domingo, 12 de enero de 2020

Leonor Rodríguez de Castro, Señora de Santa Olalla e Infanta de Castilla

Miniatura en la que se representa a
una Dama Castellana del siglo XIII

El Señorío de la Tierra de Santa Olalla es conocido por haber sido una de las propiedades más importantes de la casa nobiliaria de Guzmán y por ende de los Condes de Orgaz; pero no podemos olvidar que este señorío fue propiedad durante la Edad Media de otra familia noble, no menos importante, a la que denominamos la Casa de Castro.
Este linaje de los Castro fue especialmente influyente durante los años en los que fueron propietarios del Señorío de Santa Olalla y destacaron en él un buen número de personajes, emparentado muchos de ellos con las casas reales castellana y portuguesa, además de con otros destacados linajes como los Lara y los Haro. En este artículo estudiamos la figura de doña Leonor Rodríguez de Castro († Santa Olalla, 1275), dama castellana, señora de Santa Olalla, donde falleció, y por su matrimonio Infanta de Castilla.
Desconocemos el lugar y la fecha exacta de nacimiento de Leonor Rodríguez de Castro, en ocasiones llamada Leonor Ruiz de Castro. Era hija de Rodrigo Ponce de Castro, señor de Cigales, Mucientes y Santa Olalla; y de Leonor González de Lara; nieta por parte paterna de Giralte de Cataluña, señor de Cabrera y vizconde de Gerona, y de su esposa, Elo Pérez de Castro, señora de Santa Olalla; y por parte materna era nieta de Gonzalo Núñez de Lara y de Jimena Menéndez.[1]
Contrajo matrimonio con el infante Felipe de Castilla y Suabia (1231–1274) hijo de Fernando III “el Santo”, rey de Castilla y León. Pese a haber sido Arzobispo de Sevilla abandonó en 1258 la carrera eclesiástica con el consentimiento de su hermano, Alfonso X “el Sabio”, y contrajo matrimonio hasta en tres ocasiones con Cristina de Noruega, Inés Rodríguez Girón y por último con nuestra Leonor Rodríguez de Castro.
Fruto de este matrimonio nació un hijo, Felipe de Castilla y Rodríguez de Castro, que falleció en la infancia, siendo sepultado en el Convento de San Felices de Amaya, en la provincia de Burgos, actualmente en estado ruinoso, perteneciente a las monjas de la Orden de Calatrava y en el que también recibiría sepultura su madre.
El historiador José Pellicer advierte de la existencia de otra hija del matrimonio, Beatriz de Castilla y Rodríguez de Castro († 1340), aunque Luis de Salazar y Castro desmiente esta afirmación.[2]
Entre los pocos documentos conservados de este matrimonio y vinculados a Santa Olalla, destaca un fuero o carta de población dado el 12 de diciembre de 1272. Estas nuevas leyes decían así: "Yo el muy noble Ynfante don Phelipe, hijo del muy noble rey don Fernando, por facer bien al Consejo de Santa Olalla, et con el consejo y honor de mi mujer doña Leonor Rodríguez de Castro, otorgo que todos los que tuvieren caballos o armas en Santa Olalla que no tributen con los pechos, debiendo mostrar dichos caballos y armas el día de San Cebrián, ante los alcaldes y escribanos públicos, así lo mando yo...".[3]

Fragmento de la transcripción de los fueros de Santa Olalla
Biblioteca Nacional de España

Doña Leonor Rodríguez de Castro falleció en 1275, en su villa de Santa Olalla. Aunque su cadáver recibió sepultura en Burgos en el Convento de San Felices de Amaya, de la Orden de Calatrava.[4]
El 27 de abril de 1275, Leonor Rodríguez de Castro hizo testamento en Santa Olalla, una copia se conservaba en el archivo general de la Orden de Calatrava. En él cedía a la Orden de Calatrava “la villa de Santa Olalla, entre Toledo y Talavera, para sustentar las monjas del Convento de San Felices de Amaya, donde se mandó sepultar”. Poco después hacia un codicilo para dejar la villa de Santa Olalla a su sobrino Pedro Fernández de Castro, hijo de su hermano Fernando Ruiz de Castro y de Urraca Díaz de Haro, con la condición de que la Orden de Calatrava la tuviera hasta que su sobrino tuviera descendencia legitima y si muriese sin hijos fuera para las dichas monjas. Pero los peores augurios se cumplieron y Pedro Fernández murió a los quince años sin hijos. Por lo que en diciembre de ese mismo año, se efectuaba la entrega efectiva de Santa Olalla al maestre calatravo y a la abadesa de San Felices.
Los deseos testamentarios de doña Leonor dejaban Santa Olalla fuera de la herencia nobiliaria de los Castro. La cuñada de doña Leonor, Urraca Díez de Haro que consideraba suya la villa la llego a legar en su testamento a su hermano, el señor de Vizcaya, don Lope Díaz de Haro, no estaba dispuesta a renunciar a sus derechos y recurrió al arbitraje de Alfonso X que fallo a favor de los calatravos y del monasterio de San Felices. Tras este varapalo su respuesta no se hizo esperar y pasó a formar parte de los partidarios de la sublevación contra Alfonso X y de la subida al trono del infante rebelde don Sancho. Pero en 1285, una vez coronado, Sancho IV confirma los derechos de los calatravos y del monasterio de San Felices, respetando el testamento de doña Leonor Rodríguez de Castro. Los calatravos tuvieron la villa durante casi veinte años, pero los Haro siguieron pleiteando hasta que llegaron a ganar la villa mediante uno de estos pleitos, tomándola don Diego Lope de Haro.[5]
En abril de 1321 el maestre calatravo Garci López de Padilla todavía defendía los intereses de la Orden, y pidió al infante don Juan Manuel que no comprara la villa de Santa Olalla, pero sus esfuerzos fueron inútiles y Santa Olalla no volvió a integrarse en el señorío calatravo.



[1] Foundation for Medieval Genealogy: Enlace a la ficha genealógica de Leonor Rodríguez de Castro, consultado el 29 de julio de 2014. http://fmg.ac/Projects/MedLands/CATALAN%20NOBILITY.htm#LeonorRodriguezCastrodied1275
[2] SALAZAR Y CASTRO, Luis: Historia genealógica de la Casa de Lara, (Madrid, 1697). Vol. III; pág. 91.
[3] Biblioteca Nacional de España: Confirmación de los Fueros de Santa Olalla por don Lope Díaz de Haro, (1321). Transcripción del siglo XVIII. Fol. 121-124.
[4] BELTRÁN PEPIÓ, Vicente: Poética, poesía y sociedad en la lírica medieval, (Verba Anexo 59, Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 2007). Pág. 31.
[5] RADES Y ANDRADA, Francisco: Crónica de las tres Órdenes y Caballerías de Santiago, Calatrava y Alcántara, (Imp. Juan de Ayala. Toledo, 1572). Pág. 46.

Escudo de la Casa de Castro
Con sus seis roeles azules

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