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viernes, 7 de octubre de 2022

Los tronos de la Virgen del Sagrario y de la Virgen de la Piedad de Santa Olalla

Grabado de la Virgen de la Piedad - Año 1741
Edición de Litografía Escolar - Toledo - Siglo XIX

            Las imágenes devocionales de muchas de las patronas de nuestros pueblos y ciudades se convierten en verdaderos iconos fácilmente identificables por algunos de sus elementos característicos. Entre estos elementos icónicos destacan los tronos y arcos de gloria que confieren a cada imagen su propia identidad, formando parte inseparable de su silueta.[1]

El impresionante trono de la Virgen del Sagrario de Toledo, elaborado por Virgilio Fanelli, debió deslumbrar desde su presentación en 1674.[2] Cambió la forma habitual de muchos de los arcos de orfebrería habituales en las Vírgenes de la ciudad de Toledo y de la provincia. Una de las primeras copias o versiones de este nuevo trono fue la que se hizo para Santa Olalla, para su patrona la Virgen de la Piedad.

Al mismo tiempo que se tramitaba la constitución oficial de la Hermandad-Esclavitud de Ntra. Sra. de la Piedad que sería aprobada en 1675 por el Cardenal Pascual Aragón[3], se decide elaborar un trono que engrandeciera la pequeña talla de piedra policromada de la Virgen. El trono fue elaborado por el ensamblador toledano Lupercio de Falces en 1674, fue costeado junto con el retablo por el Conde de Orgaz y señor de Santa Olalla, este trono estando colocado en su retablo se convertía en una especie de baldaquino ahuecado en el camarín de la capilla.[4]

Protocolo del retablo para la Virgen de la Piedad
con la firma de Lupercio de Falces
Archivo Histórico Provincial de Toledo

            Transcribimos el protocolo con el que se dan por terminados los pagos de este trabajo: “En la ciudad de Toledo a veintisiete días del mes de julio de mil seiscientos ochenta años. Ante mí, el escribano público, intervino y compareció Lupercio de Falces, maestro ensamblador y vecino de esta dicha ciudad, y confesó haber recibido del señor Conde de Orgaz cuatro mil doscientos reales de vellón por los mismos en que se ajustó y concertó un retablo que el otorgante se obligó de hacer y fabricar para Nuestra Señora de las Angustias que se celebra en la parroquia de San Pedro de la villa de Santa Olalla, cuyo retablo el otorgante ha puesto y asentado por cuya causa se le han pagado dichos 4.200 reales en que se concertó dicho retablo de que se dio por contento y pagado a su voluntad y porque su entrega no parece de presente aunque ha sido cierta y verdadera renuncio a las leyes de la entrega, prueba de la paga, aceptación de la non numerata pecunia y más del caso como en ella se contiene, y otorgo carta de pago en favor del dicho señor Conde de Orgaz, con la solemnidad necesaria. Y lo firmo al cual doy fe y reconozco, siendo testigos Jerónimo Díaz Jordán, Joseph Gómez y Francisco García, vecinos en Toledo.”[5]

El arco de plata que lo completa se sufragó con donativos de los vecinos a instancias de don Francisco Tenorio, caballero de la Orden de Santiago. Aparece ya en el inventario del 4 de abril de 1677, junto a una diadema de plata blanca con estrellas y rayos, los mismos elementos que se repiten en el arco.[6]

La Virgen de la Piedad se nos presenta sobre un trono de talla dorado. La imagen queda colocada sobre una peana con relieves vegetales y flanqueada por dos haces de columnas compuestos por tres columnas salomónicas, de capitel corintio, cada uno de ellos. En la parte superior un arco de gloria de plata repleto de campanillas que alegran el camino en el día de la procesión. Sobre las columnas hay dos angelitos de singular belleza. Es más que evidente la inspiración de este trono y arco en el de la Virgen del Sagrario de Toledo, especialmente hasta su reforma de finales del siglo XVIII cuando las columnas salomónicas fueron sustituidas por otras corintias.

Esta modificación se puede ver en numerosas pinturas y estampas que se elaboraron para dar difusión a la imagen y en la “Traza para el trono de la Virgen del Sagrario de la catedral de Toledo” que se conserva entre los fondos del Museo del Prado y que debió servir como modelo traspasado como base de las pinturas de las que hablábamos, el papel cuadriculado muestra picados propios de esos traspasos.

Traza del trono de la Virgen del Sagrario
Museo del Prado

Otros datos que conocemos sobre el trono de Santa Olalla son que en 1693 Tomas Martín añade plata al trono, que en ese mismo año es trasladado al taller de Joseph Garrido pintor de Toledo. Y en 1779 se vuelve a restaurar el trono.

            Y terminamos hablando de Lupercio de Falces, el ensamblador y tallista barroco que nos ha traído hasta aquí, sabemos según notas del historiador Jesús Gómez Jara, que hace, en unión con José Ricel, un Tabernáculo para la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (Toledo) en 1673. Talla en blanco el Retablo del altar de Ntra. Sra. del Socorro, en la Iglesia de Santa Justa y Rufina en 1690. Y por último, ya como vecino de Talavera de la Reina, conocemos que realiza el ensamblado y asentado del retablo mayor de la iglesia parroquial de Parrillas (Toledo) en 1697.[7]



[1] LÓPEZ MUÑOZ, Josué: Los tronos de las Vírgenes del Sagrario y de la Piedad de Santa Olalla. Revista Cuatro Calles, nº 18. (Editorial Ledoria. Toledo, tercer trimestre de 2021). Págs. 89-92.

[2] GARCÍA ZAPATA, Ignacio José: Alhajas, Ropas y el trono de la Virgen del Sagrario, obra del platero italiano Virgilio Fanelli. Toletana: cuestiones de teología e historia, Nº. 29. (Instituto Superior de Estudios Teológicos San Ildefonso. Toledo, 2013). Págs. 273-307.

[3] Archivo Diocesano de Toledo: Ordenanzas de la Esclavitud de Ntra. Sra. de la Piedad, año 1675. Sección Cofradías y Hermandades. Legajo TO-48. Expediente 23.

[4] DÍAZ FERNÁNDEZ, Antonio José: Origen y presencia de la columna salomónica en el retablo

barroco toledano, Toletum 49. (Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Toledo, 2004). Págs. 143-190.

[5] Archivo Histórico Provincial de Toledo (AHPT): Protocolo 330, escribano Diego Fernández Ramila. Fol. 670.

[6] Archivo Parroquial de Santa Olalla: Libro 1º de la Esclavitud de Ntra. Sra. de la Piedad. APSO/85/SP.

[7] GÓMEZ JARA, Jesús y GÓMEZ GÓMEZ, José María: La Exención de Parrillas y otros datos históricos hasta el siglo XVIII. (Diputación de Toledo. Toledo, 1992). Págs. 120-121. Datos tomados del Archivo Parroquial de Parrillas, Libro, 1º de Fábrica, fol. 177v.

martes, 9 de agosto de 2022

Medallón de Ntra. Sra. del Sagrario, salido del palacio de Santa Olalla y legado por el Conde de Orgaz a la Virgen del Sagrario en 1733

 

Dentro del ajuar y del joyero de la Virgen del Sagrario de Toledo, patrona de la ciudad y de la archidiócesis, destaca una joya que se suele repetir cada vez que la Virgen es vestida por las camareras de su esclavitud. Se trata de un gran medallón con la representación de la propia imagen de Ntra. Sra. del Sagrario.

Un esmalte al fuego de la Patrona de Toledo donde aparece la imagen de la Virgen con el Niño, ataviada con el famoso manto de perlas y la corona imperial, dándola cobijo un cortinaje imitando al moaré en un color azul eléctrico muy llamativo. Dicho esmalte se encuentra inserto en un gran marco romboidal de unas líneas muy elegantes. Realizado en plata en su color, bordea el esmalte una cenefa o guirnalda vegetal que recuerda a las cenefas griegas y esta se encuentra enriquecida con diversos diamantes en talla rosa. La parte superior está adornada con una crestería también floral del mismo metal y gema.

Es sabido en la catedral primada que esta joya perteneció al Conde de Orgaz, así lo atestigua un inventario y así lo recogió en una publicación don José Polo Benito[1], pero no se conocía la fecha ni el documento por el que se cede a la Virgen del Sagrario de Toledo. Es en este punto donde este breve artículo, en base a un documento de los protocolos de Santa Olalla conservados en el Archivo Histórico Provincial, viene a aportar nombre y fecha a tan singular donación. La joya fue legada en 1733 por don Pedro Tomas Osorio Vega y Menchaca, el último conde de Orgaz que residió en Santa Olalla, y que la legó a la Virgen del Sagrario en su testamento.

Don Pedro Tomas Osorio Vega Menchaca Borja y Guzmán fue conde de Orgaz por su matrimonio con doña María de Mendoza Rojas y Sandoval, se casaron en la iglesia de San Julián y residieron en Santa Olalla en el palacio que los Condes de Orgaz y aquí fallecieron ambos sin descendencia. Primero la condesa el 3 de marzo de 1732 y casi un año después el conde el 7 de enero de 1733.[2]

Al morir sin descendencia el título de Conde de Orgaz recayó en su sobrino don José Crespí de Valldaura y Mendoza, conde de Sumacárcel, y residente en Valencia, de ahí que ellos fueran los últimos condes de Orgaz que residieron en Santa Olalla.

El testamento de don Pedro Tomas Osorio Vega y Menchaca es un documento extenso de trece folios, dados en Santa Olalla el 3 de enero de 1733 ante el escribano local Marcelo Antonio de Celis y Dosal.[3] Resulta muy interesante, ya que hace una descripción detallada de muchos de los enseres que contenía su casa y hace donación pormenorizada de cada uno de ellos a familiares o a distintas instituciones, destacándose las religiosas.

Es aquí donde encontramos la donación de este medallón que detalla en la siguiente manda, que transcribimos:

“Mando al señor Don Juan Pimentel, mi primo, canónigo de la Santa Iglesia de la ciudad de Toledo una pintura de Nuestra Señora de Atocha para que la ponga a su cabecera; una joya de plata con diamantes que tengo para que la ponga a los pies de Nuestra Señora del Sagrario y le pido me encomiende a Dios”.

Fragmento del testamento del Conde de Orgaz

Se trata de Juan Pimentel y Zúñiga (Madrid, 1663 - Toledo, 1739) canónigo, capellán mayor de la capilla de Reyes Nuevos y arcediano de Talavera.

En la década de 1940 la joya fue restaurada en los talleres de la Fábrica de Armas, en la parte trasera se añadió una pintura relativa a la defensa del Alcázar de Toledo, con la Cruz Laureada de San Fernando y sobre ella las ruinas del Alcázar.

                                                                      



[1] POLO BENITO, José: La historia y novena de la Virgen del Sagrario, (Toledo, 1925).

[2] ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTA OLALLA: Libro 4º de defunciones de la Parroquia de San Julián, 8/APSO; (de 1724 a 1750). Folio 42.

[3] AHPTO 18098 (P-05804), Folio 201r. Protocolos de Santa Olalla de 1732 a 1737, notario Marcelo Antonio de Celis y Dosal.


Reverso del medallón



Virgen del Sagrario de Toledo