoríos de Entre-Ríos. Torrijos, abril de 2005). Pág. 26.
[2] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. XI del prólogo al lector.
[3] PAN FERNANDEZ, Ismael del: Folclore Toledano –Supersticiones y creencias, papeletas folklóricas comentadas-, Tomo I (Imprenta de A. Medina. Toledo, 1932). Pág. 62.
[4] Archivo Histórico Nacional: Expediente de remisión de Alberto de Suelves, intendente de la provincia de Toledo al conde de Aranda del estado de las congregaciones, cofradías y hermandades que hay en los pueblos de dicha jurisdicción. Año 1773. Signatura: CONSEJOS, 7098, Exp. 26.

domingo, 21 de enero de 2018

La Fiesta de San Sebastián, la devoción de un barrio de Santa Olalla

En la confluencia de las calles Toledo y Aldeanos se levanta la ermita de San Sebastián en Santa Olalla. Pese a su aspecto completamente renovado la pequeña ermita de San Sebastián se construyó por mandato de los Condes de Orgaz a finales del siglo XVI con el fin de que sirviera de capilla a los viajeros y peregrinos que entraban al pueblo de Santa Olalla desde el Camino Real de Toledo por la conocida como puerta de Toledo. Se eligió la advocación de San Sebastián por ser el abogado contra la peste, siendo su culto potenciado por los Reyes Católicos y Felipe II.

Destaca en la emita la talla de estilo manierista del santo que la mayoría de los autores atribuyen al taller de escultura de Jorge Manuel Theotocópuli (Toledo, 1578 - 1631), el hijo del Greco. Algunos autores se aventuran a atribuírsela al escultor Giraldo de Merlo.
El hijo de El Greco, Jorge Manuel Theotocópuli siguiendo los pasos de su padre fue pintor, escultor y arquitecto, oficio en el que destaco especialmente. Pero además fue un gran comercial: primero de la obra de su padre, que en sus últimos años delega en su hijo esta labor de buscar encargos y cerrar contratos; y más tarde de su propia obra y de las obras generadas en su taller. Aunque hay que decir que acabó arruinado debido a un litigio con el Hospital de Tavera, por el que le fueron embargados todos sus bienes.
El objetivo del Greco, a su llegada a Toledo, era formar un taller amplio que le permitiera hacerse cargo de la realización completa de retablos (arquitectura, escultura y pintura) y de producir gran cantidad de cuadros devocionales a precios asequibles. Todavía hoy son muchas las obras que se atribuyen al Greco y son obras de su taller, en las que el maestro intervenía de manera mínima. También son muchas las obras de taller que se han atribuido a su hijo Jorge Manuel.[1]
En cuanto a nuestra ermita, sabemos por las relaciones de Felipe II que en 1575 que la ermita todavía no existía: “hay dos ermitas extramuros una se dice de San Juan Baptista y otra de Santa Olalla”[2].
Los documentos antiguos que hacen referencia a esta ermita son ciertamente escasos, se conserva una autorización por la que el Arzobispado de Toledo da licencia para que la fiesta de San Sebastián pudiera celebrarse en domingo, no contiene fecha pero parece ser de los primeros años del siglo XVIII. [3]
Transcribimos el documento que en la parte superior contiene la nota “Da se licencia”. Dice así: “Alonso de Yepes en nombre de los mayordomos y cofrades de la cofradía del glorioso Mártir San Sebastián, que se venera en la parroquia del Señor San Pedro de la villa de Santa Olalla digo que el domingo próximo veintitrés de este mes se celebra su fiesta principal con todo aparato de adorno y mucho número de lucir y para más devoción: Vuestra Señoría Ilustrísima suplican mande dar licencia para que este descubierta la Divina Majestad Sacramentada y se recibirán mercedes. Yepes.[4]
Esta licencia que autoriza a exponer el Santísimo y celebrar la fiesta de este santo en el domingo más próximo al 20 de enero, algo que sigue estando vigente actualmente ya convertido en tradición. El domingo anterior se acude a la ermita para trasladar el Santo hasta la iglesia de San Pedro, allí esta durante una semana hasta que nuevamente después de su misa es devuelto a la ermita donde los vecinos ofrecen limonada, y otros aperitivos a todos los asistentes. 

El árbol del martirio de San Sebastián es decorado con ramas de laurel, y de él se prenden naranjas y rosquillas que se ofrecen y se bendicen durante la misa y que finalmente se venden entre los participantes.





[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: El Greco y Santa Olalla, (Santa Olalla, 2014). Págs. 36 a 39.
[2] VIÑAS, Carmelo y PAZ, Ramón: Relaciones Histórico-geográfico-estadísticas de los pueblos de España hechas por iniciativa de Felipe II. Pág. 425
[3] Archivo Histórico Diocesano de Toledo: Legajo TO-48 / Expte. 26.
[4] Agradezco la colaboración en la trascripción de este documento de Sara González Castrejón, experta paleógrafa. Que también me apunta que su profesor en la UCLM Fernando Llamazares apuntó que la imagen de San Sebastián seria del siglo XVI y la situó en el entorno del taller de Alonso de Berruguete.