viernes, 15 de mayo de 2020

Coplillas a San Isidro Labrador, según se cantan en el pueblo de Domingo Pérez para pedir la lluvia



Recopilamos y recuperamos esta extensa colección de coplillas a San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, según se cantan en el pueblo de Domingo Pérez para pedir la lluvia. Su autor según la fotocopia de un texto mecanografiado que nos han facilitado es Francisco Colino Jiménez y están fechadas en abril de 1950.
Acompaño las coplillas de un extenso reportaje fotográfico que realicé a la imagen de San Isidro de Domingo Pérez en abril de 2015, una de estas fotos se edito como estampa por la parroquia domingoperana.


San Isidro Labrador
Patrón de los campesinos
que llueva sobre los campos
de corazón te pedimos.

Agua San Isidro
con fe te pedimos
si no nos la mandas
estamos perdidos.

Tu que proteges los campos
y toda clase de plantas
sálvanos esta cosecha
que nos hace mucha falta.


Danos agua San Isidro
con ansia te lo pedimos
estos pobres labradores
que a tus pies están rendidos.

Solo tu Santo Patrón
con tu poder sacrosanto
puedes calmar nuestra angustia
mojándonos bien el campo.

De nada nos servirá
tanto trabajo y sudor
si no nos tiendes tu mano
querido y santo, Patrón.


Subiste a los altares
por tus milagros sublimes
y nosotros te rezamos
para que no nos olvides.

Este pueblo San Isidro
compró tu imagen bendita
para que cuides del campo
dando lo que necesita.


Querido y Santo Patrón
calma pronto nuestras ansias
y mándanos para el campo
las aguas en abundancia.

Si no nos mandas el agua
Señor de tantas bondades
el dolor y la miseria
reinará en nuestros hogares.

Tu serás Santo Patrón
si me das lo que te pido,
con nuestra Virgen del Prado,
por mi alma preferido.


Esta sequia tan grande
que con los campos se ensaña
si tu no acabas con ella
será la ruina de España.

Mándanos el agua pronto
te lo pedimos a gritos
y con ella nos darás
el pan para nuestros hijos.


¡Oh! Piadoso San Isidro
ten compasión y piedad
de estos pobres labradores
que bajo tu amparo están.

Tu que los campos arabas
cuando eras carne mortal
sabes el sudor que cuesta
una cosecha criar.


Aquí nos tienes a todos
implorando tu piedad
y a pedirte San Isidro
remedio para este mal.

Los trigos y las cebadas
están secos y marchitos
solo esta su salvación
en San Isidro bendito.


Nuestras culpas y pecados
merecen este tormento
perdónanos San Isidro
y manda el agua al momento.

Este pueblo tan cristiano
con orgullo lo decimos
en nuestras necesidades
a vosotros acudimos.

Adiós mi Santo Bendito
escucha nuestra oración
y tú que todo lo puedes
mándanos la salvación.

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