viernes, 18 de octubre de 2013

Gigantes y Cabezudos de Santa Olalla en 1989

Los dos Gigantes y los cuatro Cabezudos de Santa Olalla
Pese a que pueda parecer una tradición catalana o navarra, la comparsa de gigantes y cabezudos esta extendida por toda España. Los personajes que se representan son básicamente los mismos, pero cambian sus nombres.
En Santa Olalla esta tradición se vincula a la festividad de la Virgen de la Piedad, en un principio los gigantes y cabezudos eran propiedad de la iglesia, y salían para animar el ambiente después de algún oficio religioso. Posteriormente se unieron al desfile de carrozas y comparsas. Contamos con una pareja de gigantes, que representan a los Reyes Católicos; y con cuatro cabezudos o muñecos alegóricos, un soldadito de plomo, un mago o hechicero, dos muñecos monstruosos uno barbudo y con ojos móviles y otro negro, mitad mono mitad hombre, con calva y tetas blancas.
Aunque van en grupo, tienen aspectos y funciones distintas, los Gigantes pasean su majestuosidad y bailan con buen estilo, marcado el ritmo de la comitiva. En sus alrededores hacen travesuras los cuatro Cabezudos, desordenadamente, persiguen a los niños, unos lloran y otros ríen pero todos corren esquivándoles.

Estas imágenes están extraídas de un vídeo VHS,
disculpen su mala calidad
Desfile de Carrozas pasando por la calle Aldeanos
Esta grabación fue hecha en las fiestas de mayo de 1989
Para las fiestas de mayo intentare subir el vídeo completo
no tiene desperdicio
Esta debe ser una de las ultimas ocasiones en que desfilaron


Vemos que no tienen miedo de la cámara

domingo, 13 de octubre de 2013

¿Quién fue Teófilo Tostón?

Placa de la Calle Teófilo Tostón

Vehículo en los años 30
Una de las calles más largas de Santa Olalla lleva el nombre de un vecino, Teófilo Tostón, que para la mayoría es un autentico desconocido.
Teófilo Tostón Muñoz nació en Santa Olalla en el último cuarto del siglo XIX. En su juventud fue amigo de correrías de Manuel Arroyo Fernández, que posteriormente seria alcalde republicano. Se marcho a Zamora donde desarrolló su afición por la mecánica, allí trabajó primero como chófer y después como mecánico. Fue en ese tiempo cuando inventó un nuevo tipo de motor con seis cilindros en oposición, el prototipo todavía lo conserva su familia en Zamora.
Debido a su formación autodidacta y a las dificultades para patentar el invento nuca se le llego a reconocer su aportación, pero si que pudo regresar a su pueblo montado en un coche propulsado por aquel motor.
No se llego a casar, ni tubo descendencia. Falleció en torno a 1933, poco después su amigo del alma, Manuel Arroyo, colocaría en su honor el nombre de la calle.

Seis cilindros en oposición

miércoles, 9 de octubre de 2013

La Primera Guerra Carlista en los partidos judiciales de Escalona y Torrijos

Portada del libro

Hace unos días se publicaba el libro "La Primera Guerra Carlista en los partidos judiciales de Escalona y Torrijos. Castilla La Nueva 1833-1840", de Adolfo Delgado Agudo y Roberto Félix García. Aunque se ha editado en papel, también ha aparecido su edición digital de acceso libre y gratuito, esta disponible en la Biblioteca Virtual de la Comarca de Torrijos www.bibliotecacomarcatorrijos.com


Tuve la suerte de acompañar a Roberto Félix, académico de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, en su visita a los archivos de Santa Olalla y Domingo Pérez. Le agradezco la mención en su libro. Este libro ademas de ser un riguroso relato de la todavía desconocida guerra carlista, recoge multitud de sucesos de cada uno de nuestros pueblos.

domingo, 6 de octubre de 2013

Antero Garrido, fotógrafo santaolallero

Recientemente ha llegado hasta mis manos una caja con fotografías de un estudio fotográfico que hubo en Santa Olalla desde antes de la Guerra Civil, en las décadas de 1920 y 1930. El fotógrafo se llamaba Antero Garrido y solo podemos saber por el anagrama que contienen muchas de su fotografías que tenia su estudio en la calle Nueva, número 11 de Santa Olalla.
Seguiremos investigando sobre este Antero Garrido y sus fotografías nos servirán para conocer como eran los santaolalleros de aquella convulsa época histórica.

Anagrama del fotógrafo Antero Garrido

jueves, 3 de octubre de 2013

El reloj de Canseco de Santa Olalla

Retrato del relojero Antonio Canseco
Hace aproximadamente un mes recuperaba un articulo sobre el reloj de Canseco del Ayuntamiento de Domingo Pérez y ahora recuperó otro articulo muy similar sobre el reloj de Santa Olalla, también del mismo relojero.

Cuando se construyó el nuevo edificio del Ayuntamiento de Santa Olalla en 1980, el único elemento que se conservó de las antiguas casas consistoriales fue el histórico reloj de torre que todavía hoy corona su fachada.

Se trata de un reloj del último cuarto del siglo XIX, conocido popularmente en nuestro pueblo como “El Canseco”, por haber sido elaborado por el relojero Antonio Canseco.

Anteriormente a este reloj hubo otro, también con campana que marcaba las horas, del que tenemos constancia gracias a una reparación del año 1728. En ese año fue reparado por un relojero francés que cobro 300 reales, 2 cargas de leña y la comida de los días que estuvo en nuestro pueblo.

Ya en los años 1854 y 1860, según documentación conservada en el archivo histórico de la Diputación de Toledo, se empiezan a hacer gestiones para la colocación de un reloj en el ayuntamiento. Pero debieron de pasar muchos años hasta que se lograra llevar a cabo la instalación del reloj.

Antonio Canseco Escudero (Rabanal del Camino (León), 1838 - Madrid, 1917) fue un prestigioso relojero que estableció su taller en Madrid y desde allí comercializo con bastante éxito sus relojes por toda España. No se sabe cómo y dónde se formó en el oficio de relojero, pero con veinte años se le sitúa ya en Madrid y para entonces había construido un reloj sin pesas, patentándolo con el nombre de "sistema Canseco". Sus relojes pronto alcanzaron fama y sus relojerías situadas en Madrid en la calle Mayor, Plaza del Ángel o Mesón de Paredes, fueron de gran reputación. Estaba en posesión del "Privilegio de Invención en España y Francia", que es una licencia que le permitía montar el tipo de reloj que él mismo diseñó. Muchos relojes procedentes del taller de Canseco han alcanzado fama, como los emplazados en la Catedral de Madrid, en el Palacio de Oriente, en el Escorial o en el Hospital Gómez Ulla. La tradición relojera iniciada por Antonio Canseco Escudero continuó hasta su nieto Antonio Canseco Cauz.

En 1892, con motivo del Cuarto Centenario del Descubrimiento de América, Canseco, publicó un pequeño libro glosando la gesta. En este libro, Canseco publicó información comercial sobre sus Relojes, incluyendo un inventario de todos los relojes de torre que había instalado hasta la fecha. En este inventario no aparece el reloj de Santa Olalla por lo que podemos conocer que se adquirió después de 1892 y antes de 1917, fecha de su defunción.

El reloj de Santa Olalla cuenta además con una torreta metálica, muy al gusto de la época impuesto por el arquitecto francés Eiffel, que sostiene una campana de aleación y que se remata en una veleta. No sabemos en que momento a esta estructura se la amputo la parte baja para hacerla más corta, pero todos los relojes de este modelo que conocemos tienen las dos pilastras más altas y una celosía entre ellas bajo la campana.

Estas son algunas localidades de nuestro entorno que también tienen un reloj Canseco: Bargas (1891), Domingo Pérez (1891), Escalona (1891), Gamonal (1887), Valmojado (1886) y Ventas de Retamosa (1888).


Reloj y espadaña desde la torre de San Pedro